“¿Por qué lo hiciste?”…
Estaba que me llevaba la puta madre, la rabia no cavia dentro de mi, ya no, el sentimiento de estar siendo desplazado de la vida de Bill me mataba.
El hecho de que le haya pedido que se casara con el me dejaba a mi en segundo plano en la vida de mi gemelo.
No soportaba mas esto, quería demostrarme una vez mas que para el solo existo yo y nadie mas, que el es mío y no de esa que solo llego a nuestras vidas para echarlas a perder.
- Te amo Tomi – dijo mirándome de esa manera tan dulce y llena de pasión
¿Me ama? Si así fuera no le habría propuesto matrimonio a Kami, si no pedirme a mí que estuviera con el lo que le quedaba de vida. El coraje que sentía al ver como se me iba de las manos y no podía detenerlo acababa con mis fuerzas, quería poseerle, quería follarlo, hacerle el amor hasta el cansancio.
Nos besábamos hurgando dentro de nuestras bocas, con el debajo de mi le demostraría a quien es a quien debe pedirle que comparta su vida a lado suyo.
Cole mis manos por debajo de la camiseta que llevaba, el se incorporo un poco para sacarse la camisa y después la diminuta camiseta que cubría su cuerpo, con el torso ya desnudo volvió a tirarse sobre el sofá. Pase mi lengua por su pecho parando en sus pezones para lamerlos y mordisquearlos como mas me daba la gana, el paso sus manos por mi cabeza gimiendo cuando mordía fuerte.
Baje hasta su cintura en el borde de su pantalón que desbroche en un solo movimiento, se recargo sobre sus codos para poder mirar, su respiración era agitada y hacia que su pecho subiera y bajara sin control. Alzo su cadera para que pudiera deshacerme de se pantalón y sus bóxer, ya estaba completamente desnudo expuesto totalmente a mis deseos.
Masajee su pene para que su erección se hiciera todavía mas evidente, si es que se podía, regrese a besar sus labios, el como pudo puso sus manos por debajo de mi holgada playera acariciando suavemente mi pecho, alzo la playera hasta dejarla por debajo de mis axila, yo me alcé un poco mas para el pudiera besar mi pecho.
Me incorpore solo para poder desnudarme yo también, cuando amos lo estábamos me tire sobre el, entre sus piernas haciendo que nuestras pollas rozaran. Lo bese como si de eso dependiera mi vida.
-Vuelve a hacerlo Tom, hazme tuyo- le hice caso, en cuanto lo dijo metí mis dedos dentro de su boca para que los chupara.
Me volví a incorporar un poco para escupir un poco de saliva en su ano y humedecerlo, cuando sentí mis dedos empapados los lleve allí y los introduje con el mayor cuidado posible.
Mientras lo preparaba para la penetración el me besaba el cuello hundiendo su cara en el hueco mi clavícula para ahogar sus gemidos.
- ¿Te duele? ¿Quieres que pare?- pregunte, pues gemía mas de lo normal, aunque los tratara de hacer lo mas callado posible
-No, no Tom sigue, es muy placentero- dicho eso metí otro dedo mas, ya eran tres, ahora solo los abrí para que al meterle la polla no le doliera tanto.
Yo seguía en lo mío y el masajeaba su polla mordiéndose los labios para no gritar pues si alguien nos escuchaba seriamos descubiertos.
- Dámela Tom, dámela, ya métemela, fóllame- dijo jadeando apenas abriendo la boca para que sus peticiones no se oyeran mas de la cuenta
- ¿Quieres que te folle o que te haga el amor?- pregunte, si hacíamos el amor trataría de ser tierno y cuidadoso, si quería follar lo haría de forma bestial, como yo solía hacerlo
- Ambas- se redujo a contestar
Saque mis dedos de el, mire y si para mi suerte ya estaba mas que dilatado y listo para algo mas grande. Tome mi pene entre mis manos para dirigirla hacia su entrada.
- ¿Estas listo Bill?- pregunte el solo asintió con la cabeza
Tome su cara con una de mis manos y lo bese, de forma tierna y cálida pero a la vez pasional y húmeda.
Poco a poco, siendo lo mas cuidadoso posible metí solo la punta de mi pene, el me acerco mas apretando sus piernas alrededor mío, volví a besarlo para acabar de penetrarlo, el gimió dentro de mi boca haciendo que su aliento chocara hasta mi garganta.
Lo embestía con mis manos puestas una a cada lado de su cabeza para sostenerme, el se masturbaba masajeando su pene y estimulándolo también con mi abdomen rozándole la punta con cada embestida.
