...y le ponemos su dibujito para que sepan que apreciamos su trabajo, NO OLVIDEN LOS COMENTARIOS por que ellas realmente son geniales.

HELPING HAND 1
Notas del capítulo:
Tom necesita una mano y resulta que Bill tiene una... bueno en realidad tiene dos.
Estaba tan frustrado no solo por el hecho de que su hermano estaba enojado con él, o que en el fondo sabía que él se lo merecía. Tom tenía un problema, un gran problema. La gran erección entre sus piernas ha hecho estragos la última media hora justo enfrente de su cara, como burlándose, era un símbolo literal de toda la frustración que se habían acumulado en su interior, porque no había absolutamente nada que pudiera hacer al respecto.
Resoplando en molestia, se miró ambas manos vendadas y se maldijo a sí mismo una vez más por ser tan idiota. Había sido un accidente, por supuesto, no había quemado sus manos a propósito, pero fue completamente su culpa, debió haber sabido que tratar de hervir el agua para la pasta después de una copas de más, no era una muy buena idea y en un autobús en movimiento mucho menos.
Una ola de culpa se apoderó de él al recordar la expresión de terror en el rostro de Bill, Tom gritó de agonía, alzando las manos quemadas inútilmente, porque estaba en un estado de shock tal, que no tenía idea de qué hacer. El autobús tuvo que detenerse ya que al conductor casi le da un infarto al oír los gritos de los chicos. Bill llevó las manos de Tom al pequeño fregadero, manteniéndolas allí bajo el agua fría. El frío había sido toda una tortura, ya que fue entonces cuando realmente comenzó el dolor.
Un viaje rápido a la sala de emergencias y Tom había sido tratado, medicado y le habían dado una muy mala noticia… que no había forma en que fuera capaz de tocar su guitarra hasta que estuviera sano completamente. El doctor dijo que podría llenarlo de analgésicos y dar un concierto si pudiera soportar la molestia, por que había formación de ampollas, y las vendas tendrían que quedarse, ya que el riesgo de infección era muy alto. Tom no podía hacer nada con sus manos vendadas.
Tanto David como Bill, le habían gritado tanto, que todo lo que Tom pudo hacer fue encogerse en sí mismo y desear ser invisible para que pudiera ocultarse. Él sabía que tenían todo el derecho, a las fans no les iba a gustar que les dijeran que el concierto que tanto habían esperado después de la cirugía de laringe de Bill, tendría que ser reprogramado otra vez porque al otro Kaulitz se le había ocurrido meter la pata. Era como una pesadilla.
Aunque ellos no le habían gritado, Tom sabía que Georg y Gustav estaban muy molestos con él, y se alegró por primera vez de que ahora tuvieran su propio autobús porque no podría soportar ver las expresiones en sus rostros, ya tenia suficiente con que Bill le hubiera gritado y luego ponerse de mal humor, desapareciendo en su sala de estar y sin volver a aparecer desde entonces.
Tom había ido a esconderse en su litera, revolcándose en su miseria y deseando en secreto estar en su casa donde su madre se haría cargo de él. Ella no estaría enojada con él, o preocupada por los horarios y la mala publicidad, su única preocupación sería Tom. Eso le hizo sentirse aun peor, Bill no estaba allí para él. Siempre se habían cuidado uno al otro lejos de casa, pero Tom estaba bastante convencido de que Bill estaba demasiado furioso para jugar a la enfermera en ese momento.
Tom rodó un poco y se preguntó si sería capaz de sostenerse a sí mismo si se recostara sobre su estómago y frotarse contra su colchón, cualquier cosa para aliviar el dolor en su entrepierna. Gimió de dolor cuando ejerció presión en sus manos al tratar de rodar sobre sí mismo, y se dio por vencido una vez más, dejándose caer de espaldas, mirando hacia abajo en dirección a su miembro, ligeramente rojo, esperando por ser tocado. Tom había intentado su método habitual, pero le dolían demasiado las manos y las vendas se sentían rasposas en su sensible miembro. Había intentado ignorar su erección, pero al parecer, ésta era terca y exigente.
- Joder, si tan solo pudiera darme una mamada a mi mismo o algo así. _ Tom murmuró para sí mismo, girando un poco en los bóxers que el mismo se había sacado hasta la mitad de sus muslos, dejando a la vista un poco de bello.
Buscó por los rincones de su litera por algo, cualquier cosa que pudiera ser capaz de ayudarlo, pero terminó con las manos vacías… literalmente. Tom gruñó y se echó sobre su espalda una vez más, preguntándose cuánto tiempo iba a tener que soportar la tortura.
- Hey.
