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No hay vuelta atrás By Kami Lambert - Cap 16


“Mientras yo me entregaba en cuerpo y alma el solo pensaba en meterme su polla.”…




(Comentarios Para la Escritora, Gracias)



Me encontraba tranquilamente en la cocina de mi casa preparándome algo para desayunar, era tempranísimo, ni yo entendía que hacia despierto a estas horas de la mañana en plenas vacaciones pero desde hace una semana no había podido dormir bien.

Tenia una semana que le pedí a Kami mi princesa que se casara conmigo, una semana que Tom ya casi no me hablaba, no sabia que pasaba con el, creí que comprendería mis razones por lo cual lo hice pero al parecer no fue así.

- ¿Qué haces cariño?- escuche la voz de mi madre ronca y perezosa, voltee a verla, estaba con el cabello todo revuelto y los ojos aun cerrados

- Nada solo haciéndome algo de comer, ¿quieres una tostada?- le ofrecí amable un plato lleno de pan tostado

- No cariño creo que más al rato desayunare, pero ¿Qué haces despierto? Son las seis de la mañana-

- No podía dormir y me dio hambre – me encogí de hombros –pero ahora regreso con Kami para que desayune conmigo no quiero estar solo

- Esta bien Bill, ya me regreso a la cama- se rasco la cabeza y se giro

- Descansa-

Acabe de preparar mi dichoso desayuno y subí justo a la habitación en donde mi princesa dormía, para ser sinceros desde aquella noche de mi pelea con Tom jamás volví a dormir allí con el, mamá comprendió ahora que sabia que me casaría con Kami acepto que durmiéramos juntos.

Cuando entre ella ya estaba sentada en la cama con las piernas cruzadas y con el mando del televisor haciendo zapping buscando algo bueno que ver. Al verme sonrió y se hinco sobre la cama saltando como niña con juguete nuevo.

- Bill, mi vida te extrañe- salto de la cama a abrazarme por poco se me cae el plato de comida – Ups lo siento –

- No te preocupes ¿quieres? – le ofrecí y ella al instante tomo una tostada y se la metió a la boca a la vez que se volvía a tirar en la cama

- Pff, 365 canales y no hay nada interesante que ver- dijo apagando la televisión y tirando el remoto sobre la cama

- Lo se, pero ha de ser porque es demasiado temprano-

- ¿Estarás muy ocupado hoy?- pregunto mi princesa poniéndose de rodillas para quedar frente a mi

- No, no mucho ¿Por qué?-

- Quería que me acompañaras a comprar un auto, con los ahorros que tengo me alcanza para uno, de allí voy a pagar la matricula de la universidad con Estela-

- Si claro que tengo tiempo para eso, vengo por ti después de ir al estudio, ayer David me hablo dice que me necesita pero no creo tardarme mucho-

- No amor, no quiero que tengas problemas con David por mi, no creo que te de tiempo, porque saliendo de la universidad Estela y yo queremos ir a buscar un departamento para las dos-

-¿Para las dos? ¿Qué ya no quieres estar aquí conmigo?-

- No Bill no es eso – me beso de piquito- es solo que pronto regresaras a salir de gira y yo ya no podre ir contigo, no quiero ser un estorbo para Simone, Estela también quiere ser independiente de sus padres-

- Esta bien nena, solo porque ya no podre estar contigo todo el día te comprare ese departamento-

- No Bill, lo vamos a comprar entre Estela y yo, ni tu ni Tom pondrán un solo centavo-

- Pero yo quiero…-

- No, no y no- me interrumpió poniendo su dedo sobre mi boca para después besarme –Eso ya esta solucionado-

- Esta bien, pero igual las acompañare – volvimos a besarnos - ¿Tom va a acompañar a Estela? – pregunte con miedo

- No se- fue lo único que dijo.

Las horas se me hacían eternas, ya había saciado mi hambre, planeado mi día, mi princesa ya estaba dormida de nuevo, y yo… despierto y aun eran las ocho de la mañana.

Odiaba estar despierto tan temprano, no tenia anda bueno que hacer mas que ver la tonta televisión que solo me aburría mas.

En uno de los tantos canales en los que busque algo bueno para entretenerme encontré la caricatura que Tom y yo veíamos cuando niños.

Le dejé en el programa, mientras lo veía recordaba como partíamos de la risa con las estupideces que ahora no me causaban ni la menor gracia, pero aun así en mis labios se dibujaba una sonrisa al recordarme junto a Tom en la sala de la casa en el sofá en el que hace una semana habíamos hecho el amor.

