cap 1 (parte 2)
- Interesante. _ Tom oyó murmurar a Bill mientras reducía los movimientos de su mano.
Tom no pudo responder, él se retorció en el colchón mientras Bill exprimía hasta la última gota de él, dejando un desastre húmedo y pegajoso en todo el vientre de Tom.
- Bueno… _ dijo Bill, sonando un poco nervioso. - Supongo que estás bien ahora. _ Él se alejó un poco.
- Espera. _ Tom se las arregló para respirar, tratando de agarrar el brazo de su hermano, pero fallando debido al espeso vendaje en las manos.
Bill recibió el mensaje, se detuvo y miró a Tom expectante.
- Sé que estás duro. _ dijo Tom, tratando de controlar su respiración. Observó el rubor en Bill mientras trataba de cruzar las piernas. - No me voy a escandalizar, ni nada. _ prosiguió Tom. - Te gustan los chicos, es normal. _ Tom no tenía idea de que el hecho que Bill se excitara por su propia excitación pudiera ser tan... excitante.
Bill hizo como si fuera a decir algo, pero cerró la boca y asintió con la cabeza, mirando hacia otro lado.
- Hazlo aquí… hazlo delante de mí. _ dijo Tom suavemente.
Bill miró de nuevo a Tom con los ojos y la boca abierta. - ¿Qué? ¡No me jodas Tom!
- Oh, vamos. _ Tom argumentó, sintiéndose relajado ya que su cuerpo todavía estaba sumido en el placer. – Ya viste el mío, ahora muéstrame el tuyo. Se justo.
- ¿Justo? Te acabo de masturbar, no me hables a mí de justicia. _ Bill se burló.
Tom decidió que habría que ir con una táctica diferente. – Por lo menos… ¿Te quedarás conmigo por un rato?
Bill lo miró por un momento antes de resoplar exageradamente. Se inclinó sobre Tom, tomando unos pañuelos de la caja y se dedicó a limpiar el desastre que había causado en la piel de Tom.
- Estás tan indefenso en estos momentos… creo que me necesitas para cuidar de ti. _ murmuró.
Tom se estiró en la cama, sonriendo ligeramente. - Ya me has cuidado bastante bien. _ Él estaba encantado con el profundo rubor sobre las mejillas de Bill.
- Si le dices a alguien, estás jodidamente muerto, Kaulitz. _ dijo Bill seriamente.
- Oh, si claro… _ Tom dijo sarcásticamente. - Oh ¿Adivinen qué chicos? Mi hermano me dio la mejor paja de mi vida el otro día.
- ¿La mejor? Dijo Bill, arqueando una ceja y mirando divertido.
- Estuvo bien. _ murmuró Tom, sus mejillas ardiendo de nuevo.
Bill sonrió y se recostó mejor al lado de Tom, quien se movió para hacerle espacio. Estuvieron en silencio por un rato, mirándose a escondidas el uno al otro y riéndose en voz baja cuando hicieron contacto visual. No era para nada incómodo, a Tom le recordó cuando eran más pequeños y compartían secretos, sólo que esto se trataba de un secreto que no podía decírselo a nadie más. Esto no era como cuando se escondían y se reían nerviosamente porque habían roto el caro jarrón favorito de su madre, esto era mucho peor.
Finalmente, Tom se volvió hacia Bill y se inclinó para susurrarle al oído:
- Deberías hacerlo… se siente tan bien.
- Cállate. _ dijo Bill en voz baja.
- No me digas que eres tímido, sé que no eres tímido. _ dijo Tom - Eres una persona extrovertida, que le encanta ser observado. Yo lo haría por ti si pudiera, te pagaría el favor.
- ¿De verdad? ¿Lo dices en serio? _ Dijo Bill, volviéndose hacia él y mirándolo seriamente. - ¿O solo lo dices por que sabes que no puedes?
Tom lo pensó por un segundo, y se dio cuenta de que realmente lo haría. La mayor parte de su vida la había pasado tratando de complacer a Bill, tratando de hacerle feliz. Siempre estaba buscando la aprobación de su gemelo, era la única aprobación que quería o necesitaba. No podía creer que jamás había considerado que alguien más estaba complaciendo a Bill de una manera que él no lo hacía, en una de las mejores formas posibles. Tom de repente quería ser la persona que hiciera eso por Bill, él quería ser el único.
