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KIMI WA PETTO ( SE MI MASCOTA) por tomoeandikr

(LOS COMENTS PARA LA ESCRITORA POR QUE ESTE ES EL FINAL )


FINAL.

Nunca había comprendido el verdadero significado de corazón roto hasta en ese momento, cuando se fue de la casa de Tom lo hizo sin darse cuenta de cuanto le dolería tener que irse, apartarse de la persona que quería. Esa mañana comenzó a comprender algo, no podía enfrentarle y despedirse por eso lo hizo mientras Tom dormía, al final decidió confesarle a un dormido amo lo que sentía, por que no tendría otra oportunidad, no volvería a verlo.

Al llegar a la escuela en Berlín creyó que sería mejor, que podría concentrarse en sus estudios, en su carrera, pero la sorpresa fue que no pudo concentrarse en nada, no hacía nada muy bien , sus clases le parecían completamente aburridas, sin sentido y realmente la estaba pasando mal, quizás tenía que dejar pasar mas tiempo para que las cosas volvieran a la normalidad, pero mientras tanto la soledad estaba matándolo, había tantas personas y se sentía solo, sin Tom se sentía incompleto.

Esa mañana era tan gris como las otras, no tenía nada nuevo ni nada especial, así que no puso especial atención en su arreglo, simplemente una playera negra, peinado como siempre, uñas negras y su mochila, nada especial nada nuevo.

Las primeras clases resultaron aburridas, como siempre, nunca pensó que le resultaría aburrido el tener clases pero la verdad es que extrañaba los ensayos, su casa, los aplausos y sobre todo a Tom, podía volver a tener los ensayos y los aplausos pero no a Tom, que era lo que mas extrañaba.

La clase de historia de la danza estaba casi comenzando cuando alguien tocó la puerta, extraño que la profesora dejara entrar al intruso, pero posiblemente era por que el director estaba haciendo rondas y no podía negarle la entrada al director.

La sorpresa fue cuando vio a Tom parado en la puerta, sonrojado, agitado y mas guapo que nunca, se paró de inmediato, por que quería correr hacía el, por que no podía creer que estuviera ahí , pero sus piernas se paralizaron y Tom comenzó a hablar.

- ¿Quién es usted? – preguntó la profesora

- Me llamo Tom y necesito hablar con Bill – dijo medio sonrojado.

- Lo siento el señor Trumper no puede salir del salón, lo que tenga que decirlo dígalo aquí.

Maldita profesora, Bill estaba seguro que solo era por que era metiche, preferiría el salir del salón…

- Profesora…- dijo Bill inseguro

- Sabe las reglas joven, ahora o tendrá que esperar dos horas a que termine la clase.

- Vine para decirte que te amo – dijo Tom firme y seguro – me di cuenta cuando te fuiste, y pensé que no debería dejar esto así, tenías que saberlo…

Lo amaba, Tom lo amaba, no podía pronunciar otra palabra…

- Tom…- dijo un Bill bastante sorprendido.

- Así que aquí va…me gustaría comenzar algo contigo Bill… ¿podrías darme una oportunidad?

Quería gritar que si pero la voz apenas y le salía, en cambio el cuerpo parecía ya poder moverse, así que sin demora bajó las escaleras y abrazó a Tom con fuerza, pudo susurrarle que le daría todas las oportunidades que necesitara y Tom le abrazó de vuelta, finalmente se sentía completo, esto era lo que le hacía falta.

Enseguida se escucharon los aplausos de los chicos, incluso la maestra estaba sonriendo, Bill secó sus lágrimas y sonrió, no había por que llorar, era feliz, y todo saldría bien.

- Bien jóvenes, Trumper haga favor de sentarse y usted espere afuera – dijo la mujer. Tom asintió.

- Te espero fuera – dijo Tom sonriendo.

Bill asintió, finalmente podría estar con Tom.

La clase se le hizo eterna, no podía concentrarse, por que afuera estaba Tom, por que podía sonreír otra vez, por que Tom le amaba, y eso, era lo que realmente no podía creer, simplemente era su milagro personal.

En cuanto se terminó la clase tomó sus cosas y salió corriendo, abrió la puerta y ahí recargado en la pared estaba Tom, así que sonrió al ver que Tom se le acercaba, le tomaba del rostro con ambas manos y le besaba. Fue la gloria, sin duda.

Se separaron por algunos centímetros, Tom le tomó de la mano y mientras caminaban por el pasillo de salida no dejaron de sonreír, de reír, por que las cosas ahora eran tan sencillas, ¿Por qué no lo habían visto antes?

No hubo discusión acerca de que se haría, todo estaba muy claro, Bill renunció a la beca por que no le gustaba, por que ya tenía lo que necesitaba y punto. Empacó sus cosas con rapidez, Tom estaba ya comprando los boletos de regreso, irían a casa, el comenzaría en la compañía donde estaba, y todo volvería a ser como antes, bueno casi como antes.

…………………….

El vuelo de regreso fue placentero, Tom hablaba por teléfono con Gustav y Georg para crear un nuevo anuncio, Bill no se molestó y se quedo dormido, Tom tenía trabajo, el lo entendía, así que se quedó dormido.

Al llegar Bill reacomodó sus cosas, el espacio ahí estaba disponible, todo en el closet de Tom, era como si nunca se hubiera ido, claro que la casa necesitaba limpiarse pero de eso ya se encargarían, el se encargaría si Tom tenía trabajo.

Claro que la primera noche fue algo extraña, Tom sabía que las cosas tenían que cambiar, nada de dormir en el sofá para Bill, sería tonto, así que cuando terminaron de cenar y Bill estaba usando la laptop Tom simplemente y con mucho esfuerzo le dijo “ no tardes mucho en venir a dormir”

Esa noche solo durmieron y se abrazaron, era reconfortante, era justamente lo que necesitaban , así que poco a poco se fueron familiarizando con las nuevas reglas, la nueva situación, por que no era nada que no quisieran, al contrario, conforme pasaban los días se daban cuenta que era exactamente lo que necesitaban.

El problema que presentaban era que los padres de ambos estaban algo…sensibles al respecto de sus hijos, los padres de Tom eran quizás los más complicados, su madre mas que nada, por que su padre estaba serio al respecto de la nueva relación de su hijo pero no tanto como su madre. En cambio Bill tenía problemas con su padre, su madre al contrario estaba…mas abierta al respecto de la sexualidad de Bill.

Así que la idea de Bill era que una cena podría limar asperezas, sonaba fácil pero para empezar decidir la fecha fue un problema, después de algunos días pudieron encontrar una en que todos pudieran. Después venía la cena, querían que fuera especial, o al menos así lo quería Bill, para Tom no tenía tanta importancia si sus padres los aceptaban o no. Decidieron cocinar.

El día de la cena incluso Tom tuvo que salir temprano, dejo algunas cosas sin concluir, e incluso tuvo que aguantar las burlas de Georg y Gustav.

- Vas a ponerte eso? – le preguntó Bill señalando su camisa.

- Si…¿Qué tiene? – preguntó Tom confundido.

- Es una cena Tom, podrías ponerte algo mas…formal – dijo Bill mientras revisaba la salsa que tanto trabajo le había costado hacer.

- Pero…

- Todo tiene que salir perfecto – dijo Bill. En su vida Tom había visto a Bill tan estresado.

- Sabes no entiendo por que es tan importante – dijo Tom frustrado.

- Por que somos familia Tom, tú eres mi familia y viceversa, quiero ser capaz de ver a tus padres y tú a los míos – dijo Bill obstinado.

- Bien, bien, voy a cambiarme – dijo Tom sin salida, si era importante para Bill era importante para él.

Mientras se metía a cambiar el timbre sonó, Bill corrió a abrir y ahí en la puerta estaban los padres de Tom. Los dejó pasar, y cerró la puerta.

- Siéntense, ahí viene Tom – dijo Bill sonriendo - ¿quieren algo de tomar?

- Whisky seco – dijo Jorg. – por favor.

- Agua mineral – dijo la madre de Tom. Bill salió disparado para la cocina.

- Hola madre – dijo Tom saliendo – hola padre.

- Tom, cariño – dijo su madre – vaya, te ves bien…

- Hola hijo – dijo Jorg sonriendo. Tom se veía sin duda feliz.

- Su whisky, y agua mineral – dijo Bill sonriendo. El timbre volvió a sonar.

- ¡yo voy! – dijo Bill.

- Es algo hiperactivo – dijo Jorg sonriendo.

- Algo – admitió Tom riendo.

- Bill – dijo Simone al entrar – cariño ¿Cómo estás?

- Bien madre – dijo Bill dejando pasar a sus padres.

- Hijo – le saludó Gordon.

- Padre.

Tom se puso de pie, y sus padres también, al ver a los padres del pelinegro se pusieron tensos, no sabían de su llegada, así que Tom intervino.

- Hola soy Tom – dijo serio pero firme. – estos son mis padres, Jorg y Helena.

- Mucho gusto – dijo Jorg

- Igualmente

- Estos son mis padres, Simone y Gordon – dijo Bill sonriendo. – tomen asiento ¿quieren algo de beber?

- Vodka, para los dos – dijo Gordon. Esta vez fue Tom quien se dirigió a la cocina.

