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VULNERABLE .....by PINK GIRL 30 FINAL



(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA, GRAX)

SANAR

Por Bill:

El tiempo se hacía lento mientras estaba con Tom.

Al fin el tiempo era bueno conmigo.

La vida era muy injusta, aún mi cabeza no estaba bien. Los recuerdos venían en flash backs, me confundían unos, me aterraban otros, a veces simplemente no recordaba lo que me había pasado, sólo recordaba las sensaciones de miedo, angustia y pánico que sentía mientras estaba perdido... ¿Dónde? No lo sé. Pero en mi mente había un nombre. Samuel, aquel sujeto, ese hombre que alguna vez me quiso tener para él... del cual escapé y por ello había una marca en mi brazo. Ese hombre quiso vengarse de mí, sólo eso sabía.

-Bill... - Llamó mi chico desde nuestra habitación, yo tomaba un baño, sí, otro más aparte del que tuvimos juntos. Le pedí estar solo un momento mientras ordenaba mis ideas.

-Ahora salgo - Salí de la tina y me vestí, realmente no quería ir a declarar. Es que, en realidad no diría nada coherente, ni yo mismo lo entendía.

Al salir estaba él con esa mirada comprensiva y el brillo en sus ojos, tan dulce, como un ángel. Extendió su mano y se la cogí.

-Estás... realmente estás hermoso - Observó mi rostro y sentí mis mejillas arder ligeramente en una sonrisa tímida, bajé la mirada y él apretó su mano a la mía acariciándomela - Tus ojos, tus labio, tu cabello... tu voz, tu risa, tu respirar...

-Ya... Tomi, no más de eso - Sentía como había una sensación placentera en mi vientre ¿Tan especial podía ser? No lo creía, estaba marcado y sucio, si él supiese... era algo que no se lo diría nunca, no le merecía, nunca le merecí.

-¿Estás bien? - Me preguntó por el silencio y mis nervios... no podía evitarlo cuando lo tenía así de cerca mirándome escudriñante, podía ver mis defectos, lo malo que era, lo dañado que estaba, lo pequeño y frágil, lo roto y vulnerable que llegué a ser. Patético.

Jalando de mi mano me pegó a él y me alzó en sus brazos, chillé un poco de la sorpresa y me abracé a su cuello evitando su mirada puse mi rostro en su cuello, y él me abrazó más fuerte.

-Quisiera quedarme así contigo - Me dijo bajito - Que el tiempo se detenga un rato y no haya responsabilidades y obligaciones allá afuera, que todo esté aquí en ti - Besé su cuello tiernamente, sentí que él se estremeció un poco con sólo ese gesto.

-El tiempo es bueno ahora conmigo...

-Conmigo también, aunque si seguimos así no podremos salir... - Separándome un poco le di la cara, él besó la punta de mi nariz.

-¿Qué hora es?

-Son casi las once.

***

La delegación policial me daba escalofríos, con Tom de la mano entré y después de rellenar formularios, entré a un despacho solo, a dar mi versión de los hechos que no recordaba.

-¿Cómo dices? - Hablaba bajito y bastante nervioso, el policía me miraba con el ceño fruncido, demandante.

-Estuve perdido con unos niños...

Flash Back:

Mis ojos se abrieron y había algo de luz después de días sin ella en un cuarto oscuro, frío y mal oliente. El cuerpo, el trasero específicamente, me dolía a horrores. Mi corazón latía rápidamente y esa sensación de miedo otra vez regresó e hizo que me sentara en ese lugar por primera vez, un cuarto de paredes celestes totalmente vacío con un colchón nada más. Tenía la boca seca y pastosa, tenía una sed que sería capaz de tomarme todo un mar, sin sal obviamente. Aún no terminada de abrir los ojos, pues la luz hasta dolía...

-Hola... - La vocecita de una niña me intrigó y el miedo que sentía apaciguó. Tratando como pude, abrí mis ojos un poco, su rostro brillaba, pensé que estaría alucinando otra vez... - ¿Hola? ¿Hello? Hablas inglés ¿Qué idioma hablas?

-Shhhh - Otra voz apareció en la habitación, aún sentado trataba de despertar, pero mi cuerpo débil no me dejaba - Vámonos de aquí... si nos encuentran nos matarán - Eso me asustó... dos niños hablaban de morir.

-Esperen... por favor - Logré decir, el cuerpo me pesaba, no podía levantarme.

-Descuida - Me dijo la niña nerviosa - Al principio... solo al principio es terrible pero después te tratan bien... - El otro chico le dio un codazo, mis ojos podían verlos ahora, vestían de una manera extraña - Debo irme.

-Si sales de aquí, dile a mi familia que sigo vivo... me llamo William y soy de Inglaterra

Ambos salieron como ratones asustados, me dejaron en esa habitación... y yo no supe cómo salir, era extraño, la cabeza me daba vueltas. Me arrastré por el suelo tratando de alcanzar la puerta, pero me era imposible, entonces supe que estaba agonizando.

Fin del flash back

-Eso recuerdo...

-¿Nada más? Sólo el nombre de un niño y que era de Inglaterra... - Asentí - ¿Cómo sabe que Samuel está implicado en todo esto?

-Escuché que hablaron de él... - Otra vez la confusión en mi cabeza - ¿Podría ver a Tom? Quiero un vaso con agua por favor.

-Está bien.

Salí de ese cuarto, me dijeron que podría regresar cuando quisiera, que sería todo por hoy, tenían un nombre y algunas cosas que les había dicho eran muy importantes.

Les había hablando de esta marca...

Flash Back

No entendía nada de lo que hablaban, otra vez esa aguja había entrado en mi brazo y mis ojos empezaron a ver borroso, mi corazón latía tan rápido que sentía la sensación que explotaría en cualquier momento, o sentía palpitaciones en las sienes, era horrible.

Aquel hombre otra vez me tocaba, cerré los ojos y dejé de sentirlo.

No sé cuanto pasó pero de repente entendía una conversación en el aire.

-Esa marca... él ya no vale nada, mira - Tocó mi brazo. - Así no lo podremos vender.

-Samuel dijo que era especial, que era virgen.

-Bueno.... Ya no lo es más, estuvieron con él algunos aquí - Eso me asustó... me habían violado.

-Es muy fino, valdrá mucho

-Sí, pero la marca... le quita valor, mira lo que dice, aún peor...

Después no entendía nada, cambiaron de idioma, era extraña la forma en la que hablaban, o tal vez era mi mente la confundida...

Fin del flash back

-Vamos - Me dijo Tom al ver mis manos sobre mi cabeza, otra vez la migraña - Tranquilo, no más de esto... fue mucho por hoy - Tocó mi mano y se la sostuve, caminé con él así hacia su auto.

Pasó algo de tiempo, él no dejaba de mirarme tan comprensivo mientras que seguro yo tendría cara de perro muerto, que patético y débil me sentía... sólo quería regresar a casa y dormir, nada más que eso.

-Lo hago por ellos - Le dije - Por los niños... de seguro siguen ahí...

-¿Estás seguro de que se trata de una red de prostitución infantil? - Le miré un poco molesto, aún no me creía.

-Me violaron Tom, y estoy seguro que no sólo a mí, a varios ahí y algunos eran... - Mis ojos se aguaron - Algunos eran aún más pequeños que yo - La mirada de Tom era como de pánico.

-Perdóname amor... - Extendió su mano y la puso sobre mi mejilla.

-Sólo llévame a casa...

El tiempo en casa era lo mejor, Tom tocaba el piano cada vez más seguido y yo... había decidido dibujar otra vez.

Estar con Tom era increíble, él era tan atento y cariñoso, yo no merecía tanto de él ni de nadie. Aunque los días se hacían cada vez más respirables aún así tenía que ir a la delegación policial a terminar de dar mi versión, bastante partida en pedazos, aún no me orientaba en especio y tiempo. Según Tom había estado desaparecido semanas enteras, pero para mí fueron como largos meses de tortura.

Esta vez estaba en la delegación y ahora me daban hojas para dibujar.

-Sabemos que eres genial en esto, por favor queremos que dibujes lo que viste, creo que tenemos a algunos sospechosos Bill, pero necesitamos tu ayuda. - Al fin sentía que mi talento serviría para algo bueno. No podía recordar nombres y fechas pero sí algunos rostros que vi, y algunas escenas también.

Empecé con los trazos, me era difícil concentrarme en los detalles de las imágenes pero aún así lo hice. Pasando unas horas hicieron entrar a Tom, estaba bastante preocupado por como estaba, se sentó a mi lado y miró algunos dibujos, él era muy sensible, él no debía verlos...

-Tomi no, esto no es digno de ver...

-¿Son ellos? - Me señaló un dibujo de unos niños que recuerdo haber visto, asentí y él frunció en ceño molesto, indignado.

-Por favor... - Le dije - No mires más, no quiero que te preocupes.

-Eres... eres el chico más valiente que he conocido - El oficial que me acompañaba nos miró extrañado.

-No interrumpa al interrogado - Le dijo, Tom guardó silencio y continué dibujando.

Después de tantas horas y tantos dibujos, los oficiales se quedaron impresionados, me felicitaron e incluso quisieron hablar con algún oficial para que pueda trabajar en investigaciones, lo cual me negué, por el momento no quería saber nada de cosas malas del mundo... quería ir a casa.

El camino de regreso se hizo largo otra vez, Tom no dejaba de mirarme y esta vez yo le sonreía y él también lo hacía, como para animare.

-Te amo - Me dijo y yo bajé la mirada.

-Tú sabes que también te amo.

-Lo he estado pensando... tú y yo necesitamos un descanso de todo esto. - Le sonreí, yo quería viajar.

-Tomi, vamos a algún lado... ¿Por qué no vamos donde tu madre? ¿Ella... ella sigue odiándome? - Tom me frunció el ceño.

-Mi madre no te odia, ella me pregunta por ti cada vez que me llama, ella sabe que no puedo separarme de ti ¿Quieres visitarla?

-Quisiera que no piense mal de mí, quisiera ver cómo está...

-Iremos a verla entonces, ya has dejado tanta información que de seguro lograran capturar a alguien, ya no debemos regresar a la estación policial...

Armar maletas fue relajante para ambos, sabíamos que teníamos que llevarnos los peces de su tío, así que llamamos a la empresa que se encarga de eso. Tom estuvo hablando por teléfono con Simone mientras nos alistábamos, me decía que ella quería verme... eso me alegró el día.

Yo alistaba algunas cosas mientras jugaba con Scoty, nuestro perrito.

A punto de salir de casa alguien llamó a la puerta. Tom fue a abrir, dándose con la sorpresa que era mi amigo Jeremy, me estaba visitando pues se enteró que había regresado a casa. Tom no tuvo tiempo de cerrarle la puerta, esa era su intención. Él sabía lo que había pasado entre nosotros, incluso una noche le conté que nos acostamos, él se molestó, pensó que Jeremy me lo había hecho, estuvo intranquilo toda esa noche hasta que pude contarle algunos detalles y que sólo lo hice porque pensé que sería una solución para olvidarle... cosa que no funcionó.

-Pasa - Le dijo serio, Jeremy lucía como asustado al ver a Tom quien me hizo una seña para recibir a mi amigo.

-Jeremy... - Fui y lo abracé fuertemente, él también había pasado por lo que pasé alguna vez. - ¿Estás bien? - Tenía una mirada triste, de reojo miraba a Tom quien estaba cerca observándonos, volteé y le lancé una mirada tranquilizadora, pidiendo privacidad.

-Estaré aquí por si me necesitas- Me dijo para luego mirar retadoramente a mi amigo quien sólo ocultó su mirada agachando la cabeza.

-No te preocupes - Le dije tomando su mano y sentándonos en el sofá - Él es un buen tipo...

-¿Regresaste con tu hermano? - Asentí.

-Dios...

-Jeremy - Solté lastimero

-Disculpa... yo... - Estaba nervioso, eso me parecía tan dulce de su parte - Quise saber de ti, me enteré que regresaste... Bushido me visitó la otra vez.

-Gracias por la preocupación, la pasé muy mal allá, pero estoy recuperándome, felizmente y no te pasó nada a ti.

-¿Quién fue Bill?

-No lo saben, pero tiene que ver con Samuel... él, ya sabes, quiso venderme a alguna mafia, pero esta jodida marca que tengo gracias a Gustav me salvó la vida... y pues, regresé y lo único que quiero es vivir, salir de todo esto de una vez, estamos yendo a casa de la mamá de Tom...

-Bill - Me interrumpió - ¿Supiste de tu madre? Elena... - Recordar su nombre me erizaba el pelo.

-No. - Dije serio - Ella ya murió para mí... ya no quiero saber nada, no tengo familia Jeremy, sólo tengo a Tom y me basta con eso...