Tom volteó su cabeza hacia la voz, y se cubrió con modestia cuando vio asomarse la cara de Bill a través de su cortina.
- Hola. _ Respondió casual. Se preguntó si Bill iba a gritarle de nuevo y decidió que en realidad no estaba de humor para eso.
Bill no se veía como si estuviera enojado, Tom incluso pensó que se veía un poco triste. Esperó a que Bill dijera algo más.
- Lo siento _ dijo Bill después de unos momentos, con la cara como si fuera a derrumbarse en cualquier momento. - Tom lo siento, no debí haberte gritado así.
- Um... está bien _ Tom respondió, un poco desconcertado por el cambio repentino de Bill.
- ¡No, no está bien! _ Dijo Bill, sollozando un poquito.
Tom deseó que Bill no comenzara a llorar, él no estaba equipado para lidiar con eso. Ninguno de los gemelos lloraba muy a menudo, y cuando lo hacían era por la frustración o el cansancio, nunca nada por nada emocional.
- Dios, cuando yo no podía hablar, tú estabas allí para mí día y noche, y cuando tú te lastimas, todo lo que hago es gritarte. _ Bill continuó en tono triste.
- Pero tenías razón _ dijo Tom en voz baja. - Fue mi estúpida culpa, así que... _ levantó las manos vendadas en una muestra de perdón.
- Cierto, eso fue estúpido y desearía que nunca hubiera ocurrido _ contestó Bill. - Pero aun así, tú estabas herido, y esa debió ser mi única preocupación, y lo estaba Tom, ¡yo estaba preocupado! _ Sus ojos se ensancharon y Tom por un segundo, casi sintió miedo de ellos.
- Lo se. _ dijo en voz baja, sonriendo al rostro preocupado de Bill. - Si no hubieras estado preocupado, no te hubieras puesto tan furioso.
Bill pareció calmarse un poco, pero Tom se dio cuenta que su hermano todavía se sentía como una mierda. Tom quería que él se sintiera mejor, pero estaba demasiado ocupado siendo feliz de que Bill estaba de nuevo a su lado, odiaba cuando peleaban y odiaba la idea de que Bill pudiera estar decepcionado o enojado con él.
- Yo sólo... Desearía haberte defendido cuando Dave te gritó, en vez de unirme a él. _ dijo Bill al tiempo que se dejaba caer pesadamente en el borde de la litera de Tom.
- Bill _ Tom gimió, tratando de cubrirse de manera adecuada. Bill no parecía darse cuenta de lo que Tom había estado tratando de hacer antes, y a Tom no le importaba si Bill lo sabía, pero sabía que no estaba bien que su hermano estuviera en la cama con él mientras estaba medio desnudo y duro.
- Oh. _ Bill miró hacia abajo y se echó a reír un poco. Echó un vistazo a las manos vendadas de Tom. - No lo estas pasando muy bien ¿eh?
- Maldita conexión. _ Tom murmuró, mirando a sus manos.
Bill no dijo nada, pero tampoco se movió. Tom estaba esperando a que Bill lo dejara solo, cuando sintió que algo se desliza a través de su cadera, bajo la sábana que había tirado sobre sí mismo.
- Déjame que te ayude con eso. _ Bill murmuró serpenteando la mano por debajo de la sábana y acariciando peligrosamente cerca de la fuente del problema de Tom.
Por puro instinto, Tom rápidamente alejó la mano de Bill, riéndose nerviosamente y mirándolo con incredulidad - Um… no es necesario, créeme! Acepto tu disculpa, y todo eso.
- Tom _ dijo Bill chasqueando la lengua. - No seas tonto. _ Se acercó a Tom de nuevo y se frustró por segunda vez cuando la mano vendada de Tom lo empujó lejos.
- Mierda Bill, ¿estás loco? _Preguntó Tom, sin poder evitar sonreír estúpidamente. No podía creer lo que su hermano estaba sugiriendo, y no tenía idea si era una broma, o cómo se suponía que debía reaccionar. Sólo sabía que estaba lo suficientemente duro como para considerarlo, incluso si no tuviera a Bill respirando cerca de su entrepierna, y eso lo asustaba.
Bill suspiró. - No seas idiota, es sólo una paja, y no tienes nadie que lo haga por ti, ¿o si?
Los ojos de Tom casi se salen de sus cuencas. - ¿Solo una paja? Dios Bill, eres mi hermano, eso es raro. Sin mencionar que te gustan las… bueno... que te gusta los chicos. _ Tom no hubiera querido sacar al tema la sexualidad de Bill, pero él pensó que era lo mas apropiado, considerando lo que Bill estaba proponiendo.
