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No le cuentes a Mamá (cap 10.1)



By cynical terror y undrockroll
traducción : aelilim y La Dama de la Oscuridad
tks Mssk

(comentarios pls)


-Tú dijiste que lo hiciera -fue lo primero que Tom dijo cuando por fin pudo estar a solas con Bill. Estaban en la habitación de hotel que ambos compartían, así que iban a tener que hablar tarde o temprano.


-Esto no es como imaginaba que sucedería -dijo Bill sentado en su cama, sin mirar hacia su hermano-. Pensé que hablarías conmigo primero. Que esperarías. No sabía que estabas tan deseoso de... de...

-Bill, Dios -dijo Tom, sacudiendo su cabeza. Sus temores azotaban a través de sus labios y dio tentativamente un paso hacia su hermano-. No estaba ansioso... fue un accidente, en verdad, y ni siquiera me gustó.

-No me mientas -respondió Bill-. Puede gustarte, es sexo. Sólo no mientas. Pensé que me lo dirías. Que decidiríamos juntos quién sería. Pensé que yo sabría. No creí que iba a ser echado de mi propia habitación toda la noche mientras tú te follabas a alguien.

Recién entonces Bill miró hacia su hermano, sus ojos brillando con lágrimas contenidas. Todo el enojo y la molestia que Tom sentía se evaporó. Cayó de rodillas frente a Bill y se abrazó a sus piernas. Bill intentó alejarlo, pero Tom se acercó aún más a él.


-Lo siento, lo siento tanto -dijo-. No pensé. Y no significó nada para mí, yo sólo... yo ni siquiera podía hacerlo bien. Lo juro.


El corazón de Bill se encogió ante la visión ante él. Tom estaba casi llorando, respiraba pesadamente tomando grandes bocanadas de aire. Colocó una mano sobre la cabeza de Tom y acarició su pelo una vez.

-Sólo desearía...

-Lo sé, lo sé.

-No -dijo Bill, negando con la cabeza-. No sabes. Supongo que no importa de todos modos.

-Bill, no.


Bill frunció el ceño dando un paso hacia atrás, liberándose de Tom.

-¿Puedo confiar en ti? -Tom ensanchó los ojos y le miró.

-¿Piensas que no puedes? -Bill encogió un hombro lentamente.

-No puedo creer que hiciste esto, Tomi.


Tom dejó salir un suspiro entrecortado y se sentó en el suelo, acercando sus rodillas a su pecho. Se sentía entumecido, estúpido y agotado. La forma como Bill lo miraba era algo que no podía manejar, y sintió miedo de ello.


-Estaba confundido, pensé que quizá estaba haciendo lo que querías -dijo Tom, limpiando sus ojos-. Que querías que lo hiciera.

Bill suspiró y avanzó lentamente fuera de la cama. Se sentó junto a Tom y se inclinó contra su hombro.

-No quiero pelear, pero me siento herido. Supongo que... yo no estaba preparado para esto. Pensé que podría soportarlo, que sería... no sé, que lo planearíamos juntos. Tú y yo. Al igual que siempre.


Tom asintió y apretó su rostro contra el cuello de Bill.

-Nunca te haré daño de esta forma otra vez. No sé qué debemos hacer.

Bill acarició el cabello de Tom y le silenció gentilmente.

-Lo hiciste por nosotros, ¿verdad?

-Sí. Yo no podía solamente...

-Bueno -dijo Bill-. Muy bien. Entonces eso es todo. Lo hiciste por nosotros. No estoy molesto. Hemos tenido novias antes, incluso has dormido con mujeres antes, esto es como eso.


-Te amo -dijo Tom. Abrazó a su gemelo enérgicamente, besó su cuello y recorrió con sus manos el otro cuerpo, desde arriba hacia abajo.

Bill suspiró y se apretó contra Tom.

-Está bien, Tomi, te amo.

-¿Sí?

-Sí -Bill asintió, riendo un poco pero aún dolido, parpadeando con fuerza un par de veces. Sus ojos también estaban humedecidos por las lágrimas, y tomó aire profundamente-. Dios, esto es estúpido. Tom, desde luego que no quisiste hacerme daño. ¿Verdad?

Tom solamente apretó a Bill aún más fuerte, extendiendo sus dedos sobre el dorso de la cabeza de su gemelo, masajeando su pelo.

-Bill, detente. Tú sabes...


-Sí, sí, sí -dijo Bill precipitadamente, asintiendo con la cabeza-. Lo siento, Tomi, lo siento.

-¿Ahora te estás disculpando? -Tom rió suavemente, finalmente sonrió, creyendo en que todo saldría bien-. Detente, eres tan tonto.

Bill golpeó gentilmente el hombro de su hermano.

-Bésame.

Tom sonrió con satisfacción e introdujo a Bill en un largo y duradero beso. Cuando se apartaron, ambos sonreían casi tímidamente.

-Supongo que algo bueno salió de esto -dijo Bill suavemente.

-¿Hm?