- Lo digo en serio. _ le dijo sinceramente.
- Bueno, yo, um... _ Bill balbuceó. - Creo que tendré que recordarte eso cuando tus manos estén mejor.
- No tendrás que hacerlo. _ Tom prometió.
Bill dejó escapar una risa nerviosa y comenzó a tirar de su hebilla del cinturón para aflojarla. El estómago de Tom revoloteaba y se sentía nervioso, la situación se había convertido mucho más íntima de lo previsto inicialmente.
Vio como Bill metió la mano en sus pantalones vaqueros para tocarse a sí mismo.
- No miraré si no quieres. _ Tom murmuró, empujando su rostro en el cuello de Bill.
- Está bien. _ dijo Bill jadeante. - Yo vi el tuyo.
Tom apartó la cara de su escondite y contempló a Bill mientras sacaba su miembro fuera de los vaqueros. Tenía buen aspecto y estaba muy duro. Tom deseaba poder tocarlo, lamentó derramar el agua hirviendo ahora más que nunca, y se lo hizo saber a su hermano.
- No estaríamos aquí si no lo hubieras hecho. _ Bill le recordó con timidez.
- Somos iguales allí abajo. _ señaló Tom feliz, frotando su nariz en el hombro de Bill.
- Tú eres más grande- admitió Bill. - Créeme, lo sé.
Tom no podía discutir eso, después de todo, Bill era el único que había tocado ambos. Él sonrió contra la piel de su hermano.
- ¿Qué tan grande? Tom preguntó mientras Bill se acariciaba lentamente.
Bill suspiró y cerró los ojos. – Grande… _ dijo con una sonrisa.
- Sé honesto. _ Tom replicó. - Las chicas nunca dicen la verdad, y ya que tu has visto más pollas que yo, puedes hacer una comparación.
- Digamos que… aun no he tenido una tan grande en mí... _ respondió Bill, con la cara roja y su mano moviéndose un poco más rápido.
Tom arqueó una ceja, no le gustaba imaginarse la polla de cualquier tipo dentro de su pequeño hermano. Solo entonces supo que ninguno de los tipos con los que había estado Bill lo había echo correrse. Tom estaba seguro de que, si le daba la oportunidad, él podría hacerlo explotar.
- ¿Te gustaría una así de grande dentro de ti? _ Tom susurró, su aliento caliente chocando sobre el cuello y el oído de Bill.
Le gustaba el ruido que provenía de la garganta de Bill, y la manera en que la mano de su hermano se movía más y más rápido sobre su miembro.
- Ni siquiera creo que quepa, Tomi. _ dijo Bill con voz entrecortada.
- Yo creo que encajaría perfectamente _ dijo Tom, empujando la oreja de Bill con la punta de su nariz.
- Sí... _ Bill jadeó. - Pero estaría muy apretado.
Tom gimió cuando su miembro saltó a la vida, deshaciendo todo el arduo trabajo de Bill. - Estoy seguro de que eso estaría bien.
Bill asintió con la cabeza rápidamente, su atención se centró en su mano y lo que estaba haciendo.
- No creo que esto vaya a tardar mucho. _ dijo.
- Apuesto a que te ves muy bien cuando te corres. _ dijo Tom, con ganas de frotarse contra Bill, pero no quería distraer demasiado a su hermano. -Te ves muy bien ahora.
- ¡Oh! _ Bill gimió, apretando su cabeza contra la almohada de Tom.
- ¿Bill?
- ¿Sí?
- Cuando mis manos están mejor...
- ¿Sí?
Tom acarició en el cuello de Bill, una vez más. - ¿Puedo, um...
- ¿Qué, Tomi? Dime. _ Preguntó Bill, su voz sonó desesperada cuando su muñeca aumento la velocidad.
- ¿Puedo follarte?
Tom vio con satisfacción cuando su hermano pequeño arqueó la espalda y se corrió, el rostro de Bill atrapado en una expresión evidente de éxtasis.
- ¡Oh Dios! _ Bill jadeó, su pecho subiendo y bajando pesadamente. Se acurrucó y se quedó mirando a Tom, quien a su vez también lo miraba.
