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EL AMOR VISTE DE BILLY FUTURE (cap 23) por mareadenieve


awwwww por fin capi nuevo ,comentarios para la autora, grax

-¿Podrías dejar de mirarme así?-Dijo Georg

-¿Así como?- pregunto Tom sin dejar de masticar su desayuno.

-Como si quisieras asesinarme.-Respondió antes de darle un trago a su café, alejando la vista de la boca de Tom con comida a medio masticar.-Cada que das un mordisco, me pones nervioso.

-Te lo tendrías bien merecido-Gruño Tom.

-Pero no entiendo que es lo que te molesta, ¿A caso tenías planes con Bill?

Solamente una sesión de sexo tórrido por la noche, día, tarde y noche otra vez.-Pensó Tom.

-No es algo de tu incumbencia.-Le señalo amenazadoramente.

-Es lo mínimo que deberías decirme, después de todo te he hecho tus estúpidos wafles, en lugar de irnos como yo quería en cuanto despertaste.

-¿Son wafles?-Se extraño Tom-Pensé que eran hot cakes.

-Tu solo trágatelos.

-En fin ya que tendré que pasar este sábado contigo ¿Por donde empezamos?-Continuo Tom.

-He estado en su casa y en la empresa, pero nada, lo único que se me ocurre es ir con su madre.

-Y me vuelvo a preguntar ¿Para que demonios me necesitas?-Se quejo Tom.

-Por que Gus esta enojado conmigo, no contigo.

-¿Entonces mi papel será tocar el timbre en la puerta?-Se quejo Tom.

-Eh…prácticamente si.

-¡Ahora si te mato!-Grito Tom aventándose sobre Georg.


-Me sorprendió tu llamada.-Dijo David antes de tomar asiento en el reservado.

-Siento molestarte en sábado.-Se disculpo Bill.-pero necesito comentarte una inquietud.

-Adelante.-Dijo David antes de llamar a una de las camareras para solicitar un café para el y para Bill, el cual asintió aceptándolo.-Espero que no sea algo tan sorpresivo como otra boda.

-Creo que Mama puede ser la protagonista por esta vez.-Río Bill.

-¿Puedo hacerme ilusiones de que tiene que ver con BF?

-¿Por que lo supones?-Se extraño Bill.

-Porque nos hemos reunido en la cafetería de la empresa.

-Has acertado.-Sonrió Bill nerviosamente.-Me gustaría aplicar para el grupo de diseño ¿crees que quieran evaluarme?

-Esto es realmente inesperado-Se sorprendió David.-Es temporada de practicantes, así que seguramente habrá alguna vacante, no necesitas examinarte.

-El ser dueño de una casa de moda no me da el conocimiento, así que necesito evaluarme para saber si tengo el talento.

-Has madurado.

-Créeme aun continuo siendo un crió.-Aseguro Bill.

-¿No te interesaría un puesto administrativo?-Le tentó David.

-Revisar los fines de mes contigo, el auditor y los contadores es más de lo que puedo soportar, gracias.

-Podríamos compartir a Tom.-Sugirió David.

-¿Perdón?-Respondió Bill levantando su ceja interrogativamente.

-Si, podríamos compartir asistente.

-Tal vez cuando decidas ir de vacaciones o tomar un año sabático.-Cedió Bill.



Aun no podía creer que Georg lo haya arrastrado por todo el pasado de Gustav, ¿acaso pensaba encontrarlo con su antigua maestra?

Eso fue patético, ellos eran patéticos, como detectives morirían de hambre.


Tal vez si contratáramos a un detective de mascotas tendríamos mas suerte.-Murmuraba Tom entrando a la empresa con los ánimos por los suelos después de su horrible fin de semana.

Georg no le había abandonado hasta el domingo a medio día que recordó una comida con su novia, curiosamente en cuanto arraso con la comida del refrigerador de Tom y ahora le esperaban 8 horas de trabajo sin Bill, a diferencia de las semanas pasadas.

La misma rutina de siempre, encender el pc, preparar el café y ordenar los pendientes del día, le gustaba su trabajo, pero lo disfrutaba mas cuando Bill estaba con el exigiendo y presionando.

El eco de una risa atrajo su atención, debía estar alucinando, casi podía jurar que pertenecía a Bill.

Rápidamente salio de la oficina pero el pasillo estaba vacío, así que tal vez la risa venia del vestíbulo, así que con cautela se asomo desde el balcón, esperando que nadie lo viera, en especial cuando sabía que seguramente una sonrisa estupida comenzaba a adornaba su cara al ver a Bill ahí parado, así que Tom pego más su cuerpo a la pared ocultando la felicidad que le embargaba.

Como si hubiera sentido su presencia, Bill se volvió a mirarlo conectando sus ojos en un mensaje silencioso para después despedirse de las personas con las que hablaba y entrar al elevador.

Tom sentía mariposas en el estomago ante la idea de estar junto a el, no había duda que el amor lo había vuelto un blandengue total.

-Tomi...

Un segundo estaban mirándose y al siguiente se encontraba contra la pared siendo besado por su Bill, sus cuerpos tan pegados como fuera posible.

-Te extrañe.-susurro Bill cuando se separaron en busca de oxigeno.

-¿Vas a volver a la empresa?-Pregunto Tom intentando retomar la compostura.

-Si, hoy será mi primer día de prueba en diseño.

-¿Por que no me lo contaste?

-Quería sorprenderte, ¿Lo logre?-Pregunto Bill.

-Si.-Sonrió Tom.- ¿Comerás conmigo?

-¡Por supuesto! Ahora debo irme no puedo llegar tarde, ¿Me das otro beso?-Pregunto Bill deseando no tener que irse.

Tom súbitamente le tomo del cuello y lo acerco para devorarle con toda el ansia y hambre que sentía por el, chupando sus labios y su lengua mientras sus manos le tomaban de las caderas para presionarlo contra si.

-Vete.-Susurro Tom en cuanto pudieron recobrar el aliento, sabiendo que si continuaban así, perdería el control.-Te buscare para comer.

-Adiós.-Dijo Bill antes de desaparecer en el elevador.

-Adiós…

El sonido de unos aplausos atrajo la atención de Tom.

No puedo creerlo -Dijo una mujer sin dejar de aplaudir.-No de ti Tom Trümper.

-Mónica.-Dijo Tom secamente.- ¿Qué haces aquí?

-Nunca pensé que llegarías a esos extremos para ascender.-Continuó ignorando su pregunta mientras se acercaba a el.-Yo lo hubiera intentado con David pero tu has ido directamente por la gallina de los huevos de oro.

-No se de que hablas.-Respondió Tom comenzando a regresar a su oficina.

-Espera, vengo a entregarte el calendario de las locaciones de la próxima semana.

-¿No pudiste enviarlo por email?-Gruño Tom tomando la carpeta con documentos.

-Solo quería saludarte.-Dijo comenzando a recorrer una trenza, haciendo que Tom se apartara.-Pensé que el no regresaría y tal vez nosotros…

-Pues regresó, ahora retírate.

-El que estés con el por su dinero, no te hace menos atractivo.-Susurro Mónica.-No te sientas cohibido.

-Deja de decir estupideces y vete.

-Es lo que todos pensarán en cuanto lo sepan, es mas creíble que un Tom gay por amor.-Rió Mónica.

-No hay “nada” que saber Mónica.-Sentenció Tom.

-Aprecio mi trabajo así que yo no abriré la boca, disfruta de los beneficios del dinero.-Se despidió dejando a un pensativo Tom.


Bill había logrado concentrarse para terminar su primera asignación pero sabia que algo iba mal, no solo Tom había olvidado llamarle para comer sino que había estado actuando como si le avergonzara ser visto en su compañía, negándose a ir al comedor y ordenando para llevar.

Hizo una mueca al recordar la tensa escena de la comida.

La jovialidad que Tom tenía por la mañana había desaparecido, tal vez era un día difícil en la oficina pobre Tomi... Bill intento tomarle la mano pero Tom la retiro sorprendiéndolo.

-Alguien podría vernos.-Dijo Tom.

-Estamos en una oficina cerrada.

-Pero sigue siendo el trabajo.-Concluyo Tom continuando con su comida como si nada.

Después de varios minutos de incomodo silencio Bill se levanto para irse.

-No le veo sentido a continuar con esto.

