
(COMENTARIOS PARA LA ESCRITORA, GRAXI)
"NO PUEDES AYUDARME" CAP 13
Eran pocas veces que alguien le tenía al borde de la desesperación durante días, de hecho solo había una sola persona que había sido capaz de hacerlo una vez y esta vez la misma persona lo tenía en el mismo estado de desesperación contenida por la poca paciencia que le quedaba.
Bill era perfectamente capaz de hacerle infeliz y estar estresado durante todo el tiempo que el pelinegro quisiera, no podía creer que no pudiera conseguir una oportunidad para hablar con el.
Tenía días que no hablaba decentemente con el, siempre se interponía Gustav, o Georg, de hecho la mayoría de las veces era el bajista quien se interponía, como si se hubiera convertido en el mejor amigo, sustituyéndole a el, que siempre había estado con Bill, en las buenas y en las malas ¿Qué demonios le pasaba? Le enfurecía que Bill pudiera actuar de esa manera, que le evitara premeditadamente, la plática era urgente, de lo contrario no podrían ser amigos de nuevo, no podrían avanzar.
La cosa era que ¿Cómo conseguir que Bill hablara con el? Le tenía tan estresado que no se había acostado con nadie en días, los mismos días que llevaba desde que se acostó con Bill.
- Tom – dijo David - ¿me estas escuchando? Te estoy diciendo que tienes dos presentaciones en la ciudad, necesitas prepararte,
- Si ya – dijo Tom distraído. - ¿sabes donde esta Bill?
- No Tom – dijo David serio - ¿te esta evitando?
- No – dijo Tom molesto
- Es por lo que te dije, ¿recuerdas?
- Tu que vas a saber de nuestra relación – espetó furioso Tom.
- Bill al menos no sale huyendo cada vez que entró en la habitación – dijo David y Tom dio un golpe en la pared.
- Déjame solo – dijo Tom escupiendo las palabras.
- Bien, nos veremos mas tarde – dijo David.
Tom vio a su representante salir de la habitación, quería golpear a alguien, quería desquitarse del coraje, así que sin saber realmente que hacer salió de la habitación, no era justo lo que le hacía Bill, no era justo que lo sustituyera por alguien tan borde como Georg, no era nada lógico, nadie podía tener su lugar, nadie había sufrido todo con Bill, y no permitiría que las cosas se fueran al caño.
Para su sorpresa vio a Bill caminando con Georg por el pasillo, vaya, al parecer la vida le estaba dando una oportunidad, así que sin importarle nada más camino directo a ellos, Bill le vio con pánico y Georg serio, casi desafiante.
- tenemos que hablar – le dijo a Bill
- que lástima, Bill y yo íbamos a ver una película pero si quieres…
- tu te mantienes fuera de esto Listing – dijo Tom serio – ya me cansé de que estés metiéndote, te vas a callar de una vez por todas.
- Que seas la estrella no significa que puedas hablarme así – dijo Georg molesto
- Quítate de una vez – dijo Tom serio – Bill va a venir conmigo
- Tom yo…
- No Bill, ya me cansé, vas a venir conmigo – dijo Tom
- El se va a quedar donde quiera – dijo Georg desafiante
- Por última vez, te vas a quitar – dijo Tom furioso.
- No – dijo Georg sin medir las consecuencias.
- Bien, tu lo pediste – dijo Tom cerrando el puño y estrellándolo en la cara de su bajista.
- ¡Georg! – dijo Bill sorprendido, estaba por ayudarle cuando Tom le jalo de la muñeca.
- No le golpee para que te quedarás con el – dijo Tom serio – vamos a hablar y por Dios que no vamos a salir de aquí hasta que esto se arregle.
- Tienes presentaciones, tarde o temprano tienes que salir – dijo Bill al ver que Tom cerraba la puerta de la habitación – de hecho David vendrá a sacarte arrastrando así que no me preocupa.
- Escúchame bien Bill tu me conoces mejor que nadie, y no me importa David, no me importa Georg y ni los malditos fans, así tenga que faltar a los dos conciertos, tu y yo vamos arreglar las cosas.