Cuando regresó Bill era quien dirigía la conversación, era increíble, el ambiente estaba tenso pero aún así él se esforzaba y sabía llevar las cosas para un ambiente mas relajado.

- Y bien Tom ¿a qué te dedicas? – le preguntó Gordon inspeccionando a Tom.

- Tom tiene su compañía – dijo Bill emocionado - ¡compone canciones para los anuncios!

- ¿es verdad? – preguntó Simone sorprendida – eres muy joven.

- Si bueno mi padre me ayudó con el capital pero ahora la empresa trabaja por mis medios, el dinero del préstamo ya se lo regresé a mi padre.

- Vaya, eso es impresionante ¿no querido? – preguntó Simone satisfecha

- Si, Tom ha madurado – dijo Helena – incluso se puso esa playera polo de su talla…

- Ah…ese fue Bill – dijo Tom avergonzado, mejor admitirlo, era un punto bueno para Bill – no le gusta cuando ando con mi ropa usual, dijo que esta noche era especial..

- Bien dicho – dijo Helena sonriendo a Bill por primera vez – Tom no parece entender lo bien que se ve con ropa de su talla, cuando se viste para las juntas se ve tan…

- Guapo – dijo Bill sonriendo – si yo mismo quiero comprarle ropa de su talla en una tienda que vi…

- ¡estoy aquí! – dijo Tom sorprendido, de un momento a otro Bill y su madre querían vestirlo, era increíble.

- Cariño, solo vemos por tu bien – dijo Helena.

- Si como no…

- ¡la cena esta lista! – dijo Bill – pasemos a la mesa.

Pasaron a la mesa, al parecer ambos padres estaban haciendo estudios del novio de sus hijos, iban bien, al parecer que el tuviera su empresa le daba un punto extra y que Bill le obligara a usar ropa de su talla le daba puntos a Bill.

La cena de hecho estaba deliciosa, se preguntó si era por que de verdad se había esforzado o el destino le había echado una mano.

- Y Tom…- comenzó Gordon - ¿Qué piensas de los hijos?

Cabe decir que Tom casi se ahoga con su comida antes de contestar.

- ¿hijos? No muchas gracias – dijo de inmediato – no es lo mío, además estoy con Bill, es todo lo que necesito

- ¿y tu Bill? – preguntó Helena.

- ¿hijos? – preguntó Bill pensando – no me desagrada la idea, es más podemos adoptar ¿no Tom? Te imaginas adoptando un bebe podría elegir si tiene el cabello negro o rubio como tu, aunque yo también soy rubio ¿verdad mamá? Solo que me lo pinto… así que un bebe rubio sería lo mas natural…aunque me sigue gustando el cabello negro…¡o pelirroja!

- Bill…¿hijos? – preguntó Tom incrédulo.

- Sí por que no, las leyes para las parejas como nosotros han avanzando mucho, cuando querramos ser padres seguramente podremos hacerlo, piénsalo podrían ser gemelos!

- Ni siquiera estoy seguro de querer tener uno y tú ya quieres tener gemelos – dijo Tom.

- ¡es una idea genial! – dijo Bill emocionado.

Era una idea que no le había cruzado por la cabeza, incuso cuando sus padres se fueron se quedó pensando en tener hijos, con Bill, no lo había pensado, y no sonaba tan desagradable, lo cual era mas increíble.

Bill entró en el cuarto sonriendo, se recostó en la cama y Tom le pasó una mano por el cabello negro, lacio y sedoso.

- Todo salió bien no ¿Tommy?

- Mejor de lo que pensé – dijo Tom sonriendo – excepto esa parte en donde tú dices que quieres tener hijos conmigo…

- ¡pero es verdad! Dos pequeños… Bill y Tom ¿no te parece?

- Eh…no se, creo que podemos hablar de eso después.

- Una familia Tom, una familia.

Eso era lo que había ganado teniendo a Bill, una familia. Para siempre.

FIN.

KIMI WA PETTO ( SE MI MASCOTA) por tomoeandikr


(NO OLVIDEN LOS COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA TALENTOSA, OK? )

CAPITULO15


Su despertador sonó a las seis de la mañana, tenía que levantarse, el trabajo lo esperaba, tenía que componer algunos temas, estaba atrasado, no podía faltar más, dos días sin hacer nada más que dormir, comer, dormir y volver a comer no era bueno. Simplemente no pudo levantarse el día después que Bill se fue, simplemente encontrar el departamento vacío, sin el fue demasiado, su habitación fue su santuario esos dos días, salía a comer lo que encontraba en la cocina , ahora ya no tenía nada de nada, tenía que salir, interactuar con el mundo de nuevo, salir y tratar de olvidar que Bill estaba en otro lugar.

Se dió un baño y suspiró, desayunaría en el camino, se compraría un café, una dona, y se pondría a trabajar, decían que era la mejor terapia para un corazón roto, estaba por comprobarlo.

Cuando llegó a la oficina Georg y Gustav le vieron preguntándose como estaba. Sonrió débilmente y se sentó en su escritorio, prendió la computadora y sacó su cuaderno de notas y demás.

- Tom – le llamó Georg - ¿Cómo estás?

- Vivo – dijo Tom sonriendo triste. – No pongas esa cara, estoy bien hombre fue una broma.

- Faltaste dos días, apenas no contestaste el celular, nos tenías preocupados – dijo Gustav serio – sabemos que Bill se fue.

- Si bueno, eso fue lo último, lo mas relevante – dijo Tom sin verles – no hay mas que saber.

- ¿Por qué se fue? – preguntó Georg - ¿no le dijiste que se quedara?

- No – dijo Tom serio – era su vida profesional, no podría pedirle que se quedara.

- Pero tu querías que se quedara – dijo Gustav.

- ¿y?

- Bueno… ¿no lo extrañas?

- Tenía que irse, eso es todo.

Sus amigos no le dijeron nada, quizás ya había superado todo, no lo entendían, pero lucía, mas o menos bien, por que totalmente bien no estaba, las ojeras lo decían , estarían en guardia por algunos días más.

Después de esa pequeña plática Tom se concentró en su trabajo hasta que dieron las siete de la tarde y salió sin decir mucho, estaba decidido a trabajar, trabajar y después olvidarse de Bill, podría hacerlo, la gente lo hacía todos los días.

Cuando llegó a su departamento con las compras en las manos las dejó en la mesa, su departamento estaba hecho un desastre, pero no tenía ganas de limpiar nada, así que solo hizo algo rápido de cenar y se sentó en el sofá decidido a ver algo en la televisión.

Había muchas películas de acción, películas que el adoraba, pero esta vez el quería ver “ diario de una pasión”, la película favorita de Bill, sabía que no era muy normal en él, pero de vez en cuando variarle estaba bien ¿no era así?

Se quedó dormido en el sofá y como consecuencia tenía todo el cuerpo adolorido, mala posición, ropa incómoda, definitivamente no había sido su mejor noche.

La mañana fue empeorando de poco a poco, no tenía café, no tenía ropa limpia y estaba de un humor horrible, así que terminó poniéndose una playera que Bill había dejado, una playera negra con dos figuras rosas en el centro bailando algo… al parecer era de su estudio, para lo que le importaba, se la puso sintiéndose extraño al usar una playera de su talla.

Llegó a la oficina con un café grande en la mano, gafas y una mueca no muy agradable. Dejó, o mejor dicho aventó su mochila al suelo en cuanto abrió su oficina y al quitarse los lentes vio a su madre sentada en la sala de espera.

- No ahora madre – dijo Tom cansino.

- Tom, hace mucho no te veía – dijo su madre ignorando la actitud de Tom.

- ¿Qué quieres? – preguntó Tom quitándose su sudadera. Dejó ver su playera y entonces incluso Georg y Gustav le vieron sorprendidos - ¿Qué? No tenía ropa limpia.

- Éso era de Bill – dijo Gustav

- Bueno si, ¿y qué? – preguntó Tom molesto.

- ¿Qué demonios traes puesto? – preguntó su madre alterada.

- Una playera, madre, una playera – dijo Tom cansado. - ¿Qué tiene de malo?

- Es…es afeminada Tom – dijo su madre. - ¡¿es de ese chico que vive contigo?!

- Si, es de Bill – dijo Tom - ¿y que?

- Tom, cariño – dijo su madre – es hora de que termines ésto, ése chico… no es para ti ¿Por qué no regresas con Cindy? Es una chica tan linda…

- ¡ella me ha engañado! – dijo Tom molesto – no voy a volver con ella! Dios…

- ¡yo solo veo por tu bien! No entiendo por que tanto afán de defender a éste chico, es menor que tú, no hace nada de su vida…

- Es bailarín madre, actúa, es talentoso…

- ¡es un chico Tom! ¡entiende! No es para ti! Ya no lo defiendas…tu padre y yo pensamos que … deberías dejarlo y…

- Ya se fue – dijo Tom furioso - ¡ya se fue! ¡no pude decirle nada! ¡¿contenta?!

- No entiendo por que tanto alboroto…fue lo mejor y…

- ¡por que le amo! – gritó Tom desesperado – por eso…tanto alboroto.

La madre de Tom se quedó petrificada, Tom estaba en shock, amaba a Bill, claro, era tan fácil, por que no se había dado cuenta antes? Era tan fácil, Bill le alegraba el día, le hacía reír, y lo quería cerca, eso era tan sencillo, había estado sufriendo tanto por algo tan simple como eso, por que cuando se ama a alguien simplemente se ama ¿no es así?