-Bill…-Le detuvo Tom sujetando su brazo.

-Déjalo Tom te entiendo, ya no tengo apetito así que mejor regreso al estudio.-Continuo tomando el recipiente con su ensalada casi intacta y saliendo por la puerta sin despedirse.

-¿Bill te encuentras bien?

-Eh? Si estoy bien no te preocupes Kate.-Sonrió Bill a su supervisora.

-Perfecto, acompáñame a revisar los muestrarios de las sedas.

Con un suspiro resignado Bill relego a Tom a un rincón de su mente, dispuesto a rendir al cien en su primer día de trabajo, ya tendría tiempo mas tarde para torturarse mentalmente con el porque de sus acciones.


-Tom, te veo mañana al medio día

-¿Tendrás un desayuno?-Le pregunto Tom a David.

-En realidad es una cita, y por la cara que tienes hoy, parece que te hace falta tener una a ti también.

-No tengo ningún problema al respecto.

-Pero si lo necesitas-Afirmo David.-Ve por Bill y juntos vayan por ahí, ¿Son amigos cierto?-Pregunto ante el gesto de Tom.

-Si, lo somos.-Acepto Tom.-David...

-¿Si?

-Tu sabes que no soy amigo de Bill por su dinero ¿Verdad?

-Tom, yo se que no eres capaz de eso, y si alguien lo piensa, es su problema.-Sonrió David.-Pensé que la opinión de los demás te era indiferente.

-Hum...así es pero...hay cosas que...-Intento expresarse Tom.

-Dejare que ordenes tus ideas y después me cuentas.-Se despidió nuevamente David.

-Esta bien David, nos vemos.

Tom termino sus pendientes, acomodo las prioridades del próximo día y mientras comenzaba a apagar su computadora se dio cuenta de la hora.

-¡Mierda!.-Sin esperar a que se cerrara su cuenta, abandono la oficina esperando aun encontrar a Bill en el estudio, con lo imbécil que se había comportado con el en la comida dudaba que Bill siquiera pensara en esperarle para irse juntos.

Camino lo mas rápido que pudo a través de los pasillos vacíos y maldiciendo la lentitud del elevador el cual parecía estar en su contra.
La mayoría por no decir todas las oficinas estaban vacías aumentado los nervios y acabando con las esperanzas de Tom.


Con la respiración jadeante por la carrera entro en el departamento de diseño completamente solo y con las computadoras apagadas, con un suspiro de derrota se volvió para irse cuando un atisbo de luz le hizo dirigirse a una de las bodegas.

-Por favor que no sea un fantasma.-Rogó Tom en silencio mientras abría la puerta.

-¿Klaus?-Preguntaron casi en el oído de Tom haciéndole saltar.

-No...no lo soy.-Respondió algo tembloroso.

-¿Tom?.-Un grupo de ropa comenzó a apartarse para mostrar el rostro de un Bill desconcertado.-Pensé que era el guardia, no quise asustarte.

-Ejem.-Carraspeo Tom.-No me asuste, solo me sorprendí un poco.

-De acuerdo.-Dicho esto Bill acomodo la ropa y volvió a desaparecer entre ella.

-¿Tardaras mucho en irte?

-Mientras menos distracción tenga mas pronto me iré.-Respondió Bill.

-Bill.-Suspiro Tom.-No te enojes conmigo por favor.-Continuo Tom caminando entre cajas y bolsas con telas.

-No estoy molesto Tom.-La voz de Bill se escucho cansada.-Solo me siento...no se, herido.

-Yo no quise hacerte sentir así.-Esquivando unos anaqueles por fin Tom accedió a donde estaba Bill.

-Pero lo hiciste.-Bill se dio la vuelta y se apoyo sobre la mesa donde estaba trabajando al escuchar la voz de Tom tras de si.-Y por mas que lo pienso no se porque lo hiciste.

Tom comenzaba a abrir la boca para explicarse y de nuevo la cerraba no convencido de lo que estaba por decir y la pose de Bill con sus brazos cruzados y la mirada fija no estaba ayudando a controlar sus nervios.

-Yo...tenia miedo.-Tom dijo por fin.

-¡¿Miedo?!.-Se sorprendió Bill.-Oh,por favor Tom, creí que ya habías superado esa etapa.

-¡No!, no me refiero a eso.-Aclaro Tom al ver la molestia de Bill.-Solo escúchame.

Después del asentimiento de cabeza de Bill, comenzó a jugar nerviosamente con el borde de su camiseta esperando no sonar como un estúpido.

-No quería que la gente pensara que estoy contigo por tu dinero.-Levanto la mano para impedir que Bill hablara y le interrumpiera.-No quiero que “tu” llegues a pensar eso,
especialmente por mi pasado con las chicas...ya sabes, Tom el player.-Continuo Tom al ver el gesto de duda en el rostro de Bill.-Hoy me hicieron ver que la mayoría de los que me conocen tal vez crean que es interés y que he caído muy bajo.


-¿Muy bajo?.-Pregunto Bill levantando la ceja interrogativamente.

-¡No, no, no de esa manera!.-Se disculpo Tom quedándose estático al escuchar la risa de Bill.

-Tom.-Le llamo Bill, esperando a que se acercara para continuar.-En ocasiones puedes ser tan tontito.-Sonrió con ternura mientras le acariciaba el hombro.

-¿Tonto?, ¿Yo?

-Si, tu.-Dijo Bill dándole un suave beso en los labios.-El Tom Trûmper que yo amo nunca haría eso, y el Tom que ellos conocen jamas dejaría que le hicieran el amor por dinero.

-Bill...

-Sinceramente lo que los demás opinen, me es totalmente irrelevante.-Bill se encogió de hombros.-Ya estoy acostumbrado, espero que algún día tu también lo estés.

-Cuando es algo relevante a ti, creo que me afecta mas de lo normal.

-Ya lo note.-Rió Bill mientras acariciaba ligeramente la excitación que Tom presentaba.

-Te extrañe.-Susurro Tom antes de besarle.

Saboreo sus labios como al dulce mas exquisito, paladeando el sabor único de Bill, mientras sus manos se deleitaban con su delicada silueta, frágil y a la vez tan fuerte.

Aunque intento ser dulce, no pudo contenerse y con cierta desesperación intento despojar a Bill de sus ajustados pantalones, haciendo saltar el botón en el intento, pero a ninguno le importo, lo primordial era estar desnudos.

-Tomi tu...-Dijo Bill entre besos intentando desnudarle sin dejar de comerse a besos, solo logrando desgarrar la playera antes de ser recostado sobre la mesa de trabajo tirando lapices y algunos cuadernos en el proceso.

-¿Crees que la mesa nos soporte?-Jadeo Tom mientras con una mano baja sus pantalones.

-Eso espero, ahhh.-Se interrumpió al sentir una mordida de Tom en su cuello.-Si no tendré que aumentar el presupuesto para mobiliario.

Con el cuerpo a medio desnudar comenzaron a mecerse disfrutando de la fricción, sintiéndose como dos adolescentes traviesos y calientes.

-Tomi quiero...

-Lo se, pero no tengo...

-No importa, te necesito.-Lloriqueo Bill envolviendo sus piernas en las caderas de Tom.

-No voy a lastimarte.-Se detuvo Tom.-A menos que estés de humor masoquista.-Bromeo jugando con el aro en su labio.

-Tom, no estoy para juegos.-Se rió Bill dividido entre la excitación y la diversión.

-Te haré sentir bien lo prometo...Y te haré mio mas tarde.-Susurro contra su oído comenzando un nuevo vaivén mientras circundaba suavemente la sensible entrada de Bill, logrando un orgasmo en Bill que propicio el suyo.

-¿Cuando es mas tarde?.-Jadeo Bill acariciando las trenzas de Tom.

-Cuando logremos salir de aquí y llegar a una cama.

-¿Que esperamos?-Pregunto Bill impaciente como un niño.

-Tal vez, que recobre la fuerza en las piernas.-Se rió Tom levantándose de sobre Bill y despojándose de los restos de su playera para limpiarlos a ambos.

-Tomi...tenemos un problema.

-¿Cual?

-Mi pantalón esta inservible.-Señalo Bill a la desbotonada prenda.-Y tu no tienes camiseta.

-¡Mierda!