Tom no sabía qué decir, sólo sabía que quería ver eso de nuevo, y él quería ser el motivo.
Los ojos de Bill se arrastraron hacia abajo del cuerpo de Tom, a su miembro duro que se erguía orgulloso. – Por lo que veo, podrías follarme ahora mismo.
- Quiero ser capaz de tocarte cuando lo haga. _ dijo Tom sinceramente.
Bill sonrió y se inclinó para descansar su cabeza sobre el hombro de Tom.
- Así que estoy como al principio. _ Tom dijo secamente, levantando las manos momificadas, una vez más.
Bill se rió. - Qué bueno que me tienes cerca. _ dijo, acariciando con la mano el estómago de Tom.
- Pero tu mano debe estar apunto de caer después de todo eso. _ señaló Tom.
Bill se incorporó y se posicionó a horcajadas sobre Tom. Lamió sus labios, friccionando su lengua entre ellos, antes de retirarse con una sonrisa traviesa en su rostro. - ¿Quién dijo algo sobre usar mis manos?
Tom gimió y flexionó las piernas, sabía que estaba cerca, eran sólo los últimos restos de vergüenza lo que lo separaba del orgasmo que estaba tan desesperado por obtener.
- Tom. _ advirtió Bill, sus labios rozando en lóbulo de la oreja de su hermano. - No me obligues a chuparlo…
Tom contuvo el aliento, mientras las imágenes más pecaminosas invadían su mente. Todo su cuerpo se tensó y sus dedos de los pies se encogieron con fuerza, el tan esperado orgasmo finalmente arrastrándose a través de él. Esperaba que el conductor estuviera realmente demasiado lejos para no escuchar su profundo grito de satisfacción.
- Tom. _ advirtió Bill, sus labios rozando en lóbulo de la oreja de su hermano. - No me obligues a chuparlo…
Tom contuvo el aliento, mientras las imágenes más pecaminosas invadían su mente. Todo su cuerpo se tensó y sus dedos de los pies se encogieron con fuerza, el tan esperado orgasmo finalmente arrastrándose a través de él. Esperaba que el conductor estuviera realmente demasiado lejos para no escuchar su profundo grito de satisfacción.
- Interesante. _ Tom oyó murmurar a Bill mientras reducía los movimientos de su mano.
Tom no pudo responder, él se retorció en el colchón mientras Bill exprimía hasta la última gota de él, dejando un desastre húmedo y pegajoso en todo el vientre de Tom.
- Bueno… _ dijo Bill, sonando un poco nervioso. - Supongo que estás bien ahora. _ Él se alejó un poco.
- Espera. _ Tom se las arregló para respirar, tratando de agarrar el brazo de su hermano, pero fallando debido al espeso vendaje en las manos.
Bill recibió el mensaje, se detuvo y miró a Tom expectante.
- Sé que estás duro. _ dijo Tom, tratando de controlar su respiración. Observó el rubor en Bill mientras trataba de cruzar las piernas. - No me voy a escandalizar, ni nada. _ prosiguió Tom. - Te gustan los chicos, es normal. _ Tom no tenía idea de que el hecho que Bill se excitara por su propia excitación pudiera ser tan... excitante.
Bill hizo como si fuera a decir algo, pero cerró la boca y asintió con la cabeza, mirando hacia otro lado.
- Hazlo aquí… hazlo delante de mí. _ dijo Tom suavemente.
Bill miró de nuevo a Tom con los ojos y la boca abierta. - ¿Qué? ¡No me jodas Tom!
- Oh, vamos. _ Tom argumentó, sintiéndose relajado ya que su cuerpo todavía estaba sumido en el placer. – Ya viste el mío, ahora muéstrame el tuyo. Se justo.
- ¿Justo? Te acabo de masturbar, no me hables a mí de justicia. _ Bill se burló.
Tom decidió que habría que ir con una táctica diferente. – Por lo menos… ¿Te quedarás conmigo por un rato?
Bill lo miró por un momento antes de resoplar exageradamente. Se inclinó sobre Tom, tomando unos pañuelos de la caja y se dedicó a limpiar el desastre que había causado en la piel de Tom.