Bill conocía bien a Tom, sabía bien que tan necio podía ser pero también conocía bien a David, no dejaría que Tom faltara a un concierto, tenía su esperanza puesta en el manager. Así que se sentó en el suelo, cruzo los brazos y vio a Tom viéndole, esperando que comenzara a hablar. Iba a tener que esperarlo sentado por que el no estaba listo para escuchar su rechazo, así que no iba a comenzar la plática que sabía le rompería el corazón.
- ¿y bien? – preguntó Tom exasperado - ¿no tienes nada que decirme?
- No – dijo Bill sin verle fingiendo que sus uñas eran muy interesantes.
- Me has estado ignorando – dijo Tom
- No se de que hablas
- No me hablas
- Ahora mismo te estoy dirigiendo la palabra – dijo Bill.
- Ya no pasas tiempo conmigo – dijo Tom con paciencia
- Mucho trabajo.
- ¿tienes algo con Georg? – preguntó Tom serio, preocupado incluso. – por que si es así prefería saberlo a que me estés ignorando.
- No sabes, estoy profundamente enamorado de el – dijo Bill sarcástico
- bien, no quieres decirme nada que resuelva esto, me parece perfecto – dijo Tom sentándose en la cama – nos quedaremos aquí entonces.
- Como quieras, David va a tener que sacarte arrastrando – dijo Bill
- Que lo intente – dijo Tom serio
Bill le vio por un instante y se preguntó si de verdad sería lo mejor el hablarlo de una vez por todas, Tom parecía preocupado. Pero después recordó que para el solo era un amigo, y el quería algo más, mucho más, el saberlo y estar conciente de ello dolía más de lo que podía pensar, y el solo pensar que Tom pudiera rechazarle le haría pedazos. No, aún no estaba listo para el corazón roto que tendría, no aunque la distancia le estuviera matando de cierta manera.
Bill vio el reloj, faltaban dos horas para el concierto, en poco David vendría molesto para preguntar el por que Tom no iba a recepción, estaba por salir, ya faltaba poco.
Y así como había predicho un toquido en la puerta les saco del molesto silencio en el que se habían sumergido. Tom no se molesto en abrir, ni siquiera en levantarse.
- no voy a salir hasta que Bill y yo arreglemos las cosas – dijo determinante.
- No digas tonteías – dijo David detrás de la puerta – esto es muy infantil Tom, sal ahora mismo
- No eres nadie para decirme cuando salir – dijo Tom dirigiéndose a abrir la puerta – y si me quiero quedar, me voy a quedar
- Estas haciendo una tontería, vas a perder mucho dinero – dijo David viendo a su cliente sorprendido
- No importa, yo te pago ¿no es así? Entonces vas hacer lo que yo ordene no voy a salir, y tampoco mañana si esto no avanza – dijo Tom serio
- Solo quiero decirte que estas cometiendo un error, la disquera no va a estar feliz con esto – dijo el manager
- La disquera puede irse a la mierda desde que les hago ganar mas de lo que cualquiera de sus estrellitas sin talento, puedes decirles que lo dije yo – dijo Tom molesto.
- ¿desde hace cuanto te volviste tan malcriado y prepotente? – preguntó David serio, decepcionado.
- Bueno, no me importa realmente si soy malcriado o prepotente, una de las personas que mas me interesan está en esta habitación sin hablarme así que no me importa lo que digas ni tu ni nadie ¿de acuerdo?, nos vemos mañana David – dijo Tom cerrando la puerta.
Bill le vio sorprendido, Tom no podía perder un concierto, las criticas serían malas, de hecho sería mal juzgado, perdería dinero…
- tienes que ir – dijo poniéndose de pie – voy a decirle a David que….
- Esta vez va a hacerse a mi manera – dijo Tom sosteniendo la puerta para que Bill no la abriera – siempre te complazco, siempre a tu manera, bueno esta vez es a mi manera, lo quieras o no.