Sin impedirlo una lagrima bajo por mi mejilla, lo extrañaba y mucho, su actitud de indiferencia me dolía, no tenia ni la menor idea de porque lo hacia, lo ultimo que me dijo con interés fue que quien tenia la culpa de su sufrimiento era Kami.

Tenia que hablar con el para arreglar este problema y entender el porque de su comportamiento, no quería que me siguiera tratando así, lo necesitaba no solo como el chico al que amo si no como mi hermano.

La caricatura acabo, apague el aparato y me acurruque atrás de mi princesa para intentar dormir de nuevo, ella se volteo para abrazarme. Estaba de lo más cálido y cómodo allí, pero en mi pensamiento no dejaba de aparecer Tom que seguramente ahora estaría muriendo de frio solo.

Bese la frente de Kami y con el mayor cuidado de que no se despertase me quite de allí. Salí de la habitación y fui lo más callado que pude hacia la de Tom.

Entre el estaba dormido con la cabeza colgando por el borde de la cama, con la boca abierta, me reí de el, en otro momento seguro que iría por algo para echárselo en la boca pero no ahora, me quede sentado en el suelo frente a el, con su aliento chocando en mi cara, roncaba tan plácidamente que se me antojo de lo mas adorable.

Se movió acurrucándose y tapándose hasta por debajo de la cara, en posición fetal abrazando su almohada, yo me quede allí estático admirado de su imponente belleza, mirando la recta línea de su nariz y la perfecta curva de sus carnosos labios, sus largas pestañas remarcando sus parpados, sus mejillas rosadas, su frente con algunas gotas de sudor.

Me equivoque el no tenia frio, el no me necesitaba aquí con el, esta igual o mas cálido de lo que yo estaba, a Tom mi ausencia le hacia bien mientras que a mi me mataba.

Volví a salir antes de que el despertara y me sorprendiera viéndolo, a el nunca le gusto que lo mirara cuando dormía.



La brillante y enorme estancia del nuevo departamento de mi princesa ahora se sentía algo incomoda con solo Tom acompañándome. Aunque el no quiso tuvo que venir todo el tiempo conmigo pues nuestras chicas se habían dado cuenta de nuestro distanciamiento y a cada instante se inventaban algo para que el y yo pudiéramos estar solos y así hablar, pero nunca pude decirle nada, el estaba absorto en sus pensamientos siempre fumando su cigarro lo mas lejos posible de mi.

- ¿Te parece si les compramos los muebles para este lugar? Ellas ya no tienen dinero- dijo aun mirando por la ventana

- ¿Qué?- quede pasmado al escuchar su voz, y más al saber que era para mí

- Si les compramos los muebles, esta mañana Estela me dijo que con el pago de su matricula le quedaba apenas para la mitad de este departamento y míralo, esta vacio, no pueden dormir en el suelo ¿estas de acuerdo?-

- Ellas se molestaran si lo hacemos, Kami me comento que ni ella ni Estela quieren un solo centavo nuestro, si lo hacemos tendrá que ser por nuestra cuenta antes de que ellas se enteren-

- Si, supongo que esta noche estaría bien que nos demos una escapada ¿puedes?-

- Claro, solo que no se que le diré a Kami-

- Claro, tendría que haber adivinado que tendrías un pero- aventó su cigarro al suelo con enojo antes de pisarlo de igual forma –No se como te zafes de ella pero hoy a las doce de la noche te espero en mi auto- salió del departamento dejándome con la palabra en la boca

El corazón me latía frenético queriendo salirse de mi pecho, las piernas me temblaba, mis manos sudaban, mi respiración era agitada, si no controlaba mis emociones caería desmayado de tanta alegría en mi.

Después de tantos días volvería a estar con Tom a solas, el lo había propuesto, eso significaba que otra vez tenia interés en mi, o al menos eso creía o mejor dicho eso esperaba.

- Bill, tenemos que irnos – la voz de Kami me saco de mis pensamientos -¿Estas bien cariño? – me tomo del rostro

- Si, claro – moví la cabeza tratando de despabilarme- Vamos- la abrasé de la cintura para salir del departamento.



Mi princesa estaba ya en su quinto sueño, si lo hacia con cuidado no se daría cuenta de mi ausencia.

Salí de la habitación cerrando la puerta con el mayor silencio posible, al voltearme vi como Tom salía, me sonrió forzadamente.

- ¿Listo?- dije casi saltando, pues estaba feliz, esta noche trataría de arreglar las cosas con Tom y comprender el porque de las cosas

- Si, vámonos- se volteo sin darme la menor importancia. Dolido y con la cabeza gacha camine tras el.

