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No hay vuelta atrás By Kami Lambert - Capitulo 14

“Compromiso”



(Comentarios Para la Escritora, Gracias)



El día era perfecto tal y como lo había imaginado esta mañana, el sol brillando dándole luz a todo lo que toca, la brisa del atardecer, el calor, todo era perfecto y mas resaltando los acontecimientos de esta mañana, y los que sucederían a lo largo de todo el día.

La felicidad no cavia dentro de mi, sentía que iba a reventar de tanta plenitud, aunque mi princesa no estuviera tan de acuerdo, ella odia los días soleados porque es alérgica, aun así acepto salir conmigo a pesar de todo.

Hoy seria un día muy importante en mi vida, pues hoy marcaria el inicio de de lo que me resta por vivir, tenia que ser perfecto.

Antes de salir de casa me puse mis gafas para que el sol no me lastimara tanto, estaba hablando con Saki cuando por puro impulso voltee a mi ventana, allí estaba Tom mirando, le sonreí pero el solo se volvió a meter.

- Ya estoy amor – dijo mi princesa saliendo de casa, al verla me dieron ganas de ir a cambiarme y ponerme algo mas apropiado, pues ella iba de lo mas hermosa con un pantalón negro de mezclilla entubado, sus famosos converse blancos, una playera negra ajustada a su pequeño cuerpo con el dibujo de un panda en el centro, el cabello en punta como yo salía llevarlo cuando tenia dieciséis años, con sombra negra remarcando esos ojos grises – ¿Esta todo bien amor?- me pregunto al ver que me quede embobado observándola

- Nada princesa, es solo que, hoy te ves…preciosa –

- Gracias, tu también te ves, que matas – se acerco poniéndose las gafas que le había prestado, subimos a la camioneta con Saki

El camino fue algo incomodo, con Saki observándonos en todo momento no teníamos la libertad ni de platicar, hasta que por fin llegamos, primero al cine, hace tanto que no me paraba en uno de esos.

- Llegamos princesa, vamos – le dije saliendo de la camioneta tendiéndole la mano para ayudarla a salir

- Bill creo que exageraste, este lugar es demasiado grande para nosotros dos-

- Si, creo que si, pero no importa, igual ya lo page – ella me jalo del brazo, no le gustaba que hiciera cosas como esa, pero hoy era un día especial, aunque ella no lo supiera

Entramos y todo era de lo mas solitario, solo estaban los empleados del lugar, todos esperando que nosotros llegáramos, hicimos lo típico que se hace en un cine, las palomitas los refrescos y de mas cosas para comer mientras veníamos la película. Sobre la película, ni supe cual fue, mi princesa la escogió y ya en la sala no la vi, me quede embobado viendo todos los gestos que hacia, como se partía a carcajadas, como se enojaba y al final verla llorar porque el galán de la peli murió, fue todo lo que supe.

- Cariño, tú sabes mas de maquillaje que yo, podrías corregirme los ojos, - me decía tratando de no arruinarse el delineador, las lagrimas habían acabado con todo. Le limpie las lágrimas y la arregle un poco

- Ya estas lista amor –

- Te odio Bill, ¿Por qué me traes solo para que me ponga a llorar como tonta?-

- Yo no escogí la película –

- Da igual – me abrazo mientras caminábamos – quiero verla otra vez, estuvo de lujo –

- Princesa estas loca, si quieres vemos otra, pero esa no, no me gusta verte llorar-

Salimos muy contra su voluntad, estando afuera el sol ya no pegaba tanto pero aun así ella se volvió a poner las gafas antes de entrar a la camioneta, ahora teníamos que ir a comer, el restaurante que nos esperaba estaba casi del otro lado de la cuidad por lo que nos tomaría tiempo para llegar, mejor para mi, pues la mejor parte seria en plena noche, a la luz de las estrellas.

Acabamos de comer, ambos estábamos de reventar de lo llenos que quedamos, el lugar era realmente hermoso, todo estaba en armonía, solo faltaba la mejor parte.

