
(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA, GRACIAS)
"CONFIA" CAP. 17
Por Bill:
Como si viviese un sueño, todo era perfecto y sólo por tener a Tom, sólo con él me sentía así. Mientras viajaba pensaba en el por qué de todo ¿Merecía a Tom? Talvez no, pero si las cosas entre nosotros estaban saliendo así de esa manera no iba a dejar esta hermosa oportunidad que la vida me daba. Caminé hacia Tom y lo abracé, quería que me besara y como si leyese mi mente me tomó y alzándome un poco me besó.
-Sabes a miel - Dijo al separarse - Será mejor que bajemos, debemos meter todas las cosas...
-Sí... Tomi ¿Y si no le caigo bien a tú mamá? - Ella era amable pero me miraba algo raro-
-Claro que le caíste bien, ella es algo tímida, vas a ver que te llevarás bien con ella, es economista de un museo de arte, oh Bill, ella puede mostrarte las galerías algún día.
-Eso suena genial.
Bajamos y en la mesa había un pastel que olía muy bien, así como la cena, aunque era las cinco de la tarde teníamos mucha hambre y su mamá había adivinado eso. Así que después de lavarnos las manos nos sentamos los tres a comer, estaba que me moría de los nervios, era la mamá de Tom, y debía dar una buena impresión.
-¿Qué tal el viaje? - Preguntó ella mirándome, pero Tom contestó por mí-
-Bien madre, algo largo, tú sabes.
-Me llamó un tal Bushido para confirmarme que venían para aquí, aún no entiendo por qué corres peligro allá, pero si es mandato de Óscar por tu seguridad estoy más que feliz que estés conmigo aquí - Creo que el estómago empezó a dolerme, escuchar ese nombre, Bushido, y lo cerca que estaba mi pasado con respecto a Tom, me hacía sentir tan chiquitito y repugnante-
-Si madre, aún no entendemos eso de que corro peligro, pero bueno, eso ya pasó, él dice que me indicará cuándo regresar al Instituto y cuándo debo regresar para allá ¿Ya sabes la noticia que me regaló su apartamento, no?
-¡Por Dios Tom, enserio! - Gritó emocionada poniéndose una mano al pecho - ¿Óscar hizo eso? - Se quedó pensativa - Jamás lo pensé, es que mi hermano es tan reservado con sus cosas, que ni eso me cuenta, regala casas así por querer, es extraño, felicidades cariño, te ganaste tu propia casa así de rápido, esperemos que pase el peligro así puedas regresar - Ellos hablaban amenamente, y yo sólo trataba de comer el delicioso puré de papas sin hacer mucho ruido, tratando de seguir los buenos modales de Tom, su manera de comer y mirando cada cosa, era una obra de arte esa mesa, no pude evitar registrar cada mantel, cada plato puesto y cómo la luz los iluminaba haciendo ver todo como... no sé cómo explicarlo, era como las navidades cuando mi madre estaba, la mesa llena de comida y velas... todo era tan mágico, hubiese deseado crecer en un lugar como este... Ellos conversaban tanto, pero Tom pasó su mano por mis hombros abrazándome, como animándome-
-Madre, Bill es un artista, tienes que ver su arte en estos días - Me ruboricé - Es simplemente genial, espero que algún día tenga una galería enorme en el museo donde trabajas - Me miró y me guiñó un ojo, me ruboricé tanto que creo que empecé a atorarme con el puré-
-Cof, cof, perdón...
-Tranquilo pequeño - Me dijo su madre - Ten - Me pasó un vaso de agua, me lo tomé desesperado, Tom se me acercó a mi oído y me dijo "disculpa" de una manera dulce, sabía que me estaba abochornando por todo lo que decía, asentí con la cabeza calmándome por ese momento - Espero ver tu arte Bill, y dime ¿Cómo así conociste a Tom, estudias Piano también? - Tom me miró y quiso hablar pero me adelanté, es que casi no había dicho nada.
