
(chikass no se olviden del comentario para la escritora)
-¿Cómo supiste donde estaba?- Soltó Bill de sopetón.
Tom abrió inmensamente sus ojos mirando el pálido techo, olvidado todo cansancio.
¿Por qué siempre alguna de las partes quería hablar en esos momentos?
Ante el silencio de Tom la mente de Bill comenzó a divagar repasando a las personas que sabían su paradero.
-Tu madre.
-¿Qué?- Pregunto Bill distraídamente.
-¡Tu madre!- Gritó Tom.
¿Mi madre? ¿Y ahora a Tom que le pasaba? esta bien, sabía que hablaba demasiado pero no era para que le recordara a su sacrosanta progenitora.
-Tu madre fue quien me lo dijo.- Volvió a decir Tom en respuesta a la mirada confusa que Bill le había ofrecido hacía momentos.
-Ahh mi madre.-Dijo Bill.- ¡Mi madre!-Gritó Bill brincando de repente sobresaltando a Tom, quedando ambos sentados sobre la cama.
Varios escenarios aparecieron en la mente de Bill, cada vez uno más terrible que el anterior.
-¿Qué fue lo que le dijiste?
-¿La verdad?- Respondió Tom.
-¡Qué!-Gritó Bill.- ¿Acaso estás loco?-Dicho esto Bill se puso de pie y comenzó a deambular por la habitación, su desnudez olvidada por completo mientras al parecer sostenía una plática consigo mismo, provocando un sofoco en Tom el cual no podía apartar la vista de tan sexy figura, así que se recostó contra el cabecero de la cama y cruzado de brazos decidió disfrutar del espectáculo.
¿Qué tortura lo esperaba al regresar a casa?
Su madre nunca había aceptado ninguna de sus relaciones anteriores así que ahora que su pareja era un hombre sería aun más inaceptable, y aunque planeaba continuar con Tom sin importar la opinión de su madre, odiaba estar en conflictos con ella.
Parando de repente de caminar Bill se acercó a la cama y sentado sobre sus rodillas abrazó a Tom por el cuello.
-No te preocupes Tom, yo te protegeré.
Un poco desconcertado Tom le devolvió el abrazo ya en parte acostumbrado a los cambios de humor de su amor.
Su amor...no sonaba tan mal.
-Hay que dormir un poco.-Dijo Tom dándole un pequeño beso en los labios a Bill para después recostarse con él contra su pecho.-Descansa y deja de pensar.
-¿Es una orden Tomás?-Preguntó Bill.
-Sí, es una orden Sr. Kaulitz.
-No soy bueno aceptando órdenes, pero por usted lo intentaré.-Bill sonrió y después de darle un beso en el pecho a Tom justo donde su corazón latía con fuerza cayó en los brazos de Morfeo.
Tom tardó un poco mas en conciliar el sueño, una duda rondando su mente.
¿De qué lo protegería Bill? A caso de ...¿Simone?
**
Llamar a David y preguntarle sería demasiado sospechoso y solo ocasionaría una serie de preguntas incómodas, preguntar a las asistentes de su madre sería demasiado obvio y prácticamente un suicidio así que tendría que preguntarle a sus amigos por algún movimiento sospechoso en la empresa.
Aprovecharía mientras Tom terminaba de ducharse para marcarle a Gustav.- Pensó Bill mientras tomaba asiento en el pequeño comedor de la habitación.
-Que raro.-Murmuró Bill al ver que no contestaban y mandaba a buzón.-Intentemos de nuevo.
-Gustav.-Dijo Bill en cuanto entro la llamada.
-No, soy georg ¿Bill eres tú?
-Si Georgi, oye ¿Qué haces contestando el móvil de Gus?
-Eh...Hum ...¿Te puedo ayudar en algo?-Dijo Georg
-¿Eh?-Dijo Bill confundido ante el cambio de tema.- Gustav...
-¡Que soy Georg! Ya te lo dije.-Gritó Georg.
-¡Ya lo se! Pero quiero hablar con Gus.
-Pues no está, repito ¿Te puedo ayudar en algo o qué?