-Ayúdame a buscar algo decente que podamos usar.-Dijo Bill mientras intentaba ponerse los ajustados boxers.-¡Tom!.-Le riño al ver que este estaba distraído viéndolo con cara de tonto y con los pantalones a medio poner.

-Lo siento.-Con los pantalones puestos Tom comenzó a revisar las perchas y las bolsas maldiciendo al encontrar solo prendas femeninas.-Bill solo hay ropa de chica.

-¡Lo tengo!.-Señalo triunfante un conjunto de pants negro.
Le lanzo la parte superior a Tom y el se apropio de los cómodos pantalones.

-No luce muy bien con mis zapatos pero es una ocasión desesperada.-Tom solo rodó los ojos ante el monologo de Bill y le lanzo el pantalón y la playera desgarrada en una bolsa.

-Toma, te toca llevarlos.

-¿Por que yo?.-Se quejo Bill.-Yo encontré la ropa, te toca llevar la bolsa a ti.

-¿Quien esta ahí?

Ambos se pusieron tensos al escuchar la voz del guardia.

-¡Klaus, soy Bill!.-Grito para evitar que el guardia entrara.-Te has salvado por ahora.-Amenazo a Tom antes de tomar la bolsa y salir de la bodega.

Tom solo rió entre dientes.

EL AMOR VISTE DE BILLY FUTURE (cap 22) por mareadenieve




nota de la autora :
Este capi siento que es relleno pero de alguna manera en proximos capis las compensare


Terminando de ajustarse el cinturón, Bill se detuvo frente a la puerta respirando profundamente para calmarse mientras saboreaba en sus labios el último rastro del sabor de Tom.

Sabía que en ocasiones era algo malvado, pero no podía evitarlo, Tom le provocaba tantas cosas y estimulaba su lado perverso, además de que siempre fue así entre los dos, aun antes de iniciar algo sentimental.

Una pequeña sonrisa ilumino el rostro de Bill, feliz de saber que Tom no deseaba ocultar su relación, y aunque tuvieran que hacerlo por ahora, eso no duraría mucho si su madre continuaba viendo todo color rosa debido a su boda.

Tal vez después de la luna de miel seria el momento.
Al escuchar nuevamente el sonido del timbre, recobro la compostura y abrió la puerta a su feliz madre.

-Hola cariño.-Saludo Simone.

-Pensé que tardarías un poco más.

-La verdad estoy algo impaciente por comenzar.-Se sonrojo Simone.- Oh, no pensé que estuviera tan limpio.-Dijo sin dejar de mirar la habitación.

-Lo mismo pensé yo la primera vez.-Susurro Bill mientras tomaba asiento.

-¿Le informaste a Tomas?

-Si, y el esta muy emocionado.-Bill casi se atraganto con sus palabras.

-Admito que estuve un poco preocupada por eso.-

-Tú tranquila, el no se negaría.-Dijo Bill con un gesto despectivo de la mano.- ¿Qué?- Pregunto ante el gesto molesto de su madre.-Tu misma dijiste que Tomas era un buen chico, no se porque te sorprendes de que diga esto.-Se defendió Bill.

-Por lo mismo, debes de ser un chico amable también y no expresarte tan groseramente.-Le reprendió Simone.

-Si mama.-Respondió Bill mas por costumbre que porque lo sintiera.

-Es una suerte que David accediera a hacer este favor.-Simone se notaba algo desesperada ya que no lograba estar quieta.-Hijo, ¿ya estará listo tomas?-

-Más que listo, creo yo.-Sonrió maliciosamente Bill-¡Tom! Hora de irnos.



¿Cuantas veces puede pasar uno por la misma situación?

Después de ofrecer a Simone una sonrisa, que mas bien parecía una mueca, Tom se dispuso a seguirlos rumbo al auto caminando lo mas normal posible, teniendo en cuenta que tenia que hacerlo con una erección que se negaba a bajar.

La primera vez que le sucedió esta situación con Simone, logro salir airoso gracias al amor de Georg por los plátanos, pero esta vez ¿Qué podía decir?
Tal vez debería cargar el bolso de Bill e intentar ocultar su casa de campaña.


-Hum…Bill-Susurro Tom.-Bill…

-………

-¡Bill!-Susurro mas fuerte esperando que Simone no los escuchara.

-¿Eh?-Se detuvo Bill.

-Dame tu estupido bolso.-Ordeno Tom.

-¿Qué dices?-Preguntó Bill.

-¡Que me des el bolso!

-¿Para que lo quieres? ¿Deseas ser caballeroso?-Dijo Bill en tono juguetón.

-¡¿Caballeroso?! Estas loco Bill, solo dámelo.-Exigió sin dejar de mirar a todos lados esperando no ser descubierto.

-No quiero.-Se negó Bill molesto por la respuesta de Tom.

-¡Joder Bill, que me lo des! –Tom estudiaba la manera de arrebatarle el bolso en caso necesario.

-¿Para que demonios lo necesitas?

-Para ocultar el resultado de tus estupidos jueguitos.-Gruño con ira Tom.-Para eso.

-Oh… lo sien…lo siento Tom.-Bill le entrego el bolso a Tom, sintiéndose repentinamente avergonzado.

Tom observo el sutil cambio en Bill, caminaba con su estilo normal pero el ligero encurvamiento de sus hombros le decía que no esta bien.

¡Maldición!

En realidad no estaba molesto con Bill, solo estaba cansado y ligeramente nervioso, pero eso no era excusa para reñirle de esa manera.

En cuanto tuvieran un minuto a solas hablaría con el.-Se prometió Tom.



Eran las 7:00 pm y aun no había podido hablar con Bill.

Arreglo citas con varios salones de fiesta, degustaron menús, revisaron conceptos y ahora estaban en esa estupida boutique nupcial.

Le había tomado solo 20 minutos concordar todos los detalles y agendar las pruebas con la modista, por lo que ahora se encontraba sentado en el sofá acompañado solamente por su reflejo, pues Bill también se encontraba dentro de uno de los probadores ocultos tras los enormes espejos

Definitivamente estaba en contra de las bodas, pensó Tom, agradeciendo el que Bill no fuera una chica o de lo contrario le tocaría vivir de nuevo esta experiencia, sintió un escalofrió recorrerlo ante la idea.

La modista entro con unas bebidas justo en el momento en que Simone salía del probador con uno de los vestidos en su mano.

-¿Qué te pareció?

-Me gusta este diseño, pero la tela no me convence.-Contesto Simone un poco frustrada.

-No te preocupes Simone, acompáñame a la bodega, creo que tengo una tela que te encantara.-Dijo la modista mientras salían de la sala, ninguna le dirigió siquiera una mirada a Tom.

-Parece que soy invisible.-Murmuro Tom acercándose a las bebidas.-Té, que asco.

Continuar mirando su reflejo ya se estaba volviendo insoportable, si por lo menos hubiera una ventana o un televisor, suspiro recorriendo los espejos, hasta que uno se abrió y fue jalado dentro.

-Perdóname Tom.-Murmuro Bill abrazándolo y escondiendo el rostro en el cuello de Tom.-Se que a veces soy insoportable, pero ya no lo seré más, no te enojes conmigo.-Rogó.

Tom esta sorprendido, no pensaba que Bill estaría tan afectado por sus simples palabras, siempre era tan seguro de si mismo, que en ocasiones le hacia sentir inseguro.

-Bill…

-Has apoyado a mi madre y la has hecho feliz, aunque se que odias todo esto.-Continuo Bill sin aflojar su abrazo-Te lo agradezco.

¿Porque se tenia que poner tan adorable?

Tom correspondió a su abrazo, sintiendo la calidez de ese cuerpo, feliz de descubrir esta nueva faceta en la persona amada.

-Lo hago por ti.-Dijo Tom dando un beso en la cabeza de Bill.- Me gustas aunque seas mandón, prepotente y manipulador.

-¿A pesar de eso?-Dijo Bill, levantando su rostro para mirar
sorprendido hacia Tom.

-Debido a eso.-Sonrió Tom.-No me importan esos ni tus otros defectos.

-¿Cuáles otros defectos?

-¿Quieres que te los enumere?-Levanto las cejas Tom.

-Puedo vivir sin saberlo-Respondió Bill dejando un ligero beso en los labios de Tom.-¿Sabes una cosa?

-¿Cuál?

-A mi tampoco me importan tus defectos.-Dijo Bill entre risas, para después ser silenciado por los labios de Tom.