- Ugh, dios Tom. _ dijo Bill rodando los ojos. - Esto no es como si quisiera ponerme gay contigo.
- ¡Eso no es lo que quise decir! _ Tom farfulló, pero sabía que no servía de nada, Bill podría pensar que Tom estaba siendo homofóbico, cuando en realidad no tenía problemas con las preferencias de su hermano.
- Mira_ dijo Bill con total naturalidad. – No hay duda de que estás estresado, todo el mundo ha estado gritándote y estas preocupado por los conciertos y todo lo demás, no hay manera de que puedas dormir con eso molestándote. _Bill apuntó hacia la entrepierna de Tom.
- Voy a knockearme con un poco más de analgésicos. _ sostuvo Tom, empezando a sentir pánico.
- No los puedes tomar hasta dentro de cuatro horas _ Bill le dijo con severidad. – Y de todos modos no te lo iba a permitir.
- ¿Cómo es que sabes eso? _ Preguntó Tom, derrotado.
Bill miró al suelo. – Pude haber sido un completo idiota cuando te grite, pero eso no significa que no estaba prestando atención a lo que decía el doctor.
Tom sintió el interior de su vientre calentarse.
- Déjame. _ dijo Bill suavemente. - No es la gran cosa.
Tom contuvo la respiración y mantuvo las manos lo más quietas que pudo mientras los dedos de Bill se acercaban a sus más que ansioso miembro.
- Oh, Dios. _ murmuró Tom escondiendo su rostro detrás de sus manos voluminosas. No podía creer que Bill en realidad iba a tocarlo, y no sólo eso, iba a tocarlo hasta que Tom se corriera. Él iba a masturbarlo.
- Solo relájate. _ Bill susurró.
Tom podía sentir que Bill se removía a su lado, poniéndose cómodo. Los finos cabellos de la nuca se le erizaron cuando su hermano habló.
- Mantén los ojos cerrados y finge que soy alguien mas o algo por el estilo… y no voy a mirar _ Bill prometió.
Las preciadas partes privadas de Tom estaban bien ocultas bajo la sábana, por lo que sabía que no había nada que Bill pudiera ver, pero ya que Bill iba a poner su mano alrededor de él, Tom no creyó que realmente importara.
Un ligero escalofrío recorrió su cuerpo cuando sintió la punta de los dedos de Bill acariciando la cabeza de su sensible erección, no estaba seguro si era de placer, ansiedad o ambos.
- Esto es jodidamente raro. _ admitió, siseando cuando sintió unos largos dedos envolverle, exactamente lo que necesitaba. Era increíble lo duro que se había puesto.
- No es nada. _ dijo Bill, formando un puño alrededor de la base del miembro de Tom y tirando de el lentamente. - Sólo necesitabas una mano, y sucede que yo tengo una… Bueno, en realidad tengo dos.
Tom contuvo el aliento y abrió mucho los ojos, Bill había deslizado la otra mano debajo de las sábanas y masajeó ligeramente los testículos de Tom. Tom movió sus manos lejos de su cara, pero volvió la cabeza hacia un lado, lejos de Bill. Sabía que su cara debía estar del tono más brillante del color carmín, sentía como que ardía en llamas, y no sólo de la vergüenza.
La mano suave de Bill estaba bombeando despacio, ofreciendo la fricción que Tom había estado buscando.
- Si es demasiado repulsivo o lo que sea, puedo parar. _ Bill susurró.
Tom podía imaginar el rostro preocupado de su hermano. Sacudió la cabeza. - No, no te detengas. _ Su voz sonaba tan extraña y rasposa que no la reconoció. En el fondo de su mente, sabía que tenía que decirle a Bill que parase, pero el dolor en su entrepierna era mucho más insistente que la pequeña voz en su cabeza que trataba de convéncerlo.
Le pareció escuchar a Bill bufar por lo bajo, y sólo podía imaginarse la sonrisa de suficiencia en su rostro. Era demasiado tarde para que a Tom le importara, las manos de Bill lo trabajaban perfectamente y la idea de correrse le quitaba el aliento y hacía que su estómago se sacudiera de la emoción.
Trataba de no hacer ningún sonido, una tarea difícil con el trabajo que Bill estaba haciendo. Tom podía sentir los dedos pulgares de Bill masajeándolo, frotándolo en los lugares correctos.
- Tom, no necesitas quedarse tan callado. _ Bill murmuró al oído de Tom. - Estamos solos ¿recuerdas? El conductor está hasta el otro extremo del autobús.
Tom sólo podía oírlo por encima de sus jadeos intensos - No deberías oír eso. _ se quedó sin aliento. Una cosa era que Bill le hiciera una paja, y otra que tuviera que escuchar sus vergonzosos ruidos.