- ¿En que estas pensando amor? – tomo mi mano para llamar mi atención

- En nada importante –

- ¿Todo bien? Te noto nervioso –

- Estoy nervioso –

- ¿Por qué amor? ¿Qué pasa? –

- Nada nena, estoy bien, es solo que es la primera vez que hago esto, no se como hacerlo, quiero que sea perfecto, para ambos, quiero que recordemos este momento el resto de nuestras vidas-

- Bill deja de preocuparte por todo, esto es realmente lindo, no tienes porque sentirte nervioso, todos los momentos junto a ti son perfectos, todos y cada uno los recordare siempre – se acerco a mi para hablarme al oído – aunque tengamos a un metro a Saki viendo todo lo que hacemos – se soltó a reír, yo también, Saki se sintió un poco incomodo y salió del lugar

- Te amo ¿lo sabes? – dije cuando por fin estuvimos solos

- Y yo a ti – me pellizco la nariz para luego besarme, como solo ella sabia hacerlo, tan tierna tan llena de amor

- Ahora vuelvo princesa – me acerque a los meseros para decirles que bajaran las luces, que solo la luz del crepúsculo entrara, prepararon velas y las pusieron sobre nuestra mesa, cuando todo estuvo listo ellos salieron del lugar dejándoos completamente solos.

- ¿Qué pasa Bill? – pregunto cuando volví a sentarme a su lado

- Nada, solo pedí que salieran para que pudiéramos estar solo-

- ¿Y para que la oscuridad y las velas? –

- Para que sea mas intimo – jugaba con mis manos incapaz de acercarme más a ella pero mi princesa acerco su silla a la mía y se recargo en mi hombro tomando una de mis manos para jugar con ella.

Así estuvimos un largo tiempo, sin decir nada, solo viéndonos y tocándonos. Sintiendo esa tranquilidad que nos invadía la sensación de estar solos.

Paso sus piernas por enzima de las mías, pasaba sus manos por mi pecho, yo jugaba con su cabello, por fin se quedo quieta y me abrazo, con todas sus fuerzas pude sentirlo.

- Esta música es hermosa – me dijo, voltee a verla confundido pues no había música estaba todo en silencio

- ¿De que hablas princesa? – ella alzo la mirada para verme a los ojos, los suyos tenia un brillo indescriptible, nunca los vi tan deslumbrantes

- De esta música – se volvió a agachar y puso una de sus manos en donde esta mi corazón, la quito para luego volver a poner su oído allí - el sonido de tu corazón latiendo, es tan… no se ni como describirlo-

- Pero eso no es música nena – conteste mas apenado que nada, la voz me temblaba

- Para mi lo es, el latido de tu corazón es música para mi, una mezcla de tonos hermosos haciendo la melodía perfecta – sin poder evitarlo mi corazón latió todavía mas rápido de lo que ya estaba, ella suspiro volviendo a abrazarse a mi sin despegar su oído de mi pecho.

La mire, ella tenia los ojos cerrados y con una media sonrisa dibujada en su rostro, tan hermosa que apenas y podía creerlo.

- ¿Enserio mis latidos son eso para ti? – pregunte de lo mas emocionado

- No solo eso, es la clave para que los míos no cesen, sin tus latidos yo no tengo nada – sonreí de oreja a oreja, sus palabras me hacían tan feliz.

Tome su cara por su mentón con tanta delicadeza como si pudiera romperse, ella alzo su rostro mirándome recargando su cabeza sobre mi hombro. La bese, con tanto amor, con tanta pasión que me era difícil de explicar.

El beso no fue corto, se prolongo demasiado, ella ya tenía una de sus manos en mi nuca para profundizar más nuestras bocas, y la otra puesta sobre mi corazón.

- Bill te amo – dijo entre un beso y otro, a lo que yo conteste besándola todavía mas

Me separe de ella un segundo, solo para mirarla, ella seguía con los ojos cerrados y con esa sonrisa, lo único diferente era una lagrima bajando por una de sus mejillas, yo la limpie con mi pulgar

- Felicidades Bill, lo lograste, esto es mas que perfecto – abrió los ojos para verme, sonreía tanto que parecía que de ella se desprendían estrellas aun mas brillantes que la luz de las velas

- Lo es porque tu estas aquí conmigo –

- Te amo te amo te amo- dijo dándome besos por toda la cara, tomé su rostro entre mis dos manos para besar sus labios.