Este era el mejor beso que Bill había recibido, el de la aceptación.

-Me gustaría que estos probadores tuvieran un asiento.-

-¿Un asiento?-

-Si-Respondió Tom besando la frente de Bill.-Así podríamos estar abrazados mas tiempo.

-¿Estas cansado?-Tom asintió lentamente.-Olvide que no estas acostumbrado al Jet Lag, ¿Vamos a mi casa?-Susurro Bill
acariciando su mejilla.


-¿Bill?, ¿Estas aquí?

-Es Tarja.-Susurro Bill a Tom antes de entreabrir la puerta y asomar el rostro.-¿Si?

-Oh, pensé que te habías ido, ya estaba a punto de cerrar.

-¿Y mi madre?

-Gordon vino por ella y al no verte, ni a su asistente pensamos que se habían ido.-Sonrió la mujer, mientras comenzaba a apagar el aire acondicionado.-Pero no creo que te fueras sin tu bolso ¿Cierto?

-Cierto-Rió Bill mientras tomaba a Tom de la mano y salían rápidamente del probador.-Me gusto el ultimo traje, envíamelo, por favor-Casi grito mientras huía, sin soltar a Tom ni a su bolso ante la mirada atónita de la modista.


Una sonrisa tonta adornaba su rostro mientras observaba los movimientos de Bill en la cocina.

Ese cuerpo desnudo cubierto solamente por su enorme camisa de cuadros azules, si tan solo fuera unas tallas mas pequeña y el volviera a inclinarse frente al refrigerador...

-Tom...

Su rostro libre de maquillaje y su cabello ligeramente despeinado lo hacia mas apetecible, en especial cuando pronunciaba su nombre.

-Tom...

Se acerco con el andar felino de sus largas piernas con una lentitud que resultaba dolorosa, sus ojos entrecerrados por el sueño sin apartar la vista.

-Tom es hora...

La voz de Bill se escuchaba enronquecida ¿Lo había hecho gritar demasiado anoche? No lograba recordar mucho, que raro.

Un golpe en la cabeza por parte de Bill le tomo desprevenido, ¿Estaba molesto?, no lo parecía, su dulce sonrisa no abandonaba su rostro.

El contacto de agua fría con su cara borró la imagen del rostro de Bill para devolverle a su realidad.

Georg.

Si no fuera por su culpa, no perdería su tiempo soñando sino haciendo sus sueños realidad.

EL AMOR VISTE DE BILLY FUTURE (cap 21) por mareadenieve



POR FIN,POR FIN MI DULCE MAREADENIEVE NOS DELEITA CON UN CAPI MAS, DISFRUTEN Y NO OLVIDEN COMENTAR XD


El ambiente era tenso y surrealista si era sincero consigo mismo, no solo se encontraba encerrado con su ahora enojado ex-jefe novio sino que también con su suegra-sin saberlo, todos en un reducido espacio de la camioneta con varios minutos de viaje por venir.

No por primera vez deseó haber tomado un taxi en lugar de ir con ellos, claro que si por Bill fuera eso mismo estaría haciendo en ese momento pensó Tom recordando las palabras de Bill.

-Vamos mamá, seguramente Tomas podrá conseguir un taxi.-Dijo Bill.

-Hijo en la camioneta tenemos espacio, puede ir con nosotros.-Respondió Simone.

Pero lo que realmente le sentaba mal era la actitud distante de Bill pero él no había podido decirle sobre Simone porque un acuerdo era un acuerdo, suspiró reviviendo su plática sostenida días antes con ella como si fuera ahora mismo, después de todo uno no aceptaba hacer tratos con el diablo todos los días ¿verdad?

-oh Tomas que sorpresa.-le saludó desde Simone desde su escritorio.-¿A que debo tu visita?

-Hum...Señora Kaulitz.-Comenzó Tom.

-Llámame Simone y toma asiento.

Tanta amabilidad lo estaba haciendo sentir mas incómodo que si lo hubiera tratado de mala manera.

-Eh..Simone...¿Me puede decir el paradero de Bill?-Soltó Tom de sopetón.

-¿Para qué lo necesitas?

Ok, si deseaba conseguir la información no podía decirle el verdadero motivo así que solo quedaba una opción.

-Tuve un pequeño problema con su hijo.-Tom comenzó a ruborizarse odiándose por ello.-Y necesito solucionarlo.

-¿Porqué no esperar a que regrese?

-¿Sabe cuando lo hará?

-No tengo respuesta a esa pregunta-Dijo Simone sonriendo.-Pero tú seguramente lograrás darme una.

-¿Yo?-Se sorpendió Tom.

-Así es, te diré donde se encuentra y a cambio tú lo traerás.-Dijo Simone sin dejar de sonreír y mirar a Tom.

-Tomás, ¿Tomás?

-¿Perdón?-respondió Tom saliendo de su ensimismamiento al sentir un toque en su pierna.

-Llegamos a tu casa.

-¡Oh gracias!-Dijo Tom comenzando a bajar esperando recibir alguna mirada o palabra por parte de Bill pero éste no hizo movimiento alguno, por lo que solo se despidió con un gesto y bajando tomó la maleta que le ofrecía el chófer para después ver como este cerraba la puerta y con ello lo privaba de el último vistazo de Bill.

Se quedó un momento observando como desaparecían en la distancia comenzando a sentirse molesto por la actitud de Bill.

Muy bien, entendía que Bill estuviera molesto con él pero tampoco era tan serio y tenía que admitir que hasta cierto punto le molestaba que quisiera evitar que tuviera algún contacto con Simone, cosa mas rara aun pues siempre huía cuando alguna de sus "parejas" intentaba presentarle a sus padres, claro que nunca antes había estado enamorado.

Estaba jodido.

Con un suspiro se dirigió hacia la entrada de su casa decidido a dejar descansar su mente por unos momentos, ya vería después que hacía para arreglar las cosas con Bill.

-Tom...-Se escuchó un susurro.

-¡Por dios Georg no salgas de la nada!.-Gritó Tom mientras se inclinaba a recoger las llaves que había tirado al ser asustado por su amigo.-¿Qué haces aquí?

-Buscar a Gus, pensé que tal vez estaría aquí, no se, cuidando tu casa en tu ausencia.

-¿Y qué hay de su casa?.-Dijo Tom entrando por la puerta seguido de su amigo.

-Ya estuve ahí, de hecho fue ahí donde lo extravié.-Se quejó Georg.

-¿Qué sucedió.-

-¡No lo se! Un momento estamos conversando y al siguiente me había mandado a la mierda y se había ido.-Suspiró Georg mientras tomaba asiento junto a la mesa de la cocina.- Estaba contándole que por fin encontré una buena novia.-Continuó Georg mientras aceptaba la botella que le ofrecía Tom.

Tom se detuvo de darle un trago a su cerveza en cuanto escuchó a su amigo-¿Novia?¿Tú?

-Si.-sonrió Georg estúpidamente.-La conocí durante un comercial, tengo una foto ¿Quieres verla?

-Claro.-Dijo Tom estirándose para tomar la foto y agradeciendo el tener los problemas de su amigo para distraerse de los suyos.

-¿A que es linda?-Dijo Georg orgulloso.

-Hum...me resulta familiar.

-Tom ¿Acaso tú y ella...?-Comenzó Georg nada contento con el rumbo que estaban tomando sus pensamientos.

-¡No!-Se apresuró a negar Tom.-Es solo que su rostro me recuerda a alguien.-Tom continuó examinando la fotografía dando sorbos a su cerveza intentando recordar.

-¡Ya lo se!-Dijo Tom dejando de golpe la botella sobre la mesa.-Se a quien me recuerda.-Georg solo lo miró interrogante esperando saber.-Gustav.

-¿Gu..Gustav?-Tartamudeó Georg.

-Si, son muy parecidos ¿Serán parientes?

Georg observó atentamente la foto analizando los rasgos de su novia.

-Si Gustav fuera una chica...-Comenzó Georg.

-¡Sería como ella!.-Terminaron diciendo Tom y Georg.

Definitivamente siempre hay alguien mas jodido que tú.

-¿Hijo?-Le llamó Simone en cuanto arrancó el auto.

-Hum.-Respondió Bill.

-¿Éste no es el móvil de Tomas?-Dijo Simone.