-Georg y Gustav te vieron salir con ella, evidentemente -dijo Bill, arrugando la nariz-. Quizás Gustav deje de estar tras nuestra espalda.

-Sí, eso creo -respondió Tom.

Bill tocó con sus suaves dedos la mandíbula de Tom y le preguntó, silenciosamente:

- Pero no fue muy bueno, ¿verdad? ¿Con ella?


Tom sacudió la cabeza moviéndola hacia abajo y besó los dedos de Bill.

- No fue nada. Yo sólo podía pensar en ti.

-¿De verdad? - le susurró su gemelo. Él se movió más cerca, casi sobre las piernas de Tom-. ¿Tú me prefieres?


-Por supuesto -le aseguró Tom-. Claro que sí, Bill. No quiero hacerlo con nadie más. Tú eres mucho mejor.

-¿Lo soy? -los labios de ambos se rozaron y cayeron al suelo. Tom aprisionó a Bill bajo suyo, besándolo hasta su garganta.


-Eres mío, Bill -dijo Tom, ásperamente.

Bill sonrió, arqueándose.

-Muéstrame.

Tom acarició toda la parte baja del cuerpo de Bill e hizo su mejor esfuerzo para demostrarle lo mucho que lo amaba.

**

Tom aprisionó a Bill y se movió contra él, mientras su gemelo se retorcía deliciosamente bajo suyo. Sus bocas se conectaron y Bill succionó el labio inferior de Tom con su boca, su lengua arremolinándose alrededor del piercing y amó el sabor de los labios de su hermano.

Estaban en casa, tomando un pequeño descanso. Su mamá y Gordon habían estado todo el día afuera, y los gemelos habían tomado ventaja de su tiempo a solas en la habitación tan familiar, la cama donde todo comenzó años atrás.

Bill amaba el aroma de la habitación de Tom, que antes también solía ser su habitación. Era reconfortante y cálido, y le hacía sentir ridículamente feliz.

-¿Cuándo dijo que volvería a casa? -exhaló Bill. Sintió la erección de Tom chocando contra su entrada. Se estremeció, empujando ligeramente contra el toque-. ¿Cuánto más?... Oh...

Tom empujó hacia adelante, sin hundirse en Bill, deslizándose entre sus muslos calientes.

-Bill, shh, no hablemos de mamá mientras estamos...

-Lo sé, lo sé -respondió Bill, sonriéndole y buscando el cuello de Tom. Atrapó el miembro de su gemelo entre sus muslos, presionando-. Estás tan duro, tan duro, Tomi. ¿Por qué?

-¿Estás bromeando? -Tom hizo una pausa, dominando al cuerpo debajo suyo-. Bill...

-Mmm -fue todo lo que Bill dijo, cerrando sus ojos y liberando el miembro de su hermano de entre sus piernas-. En mí. Ahora. Estoy listo.

-Déjame conseguir más lubricante -fue la respuesta, provocando que Bill le mordiera el brazo-. ¡Ouch!

-No más lubricante -le dijo Bill-. Haz estado molestándome por siempre y no tenemos mucho tiempo.

-Mamá dijo que estaría afuera todo el día -Tom empujó su erección contra Bill otra vez, y ambos gimieron.

-Tomi, ha sido todo el día -lloriqueó Bill. Restregó su nariz contra Tom-. Sólo fóllame.

Tom gimió y luego le sonrió abiertamente, empujando contra Bill, enterrándolo sobre el colchón.

-Sólo... sé paciente.

-Mmm -gimió Bill suavemente, parpadeando sobre su hermano.

Tom sintió su pecho encogerse un poco. Bill se veía tan a su merced y, en ese momento, no quiso nada más que apretarse contra el otro cuerpo y moverse dentro de él.

-Tomi, te estás tomando mucho tiempo... demasiado tiempo.

-Es mejor de esta forma, me estás poniendo tan podidamente duro - le susurró Tom-. Tu trasero... Bill, ugh.

Bill rió y se retorció, derribando a Tom y cerrando sus piernas al rededor de él. La erección de Tom se deslizó directamente entre sus muslos, golpeando ligeramente sus testículos, haciendo que gimiera audiblemente-. Vamos, hazlo.

- Trabajo en ello -siseó Tom.

Bill sintió algo empujar contra su entrada y luego, la deliciosa quemazón de ser penetrado. Maulló y seguidamente resopló cuando comprendió que sólo eran los dedos de Tom-. No Tomi, ya hiciste eso.

- Sólo un poco más - dijo Tom -. Amo tocarte.

- Amo que me folles - le disparó de vuelta-. Duro. Cuando nadie está cerca. Y por una vez no hay nadie alrededor. Por favor, Tomi. Necesito...

Bill gritó cuando Tom quitó sus dedos y se empalmó de golpe en su cuerpo, fuerte y rudo.

- ¡Jesús!

Tom rechinó los dientes, forzándose a no correrse inmediatamente.

1 comentarios:

Bella dijo...

Me gusto mucho siguela =D

 
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