- Tengo que decirte algo princesa –

- ¿Es algo malo?- pregunto asustada

- No – me aleje un poco solo para verla todavía mejor – para mi no, para ti no lo se, espero que no, si no, me muero –

- Bill dímelo ya, me estas asustando-

- Todo esta bien princesa, no tienes porque asustarte – volví a besarla –es solo que estoy nervioso no se como hacerlo-

- Solo hazlo y ya Bill –

- Esta bien- me aleje por completo de ella y tome un sorbo de vino, solo para aclararme la garganta, tome una bocanada de aire, lo necesitaba si no reventaría de los nervios.

- Bill, vamos dímelo, no le des tantas vueltas al asunto –

- Princesa, tu sabes que te amo, que eres de las personas mas importantes en mi vida, por eso quiero hacer esto, que sea perfecto-

- Bill cariño, esto ya es perfecto, solo tienes que decírmelo –

Me puse de pie para sacar de mi pantalón lo que tenia para ella, lo jugué un poco en mis manos sabiendo que lo que contenía esa cajita seria como una marca de mi amor por ella.

- Nena esto es muy importante – la tome de las manos – quiero darte esto, espero que lo aceptes – por fin puse la cajita sobre sus manos, ella la observó y luego la abrió quedándose pasmada al ver lo que contenía

- ¿Qué es esto Bill? – pregunto sin dejar de verlo

Me hinque a sus pies, ella volteo a verme, yo tome la caja y saque el anillo que tenia dentro, era de plata con un diamante púrpura en forma de una rosa, lo tome entre mis manos.

- Princesa… amor, Kami ¿Quieres casarte conmigo?- pregunte tomando sus manos, viéndola desde abajo, sus ojos se llenaron de lagrimas -¿Qué dices amor? ¿Quisieras estar conmigo el resto tu vida? –

- Bill – me abrazo hincándose junto a mí besándome

- ¿Eso fue un si? – pregunte con nuestras caras a un centímetro, ella no dijo nada solo asintió con la cabeza. Tome su mano izquierda e introduje el anillo en su dedo anular, ella no decía nada de nada, solo lloraba y reía

- Bill te amo – fue lo único que dijo después de varios minutos

- Y yo a ti Kami, por eso quiero estar a tu lado lo que me resta de vida – volvimos a besarnos. El beso no duro mucho, pues mi celular empezó a vibrar, yo no quería despegarme de sus labios pero ella insistió en que contestara.

- Hallo- dije con voz cansina sin haber mirado la pantalla

- Bill ¿en donde estas? ¿Qué estabas haciendo?-

- Nada Tom, ¿Qué quieres? Estas interrumpiendo un momento importante- mientras yo hablaba con mi gemelo mi princesa tomaba mas vio y se miraba el anillo que ahora tenía en su mano

- Nada solo quería saber que hacías es que… no se… siento que te necesito aquí conmigo, siento que estas en un momento feliz y quería que lo compartieras conmigo-

- Después lo harás, luego te cuento de que se trata vale… te quiero adiós – sin esperar a obtener respuesta colgué y regrese a lo mío

- ¿Ahora que quería Tom?-

- Nada ya sabes que esta loco- volví a abrazarla

Ya no decíamos ni una sola palabra, estábamos en completo silencio, de pronto de la nada surgió en mi mente el momento que había pasado con Tom esta mañana, nuestra primera vez juntos, fue tan hermoso, tan maravilloso, nunca creí que haríamos esto, hemos llegado demasiado lejos, dos hermanos no pueden hacer en amor.

Me entraba el remordimiento de estar haciendo lo correcto, estaba entre dos mundos, ambos tan maravillosos al grado de ser perfectos.