El camino fue incomodo, el puso su música, iba cantando o rapeando o recitando, realmente no se como se le llamaba a lo que hacia, yo con los brazos cruzados mirando a la ventana tratando de que las lagrimas no me dejaran en evidencia al sentir su rechazo cuando yo solo quería arreglar todo.

- Bájate, ya llegamos- dijo apagando su estéreo, yo salí, me subí la gorra de mis sudadera y metí las manos en las bolsas.

Entramos a la tienda para comprar todo lo necesario, nunca discutimos sobre nada, el compraba las cosas que serian para Estela y yo para las de Kami, como era obvio, ninguno le pidió opinión al otro, ni siquiera al comprar la cocina que ellas compartirían, el problema fue al comprar la sala. Todo empezó en ese momento.

- Bill ¿tu que opinas?- dijo volteando a verme y haciéndome señas de ir con el. –Esta esa de cuero negra o esta blanca ¿Cuál crees que sea mejor? La blanca combinaría con todo, pero la negra resaltaría de lo demas- observaba detenidamente ambas salas

- No lo se, las dos están bien- trate de restarle importancia-yo creo que la negra les gustara a las dos ¿ya las probaste que tal están de cómodas?-

- No en realidad – se aventó sobre la negra y empezó a dar sentones rebotando – Ésta esta bien – se paso a la blanca e hizo lo mismo

- ¿Cuál es mejor?-

- No lo se – regreso a la negra- a ver… hermanito ayúdame – se sentó con las piernas abiertas dejándose caer por todo el respaldo – siéntate sobre mi polla y cabálgame como la otra noche, a ver cual de las dos aguanta mas un polvo- dijo en tono de burla, y simulando un movimiento de cadera, de pronto la ira y la amargura se apoderaron de mi al ver como Tom se burlaba de mi.

Ahora lo tenia todo claro, Tom solo me quería para follar, solo eso, para el solo soy un culo mas, el nunca me amo. Esto me dolía pues mientras yo me entregaba en cuerpo y alma el solo pensaba en meterme su polla.

Y ahora que lo había conseguido solo optaba por despreciarme, seguramente le doy asco, se dio cuenta de que a su lado no soy nada, el es el rey del sexo y para mi puta desgracia yo ya lo tenia bien confirmado.

Ahora Tom estaba satisfecho al cumplir su fantasía de follar con su gemelo y asqueado al mismo tiempo, y yo con el maldito corazón destrozado, otra ves. No puedo creer que volviera a caer.

Lo mire con ira, con los ojos llenos en lágrimas, salí del lugar. Camine y camine hasta llegar a mi casa, a mi cómoda habitación en donde alguien que realmente me ama me esperaría con ansias de tenerme.

Cuando llegue su Cadillac ya estaba estacionado y el muy hijo de puta había cerrado la reja del jardín, tuve que brincármela y entrar por la puerta trasera.

Estando ya en el pasillo que separa su habitación de la mía vi por debajo de su puerta la luz de la tv, sin querer me acerque para escuchar lo que estaba viendo, lo que descubrí fue realmente extraño, era… era mi voz, estaba viendo uno de nuestros conciertos.

-Quiero que todos ustedes piensen en su persona mas importante, la mía esta aquí conmigo sobre este escenario- era mi voz a través de la televisión, seguida por los gritos de las fans. Recordé el momento en que dije eso, señale a Tom que estaba justo atrás de mí con su guitarra mirándome dulce y tiernamente con esa peculiar sonrisa que me quita el aliento.

(Nota de la autora: aquí pongan la canción River flows in you- Yiruma y cuando acabe pongan When the love falls-Yiruma)

Sin poder evitarlo empecé a llorar sin consuelo, lo amaba, mas que a mi propia vida, y el… el solo quería mas horas de sexo, fantasías…

- Odio mi vida. No puedo seguir un día más estando aquí esperando por algo para vivir o morir, para correr o esconderme. – sonaba mi voz cantando, pronunciando las palabras que escribí aquella noche, la primera vez que Tom me rechazo y que a pesar de que el me llamo enfermo depravado yo lo seguía amando – Tu eres el sol y yo soy la luna. En tu sombra puedo brillar – cada palabra describía como me sentía al tener que ocultar ese sentimiento hacia mi gemelo.

Ahora era todo diferente, el estaba consiente de todo, ya no tenia nada que esconder, excepto el dolor que su traición y burla me causaban.

Sin darme cuenta ya estaba tirando en el suelo abrazando mis piernas, hipando y soso moqueando incontroladamente.

- Tienes al mundo a tus pies. Aquí en mis brazos. Por siempre ahora. Te llevare conmigo. Por cada día, por cada noche, por cada momento en que tu ríes. Somos uno como el yin y yang. ¿Me sientes? Cuando respiras. ¿Me sientes? Cuando no hay nadie- otra canción más, y más palabras que solo hablaban de el, de lo que yo sabia que tarde o temprano pasaría, de todo lo que yo estaba consiente que me haría sufrir.