-Nos conocimos en la noche de su cumpleaños y del mío también... Tom me invitó a vivir con él porque yo no tenía un lugar donde quedarme - No más mentiras, empezaba bien ese día, así que sonreí por decirlo, así suene raro, era la verdad.-
-Sí - Dijo Tom - Es muy agradable tenerlo en casa, Bill es especial - Su madre nos miró algo extrañada, pero me sonrió-
-Sabes Bill, eres muy guapo como mi hijo, y hasta puedo ver que tienes un parecido, que curioso, tienen el mismo perfil - Le sonreí - Oh, y la sonrisa, puedes ser su hermano, no sé cómo jajaja, sólo tuve un hijo pero ya que estás aquí puedo tener otro más - Mi corazón latió muy rápido, extrañaba a Elena, mi madre, la última vez que la vi tenía 9 años y casi no recordaba su rostro, y eso que era bueno guardando rostros, pero el de ella se desvanecía en mi mente. Sentí a Tom tomarme la pierna por debajo de la mesa, lo miré sorprendido de seguro yo tenía una cara de asombro total.
-Gracias señora... - Mi voz sonó entrecortada, si quería una familia y ella se ofrecía para que le llamase madre, era para mí increíble-
-Dime madre, o como quieras, Tom me llama madre, me hace sentir vieja, jaja, pero es mi hijo pues.
-Mami - Le dije muy emocionado... no había llamado a alguien así en tanto tiempo-
-Eso es pequeño, así me gusta más que madre, eso suena tan frío - Tom rió por el comentario de su mamá. Entonces me sentí en casa, una paz algo extraña me inundó en ese momento.
Después de cenar, Tom y yo descargamos nuestras cosas del auto, hablábamos con Simone de tantas cosas, ella se me acercó y me abrazó tiernamente, aún no sabía por qué, pero ella hizo eso, aún no salía de mi asombro, todo era perfecto... Mientras metíamos las cosas vimos llegar una camioneta celeste y dos hombres salieron presentándose como de la empresa de acuarios, traían el inmenso acuario del tío de Tom a casa... Tenían a cada pez en recipientes especiales y todo el coral y sistema de burbujas y luces, era realmente muy complejo armarlo, pero así lo hicieron. Pasamos horas acomodando cada cosa en esa casa.
Una vez acabado todo dimos las buenas noches a mamá...
-Hasta mañana Bill - Volvió a abrazarme - Recuerda que mañana deben despertar a las siete de la mañana, aquí no han venido a pasar vacaciones-
-Claro que no... mami - Ella me sonrió por llamarla así. Abrazó a Tom también y me dio algunas mantas después - Por si te hace frío aquí tienes más mantas.
Entramos a la habitación, aún no sabía cuál sería mi cama, había dos y teníamos las maletas en el piso aún cerradas, teníamos que acomodar todo en los clósets. Pero Tom tomó las mantas que tenía en mis manos y las puso en una de las camas.
-Bill, puedes elegir tu cama - Me sonrió-
-Esa está genial - Le señalé la de la derecha - ¿Puedo tomar un baño? - Me sentía sudado, quería estar limpio... para él-
-Pero qué pregunta, está al frente, esta es tu casa Bill, después que te bañes me bañaré yo, es verdad que hemos tenido mucho que hacer hoy.
-Si, gracias Tomi... - La puerta de la habitación sonó y era Simone, ella entró disculpándose, tenía algo para mí-
-Mira Bill - Me mostró un pijama con muchas letras T por todas partes, era de color azul - Esto era de Tom cuando vivía aquí, vi que Tom le miraba algo molesto y hasta se había sonrojado.
-¡Madre...! - Dijo él avergonzado-
-¿Qué tiene cariño? él puede usar este pijama ¿Cierto? - La miré tomando el pijama-
-Muchas gracias, me gusta muchísimo.
-Lo ves Tom, ese pijama es especial - Si lo era, por haber sido de Tom cuando era más pequeño, ahora era mío. Nos dio las buenas noches otra vez y salió de la habitación-
-Me gusta tu pijama Tomi... ¿Tienes uno igual? - Me miró sonriente-
-No uso pijama pequeño... dormiré en boxers - Tragué saliva-
-Oh... voy a bañarme...