- Yo lo amo y no voy a permitir que tú ni nadie se meta – dijo Tom seguro – ahora si eres tan amable, vete.

- Pero…

- Fuera.

El tono de voz de su hijo le recordó tanto al de su esposo que no pudo decir otra cosa mas que adiós, se levantó y se fue sin decir otra cosa, sumamente indignada.

Georg y Gustav se acercaron a su amigo, estaba algo sorprendido, pero sonreía y parecía mas relajado.

- Soy un estúpido – dijo Tom - ¿Cómo no me di cuenta antes?

- Bueno, eres un poco despistado para esas cosas – dijo Gustav sonriendo

- ¿ya sabían cierto? – preguntó Tom.

- Ya – dijo Georg – pero tenías que darte cuenta tu mismo, aunque estos últimos días había estado cerca de decirte todo.

- Lo que si no se es que estas haciendo aquí – dijo Gustav

- ¿Qué?

- Ya sabes que lo amas, puedo conseguirte la dirección…deberías ir por él – dijo su amigo.

¿sería bueno ir por él? Sabía que Bill le amaba, él lo hacía también ¿Por qué estar lejos uno del otro cuando podían estar juntos? Estaba su carrera, pero le diría a Bill todo lo que sentía, le daría el poder de decidir a él, a Bill y el aceptaría esa decisión, las cosas tenían que funcionar.

- Consígueme la dirección, voy por mis cosas, paso de camino al aeropuerto – dijo Tom apurado

- ¡así se habla! – dijo Georg

- No tardaré – dijo Gustav – tendré todo listo.

Salió corriendo hacía su departamento, en menos de quince minutos estaba ahí, sacó su maleta y guardó algunas prendas de ropa, no sabía cuanto se tardaría, quizás podría dar una vuelta, o conocer Berlín, claro que si su mascota preferida estaba con él sería mucho mejor.

Tuvo que detenerse para abrir las puerta, ahí estaba su padre, no le extrañaba, seguramente su madre ya había ido con el chisme, le dejó pasar mientras buscaba sus papeles.

- Tom – le llamó su padre.

- Voy de salida.

- ¿A dónde vas Tom? – le preguntó su padre

- Por Bill, a Berlín.

- Te advertí que no quería nada serio Tom.

- Muy tarde – dijo Tom mientras cerraba su maleta.

- Te retiraré el fondo que…

- Retira lo que quieras padre, mi compañía funciona sola, puedo arreglármelas sin ti, no te preocupes, lo más importante es que pueda ir por Bill.

- No hay vuelta atrás Tom.

- No me preocupo – dijo Tom sonriendo – esto es lo que realmente quiero.

Salió de su departamento dejando solo a su padre. No se arrepentía de su decisión, quería estar con Bill, intentarlo, sabía que era la decisión correcta.

Pasó por la oficina, Gustav ya le tenía preparado el lugar anotado en una hoja de papel, así que le desearon buena suerte, el haría lo posible por traer a Bill de regreso.

Llegó al aeropuerto, pagó un poco más por un vuelo en calidad de urgente, salió en menos de media hora, sabía que todo lucía muy precipitado pero ahora que lo sabía no encontraba una razón para esperar.

Berlín era mas fría, mas concurrida y diferente, no esperaba encontrarse una diferencia tan grande, sería interesante el recorrerla, quizás podría pedirle a Bill que le hiciera de guía turístico, sería de lo mejor.

Llegó a un pequeño y modesto hotel, estaba bien que había hecho un gran viaje pero no había por que gastarse el dinero de todo un año, podría ahorrar un poco. Su cuarto era bastante cómodo, tenía todos los servicios y lo mejor era que había llegado a muy buena hora, podría ir a buscar a Bill en ése mismo instante.

Cuando lo viera ¿Qué podría decirle? Le tendría que explicar por qué estaba ahí, y a la escuela el por qué de que pidiera hablar con Bill, no sabía si funcionaría pero tendría que intentarlo, así que cuando llegó y vio a la recepcionista le sonrió dulcemente.

- ¿estudia aquí Bill Trumper? – preguntó Tom.

- Así es, se encuentra en clase por el momento… ¿en qué puedo ayudarle?

- Mira… se que va a sonar raro pero es cuestión de vida o de muerte que hable con él, no se si podría buscarlo en su salón…

- No puede pasar lo siento

- De verdad me gustaría verle, es necesario… - dijo Tom. La mujer parecía no poder convencerse - es el amor de mi vida, si no hablo con él ahora puede que no lo vea de nuevo.

La mujer le vio sorprendida y después de unos minutos le sonrió.

- Por el pasillo a la izquierda , si te preguntan yo no estaba aquí – dijo la mujer.

- Gracias!

Corrió a lo largo del pasillo, las manos le sudaban, su cabeza estaba hecha un lío pero tenía el valor y no podía darse el lujo de retirarse por que no sabía cuando volvería a tenerlo.

Llegó al salón indicado, tocó la puerta y esperó a que un leve “pasen” se escuchara.

Al abrir la puerta se encontró con mas de 50 ojos viéndole, entre ellos un pelinegro que en cuanto le vio se puso de pie, Tom le sonrió de tan solo verle, por que se sintió vivo, completo de nuevo.

- ¿Quién es usted? – preguntó la profesora

- Me llamo Tom y necesito hablar con Bill – dijo medio sonrojado.

- Lo siento el señor Trumper no puede salir del salón, lo que tenga que decirlo dígalo aquí.

- Profesora…- dijo Bill inseguro

- Sabe las reglas joven, ahora o tendrá que esperar dos horas a que termine la clase.

No podría esperar dos horas, el valor se esfumaría, así que suspiró, no podría ser tan complicado, intentó no ver a nadie más, concentrarse en Bill.

- Vine para decirte que te amo – dijo Tom firme y seguro – me di cuenta cuando te fuiste, y pensé que no debería dejar esto así, tenías que saberlo…

- Tom…- dijo un Bill bastante sorprendido.

- Así que aquí va…me gustaría comenzar algo contigo Bill… ¿podrías darme una oportunidad?

KIMI WA PETTO ( SE MI MASCOTA) por tomoeandikr


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CAPITULO14

“ HASTA LUEGO TOMMY”

Si algo había aprendido era que el tiempo pasaba muy rápido cuando se estaba bien, feliz. Los últimos dos meses y dos semanas había sido feliz, desde el último incidente con Tom las cosas mejoraron, su amo no volvió a llevar a una chica a la casa, ni una, ni tampoco recibía llamadas de ellas, lo cual agradecía Bill, si todo seguía así terminaría los tres meses con una sonrisa , después dejaría libre a Tom para que pudiera estar con una linda chica, él ya no estaría para verlo.

Lo que si le preocupaba era que ya tenía que decirle a Tom que se iba, se lo diría esa noche, cuando fuera por él después del ensayo, tenía que hacerlo, y asegurarse de que pasaran las últimas dos semanas lo mejor posible.

Sintió la calidez de su chamarra mientras veía el exterior , estaba ya el carro de Tom fuera, y su dueño esperando por él, así que emocionado se despidió de todos y salió del estudio. Tom le sonrió y él abrió la puerta para echar su maleta.

En cuanto entró en la camioneta pudo sentirse como en casa, con el aroma de Tom por toda la camioneta, iba a encender la radio cuando recordó lo que tenía que hacer, así que suspiró y dejó caer sus manos en su regazo.

- ¿cansado? – preguntó Tom – haré algo de cenar, puedes elegir hoy.

- Pasta – dijo Bill sin verle realmente – Tom ¿recuerdas se taller que tomé hace unas semanas?

- Claro ¿Qué sucede? ¿vas a irte de nuevo?

- Si bueno, solo que esta vez es mas tiempo – dijo Bill

- ¿una semana? – preguntó Tom serio, no le gustaba cuando su mascota estaba lejos de eél.

- Más – dijo Bill. Pudo ver la expresión dolida de Tom – me voy a Berlín.

- Eso…eso esta muy lejos – dijo Tom frunciendo el ceño, hacía cuentas mentales – al menos dos semanas ¿no es cierto?

- Tom, me eligieron para una beca, para estudiar en una escuela de artes, una muy buena escuela, una obra y todo pagado Tom… me voy y quizás no regrese.

Tom tuvo que esquivar un carro que por poco queda estampado en su parte delantera, Bill acababa de decir que no regresaría, que se iría, fue entonces cuando el pánico se disparó y se preguntó que había hecho mal, intentó calmarse, quizás había escuchado mal, quizás…

- ¿Cuándo? – preguntó intentando fingir calma

- En dos semanas.

Y de nuevo un volantazo, Bill vio con miedo la carretera y después a su dueño, aferraba el volante con ambas manos, parecía estar pasando un momento difícil, quizás debió decirle cuando estuvieran en el departamento, pero ya no había marcha atrás, así que intentó reparar el daño.