Cada letra escrita, todo absolutamente todo hablaba de mis sentimientos a el, de que dentro de mi sabia que mi amor seria aplastado y que lo único que obtendría después de tantos besos serian indirectas y burlas.

Me odie al amar a quien no debía, no solo porque fuera mi gemelo, si no porque ese ser estaba lleno de egoísmo de vanidad de superioridad de todo aquello que yo siempre creí odiar pero que en realidad eran mi necesidad.

Mi respiración no era normal, no sentía nada más que el dolor, estaba nadando en un mar de lágrimas, solo.

Estaba en medio en el pasillo que separaba dos habitaciones en las cuales estaban las dos personas que mas amaba en el mundo, una de ellas mi princesa. La única que tenía en este momento. Y en la otra Tom, quien solo vio en mi un objeto sexual, mi gemelo.

Me tire sobre el suelo haciendo del charco de lágrimas que tenía junto a mí una cuna para protegerme, queriendo escapar de todo lo que sentía. Quería salir corriendo y alejarme, pero no podía, mi cuerpo estaba flácido, casi sin vida.

Lo único que me hacia sentir que seguía en este mundo era el incontenible sufrimiento que me hundía mas y mas con cada respiro. Sin duda estaba muriendo, me iría a un inferno del que no podría salir, un infierno que yo mismo hice cuando me enamore de mi gemelo.

- Bill perdóname- alcé la cara, y aunque fuera la voz de Tom el no estaba allí, por debajo de su puerta ya no vi nada

Sin darme cuenta me volvía loco, empezaba a alucinar con la voz de Tom pidiéndome perdón, estaba fuera de lo racional, ya no podía mas, había aguantado mucho tiempo, pero ahora llegaba mi fin.

Si este mi final, la muerte de Bill Kaulitz.

¿Quién hubiera pensado que seria destrozado por mi propio hermano, por la persona que estuvo conmigo incluso antes de nacer? ¿Quién podría volver a sanar un corazón que más de una vez fue herido?

- ¿Bill?, mi amor –la voz de Kami me despertó de la locura, se hinco junto a mi y me levanto en sus frágiles brazos –mi vida ¿Qué tienes?-

La abrasé y llore sobre su pecho desconsolado, y ella, tan inocente tratando de animarme con besos en la frente, como si con eso mi dolor pudiera curarse, yo sabia que era en vano pero que ella lo intentara valía la pena.

- Tranquilo amor, estoy aquí contigo, no te dejare-

- ¿Nunca me dejaras? ¿Estás segura de eso? – tenia miedo de que ella, la única que ahora me quedaba también me dejara

- No Bill, nunca te dejare – dijo tomándome de la cara obligándome a verla a los ojos, esos ojos que me decían la verdad, que ella no se burlaría de mi y que me amaba

- ¿Me amas?- ella no contesto solo me beso, tan tierna y con tanto amor no hicieron falta palabras.

Si ella era la clave para poder sobrevivir, volvería curarme como aquella primera vez en que Tom me destrozo. Solo esperaba no volver a caer en las redes de mi hermano, aunque lo amara tenia que alejarme de el.

Y tal vez, solo tal vez algún día, volveré a verlo solo como hermano, aunque no estoy muy seguro de que eso llegue a pasar, porque cuando te enamoras tanto de alguien como yo de Tom es imposible regresar, no hay vuelta atrás.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!
llevo leyendo este fic desde que lo subiste.
ibamos bien en algunas partes...
pero esto... ESTO...!!><
AAAAAAAAHHHHHHH!!
NO LO SOPORTO!!
que las demas piensen lo que sea pero
YO ODIO ESTE FIC!!!
es demaciado drama!
ademas si bill lo follo a el
tom lo hizo por amor
y hencima se hace el ofendido
AAAAAAAAHHHHHHHHHHH!!><

dulce dijo...

la vdd ahora si estoy de acuerdo, es
mucho el drama ya esto no puede seguir
asi o estan o no estan juntos

Anónimo dijo...

Esto pinta para que se quede con Kami y no es justo porque el amor por Tom debe ser mas fuerte, es un Twincest no? Se me hace injusto que Bill aveces le haga mucho daño a Tom con eso de la boda y asi. Deberia de ser un verdadero pelotudo insensible al hacer eso. Que se decida ya y espero que sea por Tom porque estamos hablando de que si se queda con Kami reamente no habia amor y la magia del twincest se termina y morire de ocraje con este fic !

 
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