Entre un beso y otro el metió a su boca uno de sus dedos llenándolo de saliva, me asuste un poco, pues sabia lo que el pretendía hacer.
Dicho y hecho llevo ese dedo lleno de su saliva hasta mi culo metiéndolo con sumo cuidado, quise zafarme de eso pues ese no era mi lugar yo no tenia porque ser penetrado pero cada que lo intentaba el enterraba sus uñas en donde solo dios sabe, lastimándome y dejándome sin salida.
- Bill para ya, deja de meterme el dedo por el culo- dije con voz baja intentando que las palabras no se convirtieran en gemidos, a mi nunca me gusto gemir durante el acto sexual
- Cállate Tom, si tu puedes metérmela yo también- con eso se incorporo haciéndome salir de el y caer el suelo, el se paro y me tendió la mano para levantarme, me encantaba verlo desde abajo con esa desnudes que solo era mía.
Cuando estuve de pie el me tiro sobre el sofá, me empujo hasta que quede acostado, puso unos de sus pies sobre mi pecho para impedir que me levantara.
Mirándome desde arriba y con su pie enzima mío se masturbaba, con una mirada de vicioso, yo me quede allí tumbado babeando por ver al Bill dominante, me volvía loco, pero yo no quería que el me dominara a mi aquí el uke era el no yo.
Quise incorporarme para dejarle ver cual era su lugar y cual el mío, pero el me lo impidió, tenia mas fuerzas de las que pensaba.
- Abre las piernas – me ordeno el muy hijo de puta.
- Estas idiota si crees que vas a metérmela, el que recibe eres tú-
- Que las abras- me piso mas fuerte haciendo que me doliera, al ver que no hacia sus peticiones el mismo sin quitar su pierna de enzima abrió las mías sin tener cuidado –Mírate Tom estas muy duro y grande hoy- dijo pasando su lengua por sus dientes sin dejar de mirar mi polla. Ahora entiendo quería que abriera las piernas para poder chupármela como solo el sabia hacerlo.
En un segundo ya estaba sobre mi, con sus piernas cada lado a un lado de mi cuerpo y su trasero en medio de las mías, entonces caí en cuenta que no me daría una buena mamada.
Con esa posición tomo ambas pollas una con cada mano y las empezó a masajear al mismo ritmo, creí que solo hacia eso para distraerme y metérmela antes de que yo me diera cuenta, me quede embobado viendo todo lo que hacia pero con la precaución de poder tirarlo en cuento sintiera algo rozar mi culo.
Dejo de pajearme y la mano que tenia ocupada en mi polla la llevo hacia atrás para poder sostenerse, el seguía haciéndose sentir placer, alzo si cadera hasta que mi punta rozara con su entrada, cuando estuvo en su lugar dejo caer su cadera para que mi polla estuviera por completo dentro de suyo.
Así estuvo dejándome deleitar el momento, viendo como me cabalgaba y se masturbaba, haciéndome perder la razón con solo ver las caras llenas de placer que ponía, como se chapaba y se mordía los labios para no gritar, como echaba su cabeza hacia atrás mientras movía su cadera de arriba hacia abajo.
Yo solo me quede allí viendo todo, como mi polla entraba y salía de el con sus movimientos, viendo como el era mío y de nadie mas.
Acelero sus movimientos de la cadera con el mismo ritmo al masturbarse, sabía que estaba por correrse, yo también lo haría, así que lo tome de la cintura para dejarme envolver en todo lo que hacia su cuerpo.
Ambos llegamos al máximo punto de placer juntos, el se corrió sobre mi abdomen y yo dentro suyo.
Allí se quedo, sin moverse ni siquiera se había levantado para que saliera de el, ahí de quedo con la cabeza hacia atrás tratando de regular su respiración, llevo la mano que tenia en su polla hasta su cuello para sobarse y revolverse el cabello, unos segundos después volvió su vista a mi alzando su cadera para salir de el y volverse a sentar entre mis piernas.
Cuando nuestras respiraciones estuvieron regulares se acerco para darme un pequeño beso, tronado y lleno de significado.
Se separo de mí levantándose por completo y volviéndose a sentar con cuidado junto a mis piernas, yo no me había movido ni un centímetro.
- Me duele el culo- fue lo único que dijo, no tuve respuesta, me quede callado, que podría decir, el solo se estiro para alcanzar sus bóxer y ponérselos.