-Ella... ella está... - Estaba nervioso - Ella me visitó la otra vez.

-¡Qué!

-Sí ¿Recuerdas que dejamos teléfonos allá en tu ciudad para que ella se contactara? Ella apareció ayer... no llamó ni nada, sólo apareció en la puerta... - Una incomodidad se instaló en mi pecho. Mi madre, la que me abandonó, ahora me buscaba, respondió a nuestro aviso. - disculpa si no querías oír esta noticia... pero es que ella mandó algo para ti.

-¿Algo? - Él asintió sacando algo de su bolsillo - ¿Qué es eso?

-No lo sé, sólo me lo dio - Tomé ese papel doblando y al abrirlo cayó de él una cadena con una cruz, era una carta...

Querido Bill:

Hijo, no sé cómo reponer todo lo que te he hecho sin querer... no sé dónde estás, ni con quien estás. Sólo rezo a Dios que estés sano y salvo, ya eres grande, fuiste capaz de sobrevivir en este mundo.

Me enteré que escapaste de casa de María, no sé por qué lo hiciste, yo te fui a buscar en estos días.

Hijo, yo no estoy bien, la vida me demanda muchas cosas, tengo dos hijos más aparte de ti, pero he tenido tantas complicaciones de salud que en realidad me queda poco tiempo de vida, los tratamientos son muy caros, las quimioterapias son realmente costosas, prefiero invertir el poco dinero que tengo en mis hijos. Como hijo mío que eres, he dejado un dinero en una cuenta bancaria... te dejo mi teléfono para comunicarnos y ver cómo le hacemos con el envío.

Te estoy mandando una crucifijo, el que usaba para rezar por ti, úsalo que es milagroso.

Te quiero mucho mi Bill, espero verte, ver cómo has crecido.

Te ama tu mamá

Elena.

Leer eso fue perturbador por muchas cosas. Mi madre moría, ella aún pensaba en mí... me sentí fatal, pero me tragué mis lágrimas, no más llanto, no iba a permitir que nada opaque mi nueva vida.

El pasado era cruel conmigo.

-Debo llamarla - Le dije. Me levanté de ahí y cogí el teléfono. Tom salió de la cocina con unos vasos de soda, le dio uno a Jeremy y dejó el otro cerca de mí, le sonreí agradecido.

-¿Estás bien? - Me preguntó y yo asentí, luego de eso se adentró en su departamento dejándome en mi privacidad.

-¿Aló? - Dije nervioso después de marcar ese número nuevo que estaba en la carta.

-Aló...

-Soy Bill

-Hola hijo - Me dijo fría.

-Elena... - Le dije, llamarle madre no le sentaba - Recibí tu carta, lamento tanto esto.

-No lo lamentes, yo estoy preparada para lo que acontecerá... - Un nudo en la garganta se me formó, haciendo que sea doloroso hablar.

-Yo... lo siento... deseo que todo sea distinto, no deseo tu dinero ni nada de eso... estoy viajando hoy mismo.

-¿Estás bien? ¿Con quién vives?

-Con mi novio, él... él es la persona más buena de este mundo, estamos bien, estaré con él y nada malo me pasará, deseo verte mami - Dije al borde del llanto.

-Están por internarme en Bremerhaven - Mi ciudad quedaba tan lejos - Estoy feliz de que estés con alguien que te cuide.

-Oh... - No sabía qué decirle. Jeremy se me acercó y me abrazó por la cintura, él veía que estaba mal, yo le dejé hacer eso - Debo irme...

-Ve hijo, anda, que Dios te bendiga mucho, siempre rezo por ti... - Antes de quebrarme y llorar, colgué el teléfono.

Jeremy me abrazó hasta que Tom entró en la sala otra vez.

-Quita - Le dijo y Tom me abrazó - ¿Qué pasa? Bill...

-Mi madre... Elena, ella muere y no puedo hacer nada... - Las lágrimas otra vez...

-Oh mi amor - Me abrazó tanto hasta que me sentí ligeramente aliviado. Jeremy sólo nos miraba, algo dolió en mi pecho, él también me amaba, no quería que se sintiera mal...

-Estoy bien - Dije - Ya no se preocupen... estas cosas tienen que pasar alguna vez... - Sequé mis lágrimas y me dirigí donde Jeremy - Gracias amigo, por todo, creo que no nos podremos ver más... estoy viajando hoy, quiero cambiar de vida, empezar algo nuevo, espero y tú tengas las mismas metas... vivir de una mejor manera - Él asintió, sus ojos se pusieron rojos, sus labios temblaron y yo sólo pude abrazarlo, Tom prefirió salir de la sala y dejarnos solos...

-Te extrañaré demasiado - Me dijo con la voz entrecortada - Pero sólo quiero que seas feliz... y si es con él, que así sea.

-Sí... quiero que seas feliz también - Tomando su rostro le di un pequeño beso - Mi hermano, siempre lo serás ¿Estaremos en contacto, verdad? - Asintió y volvió a abrazarme.

Estuve con él unos minutos más, pero luego vino Lucy, su madre, a buscarlo y se lo llevó.

Entré en la habitación buscando a Tom, estaba serio sentado en la cama, al mirarme sólo me llamó con la mano y yo fui. Me senté en sus piernas y él acarició mi mejilla dulcemente, lo besé, lo necesitaba, él me rodeó con sus fuertes brazos, dándome la seguridad y el confort en ese momento.

-Tómame Tom... - Le dije jadeante, lo necesitaba y mucho. Se levantó de la cama y tomó a Scoty.

-El perro tiene que irse...

-Qué tímido eres - Le dije y él me sonrió. Cerró la puerta dejando a Scoty fuera y regresó por mí quitándose la polera, me lamí los labios, amaba su cuerpo, amaba todo de él.

***

Partimos en la tarde, en el auto de Tom, cerrar la casa fue un alivio, quería respirar aire puro.

Tantas horas de viaje, estuve durmiendo mientras mi ángel manejaba... pasaron las horas y llegamos a casa.

Simone abrió la puerta y me moría de vergüenza de sólo verla, pero ella tenía una mirada comprensiva.

-Te estaba esperando, pasa - Me dijo mientras Tom sacaba nuestras maletas de su auto.

-Mami... -Dije emocionado y ella me abrazó.

Pasaríamos un tiempo largo en casa de mami, eran como unas pequeñas vacaciones...

Después de cenar, ya en nuestra habitación, Tom se hizo a un lado y yo dormí con él, a veces tenía pesadillas, pero cuando despertaba estaba él.

-Mi vulnerable - Me dijo cuando desperté un poco asustado, sus ojos brillaban en la noche.

-¿Estuviste despierto todo este tiempo? - Él asintió.

-Vigilo tus sueños - Me sonrió y yo me pegué a su cuerpo...

-Prometo sanar, prometo mejorar - Una sonrisa se formó en mis labios de sólo escuchar su corazón latir cerca de mi oído.

Él era real, no era un ángel...

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VULNERABLE .....by PINK GIRL 29


(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA GRAXI)

CREÉME

Por Tom:

Había pasado más de una semana. Bill permanecía en casa, él no quería salir, no sé cómo no se aburría de estar solo ahí. Yo tuve que regresar al Instituto, mi tío me advirtió, mi madre, e incluso Georg de que si no volvía iba a repetir el año. No me quedó otra que regresar, pero siempre estaba impaciente, angustioso por Bill. Mi cuerpo estaba aquí, en el Instituto, mi mente perdida en miles de preguntas y mi corazón allá con Bill ¿qué estaría haciendo mi pequeño?

-Tom - Me llamó Georg - Sabes amigo, estás perdido, no me haces caso, no sé cómo puedes estudiar así.

-Perdón, debo regresar a casa, en serio - Él me había dicho para practicar algunas partituras, antes solíamos hacerlo así, quedarnos un poco más de tiempo a la salida, antes de que Bill llegara, tenía al menos un poco de vida social, pero ahora mis prioridades habían cambiado - Nos vemos - Le dije y me dirigí a mi auto, era jueves, y quería pasar por algún supermercado, quería comprar cosas para Bill.

Pensar en Bill me hacía suspirar. Él Ahora empezaba a sonreír, era como esos días, los primeros que estuvo en casa, cada vez que llegaba a casa me recibía entre risas y besos... besos que esta vez yo permitía. Los besos de mi pequeño sabían a miel, siempre era así. Aunque su fragilidad y vulnerabilidad se hacía notar, eso me ponía un poco mal.

Llegué al centro comercial y compré muchos lápices profesionales, cartulinas, papeles especiales. Aún Bill no quería dibujar, permanecía en casa haciendo los quehaceres, viendo películas.

"Está solo, solo por mi culpa" eso me angustiaba...y mucho.

Al subir al auto con todo lo comprado en el camino noté una tienda de mascotas... talvez.

Bajé y me dirigí a la tienda, muchos animalitos de todos los tamaños.

-¿Busca usted alguna mascota? - Una señorita amable salió a mi alcance, estaba mirando los gatos, habían de todos los tamaños, razas y colores-

-Sí, quisiera una mascota, para alguien especial

-¿Una chica?

-No... es para un jovencito... mi hermano - Ella sonrió-

-Talvez le guste un gato, aunque depende de cómo sea él.

-Es tierno y dulce pero está algo solo...

-Un perro es la mejor compañía - Tenía razón, un perrito es aún más carismático. No fue difícil decidirme, vi uno muy lindo en una cesta uno pequeño y de mucho pelaje color beige con blanco, su mirada era tierna, esperaba que le gustase.

Llegué a casa con todo lo comprado, mi corazón latía rápido mientras el ascensor me llevaba de regreso a casa, a los brazos de Bill.

Al entrar a casa no lo encontré, pero escuché la ducha, tomaba un baño, así que puse las compras sobre la mesa, menos al perrito, a él lo dejé en la habitación que compartíamos, de seguro Bill al salir se percataría de lo que le había comprado. Esperé un buen tiempo y Bill salió, me puse en la puerta de cuarto y lo miré, sus ojos impactaron con los míos ni bien salió del baño, con la toalla en sus caderas y otra en su cabello, me sonrió emocionado, su respiración agitada y un ligero rubor apareció en sus mejillas - Tomi - Dijo, pero el movimiento del perrito sobre la cama lo sacó de mi mirada. -¡Tom! ¡Ahh! - Gritó emocionado al percatarse del perrito y fue con él - ¡Un perrito! ¿Es tuyo? - Me miró curioso - Es precioso, que lindura... - El animalito le movía la cola emocionado-

-Es tuyo, lo traje para ti.

-No debiste - Se puso serio pero no dejó de jugar con el perrito quien lamía su mejilla-

-Si debí, estás muy solo aquí... desearía pasar todo el tiempo contigo, pero ya sabes... - Él asintió, y luego de tomar al perrito en sus brazos se levantó de la cama y se acercó a mí.-

-Gracias Tom, gracias - Dijo dulcemente - Jamás me habían regalado un animal, una mascota... yo... - Se puso sentimental, acaricié su rostro y le sonreí, irguiéndose un poco me besó en los labios suavemente, me derretía cada vez que lo hacía. Al separarse se lamió los labios como él sabía hacerlo... tan sensual, tuve que mirar a otro lado, miré al perrito para regresar a la realidad.

-¿Qué nombre le pondrás?

-Oh... quiero que sea... Scoty, sí, así quiero que se llame - Acarició la cabecita del perrito - Gracias...

Luego de dejarlo cambiarse, vino con Scoty a la sala, ahí descubrió las demás cosas que le había comprado, cosas de arte que sabía que a él le gustaba, pero por alguna razón él había dejado de dibujar.

Se quedó mirando las cosas, los lápices y cartulinas que había traído, claro que sabía para qué eran... aun así su semblante fue serio e inexpresivo, no dijo nada por un buen rato mientras yo acomodaba las cosas para la cena, él se sentó en la mesa con todo lo que compré y con Scoty en sus brazos.

-¿Qué es todo esto Tom? - Preguntó serio-

-Sabes qué es... es para ti, para que dibujes.

-No sabes lo que dices - Me preocupé un poco, qué pasaba... Dejando lo que estaba haciendo me acerqué a él tomando su mano con cuidado y haciendo que me mirase, me senté a su lado y lo llamé con mis brazos, él temeroso accedió y se sentó sobre mis piernas sin mirarme, dejó a Scoty libre por un momento - Tom... - Se quejó un poco por la cercanía. Besé su frente y lo miré fijamente-

-¿Qué pasa? ¿No quieres mas dibujar? - Negó con la cabeza-

-No quiero.

-¿Y eso por qué? - Abracé su cintura él me rodeó el cuello con sus brazos, esperaba su respuesta pero sólo suspiraba haciéndome cosquillas cerca del cuello. - ¿Humm?