- Nunca me has visto cocinar, quizás sea hora que yo haga la pasta – dijo sereno. – se de algunas recetas, no te preocupes Tom, será comestible, le pondré hongos y beberemos vino, una vez vi en una película que…

Pronto Tom se perdió en el monólogo de Bill, sabía que lo hacía para calmarle, para que no perdiera el control de la camioneta, y ciertamente funcionó. Cuando llegaron al departamento se sentía mas calmado pero aturdido, apenas podía responder a algunas preguntas así que si Bill cocinaba era una buena idea el hacerle caso y comer.

Se dejó consentir por su mascota, Bill no cocinaba tan mal, así que lo comió de buena gana, el vino era muy bueno y la música también, se permitió olvidar por unos instantes lo que acababa de escuchar, se dejó llevar por la seguridad de la rutina y comenzó a hablar de nuevo, pronto entablaron una conversación de cosas tan triviales que pronto olvidaría.

No había sido buena idea el decirle a Tom, no creyó que lo tomara tan mal, no volvió a decir nada por que podía percibir el delicado equilibrio que habían construido, que Tom se esforzó en mantener, la cena fue lo mas tenso que recordaba se esforzó en mantener una suave y ligera conversación, Tom le siguió la corriente y suspiró aliviado cuando su dueño se retiró a descansar, ya descubriría la forma de volver a tocar el tema.

Esa noche no pudo dormir, pensó que quizás era una pesadilla, Bill no se iría, estaba bien y solo había sido un sueño, un muy mal sueño. Salió y se dio un baño, ese día estaría mucho mejor, eso esperaba.

Entró a la cocina un poco mas despierto y vio a Bill escribiendo una lista, estaba concentrado.

- Buenos días

- Buenos días Tommy – dijo Bill sonriendo, tapó la lista con el brazo. Tom lo notó

- ¿Qué es eso?

- Nada, una lista, nada importante – dijo Bill.

- Una lista…¿de?

- Las cosas…bueno las cosas que tengo que hacer antes de irme – dijo Bill tímido. Tom le vio con los ojos vacíos y después se puso de pie para servir café.

- ¿Qué es lo primero? – preguntó Tom como si fuera algo normal. Bill suspiró aliviado.

- Preparar mis papeles, lo haré hoy – dijo Bill

- ¿quieres que te ayude?

- ¿puedes?

- Un rato, supongo que es sacar pasaporte, eso es algo tardado, pero saldré temprano y vengo por ti – dijo Tom sonriendo – ahora voy a cambiarme.

Era verdad, Bill se iba, sintió sus manos temblar, debía espabilarse, obvio que no podría quedarse con él por siempre, era algo que veía apenas, que le pegaba apenas, lo odiaba, por que se había hecho ilusiones, por que no podía pensar en otra cosa que en su mascota, así que lo mejor era poner manos a la obra y comenzar a moverse.

El resto del día pasó como si nada, olvidó a momentos que Bill se iba, que le quedaban algunos días con él, olvidó todo eso mientras que Bill no lo mencionara, podía hacerlo, sabía que debería hacerlo.

Con el paso de los días la realidad le fue pegando con mas dureza, Bill comenzaba a realizar preparativos reales, equipajes, viajes a su casa, papeles… cada día era peor que el anterior, peor por que lo tenía cerca y pronto lo dejaría de ver, peor por que cada respiro de su alegre mascota era como aire para él y lo perdería.

Una mañana Tom se quedó pensando al ver a Bill platicando con Andreas por el teléfono, ¿y si Bill se iba por que él había hecho algo mal? ¿si estaba en sus manos el que su mascota se quedara? Salió de su habitación indeciso de cómo tomar el tema, decidió hacerlo de frente.

- Bill – le llamó nervioso – si…si estuvieras molesto conmigo ¿me lo dirías no es así? Es decir…

- ¿Por qué lo preguntas Tom?

- Lo que quiero decir es si… si yo he hecho algo malo para…para que quieras mudarte.

Bill le vio incrédulo, Tom, la persona que mejor le había tratado se echaba la culpa que se mudara, eso no estaba bien, así que decidió guardarse esas lágrimas que casi suelta cuando Andy se despedía de él y abrazó a Tom.

- Claro que no, eres el mejor dueño que una mascota podría pedir.

- ¿de verdad? – preguntó Tom inseguro. – puedo mejorar Billa…

- De verdad, así eres perfecto.

Tom respiró mas tranquilo, si Bill lo decía él podía creerlo.

- ¿Por qué no bebemos para despedirte como es debido? – sugirió Tom

- ¿me vas a dejar beber?

- Es una ocasión especial – dijo Tom sonriendo

- Me parece bien, ¡una excelente idea!

- Tu última noche será la mejor Billa te lo prometo.

Tendría que ir a trabajar, pero saldría temprano para poder comprar algo para cenar, algo delicioso, compraría botellas de alcohol y lo prepararía todo, sería perfecto, podría lamentarse todo lo que quisiera cuando Bill se fuera, pero ésa noche, ésa noche sería perfecta.

Cuando llegó a su departamento comenzó a preparar la cena, ya tenía las bebidas en el refrigerador, y la cena aunque no sería perfecta, sería preparada por él, por que eso lo hacía mejor.

Bill llegó unas horas después, sonrió enormemente cuando vio a Tom con la cena y la botella de vino en la mesa, corrió a abrazarle con fuerza, era lo mejor que podría obtener, lloraría a mares al día siguiente, sufriría mucho, pero esa noche sería para él, para Tom, sonriendo ambos.

- Compré vino, y la cena esta lista, primero cena y después el vino ¿ok?

- Ok.

La cena fue perfecta, Tom sonrió satisfecho al ver que Bill comía todo, que el sabor era bueno.

La primer botella se fue mientras cenaban, ya estaban sonriendo, alegres, felices.

La segunda botella se iba mientras bailaban en la sala al ritmo de lo que encontraban en el canal de videos, Bill tenía las mejillas sonrojadas, estaba ya descalzo, se veía adorable mientras reía y bailaba torpe, Tom estaba ya consiente que otra botella sería una mala idea, aún así no le importó demasiado, dejó que el pelinegro abriera la tercera y le diera un amplio trago.

Comenzó a sonar una canción que Bill conocía, era una buena canción, una canción que le hacía sentir sexy, así que comenzó a moverse de forma sensual, tenía experiencia lo que pasaba es que sus pies se negaban a cooperar con sus manos, no lograba coordinar y se fue directo al regazo de Tom, riendo y maldiciendo al piso por moverse. Tom le recibió sin darse cuenta que tan cercanos estaban, sin darse cuenta de sus cuerpos juntos…

- Sabes que Tommy – dijo Bill – voy a extrañarte.

- Yo también voy a extrañarte. – dijo Tom viendo los dulces ojos de su mascota. Sin pensarlo le besó con dulzura, quería saborear sus labios antes de que se fuera.

Bill le correspondió de prisa, besó a Tom con pasión, sin importarle que pasara al día siguiente, todo lo que quedaba era ésa noche. Tom comenzó a quitarle la playera mientras lo subía bien a su regazo, Bill le quitó la playera también a su amo, se veía tan sexy sin playera, así, besándole el cuello, y con sus manos en su trasero, casi le hizo gemir de placer al verlo así.

No tenía tiempo, todo pensamiento racional se fue de su cerebro, todo lo que importaba, todo lo que quería era a Bill, en su cama. Así que lo levantó mientras que el pelinegro se colgaba de su cuello, lo recostó en la cama mientras le quitaba los jeans y és se quitaba los suyos después, su pequeña mascota se dejaba hacer, solo se recostaba y gemía con cada toque de él, se derretía cuando le besaba los muslos y subió hasta hacerlo gritar de sorpresa, le dejó completamente desnudo y decidió hacerle gritar aún más de placer, mucho más.

Cuando supo que él ya no podría contenerse más subió por completo al cuerpo de Bill, le vio fijamente a los ojos y después le besó mientras se unía con él, sintió el cuerpo tenso del pelinegro, por la misma razón bajó su mano y masajeó a Bill, quería que se sintiera bien, que no le doliera, estaba ebrio, si, pero no le gustaba que su mascota sufriera, en ningún sentido y de ninguna forma, así que cuando escuchó el gemido de Bill aceleró el ritmo, hasta que el mismo se perdió y llegó a lo máximo.

Se dejó caer a un lado de la cama, los cubrió a ambos y sonrió al sentir a Bill durmiendo a un lado de él, había sido por mucho la mejor noche de su vida.

Su despertador sonó, lo había programado ya con anterioridad, le dolía todo, pero era un dolor placentero, un dolor que le haría recordar la noche anterior, la única noche que compartió con la persona que amaba.

Se levantó sin decir nada, se dio un baño, se vistió en silencio y cuando dieron las siete de la mañana preparó todo para irse, titubeó al entrar de nuevo en la habitación que compartió con Tom, no podría despertarle, no podía despedirse , así que se inclinó y le acarició la mejilla.

“ Te amo” le dijo en un susurro. Después se inclinó y le besó la frente “ hasta luego Tommy” dijo , se dio la media vuelta y salió del cuarto y del departamento.

Escuchó cada paso de Bill, cada movimiento, y no tuvo el valor para abrir los ojos, para tomarle de la muñeca y detenerle, así que se obligó a respirar con calma. Cuando el pelinegro le murmuró que lo amaba sintió su corazón latir a mil, y después el beso, el beso que no olvidaría nunca. Ahora Bill estaba fuera de su vida, para siempre y sin esperar nada mejor enterró la cara en su almohada y dejo salir un grito de frustración seguido de las lágrimas que guardo toda la semana.