Bill se rió ligeramente. – Te he escuchado antes Tom, muchas veces. _ Acarició suavemente la cabeza del pene de Tom, presionando un poco más fuerte en la hendidura.
Las caderas de Tom se convulsionaron involuntariamente y dejó escapar un largo gemido de sus labios. Lo que estaban haciendo era tan jodidamente sucio, y eso sólo hacia que se sintiera mucho mejor.
- ¿Ya ves? puedes hacerlo. _ Bill le animó, sacudiendo su dedo pulgar más rápido, esparciendo la pre-eyaculación que empezaba a salir.
- ¡¡Mierda, mierda, mierda!! _ Tom gruñó, empujando sus caderas hacia el puño de Bill. Volvió la cabeza hacia Bill y fue sorprendido por el tinte rosado en las mejillas de su hermano. Tom lo miró fijamente hasta que se hizo demasiado intenso, tenía que recordar que Bill solo le estaba haciendo un favor. Era su hermano, su gemelo y solo le estaba ayudando.
Tom podía sentir el calor y el sudor debajo de la manta donde la mano de Bill se estaba moviendo. Un movimiento brusco aparto a un lado la manta, exponiéndolo por completo.
- Oh. _ Bill jadeó mientras miraba el miembro de su hermano antes de mirar nuevamente a Tom.
Tom frunció el ceño un poco y Bill le lanzó una mirada confundida.
- Es um... muy lindo. _ dijo Bill ruborizándose. Bajó la mirada por un segundo.
Tom se quejó, su estómago retorciéndose con violencia. Bill no podía decir esas cosas. La curiosidad fue más fuerte que él y no pudo evitar preguntar: - ¿Lindo? ¿Es todo lo que puedes decir?
Bill entrecerró los ojos y resopló. - ¿Qué esperas que diga?
Tom vio a su hermano dar otra mirada a escondidas a su miembro, esta vez deteniéndose por unos momentos. Bill apretó la mano alrededor de él y Tom echó la cabeza hacia atrás.
- Nada, nada. _ gimió con desesperación. - Solo sigue haciendo éso. _ Se permitió mirar hacia su entrepierna, gimiendo ante la vista de esos dedos tan familiares… delgados y decorados con uñas pintadas de negro lacado perfectamente con punta en blanco. Esos dedos lo tomaban con firmeza, y Tom no pudo evitar preguntarse ¿Cuántos tipos habrían soñado con este momento? También se pregunta cuántos realmente lo habían experimentado.
- ¿Estás...? Quiero decir, ¿te falta poco? _ Preguntó Bill.
Tom mordió su labio inferior y asintió frenéticamente.
- Muy bien. _ dijo Bill, aumentando el ritmo de sus estocadas.
- ¡Oh, mierda! _ gruñó Tom, meciendo sus caderas mientras trataba de no apoyarse demasiado en las manos dañadas.
Estaba al límite, lo sabía. La mano de su hermano estaba haciendo maravillas y se sentía tan bien que estaba empezando a doler.
- ¿Qué pasa? _ Preguntó Bill después de un rato, frunciendo el ceño.
Tom miró su palpitante miembro, estaba rojo e hinchado. Miró a Bill con impotencia.
- No sé, yo sólo... no puedo. _ Lanzó un gruñido de frustración y sacudió sus caderas más rápido, con la esperanza de que eso fuera suficiente para liberarlo, estaba al borde y era enloquecedor.
- ¿Es porque soy yo? _ Preguntó Bill. - Puede ser. _ admitió Tom. - Vamos Tom, supéralo… mi muñeca duele.
Tom quería reír, pero estaba muy concentrado en prepararse para correrse.
- Verás mi cara cuando me corra. _ Estaba avergonzado de nuevo.
- Quiero verla. _ dijo Bill seriamente.
Tom jadeó, Bill estaba tratando deliberadamente de traumarlo, de eso estaba seguro.
- ¡Porque no hice todo esto para nada! _ Bill anunció, bombeando furiosamente el enrojecido miembro de su hermano.
Tom gimió y flexionó las piernas, sabía que estaba cerca, eran sólo los últimos restos de vergüenza lo que lo separaba del orgasmo que estaba tan desesperado por obtener.
- Tom. _ advirtió Bill, sus labios rozando en lóbulo de la oreja de su hermano. - No me obligues a chuparlo…
Tom contuvo el aliento, mientras las imágenes más pecaminosas invadían su mente. Todo su cuerpo se tensó y sus dedos de los pies se encogieron con fuerza, el tan esperado orgasmo finalmente arrastrándose a través de él. Esperaba que el conductor estuviera realmente demasiado lejos para no escuchar su profundo grito de satisfacción.