- Bien ¿me vas a obligar a quedarme aquí hasta que hable? – le preguntó Bill furioso – por que eso no esta ayudando
- ¿Por qué demonios no podemos seguir como antes? ¡por que tienes que hacer una maldita tormenta de un vaso se agua?
- no es un vaso de agua Tom - dijo Bill serio - esto me esta afectando mas de lo que crees
- por favor, como si antes no te hubieras acostado con alguien, ¿Por qué no puedes avanzar? ¿Por qué no lo tomas como fue?
- ¿y que fue? - preguntó Bill serio, con el corazón en el puño.
- un simple desahogo, eso fue - dijo Tom serio - somos amigos desde que tenemos 4 ¿un simple acostó va a terminar nuestra amistad?
Bill sintió su corazón hecho pedazos, nunca antes había sentido un dolor tan grande, y tampoco una necesidad de esconder su dolor ante Tom, la única persona que le había apoyado desde siempre, la verdad es que el dolor no podía compararse con nada y el esfuerzo solo igualaba al dolor.
Trato de componerse, vio a Tom el cual le esperaba, su mirada estaba llena de preocupación, de esperanza, para Tom el era su mejor amigo, había ido a buscarlo para poder solucionar las cosas cuando el no tuvo el valor para hacerlo.
- no - dijo Bill negando la cabeza. Un acostó no terminaría su relación pero que el estuviera enamorado de el si. - tienes razón.
- ¿vamos a seguir siendo amigos? - preguntó Tom. Bill nunca había escuchado a Tom tan vulnerable.
- yo…- dijo inseguro el pelinegro. No quería engañar a Tom diciéndole que todo volvería a ser como antes por que no era así. Sintió las lágrimas queriendo salir, se negó a derramarlas.
- ¿Bill? - le insistió Tom tomándolo de los hombros.
- ¿podemos dejar esto para mas tarde? - preguntó Bill sintiendo un nudo en la garganta.
- Bill ¿Qué te pasa? - preguntó Tom preocupado ¿algo le pasaba a su amigo y el no lo sabía?
- esto no es cualquier cosa - dijo Bill dándose la vuelta - no para mi, y hasta que no lo entiendas… esto no va a mejorar.
Tom vio estupefacto a Bill, algo le pasaba, algo estaba pasando con su amigo y no podía saber que era por que por primera vez no estaba ahí con Bill, no le dejaba saber.
Dio un paso atrás sin saber que hacer.
- si no me lo dices…- dijo Tom inseguro - no podré ayudarte.
- no puedes ayudarme - dijo Bill serio - quiero estar solo Tom.
Tom salió de la habitación sin decir nada ¿de verdad estaba arruinada su amistad con Bill? No podía creer esto, simplemente tantos años era ridículo como el sexo lo echara a perder, no podía permitirlo, Bill estaba pasando por algo complicado, algo que el no entendía y que su amigo no le dejaba saber, pero el lucharía por su amigo, lucharía por estar a su lado, algo estaba mal y tenía que remediarlo.
Después de unas horas pidió algo de comer para el y algo para Bill, escuchó la puerta de Bill abrirse, iba a llamarle , así que abrió la puerta, le vio caminando por el pasillo hasta llegar a la puerta del bajista, tocó la puerta levemente y vio como Georg abrazaba a su amigo dándole el consuelo que el no podía darle.
Cuando la puerta se cerró fue como si una piedra le hubiera golpeado en la cabeza, ¿acaso ya había sido reemplazado? Un nudo en el estómago le hizo rechazar la comida, no quería ser reemplazado.
¿Quién era Georg para quitarle a su mejor amigo? Era algo idiota, algo que no debería ser, por Dios el era una estrella de rock, el era quien sabía todo de Bill, quien le podría dar todo lo que necesitaba y demonios el le necesitaba.
Si Georg quería guerra, guerra tendría, no iba a perder a Bill. De ninguna manera permitiría que Bill le siguiera ignorando, que le rechazara por alguien más, sabía que su relación era rara ante los demás, que creían cosas que no eran pero el sabía una cosa, Bill era su mejor amigo y los amigos no se abandonaban, aunque fueran rechazados no se rendían y el no lo haría.