Salí de la habitación y todo era perfecto en esa casa, era muy hermosa, tenía pequeñas plantas en el baño también, todo tenía un olor agradable. Tomé el baño más relajante de mi vida. Cuando fui a la habitación con el pijama de Ts puesto Tom me miró tiernamente, llevaba una toalla en el cuello y tenía el torso desnudo, me ruboricé mucho al verlo así, se veía tan tentador...
-Te ves lindo con el pijama - Tragué saliva, él se veía sexy-
-Gracias - Bajé la cabeza - Te ves... tentador - Dije en un susurro, lo oí reír un poco-
-Mi Bill, te abrazaría ahora pero estoy algo sudado y tú así de fresco, voy a bañarme y regreso - Me mordí el labio-
-Apúrate Tom... te espero - Por alguna razón al decir eso me sonrojé-
Él fue a bañarse y yo me acomodé en la cama para dormir, aunque mi corazón latía agitadamente por todo lo vivido, creo que era feliz, qué más podía pedir... quería aprender a vivir mejor. Pasó como media hora y Tom volvió a entrar secándose sus rastas. Había apagado la luz y sólo la lámpara iluminaba una luz amarilla y se reflejaban muchas estrellas en las paredes, la pantalla de esa lámpara era así. Tom fue hacia su cama y sentándose ahí me sonrió, estaba en boxers ¿Acaso no se daba cuenta que me provocaba?
-¿Estás cómodo? - Me preguntó. Yo no lo estaba, mi entrepierna dolía algo, empecé a excitarme, pero no quería que Tom se diera cuenta-
-Si... - Le susurré - Tengo frío... - Mentí, estaba empezando a sudar. Él de buena manera se levantó de la cama y se me acercó con una manta poniéndomela encima, me sonrió-
-¿Es mejor ahora? - Preguntó ingenuo, amaba que fuera así de ingenuo conmigo, que crea que no soy capaz de hacer algo malo, o de ser malo, el único que me miraba con confianza, el único que creía en mí y al que sería capaz de darle todo-
-No... - Creo que por mi mirada empezó a comprender mi punto así que se sentó en la cama y me acarició la mejilla-
-Quisiera... también lo quiero Bill, estar más contigo, conocerte más... a fondo. Pero tenemos tiempo - Asentí, terminé por destaparme y me hice a un lado indicándole entrar conmigo en la cama - Sólo besos... ¿Está bien? no quiero entrar en tu cama y que pienses que seré capaz de hacerte daño-
-Jamás creería eso de ti Tom.
-Me alegra que lo creas - Entró en mi cama y se tapó, puso sus manos alrededor de mi cintura...
-Apaga la luz Tomi... - Dije casi jadeante, el sólo hecho de saber que lo tenía cerca me excitaba mucho. Así lo hizo, sus ojos brillaban en la oscuridad - Te amo... - Le dije desde lo más profundo de mi ser casi con la voz entrecortada-
-Yo también te amo, gracias por estar conmigo - Me susurró en la oscuridad... era el comienzo de nuestra relación, y estaba más que feliz por eso... besó la punta de mi nariz y eso hizo un sonido muy lindo - Hueles tan bien... - Suspiró en mi cuello y yo me estremecí - Quisiera besarte en todas partes... - Mi vientre dolió, también era mi deseo-
-Por favor bésame - Soné suplicante, me separé de él para quitarme el pijama, pensé que me detendría pero me ayudó a quitármelo - Soy tuyo Tomi - Mi voz, yo mismo la desconocía...-
-Oh... Billy - Jadeó para luego colocarse sobre mí besándome el cuello, aún mantenía el pantaloncillo del pijama conmigo. Mis manos temblaban por el momento intenso, las coloqué alrededor de él, pasándolas de arriba hacia abajo varias veces... abrí las piernas-
-Más...- Jadeé y realmente empecé a sudar tanto como él, quien descendió un poco, besando ahora mi dorso descubierto. Respiraba agitado y casi gemía - Tomi... - Susurré y él tomó uno de mis pezones en sus labios, lo besó - Ahh.... - Eso era diferente, me pasaba la lengua por ahí y simplemente deseaba más, el ambiente empezó a arder, aunque él había dicho sólo besos, empecé a espectar algo más... aunque no sabría cómo sería ¿Entraría en mí? ¿Dolería? ¿Debería hacer algo yo? Empecé a temblar de la ansiedad del momento, él alzó la mirada, aunque no podía ver nada por la oscuridad, sus ojos brillaban y hasta lo vi sonreír - Bésame....