Resoplando en molestia, se miró ambas manos vendadas y se maldijo a sí mismo una vez más por ser tan idiota. Había sido un accidente, por supuesto, no había quemado sus manos a propósito, pero fue completamente su culpa, debió haber sabido que tratar de hervir el agua para la pasta después de una copas de más, no era una muy buena idea y en un autobús en movimiento mucho menos.
Una ola de culpa se apoderó de él al recordar la expresión de terror en el rostro de Bill, Tom gritó de agonía, alzando las manos quemadas inútilmente, porque estaba en un estado de shock tal, que no tenía idea de qué hacer. El autobús tuvo que detenerse ya que al conductor casi le da un infarto al oír los gritos de los chicos. Bill llevó las manos de Tom al pequeño fregadero, manteniéndolas allí bajo el agua fría. El frío había sido toda una tortura, ya que fue entonces cuando realmente comenzó el dolor.
Un viaje rápido a la sala de emergencias y Tom había sido tratado, medicado y le habían dado una muy mala noticia… que no había forma en que fuera capaz de tocar su guitarra hasta que estuviera sano completamente. El doctor dijo que podría llenarlo de analgésicos y dar un concierto si pudiera soportar la molestia, por que había formación de ampollas, y las vendas tendrían que quedarse, ya que el riesgo de infección era muy alto. Tom no podía hacer nada con sus manos vendadas.
Tanto David como Bill, le habían gritado tanto, que todo lo que Tom pudo hacer fue encogerse en sí mismo y desear ser invisible para que pudiera ocultarse. Él sabía que tenían todo el derecho, a las fans no les iba a gustar que les dijeran que el concierto que tanto habían esperado después de la cirugía de laringe de Bill, tendría que ser reprogramado otra vez porque al otro Kaulitz se le había ocurrido meter la pata. Era como una pesadilla.
Aunque ellos no le habían gritado, Tom sabía que Georg y Gustav estaban muy molestos con él, y se alegró por primera vez de que ahora tuvieran su propio autobús porque no podría soportar ver las expresiones en sus rostros, ya tenia suficiente con que Bill le hubiera gritado y luego ponerse de mal humor, desapareciendo en su sala de estar y sin volver a aparecer desde entonces.
Tom había ido a esconderse en su litera, revolcándose en su miseria y deseando en secreto estar en su casa donde su madre se haría cargo de él. Ella no estaría enojada con él, o preocupada por los horarios y la mala publicidad, su única preocupación sería Tom. Eso le hizo sentirse aun peor, Bill no estaba allí para él. Siempre se habían cuidado uno al otro lejos de casa, pero Tom estaba bastante convencido de que Bill estaba demasiado furioso para jugar a la enfermera en ese momento.
Tom rodó un poco y se preguntó si sería capaz de sostenerse a sí mismo si se recostara sobre su estómago y frotarse contra su colchón, cualquier cosa para aliviar el dolor en su entrepierna. Gimió de dolor cuando ejerció presión en sus manos al tratar de rodar sobre sí mismo, y se dio por vencido una vez más, dejándose caer de espaldas, mirando hacia abajo en dirección a su miembro, ligeramente rojo, esperando por ser tocado. Tom había intentado su método habitual, pero le dolían demasiado las manos y las vendas se sentían rasposas en su sensible miembro. Había intentado ignorar su erección, pero al parecer, ésta era terca y exigente.
- Joder, si tan solo pudiera darme una mamada a mi mismo o algo así. _ Tom murmuró para sí mismo, girando un poco en los bóxers que el mismo se había sacado hasta la mitad de sus muslos, dejando a la vista un poco de bello.
Buscó por los rincones de su litera por algo, cualquier cosa que pudiera ser capaz de ayudarlo, pero terminó con las manos vacías… literalmente. Tom gruñó y se echó sobre su espalda una vez más, preguntándose cuánto tiempo iba a tener que soportar la tortura.
- Hey.
Tom volteó su cabeza hacia la voz, y se cubrió con modestia cuando vio asomarse la cara de Bill a través de su cortina.
- Hola. _ Respondió casual. Se preguntó si Bill iba a gritarle de nuevo y decidió que en realidad no estaba de humor para eso.
Bill no se veía como si estuviera enojado, Tom incluso pensó que se veía un poco triste. Esperó a que Bill dijera algo más.
- Lo siento _ dijo Bill después de unos momentos, con la cara como si fuera a derrumbarse en cualquier momento. - Tom lo siento, no debí haberte gritado así.
- Um... está bien _ Tom respondió, un poco desconcertado por el cambio repentino de Bill.