-Bueno... en mi mente hay ciertas cosas... - Se puso nervioso, debía ser fuerte para estar listo a escucharle - Te dije que mis recuerdos están volviendo de manera confusa.

-Sí, por eso te digo para ir a ver a algún especialista, esto ya debe acabarse Bill, por tu bien y el mío también, quiero verte bien - Suspiró y se apoyó en mi pecho, con una mano acaricié su cabeza, jugando con su sedoso cabello que olía muy bien, a él.

-Lo he pensado... talvez mañana Tom, debamos ir a la policía... debo decir algo importante, no por mí, sino por lo que vi allá, donde estuve. - Asentí y lo abracé más fuerte-

-Haces bien, haces bien mi amor.

Me dijo que por ahora no quería dibujar o se asustaría de sus dibujos y no quería aturdirse más de lo que estaba. Llevé todas esas cosas al cuarto, lo que el quería sería prioritario.

Cenamos juntos, hablando de nosotros y de lo que habíamos hecho durante el día, no pensé que Bill habría hecho tanto pero sí, él no se quedaba sin hacer nada.

-¿Viste el acuario? - Me preguntó mientras comía su porción de pizza-

-Sí, qué tiene.

-Lo arreglé, pobres peces, son bastante raros, pero limpié todo el acuario hoy ya no necesitas llamar a alguien para que lo haga, además de organicé todo el stand de películas, terminé de ver todas, y la serie Lost completa, ahora empiezo Alias, parece interesante.

-¿No quieres salir? - Vi incomodidad en su rostro - Perdón.

-No, estoy bien, mañana saldremos, por ahora no quiero pensar en eso Tom.

Y así pasó, mi pequeño estaba inseguro, pero sabía que iba a estar mejor, pronto, lo presentía. Mientras lavaba los platos él jugaba con Scoty, se reía mucho, en verdad había extrañado esa risa tan juguetona que tenía y su mirada que puso en mí en ese instante, tan dulce, decidió acercarse a mí de una manera que no sabía cómo interpretar, casi se me cae un plato al suelo. Me sonrió y me codeó.

-Te espero en el cuarto... - Me sonrojé un poco... no debía pensar mal pero lo hice.

Él y yo no habíamos vuelto a estar íntimamente, más que todo por él que por mí, se rehusaba las anteriores semanas y yo no le obligaba a nada, siempre dormíamos en la misma cama pero no lo toqué más de lo debido, respetaba su decisión. Me confesó que era por temor, temor a recordar cosas, no seguí preguntando, yo respetaba todo los límites que él ponía, aun así hubo oportunidades de besarnos hasta estar calientes, pero no pasábamos la línea.

Terminé de hacer los quehaceres de la casa y fui a nuestra habitación, sigiloso, la lámpara estaba encendida y Bill aparentemente dormía. Scoty estaba a los pies de la cama, me sorprendió la adaptación de este perrito, ahora seríamos tres durmiendo.

Fui al baño y me alisté para dormir. Aún así estaba nervioso, como ansioso. Después de tantas noches me sentía así. Salí y me dirigí a la cama, tratando de no despertarlo si estuviese dormido, me recosté a su lado, él me daba la espalda. Me acomodé y apagué la lámpara. Silencio por un momento, cerré mis ojos tratando de relajarme pero Bill dio la vuelta y se pegó a mí como ronroneando, abrí mis brazos para recibirlo.

-Tom...

-¿Si?

-¿Por qué me amas? - Su pregunta tenía muchas respuestas, había tantas razones para amarlo. Tantas. Últimamente me lo preguntaba casi todas las noches, al parecer estaba tan inseguro de que lo amase, veía en sus actitudes que muchas veces quería saber el por qué de todo lo que yo hacía por él, todo lo hacía por amor, nada más que eso, no porque buscara algo sexual de su parte o porque quería criar a un chico en mi casa, no, nada de lo que se le pueda pasar por su cabeza era la verdad, yo lo amaba porque era él, Bill el chico más maravilloso que había conocido, el que me hizo reír en mi mundo sin rumbo, el que me enseñó de la vida un poco más allá de mis cuatro paredes aquí, el chico que me permitía darle lo que tenía para dar.

-Te amo porque eres mi todo, porque creo que eres mi mundo desde que te conocí, llegaste en el momento indicado, por eso. - Sentía que se agitaba poco a poco, emocionado, él se pegó más a mí tratando de relajar su cuerpo inquieto, me iba a matar lentamente, tragué saliva y suspiré.

-Oh... y ¿Cómo puedo creerte? - Reí un poco cerca de su rostro, él siempre dudaba... Me besó la punta de la nariz - ¿Tú sabes por qué te amo? - Preguntó tiernamente, su voz me ponía la piel de gallina-

-Supongo que me amas porque te amo yo a ti - Negó y me sonrió-

-Te amo porque eres mi ángel, eres el único que cree en mí, el único que ve en mí alguien bueno... aunque no lo sea, tú me demuestras que puedo ser bueno... me das esperanza - Cerré mis ojos mientras me decía todo eso... llamarme ángel era demasiado, pero era Bill, aceptaba todo lo que él dijese...

-Espero que no dudes de mí Bill, nunca dudes de mi amor, yo ya entendí que esto que siento por ti no lo podré cambiar nunca... quiero que estés conmigo para siempre.

No dijo más, se alejó de mí un poco, me apoyé en mis codos para ver qué tramaba, empezó a quitarse el pijama, sostuve su brazo como para intentar parar sus acciones.

-Bill... no... Bill... - Me puse nervioso, él insistió en terminar de quitarse el pijama, todo, me inquieté con su agitada respiración y lo caliente de su piel - Sabes que me provocas...

-Eso quiero... - Mi corazón bombeó velozmente, acercándome a él lo besé, no había marcha atrás-

Bill sería mío esa noche después de mucho tiempo. Su aroma, su voz, su piel, sus palabras, gemidos, su respiración, su esencia, su sudor, los latidos de su corazón, todo él, todo me demostraba que él era mi mundo y que toda mi razón de existir se encontraba en este pequeño que tenía bajo mío estremeciéndose de placer. Le demostraría cuanto lo amaba...

-Te amo - Le susurré al oído mientras él gemía bajito conmigo en su interior, sus manos fueron a mi cintura y apretaron un poco ahí, sollozó mi nombre, me detuve a limpiar sus lágrimas... - ¿Duele? - Pregunté preocupado-

-No... ahh... no duele... yo... - Besé su frente moviéndome despacio en él - Yo... quiero creerte Tom... - Sus uñas me dañaban un poco los hombros, trataba de darle placer, de que se sienta querido-

-Créeme... - Besé sus labios, entonces él se pegó más a mí, me abrazó lo más que podía. Se fundió conmigo, fuimos uno otra vez...

Aquella noche, después de un intento más, entendió que lo amaba. No preguntaría más por eso.

Eran más de las tres de la mañana cuando sudados y agotados después de todo fui al baño a preparar un baño en la bañera. Llevé a Bill y lo introduje en la bañera entre risas tímidas y cansadas, ambos pasamos un tiempo relajante ahí. Mañana sería otro día.

-Mañana júrame que estarás conmigo en la delegación policial.

-Lo juro, no te dejaré solo - Se apoyó en mí, besé su mejilla, no lo dejaría nunca.

VULNERABLE .....by PINK GIRL 28

(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA GRAXI )

DE VUELTA A MI

Por Tom:

Sabían dónde estaba. Pero nadie me decía nada.

Mi tío me envió a casa, me dijo que traerían a Bill. Pasaron como tres días, llamaba todos los días pero nadie me contestaba. Estaba muy molesto por la actitud de ellos, mi tío sólo me dijo que era lo mejor, que él y sus hombres lo buscarían, debían hacer un viaje a otro país, algo muy malo había pasado con Bill, había sido muy difícil localizarlo.

Esto era lo más loco y angustiante que había vivido en mi vida.

Era lunes, ya había dejado el instituto pues mi vida de esta manera no podía continuar. El teléfono sonó, era mi madre, la única que me apoyaba en este tiempo. Después de hablar con ella decidí salir a caminar, a respirar un poco.

Hacía mucho frío, pero realmente no me importaba. Con las manos en los bolsillos, mi celular sonó otra vez, pensé que sería mi madre. Miré el celular mientras sonaba, era un número desconocido, me inquieté.

-¿Alo?

-Aló Tom, dónde mierda estás - La voz de Bushido era horrible, talvez tenía noticias de Bill-

-Estoy caminando.

-Pues regresa, estoy en la puerta de tu casa

-¿Sabes algo de... de Bill?

-Qué idiota eres, él está ahora conmigo.

No continué hablando y di media vuelta, regresé a casa. Estaba nervioso, lo iba a ver después de mucho tiempo, así lo sentía. Traté de calmar mi ansiedad pero me era imposible. Por mi mente pasaban tantas preguntas, ya nada sería lo mismo, pero mi amor por él lo era, sentía lo mismo que cuando se lo confesé, y la distancia había hecho que realmente sintiera que sin él no podía vivir. Quería a mi pequeño de regreso en casa, en mis brazos, junto a mí, así debió haber sido siempre.

Estúpida mente, estúpidos esquemas mentales míos... todo esto no hubiera pasado si no hubiera pedido tiempo. Para mí había pasado suficiente.

Llegué al departamento y subí por el ascensor, cuando llegué al pasillo en donde se encontraba mi departamento me detuve ante una imagen que tanto deseé ver pero no de esa manera, no esos ojos vacíos, no esa carita demacrada ni ese cabello tan dañado ¿Qué había pasado? Respirando rápido y con el corazón angustiado mis ojos sólo se enfocaron en aquel pequeño que estaba apoyado en la pared con una manta celeste en sus hombros, envuelto en ella prácticamente, me miró y tragué saliva, bajó la cabeza y ahí se quedó. Caminé un poco más hasta estar cerca de él.

-Bill... - Le dije, Bushido me tocó el hombro e hizo que le mirara-

-Tom, él no está bien, venimos de ver a un médico particular, no pudimos llevarlo a un hospital, no tiene documentos, él no habla, mañana deberá ir a la delegación policial. Deberá descansar hoy.

-¿Qué pasó? - Instantáneamente me puse frío, esto no era como lo imaginé - Bill - Volví a llamar pero él parecía ni escucharme-

-Él parece no estar... muy despierto - Me dijo Bushido - Fue encontrado en una especie de local de trata de menores, iba a ser comprado por unos extranjeros, sabes Tom, tengo más detalles, pero será mejor que mañana lo lleves a la delegación, ha sido difícil rescatarlo, en realidad se salvó de milagro... - No podía creerlo, Bushido me seguía contacto tantas cosas más, pero realmente mi vista y toda mi atención estaba enfocada en Bill, quien seguía sin pestañar, con la mirada perdida en algún lado, así que acercándome más toqué su hombro, para que me mirase, pero nada. Miré a Bushido y dejó de hablar.

-Basta por hoy - Le dije - Gracias por traerlo, realmente gracias - él asintió y se despidió con la mano-

Volví la vista en Bill. Acercándolo a mí lo abracé, pareció volver en si, sentí que tembló un poco.

-Estás a salvo, estás conmigo - Le susurré, sus manos se aferraron a mí, rápidamente lo alcé en brazos, abrí la puerta de la casa y entré con él, aún no me miraba, cerró los ojos, me preocupé.

Lo llevé a su habitación y lo recosté en su cama, todo estaba ordenado tal y como él lo había dejado.

-Escúchame Bill - Aún no me miraba, realmente su actitud me preocupaba - Pequeño, mírame - Le dije con voz suave, entonces me miró, su labio inferior tembló un poco, suspiré y acaricié su cabeza - Nada malo te va a pasar ahora, debes descansar, mañana veremos con más calma todo - Sus ojos se llenaron de lágrimas - ¿Estás mejor? - Pregunté esta vez más preocupado, él no estaba bien. No era para menos lo poco que sabía que le había pasado era suficiente para darme cuenta que realmente le habían hecho daño - Bill - Volví a llamar.

-Tengo sed... - Susurró-

-Está bien - Me levanté de la cama y fui lo más rápido posible a la cocina para traer un vaso de agua.-

Bill lo bebió con desesperación, pobre mi pequeño. ¿Por qué la vida era así con él? Tenía una rabia instalada en el corazón y un nudo en la garganta de la frustración de no tener el control en mis manos de todo con respecto a él. Pero estaba en casa conmigo, aunque no me hablara, aunque no me mirara, estaba aquí y de aquí no saldría al menos hasta saber que realmente estaba bien. Terminó de beber el agua y volvió a recostarse en la cama. Tomé su pijama, que tanto le gustaba, lo había dejado aquí, el pijama que era mío cuando era pequeño, se lo pasé y él lo tomó.