-Eso hago, sólo quiero que estés cómodo, dime cuando debo parar ¿Está bien?
-Si... - Empezó a besarme hasta el ombligo, mi cuerpo tembló y los dedos de mis pies se curvaron, mi espalda se arqueó un poco, el placer recorría mis venas deliciosamente y mi sangre se acumulaba en un solo lugar. Tomé con una mano temblorosa sus rastas y con la otra estrujé las sábanas-
-Sabes tan bien...- él descendió un poco más - ¿Puedo? - Preguntó tocando el borde de mis pantaloncillos, estaba nervioso, pero confiaba en que él pararía si fuese necesario... él no sabía que nunca nadie me había tocado ni besado de esa manera, por el contrario, creía que había sido un prostituto...
-Si puedes... - Yo mismo me bajé los pantaloncillos junto con mi ropa interior, me puse de costado para terminar de sacármelos, así de atrevido no pensé que podía ser, pero era Tom, con él me sentía tan a gusto.
-Bill - Dijo al tocar mis caderas en la oscuridad, sus manos en mi piel directamente - ¿Estás seguro? - Tímidamente y temblando como si mi cuerpo fuera de gelatina le abrí las piernas poniéndolas una a cada lado de él, aunque no lo podía ver del todo, lo podía escuchar, agitado, me estremecí al sentir sus manos tocarme las piernas con mucha delicadeza, se posicionó entre ellas - Sólo besos... quisiera hacerte el amor... - Dijo en susurros y respiraciones aceleradas-
-Yo quiero... - Le dije mientras él me besaba el cuello-
-Te lo haré besándote...
-Adelante - Sentí mi miembro endurecido tocar su vientre mientras el descendía por mi torso desnudo repartiendo besos y caricias con las manos. Llegando hasta mi ombligo otra vez, se animó a descender más abajo... Mis piernas lo atraparon nerviosamente, sentí su aliento rozarme ahí en la entrepierna y un sonido húmedo me indicó que se lamía los labios - ¿Qué harás Tomi? - Pregunté bajito-
-Voy a besarte... - Pasó su lengua por mi miembro excitado y estrujé las sábanas con ambas manos, arqueándome y poniendo mi cabeza hacía atrás, apreté los dientes-
-Ahhh.... - Gemí un poco alto - Ahh Tom... - Exactamente no sabía lo que hacía, sólo podía sentir como mi miembro se hundía en su boca, todo era húmedo y caliente, mi respiración aumentó mucho y gemía tratando de controlarme o más bien liberarme, pasó sus manos por la parte interna de mis muslos hasta llegar a mi trasero, empecé a descontrolarme cuando liberó mi miembro y me tocaba ahí, en mi entrada aún virgen-
-No pensé hacer esto, lo juro... eres delicioso - Dijo con la voz ronca, excitado-
-Ahh - Gemía cuando sentí su lengua pasar por entre mis nalgas, detenerse en mi entrada y lamerla, abrí mis piernas lo más que pude, él las sostenía con sus manos - Ohh... Tomi... Nnn... Ahh - Mis gemidos cada vez eran más fuertes y el placer nuevo y desbordante... - Creo que... - No sabía cómo decirlo, sentía que explotaría en cualquier momento, su lengua empezó a abrirme, hacía un sonido húmedo, pero se levantó un poco poniendo sus dedos ahí tocándome más intensamente. Mi cuerpo se contrajo y ya me era imposible controlar mis temblores, con una mano tocó mi vientre y se percató de lo agitado que estaba aparte de lo ruidoso que empecé a ser...