- ¡No, no está bien! _ Dijo Bill, sollozando un poquito.
Tom deseó que Bill no comenzara a llorar, él no estaba equipado para lidiar con eso. Ninguno de los gemelos lloraba muy a menudo, y cuando lo hacían era por la frustración o el cansancio, nunca nada por nada emocional.
- Dios, cuando yo no podía hablar, tú estabas allí para mí día y noche, y cuando tú te lastimas, todo lo que hago es gritarte. _ Bill continuó en tono triste.
- Pero tenías razón _ dijo Tom en voz baja. - Fue mi estúpida culpa, así que... _ levantó las manos vendadas en una muestra de perdón.
- Cierto, eso fue estúpido y desearía que nunca hubiera ocurrido _ contestó Bill. - Pero aun así, tú estabas herido, y esa debió ser mi única preocupación, y lo estaba Tom, ¡yo estaba preocupado! _ Sus ojos se ensancharon y Tom por un segundo, casi sintió miedo de ellos.
- Lo se. _ dijo en voz baja, sonriendo al rostro preocupado de Bill. - Si no hubieras estado preocupado, no te hubieras puesto tan furioso.
Bill pareció calmarse un poco, pero Tom se dio cuenta que su hermano todavía se sentía como una mierda. Tom quería que él se sintiera mejor, pero estaba demasiado ocupado siendo feliz de que Bill estaba de nuevo a su lado, odiaba cuando peleaban y odiaba la idea de que Bill pudiera estar decepcionado o enojado con él.
- Yo sólo... Desearía haberte defendido cuando Dave te gritó, en vez de unirme a él. _ dijo Bill al tiempo que se dejaba caer pesadamente en el borde de la litera de Tom.
- Bill _ Tom gimió, tratando de cubrirse de manera adecuada. Bill no parecía darse cuenta de lo que Tom había estado tratando de hacer antes, y a Tom no le importaba si Bill lo sabía, pero sabía que no estaba bien que su hermano estuviera en la cama con él mientras estaba medio desnudo y duro.
- Oh. _ Bill miró hacia abajo y se echó a reír un poco. Echó un vistazo a las manos vendadas de Tom. - No lo estas pasando muy bien ¿eh?
- Maldita conexión. _ Tom murmuró, mirando a sus manos.
Bill no dijo nada, pero tampoco se movió. Tom estaba esperando a que Bill lo dejara solo, cuando sintió que algo se desliza a través de su cadera, bajo la sábana que había tirado sobre sí mismo.
- Déjame que te ayude con eso. _ Bill murmuró serpenteando la mano por debajo de la sábana y acariciando peligrosamente cerca de la fuente del problema de Tom.
Por puro instinto, Tom rápidamente alejó la mano de Bill, riéndose nerviosamente y mirándolo con incredulidad - Um… no es necesario, créeme! Acepto tu disculpa, y todo eso.
- Tom _ dijo Bill chasqueando la lengua. - No seas tonto. _ Se acercó a Tom de nuevo y se frustró por segunda vez cuando la mano vendada de Tom lo empujó lejos.
- Mierda Bill, ¿estás loco? _Preguntó Tom, sin poder evitar sonreír estúpidamente. No podía creer lo que su hermano estaba sugiriendo, y no tenía idea si era una broma, o cómo se suponía que debía reaccionar. Sólo sabía que estaba lo suficientemente duro como para considerarlo, incluso si no tuviera a Bill respirando cerca de su entrepierna, y eso lo asustaba.
Bill suspiró. - No seas idiota, es sólo una paja, y no tienes nadie que lo haga por ti, ¿o si?
Los ojos de Tom casi se salen de sus cuencas. - ¿Solo una paja? Dios Bill, eres mi hermano, eso es raro. Sin mencionar que te gustan las… bueno... que te gusta los chicos. _ Tom no hubiera querido sacar al tema la sexualidad de Bill, pero él pensó que era lo mas apropiado, considerando lo que Bill estaba proponiendo.
- Ugh, dios Tom. _ dijo Bill rodando los ojos. - Esto no es como si quisiera ponerme gay contigo.
- ¡Eso no es lo que quise decir! _ Tom farfulló, pero sabía que no servía de nada, Bill podría pensar que Tom estaba siendo homofóbico, cuando en realidad no tenía problemas con las preferencias de su hermano.
- Mira_ dijo Bill con total naturalidad. – No hay duda de que estás estresado, todo el mundo ha estado gritándote y estas preocupado por los conciertos y todo lo demás, no hay manera de que puedas dormir con eso molestándote. _Bill apuntó hacia la entrepierna de Tom.
- Voy a knockearme con un poco más de analgésicos. _ sostuvo Tom, empezando a sentir pánico.