EN EL SIGUIENTE CAPITULO, BASTA DE LAMENTARSE, HORA DE ACTUAR "RECUPERANDO LA CONCIENCIA"

KIMI WA PETTO ( SE MI MASCOTA) por tomoeandikr

((NO OLVIDEN COMENTAR A LA ESCRITORA, GRACIAS))

CAPITULO 13
MUDO


Estaban comiendo en un restaurante cercano a la oficina, comían ahí por dos cosas, estaba cerca de la oficina y las meseras eran realmente lindas, claro que Gustav estaba ya saliendo con la perra ésa que Tom había odiado, Georg estaba listo para ligar con cualquiera y él, bueno él también estaba libre pero no tenía ganas de ligar con ninguna.

El celular de Tom sonó y él lo sacó, era un mensaje de texto, lo leyó y después sonrió.

- ¿Quién es? ¿una bella chica? – preguntó Georg.

- No, Bill – dijo Tom – quiere que le compre cereal por que ya no tiene, antes de de volver a la oficina lo compro, quizás también algo de cenar, está muy delgado…

- Tom – dijo Georg – nunca creí que fueras un dueño tan…responsable.

- Dueño, si bueno, Bill es mi mascota, tengo que cuidarle – dijo Tom sonrojado.

- Tom, ¿Qué va a pasar cuando él se tenga que ir? – le preguntó Gustav – es decir, tiene vida, y algún día va a tener que irse.

Tom vio a sus amigos sorprendido, no había pensado y la sola idea le provocaba un mal estar.

- Bueno si se va, y ya – dijo Tom viendo la carta.

- Pero en estos días no hay nada más para ti que Bill – dijo Georg- ya ni siquiera te acuestas con chicas.

- ¡éso no es verdad! – se defendió Tom.

- ¿Cuándo fue la última vez que…

- ¡basta! – dijo Tom serio – eso es mi vida, si me acuesto o no con chicas… que tontería…

Cambiaron de tema pero Tom se quedó pensando en la última vez que se había sentido bien o que había tenido sexo, y no la recordaba bien, la última vez que se sintió excitado fue con… Bill en el baño. No podía ser eso, no podía creerlo, sí necesitaba una chica, por que a él le gustaban las chicas, por que era lo que había sido toda su vida, sí necesitaba una chica.

Vio a la camarera que le sonreía, podía llevarla a la casa, podía ser ella, así que puso en marcha todas sus habilidades que le hacían ser un gran seductor y para el termino de la comida tenía una cita con la chica, la llevaría a su casa, ya estaba hecho.

………….

Era ya tarde y quería cenar, no había realmente nada, y Tom no llegaba ¿no debería de haber llegado ya? Se sentó frente al televisor y puso un programa de música, ya vería que otra cosa ver, no podía concentrarse en nada hasta que Tom llegara , al menos podía marcar ¿no? De repente la puerta se abrió Y Bill volteó a ver, era Tom, se puso de pie y le vio, estaba cansado, y encima no tenía nada en las manos, traducción, no cenaría esa noche y quizás tendría que desayunar algo que no le gustaba por que tampoco le había comprado cereal.

- ¿no trajiste nada de cenar?

- No – dijo Tom quitándose la chamarra – lo olvidé.

- ¿y mi cereal?

- Lo olvidé.

Bill se acercó y pudo ver como en el cuello de Tom lucía una marca, una marca que solo dejaban las sesiones de sexo, una marca de otra persona, una chica quizás, esto le hizo sentir mal, por que en toda su estadía Tom nunca había sido así, era un chico después de todo, pero ahora le caía el veinte, y dolía como el demonio.

- Estabas con una chica – dijo Bill dolido.

- Estoy soltero Bill, estar con una chica es natural, era una mesera…

- No quiero saber los detalles gracias Tom – dijo molesto Bill. – al menos pudiste llamar, estaba preocupado

- ¿disculpa? Es mi casa Bill, tú eres mi mascota, no mi novia como para pedir que te llame si llego tarde – dijo Tom serio. Bill le vio estupefacto, volteó el rostro para que Tom no pudiera ver sus lágrimas y se acostó en el sofá, pronto escuchó la puerta del cuarto de Tom cerrarse y él pudo llorar con mas libertad, Tom era un idiota.

¿Qué demonios había hecho? Ah sí, dormir con una completa extraña por la estúpida bocota de Georg combinado con su ego. Su cabeza le dolía, estaba sufriendo las consecuencias de su noche y la verdad pensaba que se lo merecía, recordaba haber peleado con Bill lo cual era raro.

Salió de su habitación y encontró a Bill desayunando leche y algo de…bueno sobras de alguna cosa que había en el refrigerador. Recordó entonces que se olvidó de traerle la cena, de traerle el cereal y entonces se preguntó si Bill estaba comiendo bien.

- Olvidé el cereal, lo compraré hoy – dijo Tom al sentarse en la silla. No quería estar enfadado con Bill. – no tienes que comer eso, podemos ir a desayunar algo, si quieres.

Esperaba que dijera que sí, esperaba poder disculparse por que era obvio que el había sido el estúpido, eso era obvio, solo que no sabía decir lo siento. Pero Bill no dijo nada solo sacudió la cabeza en una negativa y terminó lo que estaba comiendo.

- ¿vas a ir a ensayar hoy?- le preguntó Tom buscando conversación, De nuevo Bill asintió. – podemos comer juntos.

Bill negó con la cabeza y Tom comenzó a preguntarse que tan enfadado estaba Bill. Buscó en su rostro señales de enfado pero se veía normal, solo que no hablaba nada.

- Entonces quieres algo más de desayunar…- ofreció Tom. Bill negó con la cabeza, le sonrió y después salió del departamento.

El castaño se fue a su trabajo algo confundido, ¿Qué tenía que hacer para arreglar la metida de pata que hizo?sería difícil, Bill estaba actuando extraño, no le gritaba y tampoco le hablaba lo cual lo haría más fácil, definitivamente.

Decidió componer algunas cosas, estaba retrasado y no querías seguir faltando al trabajo, después de todo era un profesional y haría su trabajo.


Su amigo no había dicho ni una palabra , era ya medio día y nada, ni un buenos días, ni nada, el día de ayer le habían visto irse con la chica, se alegraron por él pero ese día estaba apagado, casi deprimido, ¿acaso no había salido como él quería? No entendían, intentaron verle y que les hablara pero nada, Tom solo continuaba con sus audífonos, la guitarra en sus piernas y el lápiz en la otra, era simplemente imposible.

Para la hora de la comida Gustav se puso de pie y le puso una mano en el hombro a Tom. Su amigo volteó y le siguió, comerían y quizás podrían saber que le sucedía a su amigo.

Iban a comer en el mismo restaurante que el día anterior, quizás quería ver a la chica de nuevo…

- Ahí no – dijo Tom enojado. Siguió caminando hasta entrar en otro restaurante, sus amigos le siguieron.

- ¿Qué no quieres ver a la linda …

- No – le cortó Tom a su amigo – no quiero.

- ¿tan mala fue? – peguntó Gustav

- Fue un error, eso es todo – dijo Tom tomando la carta en sus manos.

- Tom, era linda, fue cosa de una sola noche, antes lo hacías… - dijo Georg confundido

- Si, bueno gracias a éso, dije cosas que no debía de decir a Bill, o mas bien las hice… bueno…me equivoqué y ahora…

- Él esta molesto – adivinó Gustav.

- ¡no me habla! – explotó Tom - ¡ni una maldita palabra! Le marqué por celular y nada.

- Tom – comenzó Georg – sabes que el tener una discusión así con una mascota no e s normal, esto es algo más, si tú quisieras podrías acostarte con media manzana y Bill no tendría que decirte nada.

- ¡¿entonces por qué me siento tan culpable?! – preguntó Tom molesto – solo pienso que estar con esa chica fue un maldito error…

- Tom, realmente no has pensado que vas hacer cuando Bill…

- ¡no lo digas! – le cortó Tom – ya tuve suficiente, no estoy para esto, no hoy.

Tom se puso de pie y salió del restaurante, Gustav estaba seguro que Tom se sentía como si hubiera sido infiel, era normal, si estaba enamorado de Bill, el sentirse así sería perfectamente normal.

Se sentía algo decaído, el idiota de Tom y esa chica, la verdad es que no estaba para ensayos, pero ahí estaba en su academia rodeado de los chicos que decían que era perfecto, que su baile era realmente maravilloso y que su voz era algo espectacular. No necesitaba nada de eso, lo único que quería era que Tom se diera cuenta de que él era algo más, que lo necesitaba, pero sabía bien que no iba a pasar, se iría en algunos meses, pero el tiempo restante sufriría, por que estaba con él y sin él.

- ¿Qué te pasa? – preguntó Andreas al sentarse – déjame adivinar, problemas con Tom.

- Estos días solo tengo problemas con Tom – dijo Bill poniéndose su abrigo.

- ¿y ahora qué hizo?

- Se acostó con una chica – se quejó Bill.

El silencio se hizo realmente incómodo, Bill seguía preparándose para salir, Andreas le veía realmente preocupado, salieron del estudio y el rubio se detuvo.