De una lado de estaba Tom, sin duda el amor de mi vida, con quien he compartido toda mi vida incluso antes de nacer, quien acababa de hacerme ver las estrellas esta mañana, todo con tan solo mirarme, amarme, tocarme. Esto era mágico, un amor tan profundo como tan prohibido, algo que nunca podrá ser, un deseo carnal que escondemos todo lo que podemos. Una necesidad de querer tenerle que resulta imposible de describir, un sentimiento que me abarca de pies a cabeza que me hace estremecer y vibrar.

Por otro lado estaba Kami, la chica con quien estaría el resto de mi vida, la que me quiere tal como soy, la única que fue capaz de ver lo que realmente hay dentro de mi, la que me hizo volver a creer en el amor después de que mi otra mitad me destrozo el alma. La persona en quien pude confiar en todos estos años. La mujer que me ha hecho sentir amado y que puedo amar, quien espero años solo para poder estar conmigo.

Ya no sabía cual de los dos mundos realmente quería, ambos eran todo lo que yo necesitaba para ser verdaderamente feliz.

Pero tener a dos personas a quien amar hace daño, y mucho, el no saber elegir correctamente entre ellos, de no lastimar a nadie con mis decisiones.

Eso es lo que menos quiero en el mundo, lastimar a las dos personas que más amo en este mundo, no puedo hacerles esto, no tienen porque sufrir por mi incapacidad de solo pertenecer a una persona.

Esto estaba volviéndome loco, no podía elegir entre ellos, los quería a ambos conmigo y para siempre.

- Bill, amor ¿Por qué lloras?- me pregunto mi princesa sacándome de mis pensamientos, ella me veía incrédula con el ceño fruncido y limpiando con su pulgar las lagrimas que salían de mis ojos

- Nada Kami, estoy bien es solo que la felicidad se me sale hasta por los ojos- dije limpiándome por completo con el dorso de mi mano, los dos reímos como tontos ante mi comentario

- Amor creo que tenemos que irnos, ya es tarde- miro su reloj de pulsera

- No quiero quedarme mas tiempo aquí contigo solos- la abrasé para regresa a la posición en la que estábamos

- No amor, ya es casi media noche, Simone debe de estar preocupada-

- No lo esta, si lo estuviera ya hubiera llamado, y a de mas tu reloj esta adelantado apenas entro la noche-

- No Bill, te quedaste pensando mucho tiempo por eso no sentiste las horas, tenemos que irnos, los dueños del lugar segur que tiene familia y una hora de llegada a sus casas-

- Tienes razón, vámonos- tome nuestras cosas y salimos

Todo había sido perfecto, completamente, no pude ser mejor, ahora Kami mi princesa era ahora mi prometida y dentro de poco mi esposa.

Pero aun así, a pesar de estar lleno de felicidad en este momento lo único que pasaba pro mi mente era correr y llegar a los brazos de Tom, lo necesitaba.

No comprendo de donde salieron las ganas de querer estar junto a mi gemelo, de un momento a otro todo cambio, en un segundo me la estaba pasando de lujo con mi princesa, y al siguiente ya quería estar con Tom.

El viaje a casa se me hizo eterno, aunque a mi lado estuviera Kami haciéndome reír como solo ella sabe hacerlo m mente solo estaba en un solo objetivo, llegar para poder hacer de nuevo el amor con Tom, quería hacerlo, besarlo hasta el cansancio, tocarlo hasta el mas mínimo rincón de su cuerpo, tomarla para cerciorarme de que el es mío y de nadie mas, así como yo soy suyo.

Cuando llegamos a casa, me despedí de Saki lo más rápido que pude y le di un poco dinero, el que fuera no importaba discutir la cantidad solo quería entrar ya. Seguro que el estaría esperándome pues las luces de la sala seguían aun prendidas.

- Voy a dormir amor, estoy de lo mas cansada, te veo en la mañana te amo- dijo Kami poniéndose de puntillas para darme un beso de pico bien tronadito, antes de subir corriendo las escaleras saludo hacia la sala con esa sonrisa que me quitaba el aliento

Deje todas las cosas que llevaba en las manos en la mesita que estaba justo al lado de la puerta, me quite la gorra y deje caer mi cabello, camine hacia la sala para llegar a Tom y lanzarme sobre el y besarlo, no había problema a estas horas mi madre y Gordon ya están mas que dormidos.