- No los puedes tomar hasta dentro de cuatro horas _ Bill le dijo con severidad. – Y de todos modos no te lo iba a permitir.
- ¿Cómo es que sabes eso? _ Preguntó Tom, derrotado.
Bill miró al suelo. – Pude haber sido un completo idiota cuando te grite, pero eso no significa que no estaba prestando atención a lo que decía el doctor.
Tom sintió el interior de su vientre calentarse.
- Déjame. _ dijo Bill suavemente. - No es la gran cosa.
Tom contuvo la respiración y mantuvo las manos lo más quietas que pudo mientras los dedos de Bill se acercaban a sus más que ansioso miembro.
- Oh, Dios. _ murmuró Tom escondiendo su rostro detrás de sus manos voluminosas. No podía creer que Bill en realidad iba a tocarlo, y no sólo eso, iba a tocarlo hasta que Tom se corriera. Él iba a masturbarlo.
- Solo relájate. _ Bill susurró.
Tom podía sentir que Bill se removía a su lado, poniéndose cómodo. Los finos cabellos de la nuca se le erizaron cuando su hermano habló.
- Mantén los ojos cerrados y finge que soy alguien mas o algo por el estilo… y no voy a mirar _ Bill prometió.
Las preciadas partes privadas de Tom estaban bien ocultas bajo la sábana, por lo que sabía que no había nada que Bill pudiera ver, pero ya que Bill iba a poner su mano alrededor de él, Tom no creyó que realmente importara.
Un ligero escalofrío recorrió su cuerpo cuando sintió la punta de los dedos de Bill acariciando la cabeza de su sensible erección, no estaba seguro si era de placer, ansiedad o ambos.
- Esto es jodidamente raro. _ admitió, siseando cuando sintió unos largos dedos envolverle, exactamente lo que necesitaba. Era increíble lo duro que se había puesto.
- No es nada. _ dijo Bill, formando un puño alrededor de la base del miembro de Tom y tirando de el lentamente. - Sólo necesitabas una mano, y sucede que yo tengo una… Bueno, en realidad tengo dos.
Tom contuvo el aliento y abrió mucho los ojos, Bill había deslizado la otra mano debajo de las sábanas y masajeó ligeramente los testículos de Tom. Tom movió sus manos lejos de su cara, pero volvió la cabeza hacia un lado, lejos de Bill. Sabía que su cara debía estar del tono más brillante del color carmín, sentía como que ardía en llamas, y no sólo de la vergüenza.
La mano suave de Bill estaba bombeando despacio, ofreciendo la fricción que Tom había estado buscando.
- Si es demasiado repulsivo o lo que sea, puedo parar. _ Bill susurró.
Tom podía imaginar el rostro preocupado de su hermano. Sacudió la cabeza. - No, no te detengas. _ Su voz sonaba tan extraña y rasposa que no la reconoció. En el fondo de su mente, sabía que tenía que decirle a Bill que parase, pero el dolor en su entrepierna era mucho más insistente que la pequeña voz en su cabeza que trataba de convéncerlo.
Le pareció escuchar a Bill bufar por lo bajo, y sólo podía imaginarse la sonrisa de suficiencia en su rostro. Era demasiado tarde para que a Tom le importara, las manos de Bill lo trabajaban perfectamente y la idea de correrse le quitaba el aliento y hacía que su estómago se sacudiera de la emoción.
Trataba de no hacer ningún sonido, una tarea difícil con el trabajo que Bill estaba haciendo. Tom podía sentir los dedos pulgares de Bill masajeándolo, frotándolo en los lugares correctos.
- Tom, no necesitas quedarse tan callado. _ Bill murmuró al oído de Tom. - Estamos solos ¿recuerdas? El conductor está hasta el otro extremo del autobús.
Tom sólo podía oírlo por encima de sus jadeos intensos - No deberías oír eso. _ se quedó sin aliento. Una cosa era que Bill le hiciera una paja, y otra que tuviera que escuchar sus vergonzosos ruidos.
Bill se rió ligeramente. – Te he escuchado antes Tom, muchas veces. _ Acarició suavemente la cabeza del pene de Tom, presionando un poco más fuerte en la hendidura.
Las caderas de Tom se convulsionaron involuntariamente y dejó escapar un largo gemido de sus labios. Lo que estaban haciendo era tan jodidamente sucio, y eso sólo hacia que se sintiera mucho mejor.
- ¿Ya ves? puedes hacerlo. _ Bill le animó, sacudiendo su dedo pulgar más rápido, esparciendo la pre-eyaculación que empezaba a salir.