-Bill - Me llamó otra vez - ¿Estás bien? no quiero dañarte... - Quería que profundizara en mí, que entrara, pero también tenía temor por no saber cómo sería, mi interior ardía con solo sus dedos rozándome ahí-
-No sé... ahh... - Con mis manos toqué sus hombros pegándolo más a mí - Hay cosas que no sabes... - Su mano, sus dedos que me acariciaban mi trasero se detuvieron-
Habían tantas razones por las cuales no confiaba en nadie, una de ellas era porque la gente siempre busca sus intereses propios, confiar en alguien era para tontos... y la otra razón era la más penosa, la cual por años me mentía a mí mismo diciéndome que era mentira... pero no era así, era la más pura verdad, una de las verdades que marcaron mi vida para siempre, hasta ahora...
Flash Back:
Edad 9 años
Estaba en casa de mi tía María, su esposo Fernando y sus dos mellizos Mateo y Matías, los cuales me hacían la vida imposible... Pero María, mi tía, ella era buena, se parecía a mi madre, así de hermosa con los cabellos negros casi ensortijados y un bello rostro con facciones femeninas como una gatita, como mi madre Elena a la cual extrañaba demasiado...
Estaba sentado en la mesa del comedor terminando de desayunar prácticamente las sobras que habían dejado los mellizos, pero María amablemente me sirvió un pedazo de pastel muy sabroso.
-Gracias tía
-De nada Bill - La puerta sonó y ella fue a atender, me quedé ahí terminando de comer el pastel, pero una voz proveniente de la sala me llamó la atención... conocía esa voz, soñaba con esa voz... Me levanté y salí hacia la sala pero al ver a mi mamá en la puerta me oculté en el pasillo y agudicé mis oídos... conversaban algo, ellas dos, las dos hermanas.
-María por favor - mi madre le suplicaba algo - Debo dejarlo... él debe quedarse - Hablaba de mí, estaba seguro de eso-
-Pero es tu hijo, yo tengo dos aquí, es difícil tener a Bill, no lo digo porque sea un pesar tenerlo en casa conmigo, lo digo porque estoy segura de que él quisiera regresar contigo, has estado desaparecida por tantos meses Elena... ¿Qué ha pasado? - Vi que mi madre se puso nerviosa, ella lucía algo incómoda.-
-Tengo otra familia, es la verdad - Eso me dolió... ¿Acaso yo ya no era su familia? - Y estoy embarazada... María cuida de Bill, yo te pagaré, mandaré una mensualidad por él... - Sentí un nudo en la garganta y mis ojos se humedecieron, mi madre me vendía, me abandonaba, ella tenía otra familia-
-¡Ay! Hermana... qué haces de tu vida - Fue cuando María se dio cuenta de mis sollozos, volteó y me vio - ¿Bill? - Hizo una pausa mirando a mi madre y luego a mí - Perdona Bill, hablábamos cosas de mayores, ven y saluda a tu mamá - Elena, mi madre entró a la casa y se arrodilló a mi altura...-
-Mi Bill, cariño, mi hijo ¿Cómo has estado? Todo este tiempo, trabajando duro para poder mantenerte, quiero que sepas que debo hacer un viaje - Asentí con los puños apretados la cabeza gacha, me sentía fatal ¿Por qué me mentía? - Regresaré a verte...
-Elena - Le llamó como reclamando mi tía-
-Yo regresaré, no llores más... ¿Confías en mí? - No sabía qué contestar - Confía en mí Bill, soy tu madre - Me abrazó y besó, ella empezó a llorar, pero no sabía cómo interpretar eso, sólo me quedé ahí parado mientras ella se secaba las lágrimas y miraba a mi tía, ambas se dijeron algo que no entendí, mi madre le dio un sobre y después de mirarme salió por esa puerta. Al cerrarse un silencio se apoderó del lugar, sólo se oían mis respiraciones entrecortadas...-
-¿Regresará? - Pregunté al vacío-
-Confiemos que sí - Dijo mi tía para luego abrazarme-
Lo cierto es que ella no regresó nunca más, y en cada noche en la que dormía, pensaba en ella... de tanto pensar gasté su rostro en mi mente, ya me era difícil recordarla...