-Si, lo es.-Respondió mirando el pequeño aparato.

-Tal vez deberías llevárselo.

-SÍ, tal vez mas tarde.-Dijo Bill mirando por la ventanilla reuniendo coraje para hacer la pregunta que llevaba molestándolo bastante tiempo.-¿PorquÉ enviaste a Tomás?

-El dijo que tenía que arreglar un mal entendido que había tenido contigo así que decidí ayudarle.

-¿Y qué tal si hubiera ido a asesinarme?.-Le contestó Bill algo molesto.

-Hijo, David no te hubiera dejado trabajar al lado de personas con esas tendencias.-Río Simone.-Además le pedí un pequeño favor.

-¿Cuál?¿Y porqué a él precisamente?

-El necesitaba hablar contigo y yo que regresaras, así que aproveche la oportunidad.

-Era mas fácil que me lo pidieras directamente.-Dijo Bill aun sin creer totalmente en la palabras de Simone.

-Lo se, pero seguramente me avasallarías con preguntas interminables.-Terminó Simone obteniendo un asentimiento por parte de Bill.- Por cierto ¿Qué te dijo Tomas para que te decidieras a volver?

-Hum...A mm...Él...me contó de ciertos problemas que surgieron después de mi partida de los cuales David necesitaba conocer detalles.

-Al parecer Tomas es muy convincente.-Dijo Simone.

-Créeme lo es.-Dijo Bill intentando esconder una pequeña sonrisa.-Muy bien ahora dime¿Qué requiere de mi presencia?

-Mi amor promete que te no te exaltaras.-Dijo Simone suavemente.

-Mamá...

-Voy a casarme.

-¡Qué!-Gritó Bill.

Definitivamente estaba jodido.

Su madre y Tom eran cómplices y además pronto su adorada madre le daría un padrastro, genial eso hubiera sido emocionante hace 10 años ahora solo era molesto.

Se estremecía tan solo de imaginar a su madre como veinteañera escogiendo su ajuar y preparando su luna de miel, bueno por lo menos eso haría que dejara de pensar en preparar lo mismo pero para él, pensó Bill.

Con una última mirada al espejo repasó su aspecto sonriendo en aprobación a lo que veía,

Un problema resuelto ahora solo quedaba Tomas.

-Demonios, ahora quién es.-Murmuró Tom aun somnoliento pues el insistente timbre de la puerta lo había despertado justo en el momento que lograba conciliar el sueño.

Abrió la puerta recibiendo a su visita en medio de un gran bostezo.

-¿Buenas...noches?.-Le saludó Bill sarcásticamente antes de hacerlo aun lado y entrar.

-¿Qué haces aquí?-Preguntó Tom aun no consciente del todo mirando mientras Bill se dirigía hacia la habitación contigua a las escaleras.

-Vengo a entregarte ésto.-Dijo Bill sacando un móvil del bolso el cual dejó sobre la cama.

-¿Mi móvil?

-Correcto.-Contestó Bill mientras caminaba a través de la habitación.-Pero el móvil no es el motivo principal de mi visita.-Dijo Bill antes de que Tom hablara.

-Adelante te escucho.-Respondió Tom apoyado contra la pared intentando no distraerse con la apariencia física de Bill.

-Me hiciste sentir estúpido Tom, y eso no me gusta.-Dijo Bill

-¿Estúpido?

-Exacto, yo intentando "protegerte" y tú entrando a la cueva del lobo.

-De acuerdo entiendo que te molestaras por ocultarte cosas pero ¿No exageras con lo de Simone? ¿sería tan terrible que ella supiera lo nuestro?.-Dijo Tom comenzando a enfadarse.-¿Acaso te avergüenzas?

-No me avergüenzo de lo nuestro.

-Pues a mi me suena como si lo hicieras ya que al parecer no deseas ni que respire el mismo aire que tu madre.-Explotó Tom soltando lo que había invadido su pensamiento.

-Estás exagerando Tom.-Dijo Bill mientras sin dejar de recorrer la habitación intentando liberar algo de tensión.

-¿Exagerando?¡Por dios Bill tú no eres el único que puede hacer dramas!.-Gritó irónicamente Tom para después ser invadido por un sentimiento de culpa al ver la expresión herida en el rostro de Bill.

-Tienes razón, se que tiendo a hacerlo pero éste no es el caso.-Suspiró Bill.

-Bill...¿Protegerme de Simone?.-Dijo Tom no pudiendo evitar reír.-Por dios Bill ni que fuera un monstruo.

-Eso ya lo se.-Dijo Bill entrecerrando sus ojos.-Pero digamos que es una madre sobre protectora.

-¿Es tan terrible?-

-Lo es cuando ocasiona que tus novias desaparezcan del país.-Dijo Bill sin dejar de mirarle a la cara.-Esa era la razón de mi actitud pero veo que es innecesaria así que desisto de ello.

-Lamento haber mentido pero no podía decírtelo.

-Tranquilo Tomi, eso lo entiendo.-Sonrió Bill mientras caminaba hacia Tom disfrutando de las reacciones de éste hacia su presencia.-Tomi...-Le llamó Bill mientras le tomaba de la mano para después conducirlo hacia la cama donde le hizo sentarse.

-¿Ya hicimos las pases?.-Murmuró Tom con la voz ligeramente enronquecida.

-Shh...-Le silenció Bill presionando uno de sus largos dedos contra los labios de Tom el cual no dudó en besarlo.

Lentamente Bill comenzó a liberar el cinturón que unía su saco mostrando su pálida desnudez causando un gemido de parte de Tom al no esperar esa sorpresa.

-Shh...-Repitió Bill mientras se arrodillaba entre las piernas de Tom y acercaba su rostro para besarle suavemente, recorriendo sus labios con ligeras caricias de su lengua separándose cuando Tom intentaba profundizar el beso.

Con manos hábiles comenzó a desabrochar el ancho pantalón dejando a la vista el bóxer que parecía no poder soportar la erección que contenía, así que Bill decidió ayudarle liberando al hinchado miembro.

-Bill.-Comenzó a hablar Tom intentando tocar a Bill pero éste le detuvo las manos contra la cama negando con su cabeza para después depositar un ligero beso en la punta causando un estremecimiento en el cuerpo de Tom.

Liberando de su agarre una de las manos de Tom sabiendo que éste entendería que no debería intentar tocarle la dirigió hacia la base para después introducirlo en su boca iniciando un ritmo lento y sensual acompañado de la música de los gemidos de Tom y la humedad de su boca tal cual sinfonía erótica.

Con una última caricia abandono la atención prestada al miembro de Tom para dirigirse a su cuello el cual tenía ligeras gotas de sudor las cuales no dudó en saborear con su lengua.

-Oh por cierto, es una suerte que desees convivir mas con mi madre ya que David le ha cedido tus servicios en ausencia de su asistente.-Murmuró Bill sin dejar de recorrer el cuello de Tom para después morderle con fuerza al escuchar el timbre de la puerta-Y creo que ya ha llegado por nosotros.

Y así con una última caricia de su mano en el palpitante miembro de Tom, Bill salió de la habitación rumbo a la puerta a recibir a su visitante mientras cerraba el cinturón de su saco imitación piel el cual cubría la desnudez de su torso.

No había duda su Bill no cambiaría, seguía siendo un puto Divo y eso le encantaba.

Estaba realmente jodido.


EL AMOR VISTE DE BILLY FUTURE (cap 20) por mareadenieve



(chikass no se olviden del comentario para la escritora)



-¿Cómo supiste donde estaba?- Soltó Bill de sopetón.

Tom abrió inmensamente sus ojos mirando el pálido techo, olvidado todo cansancio.

¿Por qué siempre alguna de las partes quería hablar en esos momentos?

Ante el silencio de Tom la mente de Bill comenzó a divagar repasando a las personas que sabían su paradero.

-Tu madre.

-¿Qué?- Pregunto Bill distraídamente.

-¡Tu madre!- Gritó Tom.

¿Mi madre? ¿Y ahora a Tom que le pasaba? esta bien, sabía que hablaba demasiado pero no era para que le recordara a su sacrosanta progenitora.

-Tu madre fue quien me lo dijo.- Volvió a decir Tom en respuesta a la mirada confusa que Bill le había ofrecido hacía momentos.