- ¡¡Mierda, mierda, mierda!! _ Tom gruñó, empujando sus caderas hacia el puño de Bill. Volvió la cabeza hacia Bill y fue sorprendido por el tinte rosado en las mejillas de su hermano. Tom lo miró fijamente hasta que se hizo demasiado intenso, tenía que recordar que Bill solo le estaba haciendo un favor. Era su hermano, su gemelo y solo le estaba ayudando.
Tom podía sentir el calor y el sudor debajo de la manta donde la mano de Bill se estaba moviendo. Un movimiento brusco aparto a un lado la manta, exponiéndolo por completo.
- Oh. _ Bill jadeó mientras miraba el miembro de su hermano antes de mirar nuevamente a Tom.
Tom frunció el ceño un poco y Bill le lanzó una mirada confundida.
- Es um... muy lindo. _ dijo Bill ruborizándose. Bajó la mirada por un segundo.
Tom se quejó, su estómago retorciéndose con violencia. Bill no podía decir esas cosas. La curiosidad fue más fuerte que él y no pudo evitar preguntar: - ¿Lindo? ¿Es todo lo que puedes decir?
Bill entrecerró los ojos y resopló. - ¿Qué esperas que diga?
Tom vio a su hermano dar otra mirada a escondidas a su miembro, esta vez deteniéndose por unos momentos. Bill apretó la mano alrededor de él y Tom echó la cabeza hacia atrás.
- Nada, nada. _ gimió con desesperación. - Solo sigue haciendo éso. _ Se permitió mirar hacia su entrepierna, gimiendo ante la vista de esos dedos tan familiares… delgados y decorados con uñas pintadas de negro lacado perfectamente con punta en blanco. Esos dedos lo tomaban con firmeza, y Tom no pudo evitar preguntarse ¿Cuántos tipos habrían soñado con este momento? También se pregunta cuántos realmente lo habían experimentado.
- ¿Estás...? Quiero decir, ¿te falta poco? _ Preguntó Bill.
Tom mordió su labio inferior y asintió frenéticamente.
- Muy bien. _ dijo Bill, aumentando el ritmo de sus estocadas.
- ¡Oh, mierda! _ gruñó Tom, meciendo sus caderas mientras trataba de no apoyarse demasiado en las manos dañadas.
Estaba al límite, lo sabía. La mano de su hermano estaba haciendo maravillas y se sentía tan bien que estaba empezando a doler.
- ¿Qué pasa? _ Preguntó Bill después de un rato, frunciendo el ceño.
Tom miró su palpitante miembro, estaba rojo e hinchado. Miró a Bill con impotencia.
- No sé, yo sólo... no puedo. _ Lanzó un gruñido de frustración y sacudió sus caderas más rápido, con la esperanza de que eso fuera suficiente para liberarlo, estaba al borde y era enloquecedor.
- ¿Es porque soy yo? _ Preguntó Bill. - Puede ser. _ admitió Tom. - Vamos Tom, supéralo… mi muñeca duele.
Tom quería reír, pero estaba muy concentrado en prepararse para correrse.
- Verás mi cara cuando me corra. _ Estaba avergonzado de nuevo.
- Quiero verla. _ dijo Bill seriamente.
Tom jadeó, Bill estaba tratando deliberadamente de traumarlo, de eso estaba seguro.
- ¡Porque no hice todo esto para nada! _ Bill anunció, bombeando furiosamente el enrojecido miembro de su hermano.
Tom gimió y flexionó las piernas, sabía que estaba cerca, eran sólo los últimos restos de vergüenza lo que lo separaba del orgasmo que estaba tan desesperado por obtener.
- Tom. _ advirtió Bill, sus labios rozando en lóbulo de la oreja de su hermano. - No me obligues a chuparlo…
Tom contuvo el aliento, mientras las imágenes más pecaminosas invadían su mente. Todo su cuerpo se tensó y sus dedos de los pies se encogieron con fuerza, el tan esperado orgasmo finalmente arrastrándose a través de él. Esperaba que el conductor estuviera realmente demasiado lejos para no escuchar su profundo grito de satisfacción.

4 comentarios:
MUY BUENO, EXCELENTE, ME FASINO, ESPERAREMOS EL SIGUIENTE CONMUCHO GUSTO!!!!!!!!
wow simplemente no hay palabras
para describier esto *.*
mis felicitaciones a la autora
y aquien nos lo traduce =D
gracias chicas, espero les haya gustado la "sorpresa" que realmente me dejó sin aire, eres un amorch lore por siempre andar por aquí =), besos a todas.
OMG!!!!!....
Ke bueno esta el nuevo fic...
Thnx x traducirnos este capitulo,
y ke vengan muxos mas...
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