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MARRY ME..... cap 25 ......por Tomoeandikr

( COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA , GRACIAS )

FINAL

No sabía como es que las cosas habían avanzado tanto, todos los días Tom iba y le llevaba el desayuno, se quedaba con el hasta que terminaba contándole cosas sin importancia, iban juntos a la tienda, Tom le ayudaba a pesar que no tenía sueldo ya, y por la tarde le acompañaba a realizar sus compras y pendientes, de hecho su tía ya le trataba como uno más de la familia y comía en casa tanto como el. Al principio se sintió invadido, acorralado, el no quería tenerlo cerca, quería que le dejara en paz y poder seguir como lo había pensado pero sin darse cuenta estaba ya acostumbrado a la presencia de Tom en su vida, nuevamente.
Esa tarde estaba vistiéndose para una sorpresa que Tom le tenía, no le había dicho que era lo cual le molestaba, quería saber que era, pero se conformo con saber que podía vestirse casual, sin nada muy formal, temía que como estaban las cosas Tom le sorprendiera con una boda express lo cual le sorprendería y molestaría, sin duda.
Sonrió al imaginar la escena, el vestido de jeans con un juez listo para casarlos y el a punto de asesinar a Tom. Sería una buena escena, la cual nunca ocurriría.
Tom estaba dispuesto a tenerlo de regreso pero el no sabía si podría con la vida de antes, por las noches aún tenía pesadillas, soñaba con cualquiera de las horribles noches que había pasado con Peter, cualquiera servía para una pesadilla, se despertaba sudando y sabía que no podría perder esa sensación de humillación durante un largo tiempo.
Estaba por pensar en una de esas noches cuando tocaron la puerta, era Tom quien sonreía.
- ¿listo? – preguntó Tom emocionado
- No me gustan las sorpresas – dijo Bill serio.
- Esta si te va a gustar – dijo Tom tomándole de la mano – vamos.
- Si no me gusta…
- Si no te gusta podemos regresar – dijo Tom sonriendo – no tienes de que preocuparte sabes que lo hago por tu bien.
Bill se dejo llevar por las calles a pesar de que la gente les veía raro, ya se había acostumbrado, al parecer Tom había desarrollado un problema de espacio personal ya que siempre estaba tomándole de la mano, estando cerca de el, le abrazaba y se había vuelto una persona sumamente cariñosa, al menos con el, lo cual era todo lo contrario a lo que era antes, al menos en público, era raro y no importaba cuantas veces le repetía que no quería que invadiera su espacio personal Tom ignoraba cada una de las peticiones y volvía a hacerlo, ya se había cansado.
Estaban ya llegando a uno de los pocos parques que había en la ciudad, Tom le llevo hacía uno de los espacios destinados a la recreación familiar, había mesas, juegos infantiles, era la parte que Bill no visitaba, se sentía incomodo ahí con todas las familias ahí.
Vio que en una de las mesas había ya gente esperando y conforme se acerco logró reconocer a Andreas, Georg, e incluso su tía que estaba ahí, sonriendo.
- Organice un picnic con todos los que te queremos – dijo Tom sonriendo – espero no te desagrade, le hable a Andy pensando que…
- ¡Bill! – gritó Andreas al verle, corrió a abrazarle y Bill casi cae al pasto por la fuerza del abrazo - ¿Dónde estabas? ¿sabes lo preocupado que estaba? No llamas, no nada, afortunadamente Tom tuvo la inteligencia como para llamar.
- Lo siento – dijo Bill sincero. – necesitaba un tiempo a solas.
- Debiste confiar en nosotros un poco más, no era necesario correr hasta acá para estar mejor.
- Georg tengo a mi única familiar en este lugar – dijo Bill sonriendo a su tía – me hace bien estar entre gente que conozco desde mi infancia.
- ¿y nosotros no contamos? – preguntó Andreas sentido.
- No quería ser una carga – dijo Bill avergonzado – tenía… tengo problemas que debo resolver, ustedes tienen los suyos y…
- Y somos tus amigos – dijo Georg serio – te hubiéramos apoyado, es más si tu me hubieras dejado mato al imbécil de Peter, aunque claro Tom ya se encargo de eso pero…
- Chicos no es el punto – dijo Tom sonriendo – Bill esta aquí, bien, debemos aprovechar el tiempo para otras cosas que no sean reproches.