Mi sorpresa fue al entrar a la sala Tom no estaba solo, estaba con Estela, abrazados besándose en el sofá, carraspee para llamar su atención.

- Hallo Bill ya llegaste- dijo Estela saludándome con la mano, yo le sonreí lo mas amable que pude pues verla besando a “MI” Tom me puso los celos a flor de piel

- Si ya estoy aquí –

- Tom, tengo que irme – le dio un corto beso a mi hermano- Nos vemos Bill, y felicidades he visto el anillo de Kami, le das un beso de mi parte –

- Ehm, si claro le mandare tus saludos, y gracias- Tom me miro extraño, seguro que el no vio el anillo de compromiso de mi princesa

Ambos se dirigieron a la puerta y se despidieron allí, yo espere a Tom seguro que me preguntaría, estaba nervioso, yo solo quería hacer el amor ahora pero no, primero tenia que decirle sobre le formalización de mi relación con Kami, pero que mas da, en un momento u otro se lo tendría que decir. Me senté en el sofá intentando hallar las palabras correctas para informarle de mi compromiso.

- ¿Por qué tan tarde Bill? Tuve que llamar a Estela para no esperar solo- dijo sentándose a mi lado encendiendo un cigarro

- Por nada, perdón por haberte hecho esperar tanto- jugaba con mis manos mirándolas sin ser capaz de alzar la vista a sus ojos

- ¿De que hablaba Estela? ¿De que te felicito?- pregunto, pude sentir como el trato de sonar lo mas posible y no hacerme notar sus celos de lo que yo le diría

- Fue porque vio el anillo que le regale a Kami, y todas las mujeres saben lo que un anillo en especial en esa mano y ese dedo significan-

- Por si no lo has notado yo no soy una mujer –voltee a verlo, ambos soltamos una risita tonta ante lo obvio – Creo que de eso estas muy seguro- me guiño el ojo, y como no estarlo si esta mañana eso que lo hacia ser hombre me lo había metido por el culo

Sin decir nada mas se paro para apagar la luz, regreso a sentarse a mi lado, me abrazo besando el lóbulo de mi oreja yo me estremecí, seguro quería hacerme el amor aquí en donde minutos antes estuvo el con su novia.

Voltee para poder besar sus labios, el lo hizo delineando con su lengua mis los míos, pase mis manos por su nuca para profundizar mas el beso

- ¿Le has pedido que se case contigo cierto?- pregunto estañado a unos milímetros de mi boca, sentí su aliento chocar con el mío

Me reduje contestar solo asintiendo con la cabeza, volvió a besar, comiéndome, yo le correspondía pues era a eso a lo que venia.

- ¿Por qué? Tu eres mío y de nadie mas- dijo entre un beso y otro, no pude contestarle pues enseguida me beso sin darme oportunidad ni de respirar

- Bill tu eres mío, solo mío-

- Lo soy, igual que tu- nos besamos el se lanzo sobre haciendo que yo me recostara sobre el sofá y el por encima de mi.

Paso mis piernas alrededor de su cadera y apretó su cuerpo a mi haciéndonos sentir el sexo erecto del otro pues a estas alturas mi polla ya esta mas que dura.

- Te amo Tomi – dije mirando sus ojos que brillaban a la tenue luz que entraba por la ventana, pero el no me miraba al igual que yo, el estaba enojado, en su mirada pude ver la furia. El no dijo nada solo siguió besándome hasta el grado en que sentí que se tragaría mis labios.

3 comentarios:

dulce dijo...

o por dios no puede ser q Bill
le haya propuesto matrimonio
esta historia se vuelve interesante
y rara
como amas a dos personas?????
ya veremos q pasa
soguelo pils

Anónimo dijo...

ZOOOOOOOORRRRRRRRRRAAAAAAAAAAAAAA!!!

Anónimo dijo...

jaja algo me dice que solo lo hacen eso de amar a 2 personas porque no quieren aceptar que ellos se aman de vdd!!! sigue asi me tienes picadisima ya quiero ver que pasa!!

 
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