-Georgi...-Lloriqueó Bill cual niño regañado al que han herido sus sentimientos.- ¡¿Dónde demonios está Gusti?!
-¡No lo se! Si lo supiera no contestaría su maldito móvil.
-Argh, ustedes me dan dolor de cabeza.-Dijo Bill antes de colgar.
-¿Problemas?-Dijo Tom mientras se acercaba y comenzaba a recorrer el cuello de Bill con suaves besos.
-No, solo lo usual.-Respondió Bill mientras inclinaba su cuello para dar mas acceso a las caricias de Tom mientras con sus uñas golpeaba la tapa de su móvil al ritmo de sus pensamientos.- ¿Y si nos quedamos?
-Sabes que no puedo.-Suspiró Tom yendo a por su camiseta.-Tengo que regresar al trabajo.
-Es verdad, por un momento lo olvidé.
-Por cierto, la oficina se sentirá realmente vacía sin ti.
-¿Admites que me extrañarás?-Sonrió Bill mientras se giraba a mirarlo.
-Claro, la oficina sin tus desplantes no será la misma.-Dijo Tom acomodando sus trenzas.
-¿Desplantes?-Levantó una ceja Bill.
-Claro ¿no te dije una vez que eras un Divo?
-Déjame recordar.-Dijo Bill mientras se levantaba y comenzaba a andar hacia Tom.- ¿Tal vez fue cuando te tirabas a una chica en tu escritorio?-Terminó Bill mientras se recostaba sobre la cama y miraba a Tom desde ella.
¡Demonios Tom tú y tu gran bocota! Se reprochó mentalmente Tom.
-Bill yo....-Se detuvo Tom ante la sonrisa felina que adorno los labios de Bill.
-Tomi....-Dijo Bill mientras le llamaba con su dedo índice.-Acércate...
Oh, dios ¿Lo golpearía?
Lentamente se fue acercando Tom aun dudoso de las acciones de Bill pero sumamente curioso.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca Bill lo sujetó por la sudadera haciéndolo caer a su lado.
-Tomás ya que me has hecho recordar esos momentos, es hora de que los suplante por unos buenos recuerdos.-Sonrió Bill.
-¿Muy buenos?-Preguntó Tom mientras sus manos recorrian lentamente la espalda de Bill.
-¿Cree poder hacerlo señor Trümper?
-¿Lo duda?.-Gruñó Tom mientras le hacía cosquillas a Bill provocándole reir y que algunas lágrimas escaparan de sus ojos.
-Bas..basta.-Decía Bill entre contartadamente por la risa.
-A sus órdenes.-Murmuró Tom mientras se apoderaba de sus labios cambiando su risa por suspiros.
**
-Bill voy a documentar las maletas.
-De acuerdo, ire por un café ¿Quieres uno?
-Seguro.-Sonrió Tom antes de irse con las maletas.
Habían tenido suerte de encontrar vuelos disponibles para regresar a casa ese mismo día así que no les sorprendió que su avión viniera con retraso, todo lo contrario asi tendrían mas tiempo para estar juntos.
Después de esperar en la interminable fila por fin pudo terminar y dirigirse con Bill a por su café, realmente lo necesitaba.
-¿Tom? ¿Eres tú?
Sorpendido al escuchar la pregunta en su idioma se detuvo y buscó a la dueña de esa voz.
-¿Chris?
-¡Tomi!.-Gritó la azafata antes de lanzarse a sus brazos.
-Eh, Chris contrólate.-Decía Tom intentando apartarla.
-Oh Tom no podemos desperdiciar ésta oportunidad.-Dijo la chica mientras lo tomaba del brazo y lo llevaba hacia los sanitarios.
Siempre le había gustado la impetuosidad de esta chica pero ahora le resultaba terriblemente molesta al igual que la manera en que lo llamaba.
-Chris este no es el momento.-Dijo Tom mientras le sujetaba los brazos antes de que le rodearan el cuello.-No quiero ser rudo.
-Tom nunca habíamos jugado a esto.-Rió coqueta.-Un Tom indispuesto es realmente exitante.