-Voy a salir un momento, puedes cambiarte, Bill esta es tu casa. - Él asintió y salí de la habitación, estuve detrás de la puerta hasta que oí un grito horrible de parte de él, entré velozmente y lo vi recostado en la cama temblando bajo las sábanas, lo toqué y él reaccionó empujándome.

-Bill - Le dije mirándolo fijamente.

-Perdón - Me dijo temblando -No estoy bien Tom, perdón - Aún temblaba y tenía los ojos aguados, estaba aterrado-

Me senté en su cama, él trataba de calmarse, pasé una mano por su rostro y suspiró más calmado, acompasando su respiración, parpadeó un poco y luego alzó la vista hacia mí, se ruborizó un poco, le sonreí para calmarlo.

-Ha pasado mucho - Me dijo - No soy bueno Tom, tú lo sabes, no te encariñes conmigo que ahora valgo menos. - Sus palabras me trastocaron-

-Vales todo, seas como seas, vales todo para mí - Suspiró hondo, secó una lágrima suya que se deslizaba por su mejilla, apretó los labios, quería llorar.

-Tomi... - Dijo con la voz entrecortada - Perdóname - Empezó a llorar, no pude más y jalándolo hacia mí lo abracé, ahí en la cama, aún no comprendía por qué tanta insistencia en que lo perdone.

-Pequeño, debes descansar.

-No sin antes saber que estoy perdonado... sniff...

-Sí, lo estás - Dije para calmarlo. El abrazo fue largo, en realidad sentía que él me necesitaba tanto como yo a él. Significó mucho para mí-

-No te vayas - Me dijo al separarse de mí - Quisiera dormir junto a ti, tengo miedo - Sonó sincero, no lo dejaría.

-Me quedo aquí - Besé su frente y él se calmó, busqué a Teddy y se lo pasé, el sonrió limpiándose las lágrimas al ver el oso.

-¡Teddy! ¡Teddy! - Sonrió animado aun calmándose-

-Es tuyo - Le sonreí.

Me alisté y decidí recostarme junto a él. Aún había tensión entre los dos, quería que Bill esté cómodo, quería que vuelva a sonreír.

Pero eso tardaría algo, lo que le había pasado, todo eso que no sabía, estaba cobrando frutos, él no podía dormir, no quiso que apagara la luz, no quiso que me alejara de él, y claro que no lo haría, pegado a mí y abrazando al Teddy me miró.

-Yo... - Dijo recostado frente a mí - Yo no recuerdo muchas cosas, el tiempo, lo que pasó, no sé qué diré mañana... apenas cierro los ojos muchas imágenes vienen a la mente, tengo miedo, no quiero que vuelva a pasar.

-No iremos mañana a la policía si no quieres, no tenemos que hacerlo, quiero que estés bien, Quero que te recuperes.

-Es que ha pasado mucho - Parpadeó rápido como recordando algo - No quiero pensar - Dijo y luego me sonrió, le sonreí también, le sonreí sincero porque su sonrisa eso provocaba en mí-

Esa noche hablamos algunas cosas, cosas muchas veces sin sentido, él no quería hablar de lo que pasó mientras estuvo lejos, perdido, en algún lugar desconocido. Salía varias veces de la cama rumbo al baño, volvía a pedir agua, le preparé un emparedado que comió un poco, durmió a la mañana siguiente y yo con él.

- - -

Pasó casi una semana, Bill no quería ir a la delegación policial y estuve en casa para cuidarlo. Aún no me contaba del todo lo que había pasado con él, sólo supe que él estuvo con niños allá, en un departamento, que les hacían cosas desagradables, él no me detalló nada, yo sólo lo escuchaba y secaba sus lágrimas cuando lloraba.

Una noche mientras dormía en mis brazos, se sacudió asustado, gritó tan alto que casi me caigo de la cama, por suerte pude tranquilizarlo. Él estaba como al principio: Vulnerable y frágil, confundido y desconfiado

-¿El pasado no te deja respirar? - Pregunté entrando al baño, la puerta estaba abierta, él estaba cambiándose la venda que tenía siempre en el brazo, el de la marca, la palabra impronunciable que tenía escrita ahí, le había comprado una crema para eso.

-Sólo me vendo - Me dijo serio. Hubo un silencio entre los dos, le pasé la crema para cicatrices que tenía - Sabes... - Me dijo suspirando - Esta marca, esto realmente me salvó - Lo miré fijamente - Recuerdo muchas cosas - Puse la crema en su lugar y volví a mirarlo - Ellos, esa gente, no me vendieron por esto - Me mostró el brazo - Estoy seguro que fue por esto, discutían en su idioma por esta marca, una vez... una vez quisieron borrarla con algo caliente, ya no quiero hablar - Se giró y miró hacia otro lado, toqué su hombro-

-Eres muy valiente, eres aún más fuerte que yo - Volvió a mirarme, esta vez no lloró, esta vez tenía una mirada calmada, tomé su mano y la besé - El pasado tendrá que irse Bill, es hora que empieces a sonreír más seguido, quiero que vuelvas a soñar, a vivir, quiero que estés conmigo, quiero hacerte feliz.

-Tomi... - Suspiró emocionado, pero luego miró la marca en su brazo - No sé si con todo esto yo pueda hacerte feliz. - Toqué la cicatriz que tenía ahí, él casi nunca me dejaba tocarla, él la repudiaba antes-

-Tu pasado Bill, te ha salvado, te quiero con todo y eso - Puso su mano en su pecho y no lo vendó más, lo jalé hacia mí y lo abracé - Te amo pequeño - Tomé su rostro y lo besé después de mucho, él se dejó, correspondió a mi beso, sus labios suaves otra vez, su respiración cerca a la mía, y sus brazos rodeando mi cuello me indicaron que él había vuelto del todo, su corazón estaba conmigo a pesar de todo...

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(COMENTARIOS PARA LA AUTORA, GRAXI)

NO PREGUNTES ...

Por Tom:

Estaba de regreso, en mi departamento.

Cuando llegué encontré sólo tres peces muertos, los más pequeños por desgracia... aún recordaba algunos nombres que Bill les había puesto.

Jeremy y Ceahorse, los dos, habían muerto...

Pero eso no me importaba ahora. El tal Bushido iba a venir y planearíamos cómo buscar a Bill. La verdad es que no tenía ni la más mínima idea de donde pudiera estar... la policía no encontró ningún testigo, nada, no sabían ni por dónde buscar. Pensaron en su antigua pandilla, Gustav y los demás. Pero ya él estaba en la correccional. Yo no sabía mucho de su pasado como para aportar en información.

Ya en el departamento, estuve quitando algunos dibujos que Bill hizo, pues no quería que ese tipo viera alguno de ellos. El timbre sonó y supuse que era él. Fui hacia la puerta y la abrí, sí, era él.

-Pase - Le dije-

-Buenas tardes al menos - No tenía humor para formalidades-

-Como sea... buenas tardes - Caminó directamente hacia el acuario en donde empezó a tomar fotos-

-¿Dónde están los que han muerto? - Oh, maldición, puse los ojos en blanco, pues los había botado a la basura.

-Lo siento... es que no sé por qué tanto por unos peces, sólo murieron tres, eran los más pequeños, dos peces y el caballito de mar, nada más, qué tanto por eso - Ya me estaba cansando-

-Niño tonto, cuando se te da una indicación tienes que seguirla al pié de la letra, anda saca a los peces de la basura y tráemelos aquí - Lo miré molesto, eso era estúpido - No te ayudaré a buscar a tu Bill - Me sonrojé cuando lo dijo pero di media vuelta y fui hacia el tacho de la basura a sacar los cadáveres de esos peces-

Así de rara fue esa tarde. Después de hacer todo lo que le me indicó me senté a escuchar cómo rayos me ayudaría a mí a encontrar a Bill. La verdad es que lo veía imposible... realmente imposible.

Él ofreció a llevarme donde mi tío, dijo que con el equipo de él sería más fácil. Pero había condiciones, debía llevar todos los dibujos que él había hecho, absolutamente todos. Esa idea no me gustaba pues no me garantizaba que me los devolverían pero era una condición. Otra de las condiciones era llevar el acuario, todos los peces se mudarían conmigo. Estúpido realmente, todo por no dejarlos en algún local que cuida animales.

Así lo hice, él me ayudó a despegar los demás dibujos que faltaban y los pusimos en cajas. Tenía un poco de vergüenza pues había dibujos íntimos, aún así tenía que darle todo.

Viajamos los dos discutiendo un poco. Algo me decía que él conocía a Bill... que me escondía algo, pero no respondía a todas mis preguntas, él era discreto e intimidante. Pero eso era lo de menos, estaba ansioso por saber cómo rayos mi tío me ayudaría a encontrar a Bill. Bushido se comunicaba por teléfono con él, en una de esas llamadas, parecía tener noticias. Mi corazón latió expectante.

-¿Qué pasa? Dime - Lo miré serio. Estábamos en el aeropuerto, ya habíamos llegado a otra localidad cerca de Hamburgo-

-Tú no me ordenas nada ¿ok? - Me impacienté y lo tomé del cuello arrinconándolo contra la pared, agarró mis manos y me las apretó-

-No sabes cuanto significa Bill para mí, así que si sabes algo de él exijo saberlo, así de simple.

-¡Suéltame! - Se liberó de mi agarre y continuó caminando, lo seguí como un perro, me sentía patético pero no tenía otra salida-

Ya en su auto no cruzamos palabras, mis nervios estaban que me mataban. Todo era angustiante. Al fin habló él y sólo me dio instrucciones de cómo hablar con mi tío, de que si tuviera preguntas que no las hiciere, total, todo me confundía más.

-Es mi tío, yo le hablo como me da la gana.

-No, no entiendes, tú aquí haces lo que yo te digo, y si te digo que no preguntes nada directamente a él no lo haces ¿ok? O simplemente no te llevo, te dejo aquí en la calle, no tengo problemas con eso.

-¿Qué tanto misterio con mi tío? Ya me tiene harto en verdad

-Eso no te incumbe, estás aquí por Bill ¿No es así? - Asentí - Ves, limítate a seguir órdenes y no preguntes.

Llegamos a una mansión. Nunca antes había estado ahí, no sabía que mi tío tenía una casa de esas magnitudes. Misteriosamente no había mucha gente viviendo ahí, todo estaba vacío. Entramos a la sala y pasamos por un pasillo en donde Bushido tenía un control remoto para abrir puertas. Subimos a un ascensor y luego otro pasillo más. Pregunté muchas veces a dónde iba pero él siempre con la respuesta "no preguntes, que ya te advertí" Aún así estaba impaciente. Una última puerta se abrió entrando a un Penthouse, o eso me pareció ese lugar, y me invitó a sentarme en la sala. Había una música agradable en el ambiente, una música que a mi tío le gustaba escuchar cuando estábamos en el departamento que era tan pequeño y común, nada comparado con todo este lugar extremadamente grande y lujoso. Bushido entró a una habitación dejándome solo, giré mi rostro y me asusté un poco al ver el acuario de peces ahí cerca de una mesa... vacío, totalmente vacío, no peces, no agua, solo quedaban algunas piedras de coral que era parte de su decoración ¿Y los peces? ¿Cómo llegó todo esto aquí? Aún no salía del asombro y mi tío salió a mi encuentro, estaba algo molesto o irritado, pero me invitó a sentarme otra vez a lo que obedecí ya bastante intimidado.

-Hola, hijo, cómo estás, supe lo de la desaparición de tu hermano - Directo como sólo él - Sabes que no se permiten preguntas.

-Sí... por favor ayúdeme, siento mucho lo de sus tres peces... ¿Qué pasó con ellos? - Alzó el dedo índice y lo agitó como en negación-

-No preguntas... ese no es el punto.

-Lo siento...

-Bien, te tengo noticias... nada agradables - Oh Dios, la presión se me bajó de golpe... temía lo peor...

-Tío por favor - Mi voz sonó angustiosa.-

-¿Sabes? la vida puede ser tan impredecible Tom, uno no sabe a quien tiene al lado, en tu caso tú no sabes quien soy yo, tú no sabes quien es Bill... pero yo puedo saber muchas cosas tuyas y de ese pequeño, el mundo es pequeño...

-Tío por favor... quiero saber dónde está Bill ¿Está bien?

-No lo sé, sólo encontramos a su amigo Jeremy... él está siendo interrogado ahora.