- Estás tan indefenso en estos momentos… creo que me necesitas para cuidar de ti. _ murmuró.
Tom se estiró en la cama, sonriendo ligeramente. - Ya me has cuidado bastante bien. _ Él estaba encantado con el profundo rubor sobre las mejillas de Bill.
- Si le dices a alguien, estás jodidamente muerto, Kaulitz. _ dijo Bill seriamente.
- Oh, si claro… _ Tom dijo sarcásticamente. - Oh ¿Adivinen qué chicos? Mi hermano me dio la mejor paja de mi vida el otro día.
- ¿La mejor? Dijo Bill, arqueando una ceja y mirando divertido.
- Estuvo bien. _ murmuró Tom, sus mejillas ardiendo de nuevo.
Bill sonrió y se recostó mejor al lado de Tom, quien se movió para hacerle espacio. Estuvieron en silencio por un rato, mirándose a escondidas el uno al otro y riéndose en voz baja cuando hicieron contacto visual. No era para nada incómodo, a Tom le recordó cuando eran más pequeños y compartían secretos, sólo que esto se trataba de un secreto que no podía decírselo a nadie más. Esto no era como cuando se escondían y se reían nerviosamente porque habían roto el caro jarrón favorito de su madre, esto era mucho peor.
Finalmente, Tom se volvió hacia Bill y se inclinó para susurrarle al oído:
- Deberías hacerlo… se siente tan bien.
- Cállate. _ dijo Bill en voz baja.
- No me digas que eres tímido, sé que no eres tímido. _ dijo Tom - Eres una persona extrovertida, que le encanta ser observado. Yo lo haría por ti si pudiera, te pagaría el favor.
- ¿De verdad? ¿Lo dices en serio? _ Dijo Bill, volviéndose hacia él y mirándolo seriamente. - ¿O solo lo dices por que sabes que no puedes?
Tom lo pensó por un segundo, y se dio cuenta de que realmente lo haría. La mayor parte de su vida la había pasado tratando de complacer a Bill, tratando de hacerle feliz. Siempre estaba buscando la aprobación de su gemelo, era la única aprobación que quería o necesitaba. No podía creer que jamás había considerado que alguien más estaba complaciendo a Bill de una manera que él no lo hacía, en una de las mejores formas posibles. Tom de repente quería ser la persona que hiciera eso por Bill, él quería ser el único.
- Lo digo en serio. _ le dijo sinceramente.
- Bueno, yo, um... _ Bill balbuceó. - Creo que tendré que recordarte eso cuando tus manos estén mejor.
- No tendrás que hacerlo. _ Tom prometió.
Bill dejó escapar una risa nerviosa y comenzó a tirar de su hebilla del cinturón para aflojarla. El estómago de Tom revoloteaba y se sentía nervioso, la situación se había convertido mucho más íntima de lo previsto inicialmente.
Vio como Bill metió la mano en sus pantalones vaqueros para tocarse a sí mismo.
- No miraré si no quieres. _ Tom murmuró, empujando su rostro en el cuello de Bill.
- Está bien. _ dijo Bill jadeante. - Yo vi el tuyo.
Tom apartó la cara de su escondite y contempló a Bill mientras sacaba su miembro fuera de los vaqueros. Tenía buen aspecto y estaba muy duro. Tom deseaba poder tocarlo, lamentó derramar el agua hirviendo ahora más que nunca, y se lo hizo saber a su hermano.
- No estaríamos aquí si no lo hubieras hecho. _ Bill le recordó con timidez.
- Somos iguales allí abajo. _ señaló Tom feliz, frotando su nariz en el hombro de Bill.
- Tú eres más grande- admitió Bill. - Créeme, lo sé.
Tom no podía discutir eso, después de todo, Bill era el único que había tocado ambos. Él sonrió contra la piel de su hermano.
- ¿Qué tan grande? Tom preguntó mientras Bill se acariciaba lentamente.
Bill suspiró y cerró los ojos. – Grande… _ dijo con una sonrisa.
- Sé honesto. _ Tom replicó. - Las chicas nunca dicen la verdad, y ya que tu has visto más pollas que yo, puedes hacer una comparación.