-Ahh mi madre.-Dijo Bill.- ¡Mi madre!-Gritó Bill brincando de repente sobresaltando a Tom, quedando ambos sentados sobre la cama.

Varios escenarios aparecieron en la mente de Bill, cada vez uno más terrible que el anterior.

-¿Qué fue lo que le dijiste?

-¿La verdad?- Respondió Tom.

-¡Qué!-Gritó Bill.- ¿Acaso estás loco?-Dicho esto Bill se puso de pie y comenzó a deambular por la habitación, su desnudez olvidada por completo mientras al parecer sostenía una plática consigo mismo, provocando un sofoco en Tom el cual no podía apartar la vista de tan sexy figura, así que se recostó contra el cabecero de la cama y cruzado de brazos decidió disfrutar del espectáculo.

¿Qué tortura lo esperaba al regresar a casa?

Su madre nunca había aceptado ninguna de sus relaciones anteriores así que ahora que su pareja era un hombre sería aun más inaceptable, y aunque planeaba continuar con Tom sin importar la opinión de su madre, odiaba estar en conflictos con ella.

Parando de repente de caminar Bill se acercó a la cama y sentado sobre sus rodillas abrazó a Tom por el cuello.

-No te preocupes Tom, yo te protegeré.

Un poco desconcertado Tom le devolvió el abrazo ya en parte acostumbrado a los cambios de humor de su amor.

Su amor...no sonaba tan mal.

-Hay que dormir un poco.-Dijo Tom dándole un pequeño beso en los labios a Bill para después recostarse con él contra su pecho.-Descansa y deja de pensar.

-¿Es una orden Tomás?-Preguntó Bill.

-Sí, es una orden Sr. Kaulitz.

-No soy bueno aceptando órdenes, pero por usted lo intentaré.-Bill sonrió y después de darle un beso en el pecho a Tom justo donde su corazón latía con fuerza cayó en los brazos de Morfeo.

Tom tardó un poco mas en conciliar el sueño, una duda rondando su mente.

¿De qué lo protegería Bill? A caso de ...¿Simone?

**

Llamar a David y preguntarle sería demasiado sospechoso y solo ocasionaría una serie de preguntas incómodas, preguntar a las asistentes de su madre sería demasiado obvio y prácticamente un suicidio así que tendría que preguntarle a sus amigos por algún movimiento sospechoso en la empresa.

Aprovecharía mientras Tom terminaba de ducharse para marcarle a Gustav.- Pensó Bill mientras tomaba asiento en el pequeño comedor de la habitación.

-Que raro.-Murmuró Bill al ver que no contestaban y mandaba a buzón.-Intentemos de nuevo.

-Gustav.-Dijo Bill en cuanto entro la llamada.

-No, soy georg ¿Bill eres tú?

-Si Georgi, oye ¿Qué haces contestando el móvil de Gus?

-Eh...Hum ...¿Te puedo ayudar en algo?-Dijo Georg

-¿Eh?-Dijo Bill confundido ante el cambio de tema.- Gustav...

-¡Que soy Georg! Ya te lo dije.-Gritó Georg.

-¡Ya lo se! Pero quiero hablar con Gus.

-Pues no está, repito ¿Te puedo ayudar en algo o qué?

-Georgi...-Lloriqueó Bill cual niño regañado al que han herido sus sentimientos.- ¡¿Dónde demonios está Gusti?!

-¡No lo se! Si lo supiera no contestaría su maldito móvil.

-Argh, ustedes me dan dolor de cabeza.-Dijo Bill antes de colgar.

-¿Problemas?-Dijo Tom mientras se acercaba y comenzaba a recorrer el cuello de Bill con suaves besos.

-No, solo lo usual.-Respondió Bill mientras inclinaba su cuello para dar mas acceso a las caricias de Tom mientras con sus uñas golpeaba la tapa de su móvil al ritmo de sus pensamientos.- ¿Y si nos quedamos?

-Sabes que no puedo.-Suspiró Tom yendo a por su camiseta.-Tengo que regresar al trabajo.

-Es verdad, por un momento lo olvidé.

-Por cierto, la oficina se sentirá realmente vacía sin ti.

-¿Admites que me extrañarás?-Sonrió Bill mientras se giraba a mirarlo.

-Claro, la oficina sin tus desplantes no será la misma.-Dijo Tom acomodando sus trenzas.

-¿Desplantes?-Levantó una ceja Bill.

-Claro ¿no te dije una vez que eras un Divo?

-Déjame recordar.-Dijo Bill mientras se levantaba y comenzaba a andar hacia Tom.- ¿Tal vez fue cuando te tirabas a una chica en tu escritorio?-Terminó Bill mientras se recostaba sobre la cama y miraba a Tom desde ella.

¡Demonios Tom tú y tu gran bocota! Se reprochó mentalmente Tom.

-Bill yo....-Se detuvo Tom ante la sonrisa felina que adorno los labios de Bill.

-Tomi....-Dijo Bill mientras le llamaba con su dedo índice.-Acércate...

Oh, dios ¿Lo golpearía?

Lentamente se fue acercando Tom aun dudoso de las acciones de Bill pero sumamente curioso.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca Bill lo sujetó por la sudadera haciéndolo caer a su lado.

-Tomás ya que me has hecho recordar esos momentos, es hora de que los suplante por unos buenos recuerdos.-Sonrió Bill.

-¿Muy buenos?-Preguntó Tom mientras sus manos recorrian lentamente la espalda de Bill.

-¿Cree poder hacerlo señor Trümper?

-¿Lo duda?.-Gruñó Tom mientras le hacía cosquillas a Bill provocándole reir y que algunas lágrimas escaparan de sus ojos.

-Bas..basta.-Decía Bill entre contartadamente por la risa.

-A sus órdenes.-Murmuró Tom mientras se apoderaba de sus labios cambiando su risa por suspiros.

**

-Bill voy a documentar las maletas.

-De acuerdo, ire por un café ¿Quieres uno?

-Seguro.-Sonrió Tom antes de irse con las maletas.

Habían tenido suerte de encontrar vuelos disponibles para regresar a casa ese mismo día así que no les sorprendió que su avión viniera con retraso, todo lo contrario asi tendrían mas tiempo para estar juntos.

Después de esperar en la interminable fila por fin pudo terminar y dirigirse con Bill a por su café, realmente lo necesitaba.

-¿Tom? ¿Eres tú?

Sorpendido al escuchar la pregunta en su idioma se detuvo y buscó a la dueña de esa voz.

-¿Chris?

-¡Tomi!.-Gritó la azafata antes de lanzarse a sus brazos.

-Eh, Chris contrólate.-Decía Tom intentando apartarla.

-Oh Tom no podemos desperdiciar ésta oportunidad.-Dijo la chica mientras lo tomaba del brazo y lo llevaba hacia los sanitarios.

Siempre le había gustado la impetuosidad de esta chica pero ahora le resultaba terriblemente molesta al igual que la manera en que lo llamaba.

-Chris este no es el momento.-Dijo Tom mientras le sujetaba los brazos antes de que le rodearan el cuello.-No quiero ser rudo.

-Tom nunca habíamos jugado a esto.-Rió coqueta.-Un Tom indispuesto es realmente exitante.

Continuó intentando besarlo mientras restregaba su cuerpo contra el de Tom.

-¡Dije Basta!-Dijo Tom mientras la sujetaba contra la pared ya cansado de sus jueguitos.-No me interesas, intenté no ser grosero pero ya me estoy cansando.

-Pero Tom tu y yo....-Lloriqueó la chica mientras intentaba acariciarlo.-Hemos tenido tantas noches juntos...

-¿Interrumpo?-Se escuchó una voz.

-¿Y tu quien eres?.-Pregunto enjada la chica por la interrupcion.

-El es mi no...-Comenzó Tom para ser interrumpido.

-Soy su jefe y no le pago para que se esconda a follar en horas de trabajo.

-Bill...

-Trümper, te veo fuera.-Se despidió Bill.-Ah por cierto el baño de "señoritas" es el siguiente.-Dijo Bill antes de cerrar la puerta.

-Pero que se cree el imbécil ése.

-No es ningún imbécil.-Le defendió Tom.-El único imbécil aquí soy yo por haberme enrollado con tipas como tú.-Dijo Tom antes de salir dejando a una sorprendida chica.

Tenía que hablar con Bill rápidamente , no quería que estuvieran disgustados desde antes de abordar el avión.