- Gracias Bill, por dejarme hacerte el amor, yo no sabia que doliera tanto- trate de disculparme de una manera amable y cariñosa, pero en su cara realmente podía ver cuanto le dolía pues apenas y se movía tratando de no lastimarse
- De nada Tom, no te preocupes, en unos minutos se me quita, solo necesito ducharme y dormir un poco- dijo alzando toda su ropa quedándose solo en bóxer.
Me levante para vestirme, antes de que acabara de ponerme mis bóxer Bill se acerco para besarme.
- Gracias por dejar que te folle – me dijo al odio, haciéndome ver lo evidente
- Yo te folle a ti Bill no tú a mí- lo jale del brazo para que no pudiera irse
- Tu me hiciste el amor, yo te folle, yo estuve arriba- se zafo de mi agarre y me guiño el ojo antes de irse.
Me dejo allí parado casi desnudo, embobado mientras lo venia caminar, caminaba raro pues intentaba no moverse para no lastimarse mas el culo.
Acabe de ponerme mis bóxer y recogí toda mi ropa antes de subir a mi habitación. Cuando entre Bill no estaba en su cama, solo su ropa estaba allí, escuche la regadera del baño, se estaba dando la ducha.
Me tire sobre mi cama boca abajo, con los ojos cerrados empecé a recordar el porque volví a hacer el amor con mi gemelo, y recordar esa razón no era buena.
En mi mente no dejaba de pensar en Bill confirmándome que acababa de pedirle a Kami que se casaran, yo no quería que eso pasara, si ellos dos se casaban por obviedad se irían de aquí y Bill me dejaría solo, más solo que nunca.
Si Bill se casaba con Kami me dejaría, me alejaría por completo de su vida para poder hacer el la suya a lado de ella. Si se iba yo ya no tendría un sitio en aquel lugar.
No, el no podía hacerme esto, no debía, su vida estaba destinada a estar junto a la mía no lejos, el y yo teníamos que estar juntos siempre, estar unidos como todos estos años lo hemos sido.
Aunque fuera a escondidas, amarnos, bajo el agua en donde nadie nos viera, pero al fin y al cabo hacerlo, podía resistir cualquier cosa si el estuviera a mi lado.
Pero todo eso no pasara si el se casa, tengo que impedirlo, si es posible rogarle que no lo haga.
- Ya acuéstate bien para que puedas descansar mejor- dijo saliendo del baño, con sus ya conocidos bóxer pegados a su cuerpo y secándose el cabello con una toalla
- Ya no te duele- pregunte incorporándome sobre mis codos
- Un poco, pero ya no tanto- se sentó en su cama para secarse los pies -¿Qué tanto me ves?- dijo al darse cuenta que me quede embobado viéndolo
- Nada, es que quiero aprovecharte todo lo que pueda antes de que te vayas-
- ¿Antes de que me vaya?- dijo parándose para colgar la toalla en una silla que estaba cerca de la puerta del baño -¿Qué quieres decir con eso?- pregunto cuando estuvo de nuevo sentado en su cama poniéndose crema en sus piernas y brazos
- Si, quiero aprovecharte hasta el final, hasta el día de tu muerte-
- ¿El día de mi muerte?- me miro confundido
- Si, el día que te cases, tu funeral- se rio sacándome la lengua y aventándome la botella de su crema golpeándome aunque no me dolía tanto como el hecho de que fuera a casarse
- Eres un idiota ¿lo sabes?- dijo recogiendo su preciada crema y guardándola en su buro
- Si, lo se, aunque no tanto como tu,- me volvió a sacar la lengua divertido y me sonrió cosa que dejo de hacer al ver que yo estaba serio - ¿Por qué lo hiciste?- dije sentándome en mi cama para quedar frente a el.