- Digamos que… aun no he tenido una tan grande en mí... _ respondió Bill, con la cara roja y su mano moviéndose un poco más rápido.
Tom arqueó una ceja, no le gustaba imaginarse la polla de cualquier tipo dentro de su pequeño hermano. Solo entonces supo que ninguno de los tipos con los que había estado Bill lo había echo correrse. Tom estaba seguro de que, si le daba la oportunidad, él podría hacerlo explotar.
- ¿Te gustaría una así de grande dentro de ti? _ Tom susurró, su aliento caliente chocando sobre el cuello y el oído de Bill.
Le gustaba el ruido que provenía de la garganta de Bill, y la manera en que la mano de su hermano se movía más y más rápido sobre su miembro.
- Ni siquiera creo que quepa, Tomi. _ dijo Bill con voz entrecortada.
- Yo creo que encajaría perfectamente _ dijo Tom, empujando la oreja de Bill con la punta de su nariz.
- Sí... _ Bill jadeó. - Pero estaría muy apretado.
Tom gimió cuando su miembro saltó a la vida, deshaciendo todo el arduo trabajo de Bill. - Estoy seguro de que eso estaría bien.
Bill asintió con la cabeza rápidamente, su atención se centró en su mano y lo que estaba haciendo.
- No creo que esto vaya a tardar mucho. _ dijo.
- Apuesto a que te ves muy bien cuando te corres. _ dijo Tom, con ganas de frotarse contra Bill, pero no quería distraer demasiado a su hermano. -Te ves muy bien ahora.
- ¡Oh! _ Bill gimió, apretando su cabeza contra la almohada de Tom.
- ¿Bill?
- ¿Sí?
- Cuando mis manos están mejor...
- ¿Sí?
Tom acarició en el cuello de Bill, una vez más. - ¿Puedo, um...
- ¿Qué, Tomi? Dime. _ Preguntó Bill, su voz sonó desesperada cuando su muñeca aumento la velocidad.
- ¿Puedo follarte?
Tom vio con satisfacción cuando su hermano pequeño arqueó la espalda y se corrió, el rostro de Bill atrapado en una expresión evidente de éxtasis.
- ¡Oh Dios! _ Bill jadeó, su pecho subiendo y bajando pesadamente. Se acurrucó y se quedó mirando a Tom, quien a su vez también lo miraba.
Tom no sabía qué decir, sólo sabía que quería ver eso de nuevo, y él quería ser el motivo.
Los ojos de Bill se arrastraron hacia abajo del cuerpo de Tom, a su miembro duro que se erguía orgulloso. – Por lo que veo, podrías follarme ahora mismo.
- Quiero ser capaz de tocarte cuando lo haga. _ dijo Tom sinceramente.
Bill sonrió y se inclinó para descansar su cabeza sobre el hombro de Tom.
- Así que estoy como al principio. _ Tom dijo secamente, levantando las manos momificadas, una vez más.
Bill se rió. - Qué bueno que me tienes cerca. _ dijo, acariciando con la mano el estómago de Tom.
- Pero tu mano debe estar apunto de caer después de todo eso. _ señaló Tom.
Bill se incorporó y se posicionó a horcajadas sobre Tom. Lamió sus labios, friccionando su lengua entre ellos, antes de retirarse con una sonrisa traviesa en su rostro. - ¿Quién dijo algo sobre usar mis manos?


5 comentarios:
hay es tan sex este fic,me gusta mucho,no creo poder aguantar al otro capi,suban pronto.
Completamente Buenisimo !!!!
con cuerdo con el comente de arriba
no creo agunatar el otro
sigan asi =D
ok bueno esto me pone a decir
que el capitulo que viene no melo pierno genial XD
LA ESCRITORA ES UNA GENIO
ES UNA MASTER
OMG!!!!,
este fic esta ke me deja sin aire, sin aliento, sin paciencia para esperar el proximo capitulo,,,
excelente trabajo de le escritora,,,
y ke suban el proximo pronto,
ke la gente x aki sta ansiosa!!!
totalmente de acuerdo, se necesita por lo menos un vaso de agua cerca para no ahogarse, ja, ja.
Gracias por comentar chicas.
Publicar un comentario