- Lo siento Bill – dijo sinceramente. – se… se que sientes algo por él.

- Yo…bueno de cualquier forma lo olvidaré cuando me vaya… - dijo Bill pero no pudo aguantar las lágrimas que brotaban, intentó secarlas con el dorso de su mano, y Andreas le abrazó.

- Lo siento tanto Bill.

Bill abrazó a Andreas con fuerza, por que dolía, por que su corazón nunca había sufrido de esta manera, por que aunque sabía que era dañino para Andy él necesitaba sentir el consuelo de alguien, el calor de alguien.


Quería arreglar las cosas con Bill, por que la noche anterior se había pasado, por que las cosas estaban realmente mal entre ellos dos, lo había sentido el día de ayer, con esas palabras duras, con esa forma de actuar tan idiota, no quería que Bill estuviera mal con él, por que le gustaba escucharle reír cuando se levantaba, le gustaba sentir el peso de su cabeza en su hombro, sus manos en sus brazos cuando se asustaba en las películas, su sonrisa de bienvenida, y no quería perderse nada de eso.

Llegó al estudio y al bajarse de la camioneta pudo ver a Andreas abrazando a Bill, éste parecía realmente aferrado a su amigo, parecía estar llorando por la forma en que su compañero le consolaba. Se sintió culpable, así que se bajó de la camioneta y se acercó, el rubio le vio amenazador pero después le dijo algo a Bill al oído.

- Bill, quiero hablar contigo – dijo Tom con un tono dulce - ¿puedo?

- Nos veremos después Bill – dijo Andreas a su amigo. Bill asintió y no quiso voltear.

- Bill – dijo Tom - ¿subimos a la camioneta?

- Claro – dijo el pelinegro sin verla aún, Tom le abrió la puerta del copiloto y después se metió a su lugar.

- Lo lamento – fue lo primero que dijo cuando entró. – soy un idiota insensible, puedes decírmelo.

Solo silencio.

- No debí decir esas cosas, mi casa es tuya también, es nuestra, no…no debí haber llevado una chica de esa manera y tampoco gritarte…no…no te enfades conmigo.

Bill volteó a ver a Tom el cual lucía algo preocupado, nervioso, sonrojado, había sufrido sí pero no tenían ninguna relación, no tenía derecho y aún así ahí estaba Tom disculpándose y siendo gentil, no podía decirle que no ¿verdad?

- Prometo – continuó Tom – ser mas cuidadoso, ser…ser un mejor dueño, sabes que…no eres solo una mascota ¿cierto Bill?

- Gracias Tommy – dijo Bill sonriendo sinceramente – ¿podemos ir a comer? Tengo hambre y…

- Solo por hoy elige lo que quieras ¡sin límite!

- ¿de verdad? – preguntó Bill emocionado.

- De verdad.

Tom sonrió, el mal humor se esfumó conforme Bill iba soltando su discurso diario, las palabras llenaban la camioneta y el silencio quedaba atrás, así como el vacío que sentía cuando no estaba con el pelinegro.


EN EL SIGUIENTE CAPITULO TOM VE CON MUDA DESESPERACION COMO BILL SE PREPRARA PARA IRSE, Y LO PERMITE...NO PUEDE DECIR NADA NO TIENE DERECHOS... "HASTA LUEGO TOMMY"

KIMI WA PETTO ( SE MI MASCOTA) por tomoeandikr

( Y LOS COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA ...PLISSSS )

CAPITULO 12

ATESORA CADA MOMENTO.

Esa noche Bill no pudo dormir ni un poco, Tom se acostó junto a él en cuanto terminó de hablar con su padre, no le corrió ni lo movió, lo cual hubiera preferido, tenerlo cerca estando consiente de lo que sentía por él era realmente una tortura, pensar que Tom no sentiría nada por él y que él podría seguir así indefinidamente, era incluso peor.
Se levantó muy temprano y se metió a bañar, quería irse antes de que Tom despertara, así que le dejó una nota diciendo que se iría por dos días para un seminario que tenía, no sería la primera vez, ni la última vez, estaba seguro, cogió sus cosas y se marchó lo mas de prisa que pudo.
Llegó al estudio donde ensayaba, ya vería donde meterse esos dos días, quizás un hotel, un hotel cualquiera, tenía poco dinero ahorrado así que lo usaría, por que no tenía opción, por que estaba aterrado y tenía miedo de ver a Tom.
Andreas le vio y fue enseguida a saludarle, ya se lo esperaba por eso pudo fingir una sonrisa, aunque a su amigo no lo engañó.
- ¿Qué sucede Bill? - le preguntó Andreas al verlo así.
- Nada, ¿Por qué habría de pasar algo? – preguntó Bill fingiendo.
- No me mientas, ¿Qué …
- Andy – dijo Bill con sus rodillas encogidas en su pecho - ¿ alguna vez has estado enamorado?
- Eh..¿por qué? – preguntó Andy sonrojado.
- Por nada, solo responde, es curiosidad
- Eh…si – dijo Andreas tímido
- ¿Qué…qué harías si esa persona no te corresponde? – preguntó Bill con un timbre de voz bajito muy impropio de él.
- Eh…
- Chicos, a ensayar – dijo el instructor. Bill se puso de pie y le ayudó a Andreas, la respuesta tendría que esperar.
Mientras tanto Tom estaba despertando de su sueño, tener a Bill durmiendo a su lado había sido raro, pero no quiso moverlo por que estaba ya bien dormido, compartir su cama no era nada del otro mundo, podía hacerlo, aunque en su vida había dormido con alguien, tenido sexo, si, pero incluso con Cindy buscaba independencia en ese sentido. Dormir con Bill había sido extrañamente reparador.
Se levantó preguntándose donde estaría el pelinegro, quizás estaba dándose un baño, así que escuchó atentamente , pero el departamento estaba inusualmente silencioso.
- ¿Bill? – llamó en voz alta. Nada.
Vio encima de la mesa una hoja blanca doblada, se acercó y tomó el mensaje.
Tengo un seminario, olvidé decírtelo ayer, estaré fuera dos días. No marques.
Bill
El mensaje era claro, raro, serio, muy impropio de Bill, ¿Que no marcara? ¿Por qué? ¿tenía problemas? Si era así quería ayudarle, ¿Por qué un seminario tan de repente? no entendía, quizás debería estar mas informado, ¿Que tal si tenía problemas y no le quiso decir? no, debería borrar eso, Bill le diría si tuviera problemas ¿no?, claro que sí, por supuesto que sí.
Se vistió y salió directo a su trabajo, podía adelantar algunas canciones, o arreglos, tenía trabajo.
Llegó a su oficina, Georg y Gustav ya estaban ahí, así que se puso manos a la obra.
De nada sirvió su dedicación, la inspiración no llegaba, solo pensaba en lo que había pasado el día anterior, todo había ido bien ¿no? Su padre le había visitado, ahí quizás Bill se sintió excluido, quizás era eso, pero ¿estaba molesto por éso?, si lo estaba tenía que hablar con él ¿no?
- ¿y ahora qué? – preguntó Gustav viendo como su jefe se queda viendo a la pantalla de la computadora sin hacer nada.
- ¿Qué?
- Algo te pasa – dijo Georg - ¿Qué es?
- Bueno… Bill… se fue a un seminario.
- ¿y éso es malo? – preguntó Gustav. Tom le vio confundido ¿Cómo explicarse?
- Bueno, creo que está enfadado, pero no se por que, intento recordar si dije o hice algo malo, pero le di de comer, le deje dormir en mi cama…
- ¿y tú dónde dormiste? – preguntó Georg.
- ¿Cómo que en donde? ¡pues en mi cama! – dijo Tom
- Pero Bill durmió en tu cama, entonces ustedes dos…
- Gustav – dijo Tom- estaba cansado, yo estuve hablando con mi padre, hasta tarde, le dejé dormir ¿Qué querías? ¿Que le echara de mi cama?
- No, bueno, no, claro que no – dijo Gustav. – pero entonces todo parece bien…¿Por qué no le marcas?
- Su nota dice que no le marque ¿no es éso raro? Digo..¿qué tal si tiene un problema y no me lo dijo? ¿no debería yo estar al tanto de sus problemas?
- Calma Tom, quizás, no le permiten el celular en el seminario – dijo Georg – márcale, y pregunta.
Tom sacó su celular y marco el número de Bill, esperó , y esperó… pero no le contestó.
- No contesta
- Marca después, quizás no lo trae consigo.
No iba a contestar llamadas de Tom, no tendría ningún contacto con él, no quería escucharle, ni hablarle, ni verle, solo quería concentrarse en el ensayo, al menos durante la clase.
- Bill, ¿tienes un minuto? – preguntó su profesor. – Bill, estaba viendo que habrá una convocatoria para una obra en Berlín, las inscripciones son ya mañana ¿te inscribirás? Es una excelente oportunidad para ti.
- ¿Cuándo me iría?
- En tres meses son las audiciones, y los ensayos.
- Tres meses… ¿podría marcarle hoy por la noche?
- Claro, no lo olvides ¿de acuerdo?
- De acuerdo.
Alejarse de Tom, de la ciudad, ¿sería buena idea? Sería doloroso, mucho, pero un escalón para su carrera, uno grande, tendría una diferente perspectiva, y sería ya mayor de edad, libre.
- Bill – le llamó Andreas. - ¿puedo acompañarte?
- Eh…¿a dónde?
- A…tu casa vas para allá ¿no?
- Eh bueno hoy y mañana me quedo en un hotel – dijo Bill sonriendo.
- ¿Por qué? – preguntó Andreas confundido - ¿no tienes dónde quedarte? ¿te corrió Tom?
- No, claro que no, solo necesito espacio, eso es todo – dijo Bill – ya sabes como soy.
- Entonces quédate en mi casa – dijo Andreas sonriendo emocionado. Detuvo a Bill de las manos y le vio sonriente, emocionado – puedo cocinar algo, y veremos algunas películas…
- No creo que sea…Andy yo…- Bill no pudo continuar, Andreas se inclinó para besarle. No sintió nada, solo el contacto con los labios de su amigo, pero nada más.
- Bill…
- No Andy – dijo firme Bill – no puedo yo…
- No me lo digas, estás enamorado de alguien más no? – dijo Andreas – de Tom ¿no es cierto?
- Cierto. – admitió Bill. – lo siento Andy yo…
- ¿aún quieres saber la respuesta? Cuando amas a alguien y no eres correspondido, atesoras cada minuto a su lado, esperando, deseando su felicidad, no se puede hacer nada, y cuando se es conveniente, cuando hace daño amar a alguien más, se le desea felicidad… y te alejas, por tu bien, eso haría yo.
Andreas se dio la media vuelta y Bill le vio sorprendido. Tenía razón, el amaba a Tom, pero no sería correspondido, para Tom solo habían chicas, así que él no entraba en el cuadro, era la clase de persona hecha para una esposa, hijos, una familia grande, común, no para una pareja, otro chico, como él.
Entró en la vieja habitación de hotel, ignorando de nuevo las llamadas de Tom, eran cuatro hasta el momento, no le contestaría, ya se preocuparía después por que decirle cuando regresara. Por que regresaría, pasaría cada minuto de los tres meses como si fuera el último, haría feliz a Tom y después le dejaría por el bien de ambos.
Sacó su celular y marcó a su profesor. Estaba dentro de las inscripciones.
No podía creer lo impertinente que estaba su amigo, casi no había hecho nada, marcaba por celular a cada rato y su rostro era realmente la misma imagen de la amargura y confusión.
- Bien… es oficial – dijo Tom derrotado – está enfadado , le he marcado cinco veces, y nada, ¡¿Qué demonios hice mal?!
- Tom amigo ¿estás seguro que no te lo estás tomando muy en serio? de cualquier manera es una mascota ¿no? – dijo Georg.
- No lo entiendes, yo soy su dueño, Bill a veces es tan distraído que pierde las cosas, no come si no hay nada preparado, duerme mucho pero es fiel, me espera siempre, es divertido y puedo ser yo mismo cuando estoy con él… tengo responsabilidades no puedo ignorarlas así…si algo hice mal debo repararlo.