- ¿Hacer que?- fingió demencia bajando su mirada al suelo evitando la mía, sabia a lo que me refería
- Pedirle que se casara contigo ¿Por qué lo hiciste?- dije sin apartarle la mirada, el no se atrevía a verme a los ojos
- Porque quiero pasar el resto de mi vida a su lado, la amo Tom- aun miraba al suelo y jugaba con sus manos
- También me amas a mi ¿acaso tu amor hacia ella es mas grande que el que tienes hacia mi? –
- No Tom no – por fin se atrevió a alzar la mirada –Sabes que te amo, no digas eso-
- Eso ya lo se, lo que no se y no entiendo es porque quieres pasar tu vida a lado de ella y no mío, ¿acaso ya no te importo? ¿Ya no quieres que este contigo?- intentaba no llorar pero el nudo en mi garganta me impedía que no sonase a que esto me dolía
- No Tom, no digas eso, siempre me importaras sobre todas las cosas, es evidente que quiero que estés conmigo de todas las formas posibles, pero el hecho de que los dos lo queramos no quiere decir que podamos hacerlo, Tom tu y yo nunca podremos estar juntos del modo en que nosotros queremos-
- Eso que importa, me vale un carajo si podemos o no, yo solo quiero estar contigo-
- Y lo harás, siempre estarás a mi lado y yo al tuyo-
- Pero con ella en medio de nosotros-
- ¿Podrías dejar el asunto de que voy a casarme por un lado?-
- No, no puedo Bill ¿acaso no entiendes lo que pasara si te casas?- me acerque y tome su cara entre mis manos – Te iras, para poder hacer tu vida con ella y quieras o no, te des cuenta o no me dejaras solo, privándome de tu ser, me abandonaras, yo me quedare aquí como un estúpido esperándote, porque eso será lo que hare, te esperare hasta que te artes de ella y te des cuenta que es conmigo con quien debes estar, estaré todo el tiempo que tu quieras solo para poder hacerte mío otra vez, ten por seguro que lo hare.. Pero si eso no pasa ¿Qué será de mi?, ¿estaré toda la vida esperando por algo que nunca pasara?- tome un poco de aire, me estaba quedando sin aliento – Dime Bill ¿Qué hare sin ti? ¿Qué hare si tu me dejas?—lo solté dejando caer mis brazos que ahora pesaban, todo pesaba, sentía el mundo sobre mi
- Yo no voy a dejarte- dijo con voz apenas audible sus ojos comenzaban a verse llorosos
- Bill por favor no te cases- roge –Retráctate, dile… no se, que necesitas mas tiempo para pensar si realmente es ella con quien quieres estar, invéntate algo, pero no lo hagas-
- No puedo hacerle eso - apreté fuerte su cara a lo que el se quejo –Estas lastimándome Tom – intentaba deshacerse de mi agarre
- ¿Y a mi si? – avente a su cara, el se sobo en donde yo deje mis manos marcadas –Eres un estúpido Bill, no puedes pedirle que se case contigo y después venir y hacerme el amor- me pare de mi cama frustrado y cabreado-¿Qué demonios tienes metido en la cabeza?-
- Perdóname Tom, yo no quería hacerte daño- se levanto y me abrazo por la cintura yo me quite- En realidad lo lamento-
- ¿Qué es lo que lamentas? El que vayas a casarte o el haber hecho el amor conmigo- voltee a verlo – Vamos… dime que es lo que te aflige-
- Lastimarte, yo no quiero que sufras por mi culpa-
- Bill yo no sufro por tu culpa- volví a tomar su rostro, esta vez con delicadeza.
Nos quedamos mirándonos, llorando por el sentimiento de impotencia que nos invadía a ambos, nos amábamos y no podíamos evitarlo. A pesar de que sus ojos estuvieran llenos de lagrimas y del dolor de ver mi sufrimiento, la forma en la que me miraba, como su labio inferior temblaba, como hipaba, todo el era hermoso. Junte nuestras frentes pero nuestro beso fue interrumpido por unos golpes en la puerta
- Bill, amor ¿puedo pasar?- pregunto Kami al otro lado de la puerta, Bill rápido volteo para cerciorarse de que ella no asomaba su cabeza y nos estuviera viendo, quiso separarse de mi pero no lo deje
- Quien tiene la culpa de mi sufrimiento es ella- dije con voz apenas audible, lo solté el rápido se seco las lagrimas y se dirigió a la puerta a abrirle a su “princesa”
- ¿Qué pasa princesa? – me reí por lo bajo tras haber adivinado como la llamaría -¿Todo esta bien?-
- Si – volteo a verme pero al instante bajo la mirada al darse cuenta de que en mí mirada solo encontraba odio, odio que ella provocaba –Solo quería estar contigo, no puedo dormir –
- Creí que te había pasado algo, nunca vienes a verme en las noches – la invito a pasar a nuestra habitación, me tire sobre mi cama intentando no volver a verle la cara - ¿Por qué no podías dormir? – le dijo ambos se sentaron en la cama de mi gemelo, yo apague la luz para no verlos
- Tenía frio, - escuche como ambos se acostaban- ya es casi una semana que no dormimos juntos –
- Si, tienes razón – escuche un sonido húmedo lo que seguramente seria un beso
- ¿Por qué ya no has ido a verme? Es la única hora en la podemos estar juntos y solos –
- Lo se, perdón, pero es que últimamente me he sentido muy cansado y me quedo completamente dormido-
- Si no te preocupes-
Por fin se quedaron callados, por un momento no escuche nada, seguramente se estarían quedando dormidos pero los sonidos húmedos que provenían de la cama de mi gemelo me hicieron temer lo peor, aun con la luz apagada se podía ver, así que voltee, mi corazón se contrajo ante lo que vio. Las sombras de Bill estando sobre ella, besándose y acariciando valiéndoles una mierda si los veía o no.