Bill sonreía mientras se dirigía nuevamente a los asientos de la terminal, estaba orgulloso por la actitud de Tom, tal vez le recompensaría llegando a casa pero solo después de hacerle sufrir un poco.

Tomó asiento y le dio un mordisco a la rosquilla que había comprado para Tom, la masticó despacio mientras a travez de sus gafas observaba acercarse a Tom.

-Bill...lo que viste...

-¿Hum? -Dijo Bill mientras mordisqueaba otro trozo de rosquilla y levantaba su ceja interrogantemente

"Pasajeros con destino a Alemania favor de abordar"

-Nuestro vuelo.-Dijo Bill poniéndose de pie e interrumpiendo a Tom y sin dejar de comer su rosquilla y beber café.

Durante el vuelo las cosas no habían mejorado, no solo le había ganado su asiento una niña berrinchuda que se negó a moverse si no que no tuvo ninguna ocasión de acercarse a Bill por un mínimo instante y claro la azafata no pudo evitar coquetear con Bill al igual que la niña.

Pero lo peor estaba por venir.

Con el gesto algo tenso Tom caminó rumbo a la salida del aeropuerto donde buscarían un taxi para ir al departamento de Bill o al menos eso es lo que habían planeado.

Tomi.-Dio un respingo al sentir que lo tomaban del brazo deteniéndolo.

-¿Qué pasa?-

-¡Bill! .-Llamaron

-Éso pasa...-Murmuró Bill por lo bajo para después esbozar una sonrisa y caminar a encontrar a su madre.

-¡Mamá que sorpresa!.-Dijo Bill mientras la abrazaba y le dirigía una mirada preocupada a Tom.-¿Cómo supiste...?-Bill se detuvo al observar los gestos nerviosos de Tom.

-Tomás fue muy amable de avisarme para darte una sorpresa.-Dijo Simone sonriente.

-Sí madre, Tomás es la amabilidad en persona.-Dijo Bill mientras se contenia para no ahorcar a Tom el cual no dejaba de mover las piernas y morderse el labio.-Seguramente será recompenzado por serlo.

El niño había sido muy malo así que tendría que castigarlo.

EL AMOR VISTE DE BILLY FUTURE (cap 19) por mareadenieve


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-Asumo que no te dio muchos detalles ¿verdad?-Preguntó Gustav en cuanto su amigo colgó el teléfono.

-Así es, solamente parece que se está impacientando, pero nada de porqué se fue, estoy igual que cuando se despidió de nosotros.-Suspiró frustrado Georg.

-La impaciencia terminará pronto.

-Acaso... ¿Sabes algo que yo ignoro?

-Se muchas cosas.-Dijo Gustav sonriendo enigmáticamente.

-Las cuales no me dirás ¿cierto?

-Es más divertido ver como te frustras por tu inmensa curiosidad.-Rio Gustav.

-Recientemente tienes un lado muy perverso Gus.-Dijo Georg.

-Creo que es por la compañía.-Dijo Gustav antes de levantarse al ver que le llamaba uno de los productores del comercial.

-¿La compañía? -Dijo Georg totalmente desconcertado.

¿En qué momento la tierna atmósfera que los rodeaba se tornó tensamente erótica?

Pensaba Tom, tal vez cuando los labios de Bill comenzaron sus caricias sobre su cuello, tan suaves como el aleteo de una mariposa, pero la reacción que provocaban en su cuerpo eran todo menos ligeras, sentía su sangre arder.

Tom suspiró cuando el lóbulo de su oreja fue atrapado entre los húmedos labios de Bill el cual no dudo en darle pequeñas succiones,provocándole escalofríos y una creciente erección.

-Tomi...-Susurró Bill mientras introducía sus traviesas manos a través del cuello de la camiseta de Tom.

Sin poder soportar mas, Tom tomó a Bill de las caderas sentándolo prácticamente sobre él para después levantarse de la cama con las piernas de Bill rodeando sus caderas, frotando sus sensibles entrepiernas mientras Tom caminaba hasta dejar a Bill con la espalda contra la pared.

-¿Tom?-Preguntó Bill sintiéndose apenas sostenido por sus temblorosas piernas.

-Quita tu camiseta.-Le ordenó Tom mientras le desabrochaba el cinturón y liberaba a Bill de su ajustado pantalón.

En cuanto la camisa estuvo fuera, inmediatamente la atención de Tom se centró en el pearcing que lucía uno de los sensuales pezones de Bill, y el cual inundara sus fantasías.

Sensuales labios rosas o un pezón rosado, como deseaba poder tener 2 bocas y diez manos para poder abarcar todas las partes de ese cuerpo del cual deseaba apoderarse desesperadamente.

Como si leyera sus pensamientos Bill dirigió su rostro hasta su pecho sin dejar de observarlo con sus ojos entrecerrados y los labios ligeramente entreabiertos para después rodear la cadera de Tom con una de sus piernas, tomando silenciosamente el control.

Tom dejó reticente el apetitoso pezón iniciando un húmedo recorrido ascendente rumbo a esa boca, deseoso de probar la miel de esos labios, sus oscuros secretos.

Sin dejar de mirarse a los ojos sus bocas se fueron acercando acariciadas por el roce de sus cálidos alientos, el primer contacto entre sus labios sintiéndose como una corriente eléctrica que les hizo cerrar sus ojos perdiéndose en ese mundo donde solo existían ellos.

Sus labios se saboreaban lentamente demostrando algo más que solo lujuria, mordisqueando y lamiendo sin querer dejar un solo lugar sin recorrer.

-Hummm......., Tomi.- Gimió Bill contra los labios de Tom al sentir como este comenzó a acariciar su pene a través de sus bóxers a un ritmo lento, mientras su otra mano acariciaba su sensible entrada.

Sus terminaciones nerviosas sensibilizadas al extremo conforme Tom le acariciaba y recorría la sensible punta con sus callosos dedos provocándole ligeros espasmos de placer.

No pudo evitar protestar cuando las caricias cesaron, estaba a punto, no podía dejarlo así.

Sin pudor alguno tomó la mano de Tom y la llevó de nuevo a su entrepierna, no dispuesto a quedarse insatisfecho.

-Mas.-Exigió mientras movía sus caderas contra esos dedos invasores.

-No desesperes Maeuschen.-Dijo Tom ganándose una mordida en el cuello por parte de Bill.

Tom río entre dientes ante la niñería de Bill, y sujetándolo fuertemente entre sus brazos lo llevo a la cama dándose un festín con su cuerpo semidesnudo mientras comenzaba a desnudarse ante la atenta mirada de Bill el cual no perdía detalle de cómo iban desapareciendo las anchas prendas.

-Amo tu ropa interior-Susurró Tom.-Pero estás mejor sin ella.

¡Por fin! piel contra piel.

Bill recorrió con una de sus manos ese pecho y ese duro abdomen que ahora le pertenecía. Tom era todo suyo.-Pensó al escuchar el ronroneo casi gatuno que salía de sus labios al mínimo toque.

Tomó una de las fuertes manos de Tom y la llevó a sus labios para después saborear sus dedos como si fueran el más exquisito dulce nunca antes probado, jugando con su pearcing en una imitación de cómo lo había hecho alguna vez en la hombría de Tom.

-Bill...

-Te necesito Tomi.- Respondió Bill dejando escapar esos húmedos dedos.- Rápido.

-No quiero lastimarte.

-Soy más fuerte de lo que parezco.

Su cuerpo aceptó la dulce invasión de sus dedos, sabedor del placer que le esperaba y esto lo volvía mas ansioso, mas voraz.

-¿Bill que su...?-Dijo un sorprendido Tom al sentir como retiraban sus dedos para después cambiar las tornas y tener a Bill sobre sus caderas.

-Eres muy lento Tomi.

Bill tomó el duro miembro que brillaba fruto de la excitación para después insertarlo lentamente en él.

-¡Por dios Bill!- Tom sentía morir ante tanta sensualidad, no solo era su carne aprisionada por ese cálido interior, los sonidos, los olores, cada gesto de placer que mostraba ese rostro tan perfecto.

Bill sabía que no aguantaría demasiado, estaba a mil pero necesitaba llegar con él, sentir que su conexión sobrepasa todo límite.

Inclinándose se apoderó de los labios de Tom en un beso voraz olvidado todo rastro de ternura anterior en esta carrera rumbo al máximo placer.