Era oficial, Tom estaba enamorado, ¿se habría dado cuenta ya? No, al parecer no, seguía creyendo que esas responsabilidades eran basadas en una relación dueño –amo, que tonto era su amigo, ni una de sus novias pudo arrancarle una de esas sesiones de pánico, ninguna novia recibía tantas atenciones, nunca se preocupó por dónde estaban y definitivamente ni una tenía ni la mitad del cariño que Tom le tenía a Bill , solo se preguntaba si debería intervenir o dejar que su amigo se diera cuenta solo, volteó y vio a Georg, ambos estaban pensando lo mismo y ambos negaron con la cabeza antes de volver a su trabajo, no podían meterse.
Para el día siguiente Tom estaba pensando en que hacer, Bill volvería, lo sabía pero quizás debería hacer algo delicioso de cenar, así que compró los ingredientes que vio en una revista, se metió a la cocina y aunque no sabía mucho de alta cocina puso lo mejor para que cuando Bill llegara pudiera disculparse , no sabía que había hecho, pero él siempre tenía la culpa, así había sido con sus novias, así que esta vez seguro también había metido la pata y ni siquiera se había dado cuenta.
A las seis de la tarde la puerta principal sonó, se asomó y vio a Bill llegar con su mochila en las manos. Que alivio.
Olía delicioso, ¿Qué estaría haciendo Tom para cenar? ¿acaso tenía una cita? ¿debería irse y regresar después? Prefirió no hacer conclusiones, así que entró y esperó a ver a una chica, mejor prepararse para lo peor. Por eso se sorprendió al ver a Tom de pie con un cucharón en las manos.
- Lo siento – dijo Tom al verle. Bill le vio confundido.
- ¿lo sientes?
- Lamento…lamento lo que haya hecho mal, se que algo hice mal, pero a veces no se qué hago mal…- dijo Tom riendo nervioso – así que creí que una cena… una cena podría redimirme ¿Qué dices?
- Que tengo hambre – dijo Bill sonriendo. Tom sonrió realmente alegre, asintió y volvió a la cocina, Bill dejó su mochila en el suelo y se sentó en la mesa. – huele bien Tom
- Espero sepa bien… Bill, me alegra que estés aquí.
- Yo también, lamento haberme ido así, no lo vuelvo hacer.
Era un momento perfecto, no podía pedir más, atesoraría cada minuto, para no arrepentirse después, para poder decir que había disfrutado, y después dejar todo en un lindo recuerdo, quizás el mejor de su vida.


TOM COMETE UN ERROR AL ACOSTARSE CON UNA CHICA, Y BILL LE MOSTRARA QUE EL ES MAS QUE UNA MASCOTA..." MUDO"

KIMI WA PETTO ( SE MI MASCOTA) por tomoeandikr

(recuerden comentar para la autora que es tan linda)

“CONFUSION” CAPITULO 11

No pudo decir más, Tom le besó con fuerza, sin dejar tiempo para gritar o gemir de puro placer, sintió como el cuerpo de Tom se tensaba y le apretaba más contra la pared, de pronto su mente se quedó en blanco y dejó de pensar, solo pudo sentir como su amo y él llegaban juntos a un placer que nunca habían sentido.

Poco a poco los sentidos regresaron a él, había sido el orgasmo mas fuerte que alguna vez había tenido , ni siquiera estaba desnudo, ni siquiera lo había hecho bien, solo se frotó contra el cuerpo de Bill, que era su mascota.

¿Cómo e s posible que hubiera hecho eso? Bill era su mascota, un chico, menor que él y ahí estaba él en el baño, gimiendo y frotándose contra él ¿Qué pensaría de él? ¿Cómo pudo haber pasado eso? Nunca antes había perdido el control con una chica…

Bill podía leer el pánico en el rostro de Tom, su cuerpo estaba tenso y seguramente se preguntaba qué demonios había pasado, él también estaba confundido, pero para él era más fácil, él sabía que le gustaban mas los chicos que las chicas, Tom pensaba que le encantaban las chicas, así que decidió hacerle todo mas fácil.

- Tommy, tengo hambre ¿vas a tardar en el baño? – preguntó como si nada hubiera pasado.

- Yo… no…bueno…no lo creo – contestó aún aturdido.

- ¡bien!- dijo Bill aplaudiendo – entonces me pongo mi pijama y cenamos.

- Cenamos, bien…- dijo Tom viendo el rostro feliz de su mascota.

- No tardes!

Tom se quedó de pie en el baño, solo, quizás había pasado por que hacía tiempo que no estaba con una chica, por que lo necesitaba, por que había sufrido bastante cuando vio a Bill en la celda, decían que experiencias así sacaban lados tuyos que ni siquiera conoces, sí era eso, seguramente a Bill le pasó lo mismo, por eso no se descontroló como él, por que lo tomó como algo natural, era eso, además, se sentía bien, feliz, en paz, descansado. No podía ser algo malo, simplemente había pasado, no necesitaba hacer un análisis de eso…estaba seguro.

Esa noche, Bill tenía deseos de pasar la noche solo, en su cuarto, lo que había pasado en el baño le confundía, ¿sentía algo por Tom? De ser así estaba totalmente arruinado, Tom no sentiría nada por él, le veía como una mascota, en eso habían quedado, no podía hacerse ilusiones, ni tampoco engañarse, lo que había pasado en el baño no le sucedía con cualquiera, y tampoco sabía que pensaba Tom, después de su baño había estado muy normal en la cena…quizás para Tom no fue nada del otro mundo… quizás solo fue algo insignificante. Y eso le hacía sentir mal…lo cual no era bueno.

Por la mañana Tom se levantó mas temprano de lo usual, quería hacer un desayuno decente, por que estaba de buen humor ¿Por qué? Bueno no lo sabía pero estaba de buen humor, además no tenía que ir a trabajar y podría descansar, era un muy buen día.

Bill se despertó de un humor extraño, no sabía que pensar de todo lo sucedido, se pasó la noche entera pensando qué hacer, al final decidió actuar según Tom lo quisiera, quizás haría como si nada hubiera pasado, de eso estaba casi seguro, si era así el trataría de olvidar todo, aunque sería difícil, en su vida le habían besado y tocado con tanta pasión.

- Buenos días – le saludó Tom sonriendo – creí que de vez en cuando un desayuno decente es de ayuda.

- Vaya, hoy si te esforzaste – dijo Bill con hambre – se ve delicioso.