Continuó intentando besarlo mientras restregaba su cuerpo contra el de Tom.
-¡Dije Basta!-Dijo Tom mientras la sujetaba contra la pared ya cansado de sus jueguitos.-No me interesas, intenté no ser grosero pero ya me estoy cansando.
-Pero Tom tu y yo....-Lloriqueó la chica mientras intentaba acariciarlo.-Hemos tenido tantas noches juntos...
-¿Interrumpo?-Se escuchó una voz.
-¿Y tu quien eres?.-Pregunto enjada la chica por la interrupcion.
-El es mi no...-Comenzó Tom para ser interrumpido.
-Soy su jefe y no le pago para que se esconda a follar en horas de trabajo.
-Bill...
-Trümper, te veo fuera.-Se despidió Bill.-Ah por cierto el baño de "señoritas" es el siguiente.-Dijo Bill antes de cerrar la puerta.
-Pero que se cree el imbécil ése.
-No es ningún imbécil.-Le defendió Tom.-El único imbécil aquí soy yo por haberme enrollado con tipas como tú.-Dijo Tom antes de salir dejando a una sorprendida chica.
Tenía que hablar con Bill rápidamente , no quería que estuvieran disgustados desde antes de abordar el avión.
Bill sonreía mientras se dirigía nuevamente a los asientos de la terminal, estaba orgulloso por la actitud de Tom, tal vez le recompensaría llegando a casa pero solo después de hacerle sufrir un poco.
Tomó asiento y le dio un mordisco a la rosquilla que había comprado para Tom, la masticó despacio mientras a travez de sus gafas observaba acercarse a Tom.
-Bill...lo que viste...
-¿Hum? -Dijo Bill mientras mordisqueaba otro trozo de rosquilla y levantaba su ceja interrogantemente
"Pasajeros con destino a Alemania favor de abordar"
-Nuestro vuelo.-Dijo Bill poniéndose de pie e interrumpiendo a Tom y sin dejar de comer su rosquilla y beber café.
Durante el vuelo las cosas no habían mejorado, no solo le había ganado su asiento una niña berrinchuda que se negó a moverse si no que no tuvo ninguna ocasión de acercarse a Bill por un mínimo instante y claro la azafata no pudo evitar coquetear con Bill al igual que la niña.
Pero lo peor estaba por venir.
Con el gesto algo tenso Tom caminó rumbo a la salida del aeropuerto donde buscarían un taxi para ir al departamento de Bill o al menos eso es lo que habían planeado.
Tomi.-Dio un respingo al sentir que lo tomaban del brazo deteniéndolo.
-¿Qué pasa?-
-¡Bill! .-Llamaron
-Éso pasa...-Murmuró Bill por lo bajo para después esbozar una sonrisa y caminar a encontrar a su madre.
-¡Mamá que sorpresa!.-Dijo Bill mientras la abrazaba y le dirigía una mirada preocupada a Tom.-¿Cómo supiste...?-Bill se detuvo al observar los gestos nerviosos de Tom.
-Tomás fue muy amable de avisarme para darte una sorpresa.-Dijo Simone sonriente.
-Sí madre, Tomás es la amabilidad en persona.-Dijo Bill mientras se contenia para no ahorcar a Tom el cual no dejaba de mover las piernas y morderse el labio.-Seguramente será recompenzado por serlo.
El niño había sido muy malo así que tendría que castigarlo.

4 comentarios:
EXCELENTE!!!!!!!!!!!!
Me declaro absoluta fan de esta historia me encanta!, ojala publicaran un poquito mas seguido, me dejan bastante intrigada
MUCHAS FELICIDADES A LA AUTORA!!!!!!!
grax dulce por tu coment linda...pondrás de feliz a la escritora.....besos
LINDO LINDO LINDO....
me encanta este fic...
realmente me faciina...
es mGa fantastiico0...¡¡¡¡
lo0 ado0ro0...ja...siimplemente asii...eaea
adiio0x...me kede piicada....ja
FELICIDADES....ESO ES TELENTO....
......XD.....
gracias por comentar nena, besos.
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