Tom lo tomó por sus mejillas ligeramente húmedas por el sudor para atraer mas su rostro y profundizar si aun era posible mas ese beso mientras el interior de Bill lo apretaba cada vez mas rítmicamente acercándolo a la meta hasta hacerlo perder en un arcoiris de colores, que si bien sonaba cursi no tenía otro modo para describir hasta donde Bill lo hacía volar.

-To..mi.-Jadeaba Bill intentando recuperar el aliento, aun sobre el cuerpo laxo de Tom.

-Bill.-Jadeó con esfuerzo Tom sabiendo las consecuencias que acarreaba quedarse dormido después de un momento así.

-¿Cómo supiste donde estaba?-Soltó Bill de sopetón.

Tom abrió inmensamente sus ojos mirando el pálido techo, olvidado todo cansancio.

¿Por qué siempre alguna de las partes quería hablar en esos momentos?

EL AMOR VISTE DE BILLY FUTURE (cap 18) por mareadenieve


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Jodido Bill ¿Cómo había podido abandonarlo? Demonios, y después de “eso”.

-Espérame Bill.-Murmuraba Tom mientras tomaba su equipaje.

El restaurant del hotel se encontraba agradablemente vacío, perfecto para poder beber tranquilamente su café libre de las miradas curiosas.

Bill miró el trozo de pay sin tocar, había hecho un esfuerzo para comerlo pero había perdido el apetito incluso con sus amadas gominolas.

Odiaba lo que había hecho, pero había necesitado distanciarse de Tom, darse y darle tiempo para pensar.

Cuando David le informó durante la After party acerca de su inminente regreso ya estaba decidido a no relacionarse mas con Tom; después de haber sido dejado como a una cualquiera después de su primera noche juntos y con ahora su relación laboral prácticamente terminada, ya no quedaba nada que los uniera, claro hasta que “eso” sucedió.

Bill sabía que no era un santo, pero nunca había estado con alguien y al momento siguiente ignorarlo como si nada hubiera sucedido.

¿Amigos? No gracias, no se creía lo suficientemente preparado para ser amigo de Tom.

Con un suspiro dejó su taza de café sobre la mesa al sentir el vibrar de su móvil.

-¿Si?

-Hey, Bill ¿Listo para regresar?

-Hola Georg, todavía no es el momento, tal vez nunca lo sea.

-¿Estás bajo de azúcar otra vez?

-Si, Georgie.-Sabía que su amigo le daría otra regañina.-Pero te prometo que comeré algo nutritivo y con muchos productos químicos.

-Eso espero Bill, no te quiero con un cuadro anémico.

-Sí mamá.-No pudo evitar reír ante la actitud maternal de su amigo.

-Saludos de Gustav, esperamos verte pronto.

-Igual.-Se despidió antes de colgar.

Ya de mejor ánimo después de la llamada Bill probó un bocado de su postre alegrándose al sentir que su estómago lo aceptaba.

Tom posó su maleta sobre la cama y sacó un cambio de ropa para después dirigirse a la ducha, se sentía sudoroso después del viaje y no deseaba presentarse así ante Bill.

20 minutos después salía de la habitación en busca de Bill.

Esperaba que éste estuviera en su habitación o por lo menos en el hotel, ya que la paciencia de Tom no se encontraba como para esperar si es que Bill había salido de compras.

-Hum, habitación 605, 606.-Murmuraba Tom mientras recorría el pasillo hasta que unos pasos lo distrajeron.

Esas largas piernas, ese trasero, esa forma de caminar… ¿Bill?

-¡¿Qué hiciste con tu precioso pelo?!

-¿Tom?-Bill se giró inmediatamente al escuchar la airada pregunta, incapaz de creer lo que veía.-Realmente eres tú…

-¡Claro que soy yo idiota!-Tom se acercó hasta Bill realmente molesto.-¿Cómo pudiste deshacerte de tu cabello? ¿Con qué derecho?

-¿Tenía que pedirte alguna autorización acaso?-Le dijo Bill mientras se recargaba en la pared.

-No, claro que no pero…-De acuerdo Bill continuaba viéndose increíble, pero era como si hubiera perdido a su antiguo Bill.

-¿Y bien?-Bill no estaba dispuesto a ponérselo fácil.

-¿Por qué te fuiste sin decirme nada?

-¡Jodido Tom era éso o golpearte!

-¿Por qué siempre eres tan violento?-Le reprochó Tom.

-Porque tú eres el único que puede hacer que realmente me enfade, y me provoca esas reacciones.-Le gritó Bill.-¿O crees que voy golpeando a la gente por ahí?.

-¿Y tú crees que yo voy dejando que cualquier chico me de por el cu…-Se detuvo al ver aparecer a una pareja de ancianos.

-Mira, que lindos chicos, pero ése es realmente guapo.- Decía la anciana señalando a Bill sin pudor.

-Vamos mujer.-La apuraba el anciano avergonzado por la actitud de su mujer.

Tom solamente miró a la mujer molesto por su insistencia en mirar a Bill, él era solamente suyo.

-El pasillo no es el mejor lugar para hablar de esto.-Bill tomó a Tom de la mano y lo llevó a su habitación.

-Demonios Bill.- Soltó Tom en cuanto cerraron la puerta.-Hiciste una tormenta con un vaso de agua al desaparecer así.


Bill lo miró fijamente sin inmutarse por lo dicho.

-En pocas palabras, no sabes siquiera por que estoy molesto ¿verdad?

-Eh, ¿Por qué me quedé dormido?

-Que te jodan Tom.-Dijo Bill haciendo un gesto obsceno con su mano.- ¡Eres increíble! Y no lo digo como un halago.-Terminó al ver que Tom comenzaba a esbozar una sonrisa la cual borró al escuchar lo último.

-Me heriste.

-¿Qué?, ¿Qué yo te herí? Pero si fuiste tú quien…

-No todo tiene que girar alrededor del sexo Tom.

-Es que no entiendo lo que hice.-Dijo Tom comenzando a desesperarse.

-¿Ser follamigos te refresca la memoria?

Tom no conseguía recordar nada al respecto, pero no dudaba de las palabras de Bill, sabía que muy probablemente esas palabras escaparon de su boca.

-Bill no es fácil aceptar que de repente me siento atraído por un chico.

-¿Y crees que para mi es mas fácil que para ti?, se que mi aspecto puede ser engañoso pero eso no me hace menos hombre de lo que lo eres tú.

-Lo se Bill, y admito que no llegue a pensar que tu podrías estar pasando por las mismas dudas que yo.-Dijo Tom mirando avergonzado a Bill.-No soy una persona muy dada a los sentimentalismos o a los celos, al menos solía ser así antes de conocerte.

-Y de cualquier manera después de toda esta plática continuamos en el mismo lugar, ni tú ni yo logramos ponerle nombre a nuestra situación.-Dijo Bill, renuente a ser el primero en declarar abiertamente sus sentimientos.

Tom observó la actitud derrotada de Bill tan distinta a su habitual seguridad en si mismo, ¿él había provocado ése cambio?

“Muy bien Tom ha llegado la hora, se un hombre y dile tus sentimientos”

-Bill yo…-Dijo Tom tomando asiento junto a Bill sobre la amplia cama, No me mires de esa manera haces que sea imposible pensar mas que en sexo.-Yo… te quiero.-Dijo por fin Tom.

Bill continuaba mirándolo sin decir nada, poniendo más nervioso a Tom conforme el silencio avanzaba.

-¿Bill?

-Yo también te quiero Tom pero ¿De qué manera lo haces tú?

Tom comprendió las palabras de Bill, el querer es muy distinto del amar.

Tomó el rostro de Bill con una de sus manos acariciando su suave piel con los dedos.

-Bill estoy enamorado de ti.

En cuanto las palabras salieron de su boca fue premiado por un gran abrazo de Bill, el cual rodeaba su cuello mientras sus manos acariciaban sus trenzas, Tom correspondió a su abrazo satisfecho con tener su compañía después de la soledad de esos días sin él.

Tom suspiró satisfecho, completamente ajeno a la sonrisa de suficiencia que esbozaban los labios de Bill.

Tal y como lo pensé, el plan ha sido un éxito,.- Pensó Bill mientras escondía el rostro contra el cálido cuello de Tom.

 
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