Bill era perfectamente capaz de hacerle infeliz y estar estresado durante todo el tiempo que el pelinegro quisiera, no podía creer que no pudiera conseguir una oportunidad para hablar con el.
Tenía días que no hablaba decentemente con el, siempre se interponía Gustav, o Georg, de hecho la mayoría de las veces era el bajista quien se interponía, como si se hubiera convertido en el mejor amigo, sustituyéndole a el, que siempre había estado con Bill, en las buenas y en las malas ¿Qué demonios le pasaba? Le enfurecía que Bill pudiera actuar de esa manera, que le evitara premeditadamente, la plática era urgente, de lo contrario no podrían ser amigos de nuevo, no podrían avanzar.
La cosa era que ¿Cómo conseguir que Bill hablara con el? Le tenía tan estresado que no se había acostado con nadie en días, los mismos días que llevaba desde que se acostó con Bill.
- Tom – dijo David - ¿me estas escuchando? Te estoy diciendo que tienes dos presentaciones en la ciudad, necesitas prepararte,
- Si ya – dijo Tom distraído. - ¿sabes donde esta Bill?
- No Tom – dijo David serio - ¿te esta evitando?
- No – dijo Tom molesto
- Es por lo que te dije, ¿recuerdas?
- Tu que vas a saber de nuestra relación – espetó furioso Tom.
- Bill al menos no sale huyendo cada vez que entró en la habitación – dijo David y Tom dio un golpe en la pared.
- Déjame solo – dijo Tom escupiendo las palabras.
- Bien, nos veremos mas tarde – dijo David.
Tom vio a su representante salir de la habitación, quería golpear a alguien, quería desquitarse del coraje, así que sin saber realmente que hacer salió de la habitación, no era justo lo que le hacía Bill, no era justo que lo sustituyera por alguien tan borde como Georg, no era nada lógico, nadie podía tener su lugar, nadie había sufrido todo con Bill, y no permitiría que las cosas se fueran al caño.
Para su sorpresa vio a Bill caminando con Georg por el pasillo, vaya, al parecer la vida le estaba dando una oportunidad, así que sin importarle nada más camino directo a ellos, Bill le vio con pánico y Georg serio, casi desafiante.
- tenemos que hablar – le dijo a Bill
- que lástima, Bill y yo íbamos a ver una película pero si quieres…
- tu te mantienes fuera de esto Listing – dijo Tom serio – ya me cansé de que estés metiéndote, te vas a callar de una vez por todas.
- Que seas la estrella no significa que puedas hablarme así – dijo Georg molesto
- Quítate de una vez – dijo Tom serio – Bill va a venir conmigo
- Tom yo…
- No Bill, ya me cansé, vas a venir conmigo – dijo Tom
- El se va a quedar donde quiera – dijo Georg desafiante
- Por última vez, te vas a quitar – dijo Tom furioso.
- No – dijo Georg sin medir las consecuencias.
- Bien, tu lo pediste – dijo Tom cerrando el puño y estrellándolo en la cara de su bajista.
- ¡Georg! – dijo Bill sorprendido, estaba por ayudarle cuando Tom le jalo de la muñeca.
- No le golpee para que te quedarás con el – dijo Tom serio – vamos a hablar y por Dios que no vamos a salir de aquí hasta que esto se arregle.
- Tienes presentaciones, tarde o temprano tienes que salir – dijo Bill al ver que Tom cerraba la puerta de la habitación – de hecho David vendrá a sacarte arrastrando así que no me preocupa.
- Escúchame bien Bill tu me conoces mejor que nadie, y no me importa David, no me importa Georg y ni los malditos fans, así tenga que faltar a los dos conciertos, tu y yo vamos arreglar las cosas.
Bill conocía bien a Tom, sabía bien que tan necio podía ser pero también conocía bien a David, no dejaría que Tom faltara a un concierto, tenía su esperanza puesta en el manager. Así que se sentó en el suelo, cruzo los brazos y vio a Tom viéndole, esperando que comenzara a hablar. Iba a tener que esperarlo sentado por que el no estaba listo para escuchar su rechazo, así que no iba a comenzar la plática que sabía le rompería el corazón.