-¿Dónde está? - Me puse de pié - ¿Qué sabe de Bill? - Bushido se me acercó mirándome amenazante y me hizo sentar, pero mis nervios me traicionaban, quería gritar, quería saber de Bill-

-Ya sabes, no preguntas - Me dijo Bushido mirándome fijamente a los ojos, apreté los puños indignado, cansado-

-Tío - Lo miré desesperado-

-Tranquilo Tom, aquí lo controlo todo yo. Ven acompáñame, lo verás y tú mismo le preguntaremos qué pasó con Bill ¿Te parece?

-¿Cómo lo encontraron?

-Dale con las preguntas ¿no? - Me sonrió pero yo estaba serio caminando por el pasillo junto a él y Bushido - Bueno, estuve averiguando porque da la casualidad de que conocemos a Bill desde antes, no preguntes como, pero sabemos de él y de su talento sobre todo, así que no demoró mucho buscarlo, pero no lo hayamos, sólo al amiguito este que tiene - Estuve escuchando atento cada cosa que decía... no lo podía creer, él conocía a Bill. Claro, en la casa Bushido le habló con confianza, y mi tío no preguntó nada a mí sobre él porque ya lo conocía...

-Es... es mi hermano

-Lo sabemos, ven - Entramos a un pasillo y se encendió la luz, entonces vi al pequeño amigo de Bill, Jeremy dentro de un cuarto con enormes ventanas, él estaba como dentro de una caja de cristal sentado, apoyando sus codos sobre una mesa, nervioso y cansado - Él no nos ve ni escucha - Observé el lugar y era como una sala de interrogatorios - Bushido entra - él entró a ese cuarto y mi tío me invitó a sentarme junto a él para mirar el interrogatorio, francamente no sabía qué pensar-

Jeremy se asustó un poco por la entrada de Bushido, se puso nervioso pero aún no escuchaba nada de la conversación.

-Tío, no entiendo nada, que le pregunte dónde está Bill, cómo está... quiero saberlo.

-Todos queremos, él repetirá su versión para que veas que no te miento - Volví a mirar la ventana y por un parlante se escuchó su fina voz temblorosa-

-Yo... no quiero hablar otra vez - Dijo asustado con la cabeza gacha-

-Debes hacerlo, es una orden - Le dijo Bushido, él suspiro y miró a todos lados, nervioso empezó a hablar-

-Eran dos hombres, uno de ellos ya lo conoces... el otro no sé quien era... y no sé por qué nos querían pero en el auto, mientras Bill estaba inconciente ellos... ellos a mí, tú sabes... - Bushido asintió - Y me dijeron que no diga nada... yo estaba asustado y mientras ellos... ellos dos tomaban a Bill para llevarlo a otro auto... yo... sniff... - Empezó a llorar - Yo salí del auto arrastrándome por la pista... y uno de ellos se dio cuenta, pero no sé cómo pude sacar fuerzas, no sé... sólo me levanté y corrí hacía la carretera... y un señor me vio, gritó al hombre que me perseguía... y me permitió subir a su auto... el resto ya sabes.

-Dilo

-Ya sabes, me hizo preguntas, pero no dije nada... tenía miedo... miedo de que maten a Bill si se enteran que lo están buscando o yo que sé, después uno de tus hombres me reconoció cuando caminaba sin rumbo... y me trajo aquí a esta casa... esta casa que Bill conoce y...

-Eso es todo - Lo interrumpió, Bushido miró hacia la ventana directamente hacia donde estábamos, mi tío me miró e hizo un gesto de "eso es todo" presionó un botón de un control y Bushido se levantó de ahí, habló algo más con Jeremy pero ya no se escuchaba nada. Bushido salió de ahí y vino hacia donde estábamos mi tío y yo.

Hablaron incoherencias mientras yo los miraba anonadado, aún no salía del asombro. Unos tipos tenían Bill y no sabía ni el motivo, ni las intenciones que tenían con él.

-Sólo sabemos quien lo tiene - Dijo mi tío - Pero no podemos garantizar que regrese.

-Tío - Le supliqué, ya no sabía qué más hacer para que me ayudase - Quiero encontrarlo... por favor.

-Haremos lo que podamos, pero algo si te digo, nunca es de la noche a la mañana, nunca Tom, las cosas son poco a poco así que si no te controlas, si no te pones fuerte, créeme que podrá más que tú el dolor y no podrás afrontar nada de lo que viene - Me confundía, lo miré atónito-

-¿Qué viene?

-No lo sabemos, pero debes estar preparado...

Dos semanas después:

Tanto tiempo... tantas confusiones... tantos misterios... tanta mierda y nada de Bill.

Me estaba resignando, y mis nervios cada vez me ponían mal.

El niño Jeremy regresó a casa un día después de que estuvo aquí, una madre preocupada lo esperaba, ni lo pude ver, ni pude hablar con él, nada. Sólo me informaron que ya se había ido.

Mi tío Óscar no trabajaba con policías, sólo estaba en esa enorme casa, que sólo la conocía por partes, él, Bushido y otro hombre que traía la comida y se aparecía cuando se le llamaba, por lo demás, no veía a gente por ningún lado.

Pero sí vi el acuario con todos los peces que yo cuidaba, los puso en una habitación algo rara. Ahí me encontraba ahora parado frente al acuario, lo único que me recordaba a mi casa, a Bill. Cerré mis ojos pensando en él, en mi Bill, en su voz, en sus besos y su risa, en el olor de sus cabellos, en lo suave de sus finas manos... el calor de su cuerpo, en lo grato y hermoso que era su compañía. Una lágrima rodó por mi mejilla y la puerta de esa habitación se abrió. Mi tío entró con una botella de licor en sus manos, parecía ebrio, se sentó en un sofá y me llamó para que le acompañase... no quería pero tenía que obedecer.

-Hijo, sé que es difícil todo esto para ti.

-No tienes idea, ya ha pasado tanto y no saber nada... tío, no sé qué pensar.

-Te dije tiempo, así es... - Miró hacia el acuario - Sabes, tú no entenderás mucho, pero hay cosas a la que nos aferramos - Lo decía por sus peces-

-¿Qué tanto con ellos? Tío, no entiendo nada de lo que haces... ¿Por qué no vive gente aquí? ¿Por qué sólo trabajas con ese hombre Bushido? ¿Cómo así él conoce a Bill, o tu lo conoces? No entiendo nada, me estoy hartando de todo esto, en verdad estoy harto... - Un nudo en la garganta se me formó. Él sólo me escuchó atento-

-¿Quieres saber algunas cosas? Deberás jurar con tu vida nunca decirlas - Mi tío estaba ebrio, abrí mis ojos expectantes - A algunos nos gusta jugar a ser Dios

-¿Qué?

-Eso, lo que te acabo de decir - Miró hacia sus peces - ¿Ves a esos peces? Esos peces que tu querido Bill dibujó tanto en los retratos, que Bushido trajo, esos peces son sólo parte de mi creación, yo los hice - Lo miré sorprendido, me costaba procesar esa información. Pero él estaba ebrio y estaba dispuesto a hablar-

-¿Tú los creaste? ¿Cómo así?

-Los cloné, mi primera clonación y sabes, ya tienen muchos años, en mi opinión son una raza que vivirán por muchos años, tenía que dejártelos a ti porque yo viajo mucho y eres poco de preguntar, no te darías cuenta nunca de lo valiosos que son.

-Pero las veces que la compañía de peces venía para atenderlos

-Un limpia peceras no sabe de peces clonados - No sabía qué pensar... ¿Mi tío era un científico?

-¿Qué es este lugar? ¿Qué eres tú? ¿Qué es todo esto? - Él empezó a reír, pero la puerta del salón se abrió y Bushido entró molesto, me miró amenazante y fue directamente hacia mi tío quitándole la botella.

-¡No tienes que estar aquí! - Me gritó furioso-

-Tranquilo Bushido - Dijo mi tío aún riéndose - Estaba contándole algunas cosas, él reacciona exactamente como su madre, sus ojos jaja, tenías que haberlo visto - Le sonreí a mi tío, su embriagues lo había puesto así-

-Señor, usted ha bebido demasiado... y debo hablar con Tom, tengo noticias - Me paré inmediatamente y fui con él, mi tío nos siguió-

Fuimos hacia una sala, una en donde nunca antes había estado, y me hicieron sentar alrededor de una mesa, había una laptop ahí y Bushido empezó a hacer llamadas telefónicas , yo preguntaba miles de cosas, pero era totalmente ignorado, entonces la voz de un hombre resonó en la habitación, una llamada desconocida.

-¿Aló?

-Sí, te habla Bushido, di lo que sabes.

-Sé dónde está... - No se puede describir lo que sentí... es más que una esperanza, es como si la vida hubiese vuelto a mí.

Por Bill:

Todo negro... no había luz en días...

No sé qué día es hoy, no sé dónde estoy, no sé quienes son los hombres que entran aquí, no sé qué dicen, no sé qué me hacen, no sé nada...

Sólo deseo desaparecer, la vida aquí ya no es vida. Mi cabeza siempre duele demasiado, me dan drogas o algo que me pone muy, muy mal, no tengo fuerzas ni para caminar. Estoy muriendo.

Me cansé de gritar, me cansé de llorar, me cansé de tener esperanzas... me estoy cansando de vivir...

Escucho unas voces, las mismas voces raras de antes, un idioma que no conozco, gente que huele extraño. Alguien entró a la habitación y me da agua, la tomo desesperado, tiemblo demasiado ante su tacto, tengo miedo que quiera hacerme algo... otra vez.

Pero esta vez puedo entenderlo.

-¿Bill? ¿De Alemania? - Abro los ojos enormemente para verlo, pero todo está oscuro, intento hablar pero no tengo voz-

-S-sí - Apenas logro decir-

-Te encontraron...

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DESAPARECIDO


Por Bill:

Había desperado junto a Jeremy.

Ambos, sudados, habíamos tenido una noche bastante extraña pero muy excitante. Digamos que me la situación me tocó en un momento difícil.

Yo me sentía vulnerable... y él estuvo ahí. Lamentablemente fue eso. Sólo eso. Pero haber descubierto algo más de él me había llenado de un sentimiento algo esperanzador.

Pero no era lo mismo.

Nadie cambiaría a Tom. Era hora de dejar de pensar en él y concentrarme en la vida.

Y eso era lo que iba a hacer.

-Bill... gracias por todo, fuiste increíble, aún no lo creo - Se ruborizó y tapó más con las sábanas, las cuales las saqué lentamente para observarle mejor, las sábanas se deslizaron dejándome ver su hermosa desnudez. Le sonreí pícaro-

-Eres hermoso... oh si, la pasé muy bien también.

-Entonces... - Agachó la cabeza cogiendo las sábanas tímidamente para cubrirse, se lo permití - ¿Estarás conmigo siempre? - No sabía qué contestarle-

-No lo sé... perdóname por eso, yo no quiero hacerte más daño, no más Jeremy - Me levanté súbitamente de la cama y fui al baño. Qué cobarde, sí, pero no estaba preparado para esto, para nada de lo que pasó ayer... sólo pasó y quería enterrarlo en mi mente. Sí, soy una mierda...-

Lo cierto es que no quería comprometerme con nadie, por más que Jeremy me gustase, no, mi corazón era de una sola persona, por más doloroso que todo eso fuese.

Salimos del hotel con las maletas hechas, tomé la mano de Jeremy como para darle fuerzas, me sentía culpable por la actitud que había tomado en la habitación. Él no me rechazó, lo contrario, apretó mi mano y me sonrió... estuvimos en la puerta del hotel esperando por Lucy, misteriosamente no estaba en su habitación, hablamos en la recepción por si alguien la había visto salir, y no, nadie nos informó de su paradero.

Era una mañana lluviosa, estábamos cerca de su auto, en el aparcamiento, mientras esperábamos por ella, sería un viaje largo.

-¡Hey! - Nos llamó un joven desde su auto - Puedo llevarlos a dónde quieran, hay lluvia - Miré a Jeremy y él desconfió, claro no era para menos-

Mi mente voló hacía un recuerdo de hace algunos meses... Tom me recogió de una lluvia. Pero esta vez tenía un destino, no siburía.

-No gracias - Contesté - Esperamos a alguien.

-Oh ya veo - Pero el hombre bajó del auto y se nos acercó, Jeremy retrocedió y me jaló de la mano, miré atrás para divisar si vendría Lucía, me di cuenta de que estábamos esperando en un lugar algo desolado, no había nadie en ese estacionamiento, por la lluvia, ninguna persona estaba afuera.

-Aléjese - Dijo Jeremy, muy a la defensiva, mis ojos se clavaron en sus ojos, no lo entendía - Bill, vamos - Dijo titiritando y asentí, retrocedí hasta que sentí una mano en mi hombro, el hombre éste me detuvo y los ojos de Jeremy se abrieron asustados.