Ella era buena ¿Por qué me hizo eso? Aprendí a no confiar ni creer en promesas porque las personas a las que más llegas a querer, de alguna manera u otra, siempre decepcionan... siempre.
Fin del flash Back
-Bill... - Me llamó - Qué cosas... ¿Confías en mí? - Me sentí acorralado-
-No... - Fui sincero, me costaba confiar en alguien, aunque ya había puesto algo de confianza en él... aún así tenía dudas. Besó mi mejilla, aún estaba más que excitado, lo quería sentir dentro de mí, pero él dijo sólo besos-
-Aunque no confíes en mí, quiero que sepas que te amo, y que eso es la verdad más absoluta - Mis latidos se aceleraron... ¿Por qué me causaba tanto problema contarle algo tan simple? Suspiré y tomé su rostro... había decidido decir la verdad, no más mentiras, no más cobardías-
-Tomi... quiero hablar con la verdad
-Pues dime, habla con la verdad que te escucho - Suspiré nervioso, no tenía la suficiente confianza, pero podía sentir su amor, lo percibía como real-
-Nunca antes alguien me ha tocado...
-¿Nadie? - Preguntó posicionándose entre mis piernas otra vez apoyando sus manos en la cama y mirándome a los ojos. Me estremecí al sentir su miembro rozar el mío ¿En qué momento se había quitado el bóxer? - Bill... - No sabía qué contestarle, pero talvez debía confiar en él... al menos intentarlo-
-Nadie... nunca fui puto... - No pude ver su expresión, no sabía si se había sorprendido, nada - Casi lo fui - Susurré algo atemorizado - Me iban a vender... me marcaron por escapar... - Recordarlo me ponía mal, no quería arruinar este momento, talvez sería mi primera vez. Tom me acarició la mejilla en la oscuridad, con otra mano apoyada en su codo tocó mis cabellos, quitando algunos de mi frente sudada para acercarse y besarme ahí, en la frente-
-Eres muy valiente - Me susurró - Te amo aún más... gracias por decirlo, por confiar algo así... gracias - Rodeé con mis brazos su cintura, y abrí las piernas temeroso, él me besó en los labios y empezó a moverse sobre mí, nuestros miembros se juntaban muy calientes, era como hacer el amor sin hacerlo realmente - Tendrá que ser especial - Con una mano tomó mi miembro y acariciándome sentí el placer desbordar otra vez-
-Ahh... Tom... - Gemí mientras me arqueaba sobre mi espalda y pegándolo a mí él apretó su agarre, le clavé mis uñas en su espalda y una electricidad recorrió mi cuerpo por toda mi espalda hacía mi miembro erecto, apreté los dientes y cerré los ojos fuertemente - Nnn... ¡AHHH! - Gemí tan alto que Tom tuvo que taparme la boca casi asustado mientras me derramaba en su mano, en su vientre en el mío, no lo sé, en todas partes realmente, y no sólo era yo, él tambien después de frotarse contra mi cuerpo tapándome la boca se corrió. Ambos temblamos y nos abrazamos - Tomi... - Lo llamé jadeante mientras él se recostaba y yo buscaba la forma de abrazarlo otra vez, creo que mañana nos bañaríamos de nuevo-
-Dime... - Pasó su brazo aún vendado tomando mi brazo, vendado también, y entrelazó nuestras manos-
-Gracias por creerme... y por aún amarme.... - Puse mi cabeza en su pecho-
-Siempre Bill... no lo dudes nunca. - Buscó mi rostro en la oscuridad y me dio un pequeño beso - Prométeme que confiarás más en mí - Dudé, mi corazón dudaba... las personas que más quieres, pueden traicionarte...
-Las personas en quienes confié alguna vez, me traicionaron...
-Ellos, yo no...
-Enséñame a confiar
-Lo haré, te lo juro mi pequeño - Y abrazado a mí ambos caímos en sueños... no sé si confié del todo, pero él era lo único que tenía en esta vida, sólo a él... aprendería a confiar... lo intentaría....

1 comentarios:
OMG esta super lindo!!!!
si que esten juntos siempre!
y q confie en el!
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