- ¿y bien? – preguntó Tom exasperado - ¿no tienes nada que decirme?
- No – dijo Bill sin verle fingiendo que sus uñas eran muy interesantes.
- Me has estado ignorando – dijo Tom
- No se de que hablas
- No me hablas
- Ahora mismo te estoy dirigiendo la palabra – dijo Bill.
- Ya no pasas tiempo conmigo – dijo Tom con paciencia
- Mucho trabajo.
- ¿tienes algo con Georg? – preguntó Tom serio, preocupado incluso. – por que si es así prefería saberlo a que me estés ignorando.
- No sabes, estoy profundamente enamorado de el – dijo Bill sarcástico
- bien, no quieres decirme nada que resuelva esto, me parece perfecto – dijo Tom sentándose en la cama – nos quedaremos aquí entonces.
- Como quieras, David va a tener que sacarte arrastrando – dijo Bill
- Que lo intente – dijo Tom serio
Bill le vio por un instante y se preguntó si de verdad sería lo mejor el hablarlo de una vez por todas, Tom parecía preocupado. Pero después recordó que para el solo era un amigo, y el quería algo más, mucho más, el saberlo y estar conciente de ello dolía más de lo que podía pensar, y el solo pensar que Tom pudiera rechazarle le haría pedazos. No, aún no estaba listo para el corazón roto que tendría, no aunque la distancia le estuviera matando de cierta manera.
Bill vio el reloj, faltaban dos horas para el concierto, en poco David vendría molesto para preguntar el por que Tom no iba a recepción, estaba por salir, ya faltaba poco.
Y así como había predicho un toquido en la puerta les saco del molesto silencio en el que se habían sumergido. Tom no se molesto en abrir, ni siquiera en levantarse.
- no voy a salir hasta que Bill y yo arreglemos las cosas – dijo determinante.
- No digas tonteías – dijo David detrás de la puerta – esto es muy infantil Tom, sal ahora mismo
- No eres nadie para decirme cuando salir – dijo Tom dirigiéndose a abrir la puerta – y si me quiero quedar, me voy a quedar
- Estas haciendo una tontería, vas a perder mucho dinero – dijo David viendo a su cliente sorprendido
- No importa, yo te pago ¿no es así? Entonces vas hacer lo que yo ordene no voy a salir, y tampoco mañana si esto no avanza – dijo Tom serio
- Solo quiero decirte que estas cometiendo un error, la disquera no va a estar feliz con esto – dijo el manager
- La disquera puede irse a la mierda desde que les hago ganar mas de lo que cualquiera de sus estrellitas sin talento, puedes decirles que lo dije yo – dijo Tom molesto.
- ¿desde hace cuanto te volviste tan malcriado y prepotente? – preguntó David serio, decepcionado.
- Bueno, no me importa realmente si soy malcriado o prepotente, una de las personas que mas me interesan está en esta habitación sin hablarme así que no me importa lo que digas ni tu ni nadie ¿de acuerdo?, nos vemos mañana David – dijo Tom cerrando la puerta.
Bill le vio sorprendido, Tom no podía perder un concierto, las criticas serían malas, de hecho sería mal juzgado, perdería dinero…
- tienes que ir – dijo poniéndose de pie – voy a decirle a David que….
- Esta vez va a hacerse a mi manera – dijo Tom sosteniendo la puerta para que Bill no la abriera – siempre te complazco, siempre a tu manera, bueno esta vez es a mi manera, lo quieras o no.
- Bien ¿me vas a obligar a quedarme aquí hasta que hable? – le preguntó Bill furioso – por que eso no esta ayudando
- ¿Por qué demonios no podemos seguir como antes? ¡por que tienes que hacer una maldita tormenta de un vaso se agua?