Entonces todo giró como en cámara lenta. Jeremy jaló de mí gritando, pero no lo entendía, lo cierto es que me adormecía poco a poco, la vista se me nublo y dejé de escuchar y de tener fuerzas.

Aquel hombre me había clavado algo en la espalda...

Por Tom:

Había llegado a la casa de la señora Lucía, junto al esposo de ella esperamos en la sala. Él me dijo que estarían de regreso hoy, y Bill con ellos, le dije que él era mi hermano, y que no sabía nada desde su partida, que eso no era posible, él se quedó sorprendido pues no sabía nada.

Me explicó que la señora Lucía, su mujer, estaba algo desequilibrada después de la perdida de su hijo Joshua, y que él había hablado con ella sobre su actitud posesiva con respecto a Jeremy. Francamente todo eso no me importaba, lo que quería era ver a Bill otra vez y hasta había pensado qué decirle... sólo quería que entrase por esa puerta, tomarlo y llevármelo conmigo, sólo eso.

Una llamada interrumpió nuestra "amena" conversación.

-Discúlpame es mi esposa, talvez tiene noticias - Asentí ansioso, él contestó la llamada y estuvo conversando con ella - ¡Qué! - Lo oí gritar y me asusté, algo pasaba, el hombre caminó de un lado al otro con el celular en la mano haciendo una serie de preguntas, algo pasaba-

Lo cierto es que lo presentí, me levanté de mi asiento y me puse ansioso... él colgó el teléfono y luego me miró asustado.

-Ha pasado algo muy extraño...

-¿Qué pasó? Señor dígame, qué pasa...

-Los... los chicos han desaparecido, mi esposa está histérica allá en Bremerhaven, si me disculpas debo ir a por ella.

-¡Pero qué, cómo así han desaparecido!

No recuerdo qué hice, tenía una mala impresión, sabía que este viaje era de lo más irresponsable del mundo, no debí haberlo permitido, no debí haber dejado que se vaya...

Ambos salimos de la casa, y nos dirigimos al aeropuerto, saqué dinero del banco y compré boletos para la ciudad natal de Bill. Junto con el señor Ricardo, esposo de la señora Lucía, emprendimos un viaje de emergencia. Lucía llamaba a cada hora, y siempre era lo mismo "los chicos están como no habidos"

Llegamos a Bremerhaven y nos encontramos con la señora Lucía en la delegación policial de la ciudad, ella estaba realmente mal, como histérica empezó a llorar en brazos de su esposo.

La policía nos dijo que buscarían a los chicos cuando haya pasado 24 horas, que pudieron haberse ido a pasear por ahí y que la señora hacía todo ese escándalo por las puras... pero irse sin dejar rastro, no entraba en mi mente. Así que empecé a desesperarme.

Llegó la noche y nada. La investigación empezó a insistencia de la señora Lucía, al fin salió un grupo de policías y estuvimos los tres esperando respuestas.

Odiaba no poder hacer nada más que esperar.

Pasamos la noche sin saber noticias. Todos decían que ellos se dirigieron con sus maletas hacia el auto de la señora Lucía, pero que después de eso nadie sabía nada.

Nadie vio ni dijo nada.

Era como haber perdido definitivamente a un ser querido, como si se hubiese muerto. Es que si al menos supiera que se hubiese muerte habría una resignación, a la par de un dolor intenso, pero no, no sabíamos nada y ese no saber nada me carcomía por dentro como una desesperación y una impotencia que hasta dolía.

Al día siguiente se pasaron avisos del misterioso desaparecimiento, se pegaron afiches con las fotos de ambos, Lucía tenía tantas fotos de los dos. Esperamos por noticias todo el día.

No quise comer, no quise dormir, solo deseaba saber dónde estaba Bill... sólo eso.

Mi celular sonó y vi que era mi madre ¿Qué quería en este momento? Tuve que contestar pues vi que tenía como 7 llamadas perdidas de ella.

-Aló - dije-

-Tom, hijo, llevo horas queriendo saber de ti, Georg me llamó, tu amigo del instituto y...

-Madre, lo que sea que te haya dicho es mentira, le quité su novia, es eso, y ha montado unas mentiras sobre mí... - Mentí-

-Tom, no es eso... sé lo que ha pasado... lo de Bill - Un nudo se formó en mi garganta, no quería hablar de él con ella-

-Madre, no deseo hablar de eso contigo - Sabía a donde quería llegar... trataría de hacerme ver lo incorrecto que estaba, y ya... por pensar eso es que todo esto pasó, así que no permitiría más sermones-

-Sólo quiero que sepas que cuentas conmigo, sólo eso Tom, sé que estás mal, pero soy tu madre - Traté de contener el llanto, pero no había hablando con nadie durante casi una semana-

-Madre yo lo amo... sniff... amo a Bill y deseo estar con él para siempre... sólo eso quiero, que regrese, que regrese a mi lado - Hubo un silencio mientras calmaba el llanto, quise colgarle pero ella habló-

-Busca a tu tío... él es el único que puede ayudarte a buscarlo, yo no puedo hacer nada, encuentra a ese pequeño por el bien de él.

-Gracias - Le dije algo más calmado, al menos me dio una solución, mi tío tenía dinero, con dinero se busca a quien sea en este planeta... confiar en la policía era una pérdida de tiempo... buscaría a mi tío y encontraría a Bill.

Busqué en mi celular el número de mi tío, uno que me había dado sólo para emergencias, para él la muerte de alguno de sus peces era emergencia, pues como había viajado los había dejado solos... era de esperarse que hayan muerto algunos, francamente no me importaban en este momento, así que aprovecharía esa cruel realidad para hacer algún contacto con él, y pedirle su ayuda.

Una persona es más importante que un animal, esperaba que él pensara así y no decida quitarme todo por no alimentar a sus peces todo un día entero.... Espera eso.

-¿Tío, aló?

-No, ¿quién habla? - La voz grave de un hombre sonó en el teléfono... me recordaba al tipo desagradable, al tal Bushido-

-Habla Tom Kaulitz. Soy sobrino de Óscar, deseo hablar con él.

-Oh... tú... bueno, ¿Qué deseas hablar?

-Cosas de sobrino y tío, por favor pásemelo, es urgente

-¿Son los peces? - Que pesado-

-Sí, probablemente han muerto varios, así que ¡Pásemelo!

-¿Por qué han muerto? ¿Qué ha pasado? ¿Cuántos han muerto? - Oí la voz de mi tío cerca - Han muerto sus peces - Susurró Bushido a mi tío-

-¡Tío! - Exclamé en el teléfono con la esperanza de que me escuchara-

-¡¿Qué?! - Ese era mi tío - ¡Tom habla! ¡Qué pasó! - Su voz me intimidó, pero el plan había funcionado-

-Perdón tío, en verdad lo siento, tengo un problema grande... estoy muy mal

-Mis peces Tom, dime que están bien

-No lo sé... yo estoy ahora en Bremerhaven... pasó algo horrible, Bill, mi hermano, ha desaparecido y salí de la casa por él a buscarlo aquí... por favor tío, sólo tú puedes ayudarme - Él hizo un sonido como de molesto, suspiró-

-Mira... ahora mismo te regresas a tu departamento a ver a mis animales, y luego yo soluciono tu problema ¿Está bien?

-Por favor... es algo muy importante para mí.

-Bushido va para allá, arregla con él todo lo que quieras, él te ayudará - No quería eso-

-Sólo quiero que Bill regrese.

-Como tú digas... ve a la casa mira a mis peces, anda Tom, que para eso te los dejé.

Otra vez de regreso a casa... con el corazón sangrante y sin lágrimas de tanto llorar.

Sin mi Bill, eso era lo peor...

¿Dónde estás Bill?

Regresa, yo ya entendí que no puedo vivir sin ti...

VULNERABLE CAP 25 by PINK GIRL












(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA, GRACIAS)

"LEJOS"

Por Bill:

Estábamos en el auto de Lucía, ella era muy habladora, pero Jeremy y yo nos perdíamos en nuestras miradas, él era como un hermano para mí, compartíamos mucho en común... años de sufrimiento también, pero ahora no quería recordar aquella dura etapa de mi vida.

Quería empezar de nuevo.

Llegamos a un hospedaje, ya era de noche... el aire se me hizo tan familiar, y a Jeremy también, era como volver a nuestros orígenes, Bremerhaven, nuestra ciudad natal.

Antes de pasar la noche cenamos con Lucía, ella estaba emocionada por ayudarme en esta búsqueda de mi madre que francamente no podía adivinar si funcionaría o no, pero valdría la pena el intento. Tuvimos una agradable cena, entre risas y cuentos graciosos... mi estómago revoloteó gustoso.

Fuimos al hospedaje que conseguimos, dormiría con Jeremy y la señora Lucía en otra habitación, amablemente nos dio las buenas noches y ambos entramos a la nuestra, juntamos las camas y nos cambiamos, era obvio que no dormiríamos, hablaríamos hasta el cansancio de todo lo que no pudimos hablar mientras la nueva madre de Jeremy estaba presente...

-Bill, aún no lo creo - Suspiró - Que estés conmigo ahora - Me miraba recostado en la cama, tan dulcemente - Cuando nos vimos por última vez pensé que jamás te vería otra vez, no sabes lo mal que me sentí...

-También te eché de menos

-No del mismo modo que yo... tú lo sabes - Me hacía ilusión sus palabras cargadas de sentimiento, si tan sólo fuere fácil corresponderle...-

Abracé a mi amigo, y le di un suave beso en su frente, él cerró los ojos y pegándose a mí buscó mis labios, no pude negarle, un beso amistoso desde mi punto de vista pero sabía que para él significaba algo más, lo pude sentir cuando todo su cuerpo tembló y sus manos se posicionaron en mis mejillas de manera posesiva, él ardía mucho, y su corazón latía expectante... por mí, demasiado para mí, no merecía que me quisiese aún yo pensando en Tom. Así que con cuidado lo separé poniendo mi frente sobre la suya, esperé a que se le pasara la agitación, y la mía también, para poder decirle algo... pero no se me ocurrió nada, solo un "lo siento" sincero, el cual hizo que mi amigo cerrada los ojos asintiendo, pegó su cabeza a mi pecho y lo abracé más fuerte. Dormiría conmigo así, lo tendría en mis brazos por esta noche.

La noche era muy fría... esperé a que se durmiera y luego me levanté de la cama, debería cerciorarme de algo que me tenía tenso en todo el viaje.

-¿A dónde vas? - Me preguntó Jeremy mientras lo acomodaba en la cama-

-Al baño... espérame - Asintió y salí de ahí-

Fui rumbo hacia mi mochila, saqué el celular que era de Tom... lo tenía apagado pues no quería que llamase mientras estaba en el auto junto con Lucía y Jeremy, sobre todo por Jeremy. En todo el viaje habíamos evitado tocar ese tema, desde que entré a su casa hecho un mar de lágrimas, la madre de él se preocupó, así que tuve que decir una serie de mentiras...

Tenía en mis manos su celular. Camine hacia el baño y me senté en el suelo, debía prenderlo, tenía miedo de llamarlo. El celular terminó de prenderse y aparecieron 3 mensajes de texto... me puse nervioso, pulsé para ver el primero, era en la mañana.

Te fuiste, y te escuché llorar, perdóname... por favor, sólo regresa

Otra vez el nudo en la garganta, tragué saliva... pulsé para ver el siguiente.

Estoy intentando llamarte... por favor avísame cuando hayas llegado, quiero saber si todo está bien, te quiere: Tom.

Una lágrima resbaló por mi mejilla, me tapé la boca para no llorar, no más llanto, debía superarlo... había un último mensaje, tuve temor de darle "Ver" pero lo hice.

Mi Bill, tan sólo horas sin verte, aún no lo creo, acabo de encontrar tus dibujos... estoy pensando hacerlos cuadros, eres muy bueno en esto, perdona si alguna vez no te lo dije. Te amo. Tom

Tiré el celular al piso, creo que se había roto, puse mis manos en mi rostro y no aguanté más. ¿Por qué me quería después de todo? ¿Por qué esos mensajes? Me atormentaba...

Necesitaba un respiro y me estaba ahogando.

No sé cuanto tiempo permanecí en el baño, sólo sé que lloré hasta que no tuve más lágrimas y unos golpecitos a la puerta del baño me sacaron de ese trance depresivo... Jeremy, un buen amigo.

Pasó una semana... Noviembre había llegado, y el frío era insoportable.

Noticias de mi madre: ninguna, habíamos llegado a la conclusión de que esta búsqueda de ella sería un tiempo de vacaciones para los tres, era mejor asimilarlo de esa manera.