- Es día libre , así que tengo el tiempo – dijo Tom sonriendo

- ¿tienes el día libre? – preguntó Bill frustrado. – yo tengo ensayo.

- Y yo pensando en sacarte a pasear – dijo Tom riendo

- ¿Por qué no vienes conmigo? – preguntó Bill – puedo cortar el ensayo.

- Bueno…no tengo nada que hacer.

- Bien, es una cita!

Tom pensó que las palabras que Bill había usado eran inocentes, claro que era una cita, pero no en el sentido mas estricto de la palabra, era … un día normal para ellos, y no había nada de malo en ello.

Bill se alistó y bajó emocionado, Tom le vería ensayar, estaría con el todo el día, sería un buen día. Tom le llevó al estudio y todos le saludaron amigables, el presentó a Tom como un amigo, solo Andreas le vio rencoroso, sabía bien que era Tom y como era la relación con Bill.

Tom se sentó a ver la clase, Bill era bastante bueno, sus movimientos eran bastante buenos, limpios, y parecía realmente feliz cuando ensayaba, cuando bailaba y se movía, la obra parecía estar basada y se sostenía en el pelinegro, que era el protagonista, esto por muy extraño que pareciera le hacía sentir orgulloso.

Pasaron tres horas y Bill se tomó tiempo, Tom le extendió la toalla y el agua , estaba cansado y parecía ya querer irse. Tom vio a los demás, todos estaban exhaustos. La profesora pareció compadecerse de ellos y les dejó ir no sin antes avisarles que tendrían ensayos cada vez mas largos.

- Apenas siento mis piernas – se quejó Bill. Tom le vio preocupado.

- ¿quieres sostenerte en mi?- le ofreció sonriendo. Andreas le vio envidioso.

- ¿Qué haces aquí? – le preguntó a Tom.

- Viendo ensayar a Bill – dijo serio -¿Por qué? ¿tienes algo que decirme?

- Andy, no seas pesado – le regañó Bill – Tommy esta hoy conmigo, eso es todo.

- Ya…

- Nos vemos mañana – se despidió Bill.

Tom le ayudó a salir y Bill se dejó caer al asiento del auto, estaba agotado, apenas podía mover sus piernas, Tom le veía sonriendo.

- ¿quieres comer algo? – le preguntó

- Podemos llevarlo a la casa? Estoy cansado – dijo Bill cerrando los ojos.

- Claro.

En poco tiempo el pelinegro cae rendido, seguro estaba agotado y apenas era la mitad del día. Aunque a Tom no le importaba pasar el resto del día viendo películas.

Al llegar al departamento, Tom intentó despertar a Bill, pero le dio tanta pena que prefirió bajarlo y cargarlo, que tanto podía pesar un chico tan delgado.

Entró al lobby con Bill en su espalda, al parecer el chico se aferró a su cuello y siguió durmiendo, el portero le vio y se asustó por un instante, hasta que Tom le dijo “ está dormido” y el hombre pareció mas tranquilo.

Con dificultad metió la llave a la hendidura cuando llegó a su departamento y al llegar al sofá dejó caer a Bill el cual se acurrucó y siguió durmiendo, podrían pedir algo para la casa, no estaba seguro de poder bajar de nuevo, después de todo el chico no estaba tan delgado como pensaba.

La pizza llegó a tiempo, Bill por supuesto despertó con el olor y se sentó en el sofá, adormilado y medio torpe. Tom le pasó su pedazo mientras encendía la televisión, Bill comenzó a comer en silencio, así pasaron algunos minutos, al parecer el pelinegro necesitaba un baño, fue ésta la única razón del por que se levantó del sofá y entró al baño, Tom se quitó los zapatos y dejó sus pies desnudos en la alfombra, pronto Bill le llamaría para que entrara, lo sabía.

“ Tommy” escuchó y se puso de pie, entró en el baño y el pelinegro estaba ya un poco mas despierto.

- ¿siempre regresas tan cansado? – le preguntó

- No, hoy fue un ensayo mas largo, y quería quedar bien, para ti Tommy – dijo como si nada pero el chico de rastas se sonrojó.

- Eres bueno – dijo Tom – no sabía que mi mascota fuera tan talentosa.

- Tienes que apreciarme más – dijo Bill sonriendo – cualquier dueño podría estar feliz de adoptarme.

- Si, seguro – dijo Tom riendo. – seguro, comes bastante ¿sabes? Roncas cuando duermes…

- ¡no es verdad!

- Y eres bastante demandante.

- Pido lo justo – dijo Bill – eres mi dueño, tengo que tener los cuidados perfectos.

Tom terminó de lavarle el cabello a Bill, tomó el jabón y comenzó a tallar la espalda, y se siguió por el cuello, los pectorales, el pecho, Bill seguía disfrutando del baño o eso parecía hasta que levantó una mano y mojó a Tom riendo, el castaño se quejó y después le hechó agua a Bill, lo cual no tenía caso ya que este ya estaba totalmente mojado, el pelinegro lo sabía así que jaló de los pies a Tom y este quedó sentado con todo y ropa en la bañera, Tom se rió y Bill aprovechó para mojarle las rastas a lo cual Tom se quejó.

- ¡tengo que encerarlas de nuevo!

- ¡no te quejes, creo que ya necesitabas un baño! – le dijo Bill riendo. Se inclinó y le mojó mas las rastas, no se dio cuenta de la cercanía hasta que riendo bajo la vista y sus ojos se encontraron.

Imágenes de la noche anterior llegaron a su cerebro, el menudo cuerpo de Bill y lo que sintió la noche anterior, la carga eléctrica que avisaba el expectante placer. Tom se sonrojó pero no se movió ni un centímetro, Bill le vio fijamente, sin saber que hacer, su cuerpo se había paralizado, se encontraba desnudo en la misma tina que Tom y eso de pronto le incomodaba.

Afortunadamente el timbre sonó y Tom tuvo que salir de la bañera para abrir la puerta, Bill suspiró aliviado.

Mientras tanto Tom abre la puerta aún riendo cuando ve a su padre de pie con su traje tan fuera de lugar en su departamento. Tuvo que parpadear varias veces para poder convencerse de que su padre realmente estaba ahí de pie.

- Tom ¿me vas a invitar a pasar o tengo que mantener la conversación aquí afuera?^- preguntó su padre. Tom se hizo a un lado.

- Lo siento – dijo Tom – pasa ¿quieres algo? ¿café, o quizás algo más fuerte?

- Café esta bien – dijo su padre. Tom asintió y fue directamente a la cocina – pero antes por que no te cambias por algo mas seco.

- Ah…si…

- ¿Tommy? ¿Quién es? – preguntó Bill saliendo del baño con su pantalón de pijama y el torso desnudo. Se quedo de piedra al ver al hombre y captar su mirada dura.

- Soy Jorg, el padre de Tom – dijo el hombre con una voz seria. - ¿y tú quién eres?

- Bill – dijo el pelinegro tímido. Jorg esperaba algo mas de información extra, como por ejemplo ¿Por qué tanta confianza con Tom? ¿y por que estaba saliendo del baño así? De pronto recordó algo de la plática sin sentido de su esposa, el como estaba molesta por que Tom la había llevado a cenar con un chico, de cómo eran cercanos.

- Así que tú y Tom… - dijo Jorg. Tom le sirvió su taza de café.

- Él vive conmigo – dijo Tom suspirando – no es como mamá piensa que es, solo es un amigo, pero dije que era algo mas para molestar a mamá.

- Vaya, así que así son las cosas eh? – dijo Jorg sonriendo. Bill suspiró, de alguna forma se sintió deprimido cuando Tom mencionó que era solo un amigo ¿Qué esperaba?

- Lo siento – dijo Tom

- Creo que me voy a dormir – dijo Bill entrando en la habitación para darles privacidad a Tom y su padre. Más sin embargo las voces seguían escuchándose perfectamente.

- Por un momento pensé que era verdad, tu madre estaba furiosa y escandalizada, casi se pasó una hora hablando del horrible muchacho… aunque yo no creo que sea mal parecido, ya sabes como es tu madre, solo quise pasar a ver si todo lo había inventado para molestarme…

- Cindy me tenía harto y también mi madre, te agradecería que siguieras con ésto – dijo Tom

- Por mi no hay problema pero tarde o temprano tu madre se va a enterar.

- Pero aún no.

- Aún no – dijo Jorg – mientras sea un juego y no verdad.

- Claro que no, Bill es un amigo nada más, me gustan las chicas, ya lo sabes.

No pudo escuchar más por que enseguida comenzó a llorar en silencio, se cubrió la boca con las manos y se dio cuenta que estaba totalmente enamorado de su dueño, de Tom, el chico que le cuidaba , la persona que mas cuidado y protección le brindaba, ¿Cómo no enamorarse de alguien que te procura y cuida como Tom? Esta seguro que los incidentes del baño son solo por su culpa, por que él es quien siente amor, es él quien quiere estar mas cerca de Tom, mas cerca que nadie, pero con la última frase de Tom se da cuenta de una cosa, nunca va a poder ser y éso hace que su corazón se rompa en mil pedazos.



Notas finales:
en el siguiente capitulo Bill se siente perdido, se ha enamorado de tom y tiene que tomar una decision que cambiara el resto de su vida.
 
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