- De acuerdo – dijo Helen, la tía de Bill – mi sobrino necesita olvidarse de todo por un rato.
Fue una idea sorprendentemente buena, se sentía bien, descansado, ver a sus amigos de nuevo era bueno, sabían amenizar su vida, hacerle reír no podía negar cuanto los había extrañado, sentirse normal, sin ninguna preocupación era excelente.
El tiempo paso tan de prisa que cuando menos se dio cuenta ya tenían que regresar, Tom estaba ya recogiendo las cosas y comenzaba a hacer aire frío, su tía tenía que ir a un lugar caliente, así que suspiro.
- Chicos nos vamos, mi tía tiene que…
- Yo la llevo – dijo Georg – Tom quería llevarte a otro lado.
- ¿esta bien tía? – preguntó Bill
- Claro cariño, tu diviértete – dijo la mujer sonriendo.
- Ok, gracias Georg – dijo Tom alegre – prometo regresarlo sano y salvo.
- Eso espero jovencito – dijo la tía sonriendo – hace una noche tan agradable ¿no le parece chiquillo?
- ¿chiquillo yo? – preguntó Georg riendo – si supongo…
- Vamos, seguramente algo caliente debe caernos bien – dijo Andreas – nos vemos Bill.
- Prometo llamarte Andy
- Mas te vale!
Los chicos condujeron a su tía al auto de Georg, su tía iba sonriendo, estaba mas contenta de lo que Bill la había visto en semanas, sonrió por que eso era bueno, ambos estaban contentos, ambos estaban bien en esos momentos y no cambiaría nada por eso.
Tom tenía ya todo listo, le hizo un movimiento con la cabeza para que le siguiera.
- Quiero mostrarte un par de lugares – dijo Tom
- No creo que conozcas algunos lugares que yo no , es decir he vivido aquí mas tiempo.
- Ya lo se, pero estos lugares son importantes, vamos.
Tom le tomó de la mano y Bill no se negó, era reconfortante el calor de la mano de Tom, cuando estaban casados tomarle de la mano era una de sus cosas preferidas, por que Tom era la personificación de alguien cálido, siempre tenía espacio en su vida para el, extrañaría eso si se iría.
Las calles vacías resultaban agradables si se iba con alguien, podía realmente apreciar la belleza de la ciudad, era un lugar que conocía desde que era pequeño, donde se sentía bien, seguro en esos momentos las razones por las que abandono la ciudad como esa desaparecían, la comodidad de sentirse en un lugar familiar le ayudaba y que Tom estuviera ahí era como un bálsamo.
No se dio cuenta a donde iban hasta que se detuvieron frente a un edificio conocido como la torre médica del pueblo, había algunas especialidades y la mayoría de la gente había acudido ahí por algo.
- ¿Qué estamos haciendo aquí? – preguntó Bill.
- Aquí tienes cita mañana, en el piso tres, consultorio 5, con la Dra. Julieta. – le dijo Tom suspirando. Bill le vio confundido.
- ¿perdón?
- Saqué una cita con una psicóloga – dijo Tom – se que lo que sufriste no es fácil, pensé que si venía y me esforzaba podrías salir adelante pero esto no es un cuento de hadas y las cosas no pasan así, necesitas ayuda.
- No necesito ayuda – masculló Bill.
- Si que la necesitas, yo estaré ahí paso a paso, si quieres iré contigo a las consultas, puedo entrar o esperar afuera, cada paso que sea necesario lo daré contigo.
- Yo estaba muy bien antes de que tu vinieras, vienes y piensas que puedes arreglar todo.
- Necesito hacerlo – dijo Tom – no puedo vivir sabiendo que estas siendo miserable, que pude haberte protegido y no lo hice, que fui un pésimo marido.
- Esas exagerando – dijo Bill un poco mas calmado.
- No es verdad, y lo sabes, pero quiero compensarte, quiero darte todo lo que te mereces, quiero casarme de verdad, pero si tu no estas preparado puedo esperar todo el tiempo que necesites.
- Esto tarda meses – dijo Bill derrotado.
- Lo se, pero eso nos guía al siguiente lugar – dijo Tom sonriendo. – vamos, esta a unas cuadras.