No sabía nada de mi madre en sí porque no quería regresar a la casa de mi tía María... menos ver a Fernando ni a los mellizos, esa fue una etapa triste de mi vida que no quería recordar, así que no mencioné nada de eso por más que preguntaba la señora Lucía.

De Tom no sabía nada tampoco. Su celular se había roto irremediablemente...

Hoy los tres habíamos ido al cine... para Jeremy era como una cita, aún su nueva madre no sabía o no se daba cuenta del cariño que me tenía, de que le gustaban los chicos y que a mí también... personas que hablan mucho son poco observadoras. Eso decía Gustav, tenía razón.

-Esta película es hermosa - Dijo ella abrazando a Jeremy, yo estaba al lado de él y tenía una de sus manos sobre la mía - Jeremy ¿Quieres que traiga más pop corn? - Era muy atenta, hasta ser algo asfixiante, pero Jeremy valoraba mucho eso de ella, pues nunca nadie le había asfixiado con tanta atención... a mí sólo Tom, él podía prestarme atención hasta el cansancio. Suspiré recordando las noches en casa de mami, su madre, apagábamos la lámpara y entre risas y besos hablábamos de nosotros, me preguntaba sobre mi vida pasada, y se conmocionaba tanto, para mí él era un exagerado pero debía que admitir que toda esa atención para conmigo, a parte que no la merecía, había hecho que lo amase y confiara en él.

Recuerdos... y más recuerdos.

La madre de Jeremy llegó con su pedido, trayendo un pote de pop corn para mí también. La película era aburrida, pero sentir el calor de Jeremy en mi hombro me reconfortaba.

Salimos del cine... era la última noche que pasaríamos en Bremerhaven, regresaríamos a Hamburgo mañana por la mañana... me sentía mal por no saber nada de mi madre. Lo que si supe fue de mi padre, él estaba en la cárcel por robo, se había vuelto tan alcohólico que un día se armó de valor y decidió asaltar un auto, pero estaba tan desequilibrado que al final lo atraparon, no era la primera vez que lo hacía, así que lo apresaron. No lo fui a visitar...me bastó con saber que estaba vivo para sentirme aliviado. Pero mi madre Elena, eso si me dolía, no haberla visto más... ¿Dónde estaría? ¿Qué estaría haciendo? Lucía había ofrecido poner un aviso en el periódico con la foto de mi mamá, ella lo pagaría, pero no alcanzó el tiempo. Aun así repartimos copias de fotos con número de teléfono de la casa de Lucía en las delegaciones policiales y cerca al barrio en donde antes vivía.

Recostado en la cama del hotel, me sentí muy solo... la última noche en mi ciudad natal, regresaría mañana a un lugar mucho más cerca de Tom... pero no precisamente a él. Lucía me dijo que podía quedarme con ella. Había sacado mis documentos registrados en esta ciudad, vería la forma de hacerme estudiar junto a Jeremy.

La casa de Jeremy y la de Tom estaban muy lejos... que lo vea sería difícil... mejor así.

-¿En qué piensas? - Un mimoso Jeremy se me acercó gateando por la cama hasta llegar cerca de mi rostro, lo miré enarcando una ceja-

-Viviremos juntos... en eso pienso. Lucía, tu madre, es demasiando buena, la gente así me crea desconfianza.

-A mí no, ella es genial, aún no puedo creer todo lo que ha hecho por mí y por ti aún sabiendo que jamás reemplazaré a su hijo muerto - Asentí ante sus palabras y volví a mirar el techo, sí, algunas personas son irremplazables...

-Nadie puede reemplazar a una persona - Le susurré, él se puso a horcadillas sobre mí, tomé su cintura en un acto reflejo...

-Reemplazar no, pero ayudar a olvidar si, si Bill - Se mordió el labio inferior y puso el dedo índice sobre mis labios. Debía hablar al respecto, así que apoyándome sobre mis codos me acerqué más a él-

-Quiero olvidar Jeremy, no sabes cuanto lo deseo... pero... pero es que no quiero dañarte, ni la amistad tan profunda que tenemos.

-Dañarme... no puedes, ya nadie puede Bill, yo te deseo... - Se ruborizó - Quisiera - Me abrazó desesperado y solo pude rodearle con mis brazos en un abrazo íntimo - Quisiera saber como es si uno lo desea... si uno desea ser tocado por la persona que más quiere... sé que no me amas, pero soy tuyo Bill - Me partía el corazón, era muy persuasivo... mi cuerpo reaccionó ante sus palabras, no pude evitar sentir todo un revoloteo en la parte baja de mi vientre. Pero por otro lado sabía que no lo amaba...

Él había pasado por una vida tan difícil, aun tenía las marcas dejadas por gustav en su brazo, así como yo las tenía... sabía que él había sido entregado a otros hombres en mi ausencia. Todo eso me partía el corazón, y en cierta forma me hacía responsable de remediar todo eso.

-Jeremy... no te merezco.

-Viviremos juntos... en algún momento va a pasar, sé como me miras, y que reaccionas cuanto te toco... - Suspiré y luego lo miré - Concédeme esta noche... prometo hacer olvidar tus penas, no quiero que sufras más... - Comenzó a moverse suavemente sobre mí, y sí, mi cuerpo reaccionó provocando una sonrisa tímida en los labios de Jeremy, agachó la cabeza hacia mi entrepierna palpitante y metió sus manos por debajo del pijama-

-Sólo apaga la luz...

No sé por qué le pedí eso... talvez quería perderme en toda esas sensaciones placenteras que el sexo ofrecía. Pero Jeremy era alguien especial, así que estuve decidió a tratarlo con cuidado, como él se lo merece... como Tom alguna vez me trató.

Lo recosté sobre la cama y él temblaba tanto como yo, era de gemir muy bajito, casi tímidamente, se mordía los labios ansioso mientras lo preparaba... jamás pensé hacerlo, pensé que siempre sería de otra manera, sólo con Tom, que yo sería quien lo recepcionara para siempre. Pero cuando me posicioné entre las piernas de mi amigo especial sentí toda esa sensación placentera de ser el dominante. Tomé su rostro y le susurré un "Te quiero" sincero y fui entrando en él quien se desesperaba por tenerme todo en él. Ambos sudando empezamos a hacer el amor, el vaivén se volvió aún más intenso y lágrimas salían de sus ojos, las secaba con mis dedos. Lo abracé y alcé un poco quedando frente a frente, sentado sobre mí.

-Bill... te amo, te amo, te amo - Me repetía mientras su cuerpo subía y bajaba, abrazándome lo más que podía, sentí su humedad toparme el vientre, y todo su cuerpo temblar en espasmos de placer... fue placentero, muy placentero cuando acabé en él...

Cayó exhausto sobre la cama y le sonreí en la oscuridad, verlo de ese modo, tan extasiado, aun temblando, riendo y llorando a la vez por mí, me llenó de esperanza... talvez él era para mí, talvez...

Por Tom:

No sabía nada de Bill... y la desesperación me condujo a un estado depresivo. No quería comer, no quería salir, y no quería saber nada con la música, no quería saber nada con la vida misma.

Pasé casi una semana entera enmarcando dibujos, había tantos, Bill los había ocultado debajo de su cama, y algunos pequeños los encontré en la basura, los rescaté de ahí.

Peces, gatos, rostros de personas, mi madre, y yo. Llegué a contar unos 47 dibujos míos... algunos bastante íntimos de ciertas partes de mi anatomía que no sabía que era de su interés...

Los que enmarqué de manera especial fueron dos, uno de él mismo, sólo se dibujó una vez y otro en donde hacía una especie de comparación de rostros, él y yo. Mirándolo bien, si teníamos un parecido, pero él era mucho más hermoso, definitivamente, la dulzura y gracia le salía naturalmente.

Como extrañaba a mi pequeño, era como que una parte de mí se había ido con él, quizás la mejor parte, quizás mi razón de vivir.

Georg me vino a visitar hace algunos días pues no volví al instituto después que Bill se fue... sus palabras me incomodaron mucho, él me dijo que parecía un loco, que necesitaba ayuda con urgencia... se había quedado anonadado por ver toda la casa llena de dibujos en cada pared, en cada rincón. Pero es que todo eso era parte de Bill, al menos algo de él me acompañaba en mi soledad.

Había comenzado a creer que nunca me quiso, yo sólo le pedí un tiempo para pensar sobre nosotros, como hermanos y como amantes, pero él se fue... y no pude hacer nada para mantenerlo a mi lado.

Después de este tiempo había llegado a una conclusión muy grande...

Yo lo amaba sea lo que sea él, y lo buscaría, sin él me estaba muriendo en vida.

Tomé las llaves de mi auto y salí... iría a la casa del tal Jeremy por noticias, el esposo de la señora Lucía me informaba cada día por teléfono que aún no estaban en casa, pero no le creí más, iba a esperarlo... iba a recuperarlo.

"El destino no siempre está a tu favor..."

VULNERABLE .....by PINK GIRL 24


(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA ,que está emocionada de haberlos visto en concierto XDDDD, GRAX)


FELICIDAD AJENA

Por Bill:

Tom hacía todo lo posible para hacerme sentir bien, pero ninguno de sus intentos funcionó... me sentía mal, enfermo, y sobretodo solo...

Terminó sentando en mi cama acariciándome la cabeza.



-Bill... te amo



-Son sólo palabras Tom, no me amas, no te importo como antes... - Me tapé con las mantas y lo oí suspirar-



-Dame tiempo, talvez... - El timbre de la puerta sonó y él se sobresaltó - Perdóname.



-Anda, ve, es tu tío.



-Hablaremos - No le contesté y terminó por salir.



Escuché una voz conocida que me ponía los pelos de punta... el tío de Tom no había llegado solo y aunque Tom sabía de mi pasado, no sabía lo de Bushido, es decir, no sabía que alguna vez trabajé con él en algunos negocios muy sucios. Si se lo decía, tendría que mencionar que lo conozco y eso ligaría a su tío también, y no quería eso, prefería mantener las cosas por separado.

Como pude me vestí, aún me sentía muy mal, tenía un pesar en todo el cuerpo, era como que moría en vida, así me sentía, con muy pocas ganas de respirar... Jamás me había sentido así de frágil y vulnerable como ahora y eso que en mi vida había pasado tantas cosas... pero esto era diferente. Haber tocado el cielo con las manos y luego haber sido arrogado al vacío y más encima que siga atado a alguien que me quiere y a la vez no, era difícil. Mi corazón roto por primera vez aún sangraba...

Pero debía salir de ahí así que suspirando me armé de valor y abrí la puerta del cuarto, caminé hacía la sala y ahí los vi tomando unas sodas y conversando con Tom. Él me miró y me llamó, caminé sintiéndome nervioso por la mirada de Bushido sobre mí ¿Qué pasaría por su cabeza?



-Tío, él es Bill, vive conmigo... - Extendiéndole una mano lo saludé algo nervioso-



-Así que tú eres Bill - Dijo él con una voz grave. Era un señor con una mirada penetrante, vestía de manera formal igual que Bushido, me parecía tan extraño pues yo conocí a Bushido vistiendo de una manera totalmente diferente.



-Sí, mucho gusto - Miré a Bushido quien me sonreía hipócritamente le extendí la mano y lo saludé, ambos sabíamos que de nada servía delatarnos-



-¿Estás bien? - Me preguntó Tom tocando mi mano - Disculpen - Miró a sus visitas - Es que él ha tenido fiebre.



-No - Le reclamé - No tengo fiebre... permiso - Me excusé y quise salir de ahí pero Bushido se levantó y se me acercó-



-Debo hablar algo contigo - Me sorprendí, vi que Tom lo miraba extrañado, pero el tío no, Óscar distrajo a Tom con una pregunta, aunque le fue difícil hacerlo ya que Tom no me quitaba la vista de encima, pero le di la espalda dirigiéndome con Bushido a la cocina, bastante intrigado. El departamento era pequeño, así que no había paredes que dividían la sala de la cocina ni del comedor, sólo los muebles. Así que podía observar a Tom conversar con su tío mientras yo podía hablar con Bushido.



-¿Qué quieres? - Pregunté un poco incómodo-



-Saber de ti... bueno, de cómo has estado en este tiempo, sé que te gusta ese tipo - Señaló disimuladamente a Tom-



-No es de tu incumbencia, si sólo era para peguntar eso, ahórrate tus palabras - No tenía ánimos para hablar, menos con él-



-Tranquilo - Me sonrió - Tom no sabe quien es su tío... y pobre de ti que hayas dicho algo de... ya sabes - Lo miré fijamente y serio, me crucé de brazos-



-No quiero hablar de eso, no dije nada a él



-Mejor - Se sirvió otro vaso de soda de la refrigeradora y me pasó un vaso a mí también



-No gracias



-Vamos, que aún no termino de hablar contigo - Recibí el vaso pero no lo bebí - A que no sabes qué pasó con Jeremy, el niño ese, tu amigo - Algo en mí saltó, mi amigo y casi hermano... Bushido sabía noticias de él, así que lo miré expectante-



-¡Qué esperas para decirme! - Se rió burlonamente-



-Bueno, tiene una familia, eso es, ya no anda con Gustav



-¡Qué! ¡AHH! - Eso era genial, así que grité y salté emocionado. Tom y su tío me miraron y tuve que guardar composturas - Cómo así cuenta, qué más sabes



-Bueno, eso, lo vi, ha cambiado el niño, se le ve feliz, si quieres puedo llevarte un día a su casa, sé donde vive.