- Bill, vayamos a mi habitación, aquí no podemos – dijo jadeando intentando no hacer ruido
- Si podemos, también es mi habitación- ya no dijeron nada, la única información que recibía a parte de las sombras moviéndose eran las respiraciones agitadas
- Bill, vámonos de aquí, no podemos hacerlo frente a Tom-
- Tom esta dormido, ni cuenta se dará –
- No estamos seguros – Bill se enderezó, vi como se estiraba para prender la lámpara que estaba en medio de ambas camas, cerré los ojos y entreabrí la boca fingiendo estar dormido
- Lo ves princesa, esta completamente dormido- volvió a besarla, unos minutos mas tarde abrí un poco los ojos para verlos bien pues Bill no se preocupo por volver a apagar la lámpara.
Mi gemelo estaba sobre ella abrasado de la cintura por sus piernas, veía como restregaba su cuerpo al de ella, no me había fijado antes pero Kami iba casi medio desnuda, solo con unos mini bóxer que dejaban ver parte de sus nalgas y una blusa de tirantes, para el colmo Bill también estaba solo en ropa interior por lo que los roces de sus cuerpos les dejaba sentir lo que había mas halla de sus diminutas prendas.
Bill metió sus manos por debajo de la blusa de Kami mientras ella intentaba colar sus manos entre sus cuerpos para acariciar a mi hermano. Se besaban sedientos uno por el otro, se tocaban con un deseo desbordado.
- Bill te amo- dijo Kami entre un beso y otro
- Y yo a ti –
Volvieron a besarse, esta vez con los ojos abiertos, viendo como se besaban y en uno que otro momento a otro se miraban a los ojos, pude ver como entre besos se reían.
Bill logro llegar hasta sus senos, los acariciaba por debajo de la blusa dejándome ver un poco mas de lo que se me tenia permitido. Ya no besaban sus bocas ahora el lamia su cuello cuando ella echaba su cabeza hacia atrás. Kami jugaba con el cabello de Bill.
Aunque me doliera en el alma ver a mi gemelo con esa otra persona al que el amaba no podía apartar la mirada de ellos, me excitaba ver al Bill dominante que me acababa de follar, con ella bajo suyo se veía realmente sexi. Ambos lo eran, verlos me provocaba sentir que quien estuviera sobre ella fuera yo y no mi hermano, porque Kami si que tenia buen cuerpo, era ardiente y verla así toda fogosa queriendo ser penetrada me ponía al 100.
Sin darme cuenta ya tenia la polla mas que parada, me lastimaba el hecho el que yo estuviese acosado boca abajo pero si me movía ellos lo notarían y ya no me dejarían disfrutar mas de tal espectáculo que me estaban dando.
- Bill vámonos, Tom podría despertar- dijo tomándolo de su rostro, fue cuando pude ver el enorme anillo que estaba en su mano.
Bill no dijo nada, solo le acomodo la blusa que ya tenía hasta por arriba de sus senos y en la posición que estaban la cargo para poder caminar. Aun besándose y tocándose salieron de mi habitación.
Me quede allí acostado mirando las sabanas de su cama todas hechas un desastre, yo quería ver mas pero mejor así, era excitante pero después no podría quitarme esas imágenes de la mente y apuesto que todas esos te amo que se decían al follar me harían mas daño a la larga.
No entendía nada, me gustaba verlos juntos por alguna extraña razón me fascinaba hacerlo aunque después me hiciera mas daño yo mismo. Quería que Bill fuera feliz aunque de eso dependiera la mía, no sabia que hacer, si dejarlo ser feliz a su lado mientras yo sufriera o tenerlo junto a mi pero a costa de su sufrimiento.
Porque si el estar juntos nos lastimaba tanto como si no lo estuviéramos, era como estar entre la espada y la pared, estábamos sin salida. El amor puede resistirlo todo, todo excepto cuando el mismo amor es también una barrera para ser completamente felices.


1 comentarios:
jooo pobre tomm
estoy q lloro , xq hace eso bill, no lo entiendo en realidad , plese actualiza prontito
joo no puedo dejar d llorar x ver a tom asi d mal pero la ultima part m encanto
"El amor puede resistirlo todo, todo excepto cuando el mismo amor es también una barrera para ser completamente felices"
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