Bill le siguió confundido, si esta bien, tenía que ir a terapia en serio, sabía que si solo que tenía miedo, pero si Tom iba a ir con el, si iba a estar con el paso a paso entonces las cosas se volvían más fáciles, menos aterradoras.
Llegaron a un pequeño edificio, Tom le hizo entrar y subir hasta el segundo piso donde saco la llave y abrió la puerta del departamento 2ª.
- Es mi departamento – dijo Tom orgulloso – voy a quedarme contigo, aquí, todo lo que sea necesario, como puedes ver no esta amueblado, pero compraré los muebles en unos días, espero puedas acompañarme.
- ¿estas hablando en serio? ¿y la compañía?
- Bueno va haber días en que no pueda estar aquí, pero la mayor parte estaré aquí, existe el internet así que no tengo mucho problema, quiero estar aquí, llevar una vida tranquila si eso es lo que necesitas, será raro estar en un apartamento pequeño después de tantos años del anterior pero creo que será una excelente experiencia, y mas adelante, si quieres, si todo sale bien puedes vivir conmigo.
- ¿de verdad? – preguntó Bill conmovido.
- Si, tomaremos las cosas lento, te sacaré a mas citas, te compraré flores si quieres, y cuando te sientas seguro podemos ya sabes…
- Puede tardar un poco – dijo Bill apenado.
- Lo se pero quiero que sea especial por ti y para ti, quiero que cuando lo hagamos estés 100% seguro.
Bill le vio conmovido, Tom era lo mejor que le había pasado en la vida ¿Qué mas podía pedir? Sabía que sería largo y tedioso el proceso de curación pero si había alguien que amaba a su lado, entonces lo haría, podría mejorar y darle a Tom la vida que merecía.
- Tendrás que aguantarme por mucho tiempo más – dijo Bill abrazándole.
- Eso espero – dijo Tom apretándolo contra su pecho.
DOS AÑOS DESPUÉS.
Regresaba de su viaje a la ciudad, todo estaba bien, la compañía nunca había ido mejor, y eso solo eran buenas noticias, además el viaje le había servido para llevar algunas cosas que tenía que comprar, cosas que no podía encontrar en que era su hogar por el momento.
El taxi le dejo en la entrada del condominio donde vivía, los vecinos le saludaron al verlo y el sonrió, se sentía bien estar en casa, Bill estaría aún en la tienda pero eso era bueno, por que podía ir por el y darle la sorpresa de su regreso ¿Qué mas podía hacer? Además estaba ansioso por verlo.
Después de dos años de haber cambiado de vida ahora volvería a hacer esa pregunta, volvería a preguntarle si podían casarse, a eso había ido a la ciudad, por que quería el mejor anillo, en el pueblo había un par de joyerías, pero el quería lo mejor de lo mejor para Bill. De hecho ya había mandado a hacer los trajes de los dos, en colores opuestos de diseñador, el favorito de Bill, le entregarían los trajes en dos semanas, y podían casarse en el pueblo con todos sus seres queridos y una boda emotiva y conmovedora, todo lo que no fue la primera.
Dejo sus cosas y salió de inmediato.
La tienda estaba ya cerrando y cuando Bill le vio sonrió y le saludo con la mano desde lejos, Tom sonrió complacido. Bill cerró la tienda y le dio un abrazo al verle. Dios era tan dulce volver a tenerle en brazos.
- Creí que volverías mañana
- Decidí darte una sorpresa – dijo Tom sonriendo – y te traje una sorpresa, creo que algo así no puede pedirse de otra manera, sabes que quiero quedarme contigo toda mi vida, y por eso quiero hacerte una pregunta.
Tom saco la cajita y Bill se sonrojo, sintió como su corazón se acelero y sus manos sudaban , sabía lo que había dentro, ansiaba lo que había dentro, finalmente después de dos años de terapia, de enfados y esperas estaba listo, y Tom lo sabía.
- ¿quieres casarte conmigo? – preguntó Tom sonriendo mostrando el anillo. Bill sonrió naturalmente
- Por supuesto que si.
Y finalmente Tom pudo poner el anillo de nueva cuenta en el dedo de Bill, donde mejor se veía. Donde pertenecía.

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