- no es un vaso de agua Tom - dijo Bill serio - esto me esta afectando mas de lo que crees
- por favor, como si antes no te hubieras acostado con alguien, ¿Por qué no puedes avanzar? ¿Por qué no lo tomas como fue?
- ¿y que fue? - preguntó Bill serio, con el corazón en el puño.
- un simple desahogo, eso fue - dijo Tom serio - somos amigos desde que tenemos 4 ¿un simple acostó va a terminar nuestra amistad?
Bill sintió su corazón hecho pedazos, nunca antes había sentido un dolor tan grande, y tampoco una necesidad de esconder su dolor ante Tom, la única persona que le había apoyado desde siempre, la verdad es que el dolor no podía compararse con nada y el esfuerzo solo igualaba al dolor.
Trato de componerse, vio a Tom el cual le esperaba, su mirada estaba llena de preocupación, de esperanza, para Tom el era su mejor amigo, había ido a buscarlo para poder solucionar las cosas cuando el no tuvo el valor para hacerlo.
- no - dijo Bill negando la cabeza. Un acostó no terminaría su relación pero que el estuviera enamorado de el si. - tienes razón.
- ¿vamos a seguir siendo amigos? - preguntó Tom. Bill nunca había escuchado a Tom tan vulnerable.
- yo…- dijo inseguro el pelinegro. No quería engañar a Tom diciéndole que todo volvería a ser como antes por que no era así. Sintió las lágrimas queriendo salir, se negó a derramarlas.
- ¿Bill? - le insistió Tom tomándolo de los hombros.
- ¿podemos dejar esto para mas tarde? - preguntó Bill sintiendo un nudo en la garganta.
- Bill ¿Qué te pasa? - preguntó Tom preocupado ¿algo le pasaba a su amigo y el no lo sabía?
- esto no es cualquier cosa - dijo Bill dándose la vuelta - no para mi, y hasta que no lo entiendas… esto no va a mejorar.
Tom vio estupefacto a Bill, algo le pasaba, algo estaba pasando con su amigo y no podía saber que era por que por primera vez no estaba ahí con Bill, no le dejaba saber.
Dio un paso atrás sin saber que hacer.
- si no me lo dices…- dijo Tom inseguro - no podré ayudarte.
- no puedes ayudarme - dijo Bill serio - quiero estar solo Tom.
Tom salió de la habitación sin decir nada ¿de verdad estaba arruinada su amistad con Bill? No podía creer esto, simplemente tantos años era ridículo como el sexo lo echara a perder, no podía permitirlo, Bill estaba pasando por algo complicado, algo que el no entendía y que su amigo no le dejaba saber, pero el lucharía por su amigo, lucharía por estar a su lado, algo estaba mal y tenía que remediarlo.
Después de unas horas pidió algo de comer para el y algo para Bill, escuchó la puerta de Bill abrirse, iba a llamarle , así que abrió la puerta, le vio caminando por el pasillo hasta llegar a la puerta del bajista, tocó la puerta levemente y vio como Georg abrazaba a su amigo dándole el consuelo que el no podía darle.
Cuando la puerta se cerró fue como si una piedra le hubiera golpeado en la cabeza, ¿acaso ya había sido reemplazado? Un nudo en el estómago le hizo rechazar la comida, no quería ser reemplazado.
¿Quién era Georg para quitarle a su mejor amigo? Era algo idiota, algo que no debería ser, por Dios el era una estrella de rock, el era quien sabía todo de Bill, quien le podría dar todo lo que necesitaba y demonios el le necesitaba.
Si Georg quería guerra, guerra tendría, no iba a perder a Bill. De ninguna manera permitiría que Bill le siguiera ignorando, que le rechazara por alguien más, sabía que su relación era rara ante los demás, que creían cosas que no eran pero el sabía una cosa, Bill era su mejor amigo y los amigos no se abandonaban, aunque fueran rechazados no se rendían y el no lo haría.

1 comentarios:
Tom porq no lo ves Bill te ama
y tu solo lo lastimas, ya abre
los ojos Georg solo lo ayuda, ò.ó
no esto se esta poniendo muy mal
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