-Cómo pasó... claro que quiero verlo



-Bueno.... Por ahora no puedo llevarte, y cómo pasó, pues una señora lo encontró en las calles golpeado y denunció el caso tramitaron rápido los papeles para que viva con ella y su esposo, en realidad no está completamente adoptado, pero él quiere vivir con su nueva familia y ya sabes, ahora vive con ellos.



-Bushido, debo verlo, es que tú no entiendes, es mi hermano... - Creo que la fiebre se me había pasado, esa noticia era genial, al menos alguien tenía una familia ahora...-



-Debo hacer un viaje largo con el señor Óscar... pero te dejaré su dirección cosa que lo visitas tú - Salté otra vez y grité emocionado y esta vez Tom se levantó del sofá acercándose a mí, me puse serio instantáneamente-



Me tomó del brazo y pidiendo unas disculpas falsas a Bushido me jaló al pasillo por donde se va a las habitaciones lo miré molesto.



-¿Qué pasa contigo? - Me preguntó molesto - Conoces a ese tipo recién y ya le saltas como niña enamorada - Me dolió tanto, creo que fueron sus palabras más horribles que me había dicho, comparándome con una niña, sabía que odiaba que la gente piense eso de mí.-



-Sniff... Déjame, ya basta - Empecé a llorar y él se arrepintió-



-Perdón, lo siento, Bill mírame - Me tapé la cara con mis manos - Por favor...



-¡Qué me dejes! - Escuché pasos acercarse, era Bushido quien se asomó al pasillo-



-¿Está bien? - Preguntó a Tom, yo les di la espalda-



-Sí... si me disculpas un momento - Le dijo Tom molesto - Debo arreglar cosas con él - Jalando de mi brazo me llevó a la habitación, comencé a irritarme...-



-No quiero hablar ahora



-Quiero una explicación



-No hay nada que explicar, tú y yo somos hermanos Tom, y no debo darte explicaciones de mis actos - Se impacientó-



-Somos hermanos... pero somos diferentes a los hermanos comunes, lo sabes, y sabes que te amo y que me preocupo por ti... no quiero verte conversar con ese tipo, hasta parece que lo conocieras desde antes... no me agrada - Mirándole fijamente lo empujé, me abrió los ojos un poco asustado - Bill - Lo dejé hablando solo, le di la espalda y me adentré a la habitación, cerré la puerta de un portazo y me recosté en la cama, estaba molesto, y mucho, pero la noticia de Jeremy me hizo sonreír. Busqué la foto de mi madre en uno de mis bolsillos y empecé a mirarla. Tenía una madre en algún lugar del mundo...



Algunas semanas después:



Las cosas con Tom se habían enfriado mucho. Ambos habíamos aprendido a mantenernos distantes. A veces venía a mi habitación en medio de la noche y me besaba, no podía negarle nada a él... pero podía notar su temor, las cosas no eran como antes, así que haciéndome el fuerte terminaba por darle la espalda aguantando el llanto, él salía de la habitación... hasta que dejó de hacerlo. Regresó al Instituto, y yo regresé al dibujo, logré hacer tantos de Tom, que ya no sabía donde ocultarlos.

Entonces una tarde decidí buscar a Jeremy, Bushido dejó la dirección aquella vez que vino, Tom dudó en pasarme el recado pero yo lo había escuchado así que tuvo que dármelo.

Caminando por las calles di con su casa, me emocioné cuando él abrió la puerta, es que estaba tan feliz, hasta tenía un nuevo peinado, el cabello corto y una vestimenta tan distinta, tan de... casa, me abrazó de una manera que me hizo sentir especial, querido.

Esa tarde conocí a su nueva familia.

Resulta que la señora que lo estaba adoptando había perdido un hijo, de una cruel manera, víctima de las pandillas callejeras, lo mataron en una pelea. Jeremy me contó que Gustav lo mandó a golpear debido a que se negó a cumplir con lo que decía, pude imaginar a lo que se refería, así que Jeremy escapó, llegando hasta aquí en donde la señora Lucía lo encontró todo demacrado, ella no soportó verlo así y denunció el caso. Acogió a Jeremy en su casa mientras duraban las investigaciones, me contó que apresaron a Gustav, y lo enviaron a una correccional. Aún Jeremy se encuentra en proceso de adopción, pero está feliz, y verlo así me alegra mucho.



-Bill - Me llamo rumbo a su habitación-



-Espera Jeremy - Dijo la señora Lucía - Tengo galletas para que compartas con tu amigo - Ella le dio un plato con galletas recién salidas del horno, él se emocionó y agradeció, lo mismo hice yo y subimos a su cuarto, era muy lindo aunque a él le asustaba un poco ver el armario del hijo de su nueva mamá que había fallecido-



-Sabes Bill, no pensé nunca hacerte pasar a "mi casa" algún día, es que no sé ni qué decir - rió nervioso, aún le costaba creer por todo lo que había pasado-



-Me alegra mucho que tengas una familia - Miré su ventana perdiéndome en el paisaje de su bello jardín, al menos él era feliz-



-Bueno... es algo lindo sí, pero que me hayas visitado es lo mejor de estas semanas, es que pensé que no te llegaría a verte nunca - Acercándose con las mejillas sonrojadas me dio un beso en la mejilla, le sonreí recordando que él solía hacer eso, lo tomábamos como algo de hermanos-



-Sabes, así como tienes una familia, descubrí que tengo un hermano - Él me miró sorprendido, me jaló a su cama a sentarme junto a él, acepté-



-Pero cómo así...



Le conté toda la historia, no pudo creer que se trataba de Tom, él sabía lo mucho que lo quería, estuvo sorprendido como si le contase algo increíble, claro que lo era, pero estoy acostumbrado a las sorpresas que realmente saber eso no causó en mí lo mismo que causó en Tom, para él eso fue determinante... y ahora prácticamente no teníamos nada, no sabía qué pensar.



-Y ahora sabes, no sé qué hacer en realidad... quisiera desaparecer, sólo eso.



-Quien lo diría... - Puso su cabeza sobre mi hombro - No te quiere por ser tu hermano, ¿nada más por eso...?



-Sí... - Suspiré y recordé lo de mi madre, mantenía la foto en mi bolsillo, así que la saqué y mostré - Mira Jeremy, ella es mi mamá... la madre de Tom me dio esta foto y me animó a buscarla, pero no sé...



-Tienes una madre, al menos sabes que está viva, la mía murió cuando nací - Me miró fijamente - Bill, tengo una idea, diré a Lucía para que nos lleve a ver a tu mamá allá en Bremerhaven - La idea me parecía genial.



Así pasó, él pidió permiso, contándole a su nueva madre parte de mi vida, y ella aceptó gustosamente, dijo que podíamos partir si fuera posible mañana mismo, no lo podía creer. Veía a la señora con muchas ganas de agradar a Jeremy, esa idea me gustaba, tenía una madre que se preocupaba mucho por él...

Esa tarde salí de la casa de Jeremy mucho más aliviado.

-Gracias Jeremy - Lo abracé y él suspiró, lo sentí temblar un poco en mis brazos, él era tan frágil-



-De nada... Siempre me tendrás, lo sabes, mi corazón es tuyo - Lo miré algo confundido, sus labios se me hicieron apetecibles, por un momento, sólo por un instante dejé de sentirme parte de Tom y acortando la distancia le di un suave beso, lo sentí estremecerse y suspirar, eso me llenó de confianza, y tomé su mano-



-Perdón si te confundo



-No lo haces - Dijo emocionado-



-Quisiera... que las cosas fueran diferente



-El tiempo lo dirá



-Sí, debo irme ahora - Me abrazó otra vez y besó la comisura de mis labios, despidiéndome de él le di la espalda y caminé por ese sendero tan tranquilo.

Hacía mucho frío, estábamos entrando a noviembre, y el cielo estaba con un atardecer hermoso, el cielo parecía triste como yo... debía encontrar el sentido a mi vida, y vivir atado a alguien definitivamente me estaba matando lentamente...

Talvez muchos puedan pensar de que un hombre lo es todo... había descubierto de que no era así. El amor es efímero, no existe realmente.

Llegué a casa y empecé a hacer maletas, tenía un dolor instalado en el pecho pues no sabía si regresaría. Si lograra ver a mi madre talvez me podría quedar con ella, o talvez regresaría con Jeremy... pero con Tom, aunque mi corazón doliese, las cosas entre nosotros no tenían futuro.

La puerta sonó y era Tom, llegaba hoy temprano, traía pizza para la cena.



-¿Y esas maletas? - Preguntó sorprendido, con el ceño fruncido se me acercó - Bill...



-Haré un viaje - Respiré hondo pues lo que menos quería era llorar. Me miró sorprendido, terminó de acercarse y tomó de mi brazo-



-¿Qué dices?



-Lo escuchaste... Tomi - Mi voz sonó rara, quería llorar - Debo irme, buscaré a mi madre y veré la forma de... de vivir por mí mismo, lo necesito - Respiraba agitado, se puso frío y se arrodilló ante mí.



-Bill no... por favor, no me dejes, siento mucho ser así contigo, aún necesito tiempo... aún te amo también - Acaricié su cabeza quitándole la gorra tomando algunas rastas suyas-



-Ha cambiado mucho... todo, las cosas - Me abrazó, aferrándose a mi vientre, lo mismo hice - Te amo - Le susurré con la voz entrecortada-



-¿Regresarás conmigo?



-No lo sé... no lo hagas más difícil - Mis lágrimas cayeron por sí solas...



Esa noche él no se separó de mí ni un instante, le dije que había ido a visitar a Jeremy y le conté el ofrecimiento de ayudarme a buscar a mi madre, a él no le pareció buena la idea, pero después no tuvo más argumento que dejarme ir. En la noche durmió abrazado a mi cintura, mojando mi nuca con sus lágrimas, lloré también junto con él hasta que dormí en sus brazos, talvez la última noche, me repetía que no me dejaría ir, que me quería, yo sólo le decía que lo debía hacer... y que talvez volvería...

Al día siguiente todo fue aún peor, en silencio me acompañó a la casa de Jeremy cargando una maleta mía.



-Bill... sólo prométeme que regresarás, sólo eso.



-Lo prometo - Lo dije de verdad, dejar de verlo sería imposible, mi corazón era suyo-



-Ten - Me dio su celular - Tómalo, me compraré otro y te llamaré



Al llegar a la puerta de la casa de Jeremy se me formó un horrible nudo en la garganta, tenía nauseas, no sabía si tendría la fuerza suficiente de irme dejando a Tom. Tomé su mano y lo miré con los ojos aguados.



-Gracias - Dije apenas audible - Por... todo, por ser mi ángel, por la noche que pasamos en casa de tu madre, por confiar en mí y verme como si fuera especial.



-Lo eres, nunca lo olvides, por dios Bill... sólo - Hizo una pausa tragando saliva, él quería llorar pero sabía que eso no le gustaba, sentirse así siempre lo detestó - Sólo regresa mi amor... - La puerta se abrió y la sonrisa de Jeremy se borró al ver a Tom-



-Bien - Dije con la pena instalada en mi corazón - Debo



-Sí - Dijo Tom - Sé que debes irte - Me acerqué dudoso y lo abracé, sintiéndolo tenso - Te amo - Me susurró al oído - Estaré esperándote, lo juro, eres mi vida - Me separé rápidamente tomé la maleta y le susurré un "adiós" angustioso, ya no tenía más fuerzas. Terminé de entrar a la casa de Jeremy y él cerró la puerta. Estallé en llanto delante de la madre de él, no me importaba, sabía que me arrepentiría con todas mis fuerzas, pero sentía que hacía bien.

Mi vida no tenía sentido, me estaba muriendo tenía que volver a vivir, buscar nuevos horizontes, aunque algo me decía que no encontraría otro como Tom, que volvería pronto, aún así era algo que debía hacer.

"Debía" la palabra que le enseñé no usar a Tom... algo de él se me quedó, algo más que un "Debo" lo llevaría marcado en mi piel para siempre...

 
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